La mejor comida para llevar al trabajo
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La mejor comida para llevar al trabajo

Por Kiwilimón - Septiembre 2018
Correr contra el reloj checador, encontrar el gafete, tener a tiempo el reporte, contestar amablemente todos tus correos… Un godín tiene muchas cosas por qué preocuparse, la comida no debería ser una más. El día de hoy queremos dedicar esta entrada a todos los miembros de la comunidad Godínez que cuidan su tuper hermético con divisiones como su mayor tesoro. ¿Tu menú semanal incluye pizza congelada, tacos de la esquina o sopas instantáneas? Olvídate de estas comidas poco saludables. Aquí te decimos cómo puedes elegir la mejor comida para llevar al trabajo.

Fácil de transportar

Seguramente el pozole de tu mamá es el mejor, pero no te recomendamos llevarlo al trabajo. A menos que quieras que tu bolsa huela a chile rojo por tres semanas o que tu saco se quede con una mancha indeleble de caldo, lo mejor es elegir platillos fáciles de transportar, como esta deliciosa pasta con ejotes.

Práctica

No lo vamos a discutir: los sopes son definitivamente ricos, pero comerlos como se debe implica tiempo, preparación, varios tupers y muchas servilletas. Si vas a comer en tu escritorio, lo último que quieres es manchar tus papeles con salsa verde, ¿no es así?  Con este rico pastel de pasta y queso no tendrás que preocuparte por andar ensuciando tu lugar de trabajo.

Al tiempo

La hora de calentar el tuper en la oficina puede convertirse en una pelea de turnos y tiempos. Ahórrate esos valiosos minutos llevando comida que no necesite calentarse. Disfruta una comida saludable, fresca y con mucho sabor con esta original ensalada de kale, quinoa y durzanos.

Sencilla

¿Cuántas veces no te ha pasado que planeas cocinar un platillo súper elaborado, pero terminas posponiéndolo por falta de tiempo o flojera? Si no quieres sucumbir al sabor y facilidad de la comida callejera, busca recetas sencillas que no te quiten mucho tiempo. El tradicional picadillo a la mexicana siempre te sacará de un apuro, y puede servirte para preparar otros platillos.

Ligera

Solo un godín sabe lo difícil que es mantenerse despierto durante una reunión de trabajo a las 4 de la tarde después de haber comido una guajolota. Échate una mano llevando a tu oficina comida ligera y fácil de digerir. Prueba estos rollos vietnamitas. Te garantizamos que no te quedarás con hambre, y tampoco te atacará el mal del puerco a mitad del día.

Discreta

Finalmente, ¿qué debes considerar antes de elegir tu comida para el trabajo? En nombre de todos los Godínez te pedimos que lleves solo platillos discretos. En verdad, no es agradable llegar a una oficina que huele a cebolla o a pescadería. Algo rico, sin olores fuertes como este risotto de quinoa es siempre una buena opción.

Ahora que ya sabes cuál es la mejor comida para llevar al trabajo, ¿con qué vas a llenar tu tuper?

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El vodka es un destilado que existe desde la Edad Media y en ese entonces tenía usos medicinales y puede que ahora no lo sepas, pero esta bebida tiene muchos otros usos además de hacer deliciosos Bloody Marys.Ya que el vodka tiene un gran concentrado de alcohol, pero es prácticamente inodoro e insípido, tiene el potencial de servir como remedio casero para limpiar e incluso desinfectar, además de que también puedes usarlo como repelente de mosquitos o para pulir tu joyería.Cómo desinfectar tu colchón con vodkaEste truco es sencillo porque simplemente necesitas vodka puro, o sea que si tienes el de tamarindo mejor tómatelo, porque para este trabajo no es el ideal. Quita las sábanas de la cama y rocía un poco de vodka con un aspersor. Puedes hacerlo cada tres meses, si lo deseas.Cómo usar vodka como repelente para mosquitosCon un poco de vodka también puedes evitar a los mosquitos cuando vas de campamento, por ejemplo. El alcohol mata los insectos y asegurará una experiencia al aire libre mucho más cómoda, sólo tienes que rociarte un poco de vodka en la piel y listo.Cómo hacer un aromatizante con vodkaOtro truco casero con el vodka es que puedes hacer un aromatizante con el destilado y un poco de tu aceite esencial favorito. Sólo mezcla unas gotas de vodka con aproximadamente 12 gotas de aceites esenciales (sugerimos lavanda) y 1/4 taza de aceite de cártamo o aceite de almendras dulces. Luego coloca la mezcla en un jarrón de vidrio con cañas o pajitas de papel, para que el aroma salga.Desengrasante con vodkaElabora un desengrasante casero mezclando partes iguales de vodka y agua y úsalo en gabinetes, encimeras, alacenas, la parte superior de las campanas extractoras y cualquier parte de tu cocina.Otra forma de hacer un limpiador multiusos con este ingrediente es mezclar 1 1/4 tazas de agua, 1/4 taza de vinagre y 1/4 taza de vodka, también puedes añadir 15 gotas de aceite esencial de limón. Este limpiador se puede usar para desinfectar todas las superficies de la cocina y además huele increíble.
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
El café es una bebida aromática y con un sabor un tanto amargo, el cual suele acompañar los desayunos o cena. Gracias a su sabor, es el complemento ideal para acompañar todo tipo postres. Sin embargo, esta bebida caliente no solo nos ayuda a despertar en las mañanas, también tiene muchos beneficios para la salud. De acuerdo con diferentes estudios, el café puede ayudarte a bajar de peso, incrementar tus niveles de energía, es rico en vitaminas y minerales, reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y hasta podría prevenir enfermedades como el Alzheimer. Ahora que ya sabes los muchos beneficios que el café tiene para ti, anímate a incluirlo en tu dieta, pero recuerda que no debes añadir demasiada azúcar. Por otro lado, es importante que limpies tu cafetera de manera regular, pues la higiene en la cocina es muy importante. En el caso de la cafetera, la organización NSF International señala que este electrodoméstico es el quinto más sucio en el hogar, ya que puede contener levadura y moho. Es por eso que te recomendamos limpiarla después de cada uso y lavarla a profundidad una vez al mes, ¡aquí te decimos cómo, es muy fácil! También puedes leer: 5 exfoliantes y mascarillas caseras con caféCómo limpiar tu cafetera fácilmenteSi usas tu cafetera con bastante regularidad, es fundamental que la limpies a profundidad al menos una vez al mes. Independientemente del uso que le des, si notas algo de sarro o si el café sabe raro, es tiempo de limpiarla. Lo mejor de todo es que lo puedes hacer con productos que ya tienes en casa. IngredientesAguaVinagre blancoFiltros para cafeteraTrapo limpioInstruccionesComienza por llenar el depósito de agua con una mezcla de 1 taza de vinagre con una taza de agua. En caso de que la cafetera esté muy sucia, puedes incrementar la cantidad de vinagre.Coloca un filtro para cafetera en su lugar y enciende la cafetera como si estuvieras preparando café. A la mitad del proceso, apaga la cafetera y deja que la mezcla de vinagre y agua repose por alrededor de una hora.Enciende la cafetera y deja que termine el proceso.Quita el filtro y tira el vinagre con agua.Llena el depósito con agua, coloca un filtro para café, enciende la cafetera como si estuvieras preparando café.Una vez que termine el proceso, vuelve a llenar el depósito con agua y repite el proceso para eliminar el olor a vinagre.Utiliza un trapo limpio y seco para secar la cafetera.También puedes leer: 8 beneficios de beber café todos los díasConsejos para mantener tu cafetera limpiaAdemás de usar vinagre para limpiar tu cafetera una vez al mes, aquí te decimos cómo cuidar este electrodoméstico para alargar su vida útil.Limpia la cafetera con agua y jabón después de cada uso.Tira el café molido una vez que la bebida esté lista, pues de lo contrario quedará un olor a humedad en la canastilla.
Llegó la temporada de otoño y con ella también arrancan las festividades de cierre del año en Norteamérica, empezando por el Día de Acción de Gracias o Thanksgiving Day.Esta celebración es una variante de los festivales que se observan alrededor del mundo con motivo de la cosecha. El primer Día de Acción de Gracias se remonta a un banquete entre peregrinos ingleses que fundaron la colonia de Plymouth—actualmente Massachusetts—y los indígenas de la tribu de los wampanoag que tuvo lugar en 1621. La tradición de expresar el agradecimiento por las buenas cosechas con un banquete se convirtió en una actividad habitual en Nueva Inglaterra, sin embargo, no fue hasta 1863 que el presidente Abraham Lincoln proclamo el Día de Acción de Gracias como feriado nacional anual.El Thanksgiving Day se celebra el cuarto jueves de noviembre en los Estados Unidos y está catalogada como la fiesta familiar más grande del país, pues moviliza un número importante de personas que ansían reunirse con familiares o amigos para disfrutar de la tradicional cena de Acción de Gracias.La cena se caracteriza por una serie de platillos reconfortantes y especiados, entre los que destacan el clásico puré de papa, el popular puré de camote, la deliciosa salsa de arándanos, el tradicional mac & cheese, el icónico pay de calabaza y el característico pavo acompañado de gravy y de su relleno. Sin lugar a dudas, el pavo es el platillo que protagoniza la cena de Acción de Gracias, pues un Thanksgiving sin un pavo al centro de la mesa es prácticamente inconcebible. Pero lo que muy pocas personas saben es que esta ave tuvo su origen en lo que hoy es México.El guajolote, el primer animal domesticado en el México PrehispánicoDe acuerdo con el artículo titulado “Origen y dispersión del guajolote doméstico en Mesoamérica. Una conjunción de factores ambientales y culturales”, el guajolote fue el primer animal que entró en un esquema de domesticación en el México prehispánico. Los académicos señalan que los bosques de pino y encino de la cuenca de México fueron el primer hábitat de la subespecie M. Gallopavo, el guajolote silvestre del que derivó la forma doméstica.Existen registros de guajolotes domésticos en la Cuenca de México—al sur de la altiplanicie mexicana y en el borde de los bosques de pino y encino—, sin embargo, los restos más antiguos de guajolotes se encontraron en ofrendas funerarias prehispánicas de 1200 y 500 A.C. Diferentes investigaciones apuntan que el pavo fue llevado a España después de la conquista y de ahí se diseminó por toda Europa. Un par de siglos más tarde—y después de haber sido seleccionado genéticamente hasta convertirlo en la especie que conocemos actualmente—los peregrinos que emigraron de Inglaterra llevaron el pavo de regreso al continente americano.Hoy en día el pavo engalana millones de mesas alrededor del mundo durante el Día de Acción de Gracias y Navidad. 
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