La tradición del día de muertos
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La tradición del día de muertos

Por Kiwilimón - Octubre 2013
Pocas tradiciones en México tienen la importancia y el bagaje histórico del 2 de noviembre, desde el visto de punto cultural como gastronómico es uno de las mayores herencias prehispánicas del país.   El día de muertos es considerado como el festejo mexicano más conocido en el mundo. Se divide en dos partes, el día primero de noviembre se dedica a las almas de los niños difuntos y el dos a las almas de los adultos. El origen del Día de Muertos tiene antecedentes relacionados con el mestizaje, se formó a partir de características culturales indígenas y españolas que al mezclarse dieron lugar a todos los ritos y ceremonias que se realizan alrededor de esta festividad. La creencia popular alrededor de este festejo mexicano es que los espíritus de nuestros seres queridos que se han ido regresan durante un día al año para visitarnos y hacernos saber que se encuentran bien. Por lo tanto, y sabiendo que a los mexicanos nos gustan las celebraciones y mezclar toda fiesta con la comida los recibimos con una ofrenda donde se colocan sus platillos y bebida favoritas de cuando estaban vivos, también fruta, calaveritas de dulce y juguetes para los niños. Elementos que siempre deben estar presentes son fotografías de los homenajeados y por supuesto flores de cempasúchil, estas últimas porque se pensaba que su color brillante ayudaría a guiar a las almas a su ofrenda. Ahora, con respecto a la comida, por razones obvias los platillos que se presentan en las ofrendas son tan diversos como las mismas familias que los crean pero sí hay algunas preparaciones clásicas que se derivan de épocas antiguas. El mole es una de ellas, pues además de ser del gusto de mucho mexicanos, se dice que su profundo sabor alcanza para darle un mayor place al espíritu que lo absorba. El chocolate por su lado es un ingrediente prehispánico que muchos consideraban muy valioso por lo que también se le ofrece a los muertos. Se dice que al día siguiente de esta festividad los platillos preparados no saben a nada pero se presentan intactos. Esto es porque los espíritus no hacen ninguna alteración física pero si se llevan el “alma” del platillo, su sabor y profundidad. Por estas razones la comida de ofrenda es 100% casera y familiar, no está en la tradición mexicana comprar la comida que se postra en la ofrenda, al contrario, se hace de la manera en que le gustaba al difunto, con esa sazón de casa.  

Receta para la Tradición del Día de Muertos

Receta de Mole Poblano

Ingredientes: - 4 kilos de pavo una pieza - 4 litros de agua - 4 dientes de ajo - 1/2 cebolla - 1 cucharada de sal - 150 mililitros de aceite - 220 gramos de chile ancho desvenados y sin semillas - 90 gramos de chile pasilla desvenados y sin semillas - 315 gramos de chile mulato desvenado y sin semilla - 4 chiles chipotles - 3/4 de kilo de jitomate - 1 cebolla picada - 10 dientes de ajo - 150 gramos de almendra - 100 gramos de cacahuate pelados - 8 clavos de olor - 4 granos de pimienta negra - 1 rama de raja de canela de 4 cm - 1/2 cucharadita de semilla de anís - 90 gramos de uva pasa sin semilla - 90 gramos de chocolate sin azúcar - 1 cucharada de azúcar - 2 cucharadas de sal - 1/2 taza de ajonjolí Si quieres preparar este mole da click aquí para encontrar los pasos.  

"Prepara esta receta para tu altar de muertos."

 
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Detrás de un grupo de amigos que se rencuentran, de una familia compartiendo una anécdota, de una pareja hablándose de amor, hay una celebración. Hay un momentum si además existe el acompañamiento de un platillo salido del horno, un guiso que huele a tiempo en una gran olla de barro, o un estofado, fruto de la caramelización que proporciona una olla de cobre. La música que lo une todo son las risas y el inexorable chin-chin de unas copas. Yo no quiero decirte cómo vivas tus celebraciones. Lo que dos expertos en vinos y yo te recomendaremos en esta carta editorial es cómo elegir esas botellas que te acompañarán en tus momentos especiales. Sé que comprarlas implica un gasto y aunque en el acto de compartirlas con tus seres queridos ya está el regalo, te dejaré algunos consejos que harán más asertiva la elección.¿Burbujas o no burbujas? Hay quienes afirman que no hay celebración sin burbujas. Laura Santander, sommelier de Loretta y fundadora de vinosadomicilio.com.mx, explica que todo es culpa de la marquesa de Pompadeur. En sus fiestas con la crema y nata francesas corría el champagne como ríos caudalosos en temporada de lluvias. Luego, en el siglo XIX, la champaña fue la bebida predilecta de las noches de la Belle Époque, tanto que la sociedad se refería a ella cariñosamente como “champ”. Asimismo, todavía hoy, cada que se bautiza un buque, se destapan botellas de este líquido burbujeante para que su contenido sea el primero en tocar el barco. Por eso no asombra que, sobre todo en Europa, la champaña sea la bebida predilecta cuando se habla de fiesta. Sin embargo, Raphael Baillin, Brand Building Manager en la distribuidora de vinos Everest, afirma: “No a fuerza se debe celebrar con un espumoso. Pero los espumosos, por sus burbujas vibrantes, representan la efervescencia, el ánimo; despiertan los sentidos en boca. Además, si se considera que podemos celebrar con comida, el champagne es el vino más versátil que existe para maridar”. Yo, personalmente, enmarco una ocasión especial con una copa de burbujas, aunque no se trate necesariamente de una champaña (solo los vinos espumosos procedentes de la región de Champagne pueden llamarse champaña). Adoro los cavas españoles porque son más asequibles y, si estoy de manteles largos, elijo una franciacorta italiana. ¿La región es un indicador?Sin duda hay regiones famosas por sus suelos y su clima óptimos para el crecimiento de la uva o por sus vides viejas, por sus grandes añadas o por sus métodos tan exquisitos y difíciles de lograr. Ejemplo de ello son los vinos de Sauternes, los grand cru de Borgoña, los premier cru de Burdeos. Pero seamos honestos: esos vinos cuestan una fortuna y quizás nunca lleguen a nuestra copa. En cambio, hay otras regiones que son sinónimo de calidad y a mejores precios.“Los Brunello di Montalcino son de mis consentidos, también los vinos de Oregón: esos pinot noir y pinot gris tienen mi corazón. Para mí, Oregón es una región que ha cambiado mi vida”, comenta Laura Santander. Por su parte Raphael afirma que sus vinos favoritos para celebrar sí proceden de la región de Champagne, pero nunca le dice que no a un vino mexicano: “Si estoy ante una buena comida, me gusta acompañar con Ícaro o Teziano. En cuanto a burbujas elegiría Espuma de Piedra Blanc de Blancs”.Hablemos de la inversiónLos vinos pueden ser tan caros como un auto, pero no te preocupes, ni hablaremos de esos. Aunque la inversión podría darte un parámetro sobre la calidad y los métodos aplicados en el vino, no es necesario gastar una fortuna. Sólo te diré algo: cuando estés a punto de llevarte un vino de menos de 150 pesos recuerda que el alcohol paga impuestos. Seguramente se trata de un vino procedente de procesos masivos y no necesariamente de la mejor calidad.   Laura Santander prefiere quedarse del lado del lado romántico, “cuando estás festejando, lo importante es estar con tus seres queridos y con aquello que les gusta tomar”.Los expertos recomiendan (y por menos de $500)Los vinos de celebración de Laura:Gota de arena. Si Castilla y León no estaba en tu radar, Bodegas Tridente lo devela en un abrir y cerrar de corcho. Es un tempranillo de tinta de toro –así se le llama a la uva tempranillo en esta zona– con aromas a frutas negras y especias.Palmo de tierra. Si quieres celebrar con un vino mexicano, Laura recomienda este vino, fruto de la tempranillo de Baja California que pasó 13 meses en barrica.Los vinos de celebración de Raphael:Pruno. Un clásico de la Ribera del Duero en el que encontrarás aromas a frutas rojas y gusto carnoso, que llena la boca. Cousiño Macul Antiguas Reservas Cabernet Sauvignon. Procedente de la célebre bodega chilena. Al haber sido envejecido en encino francés, encontrarás en él aromas a moras y ciruela madura, así como unos taninos suaves al paladar.Los vinos de celebración de Shadia:Vino blanco espumoso Chandon Brut. Este espumoso seco, de burbuja divertida, procede de Argentina. Es perfecto para hacer música con las copas por sus aromas a manzana verde y pera.Chateau Domecq cosecha seleccionada 2016. Un vino que sabe hacer una mezcla entre presente y pasado, tal como su bodega. Encuentra en él aromas a fruta negra, cuero y especias.  
Tanto la miel como la canela tienen propiedades antimicrobianas así que esta mascarilla puede ser una gran aliada para tu rutina de belleza y como un extra en tu tratamiento para el acné, siempre y cuando tu dermatólogo esté de acuerdo.La miel puede funcionar como tratamiento para una serie de afecciones de la piel, como úlceras y quemaduras, pues la miel ayuda a prevenir las bacterias, pero también puede servir para reducir la inflamación y proporcionar un ambiente húmedo propicio para la curación.Sin embargo, el tipo de miel importa, pues la del súper no tiene todos estos efectos benéficos. El tipo de miel que necesitas conseguir es la miel de Manuka, una variedad cruda que no ha sido procesada, es la mejor opción para uso medicinal. Por su parte, la canela también se ha utilizado medicinalmente para tratar afecciones respiratorias, digestivas e incluso ginecológicas y recientemente se ha demostrado que tiene posibles beneficios antimicrobianos, antiparasitarios, antioxidantes y antiinflamatorios en animales, además de que también puede tener propiedades curativas de heridas.Al igual que con la miel, existe un tipo específico de canela que produce los mayores beneficios, llamado “canela verdadera” o Cinnamomum zeylanicum. Aunque varios beneficios de estos dos ingredientes sí tienen sustento científico, aún no existe suficiente evidencia de que realmente funcionen para tratar el acné en humanos, además de que es importante hacer una prueba en una pequeña área de la piel para asegurarse de no ser alérgico a los componentes de esta mascarilla.Cómo hacer una mascarilla de canela y miel caseraPara esta mascarilla casera necesitas 2 cucharadas de miel de Manuka y 1 cucharadita de canela verdadera. Mézclalas hasta formar una pasta con ellas. Algunas personas la aplican sólo sobre los granos o brotes, pero otras la aplican en toda la cara y la dejan actuar hasta 30 minutos antes de enjuagarla con agua tibia.Es importante que primero hagas una prueba de parche en la mano: aplica una porción de la mezcla del tamaño de una moneda en el dorso de la mano y espera al menos 10 minutos para asegurarte de que no te da reacción alérgica manifestada como picazón, enrojecimiento o hinchazón.Puedes considerar usar también mieles de grado medicinal, que puedes encontrar en tiendas naturistas. Estas mieles han sido purificadas y generalmente están libres de aditivos, como la miel de Manuka y la miel Revamil.
“Todo cura y todo sana”, asegura una canción de tradición. La Tierra entera es medicina: crece entre las milpas, se abre camino en la inmensidad de las fuentes acuíferas, sopla en el cálido aire de los desiertos, descansa en la profundidad de los llanos y las cuevas. En plantas y árboles, el alimento se llama sol. De él y del intrincado proceso de fotosíntesis es que sus beneficios se van tejiendo entre las hojas, raíces, tallos o cortezas.El primer registro de la flora medicinal mexicana, el códice De la Cruz-Badiano, data de 1522. El compendio detallaba el uso medicinal que los indígenas daban a las hierbas, su saber transmitido ancestralmente y luego aplicado a su labor como curanderos. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) asegura que de las 4 mil especies de plantas de las que se tiene registro en el territorio nacional, al menos 3 mil podrían tener efectos medicinales. No queda duda que son ellas quienes, previo a la medicina occidental, sanaron y salvaron a los nuestros. La abuela de tradición tolteca y autora del libro Soy mujer medicina, Eva Cecilia Solís Arroyo, me explicó en entrevista que una de las curaciones prehispánicas más importantes ha sido temazcal –un ritual ceremonial en el que piedras calientes son rociadas con agua y adicionadas con hierbas medicinales–. Gracias a él, nuestros ancestros permanecían sanos. Aunque lo pareciera, la medicina tradicional no está en el olvido. Culturas madre como la china y la india han incluido los saberes de la herbolaria en los planes de salud gubernamentales extendidos entre la población. Según comenta la abuela, en México los pueblos indígenas originarios siguen combinando la medicina tradicional en conjunto con la alópata. “El mundo vegetal está a nuestro servicio, es por esto que podemos darle una intención de sanación a cada planta”, asegura. Además, nos explica que, así como en el Ayurveda, cada planta posee un espíritu con una vibración o fuerza particular: la ardiente y la sutil, la masculina y la femenina. “Las primeras son plantas de vibración fuerte. Las ocupamos en los círculos de protección, purificaciones, limpias energéticas, etcétera… Las femeninas son las que se utilizan para atraer la belleza, las que ocupamos en las cremas para el rejuvenecimiento, para sanar”, concluye la abuela. Para extraer la esencia de la planta se realizan técnicas específicas como las vaporizaciones, infusiones, destilados y cocimientos con los que se crean tés, ungüentos, aguas de uso, emplastes, fomentos, macerados, lavados y baños, tinturas y cataplasmas. Sin embargo, con tan sólo incluirlas crudas o cocidas en los alimentos de todos los días, nos brindan todos sus beneficios. Los ingredientes mexicanos favoritos de la abuela medicinaEn la botica del hogar no deben faltar las gotitas de miel melipona, provenientes de una abeja sin aguijón, fundamentales para las civilizaciones mayas. Chamanes y curanderos de todas las épocas la han ocupado como expectorante, cicatrizante, antiséptico natural y contra enfermedades de los ojos y oídos. El momo u hoja santa, por su parte, constituye el aroma y el sabor de un sinfín de guisos en el suroeste del país. El nombre místico de esta planta no es casualidad: es el resultado de su gran poder sanador. Ha sido ampliamente usado como digestivo, pues ayuda al correcto funcionamiento intestinal y disminuye el dolor abdominal; disminuye la fiebre, alivia el insomnio y relaja los nervios.El muicle, que crece en los trópicos mexicanos, es efectivo para limpiar la sangre, desintoxicar el cuerpo. Para los mixes zapotecos y totonacos cura el empacho y, en recientes investigaciones, se ha comprobado su poder antidepresivo. La corteza de cuachalalate, nativa del sur nacional, se hierve en agua para tratar el cáncer, prevenir el linfoma, ayudar en problemas gástricos y de matriz, así como desinflamar el organismo. La chaya, también de origen mexicano, se usa para tratar la diabetes, para reducir peso y para prevenir la descalcificación en niños y adultos.Para la abuela, el epazote no falta en su olla de cocción por su sabor y sus propiedades antibióticas, bactericidas e insecticidas. “Hay que tomarlo cuando existe vomito, inflamación, comezón e incluso para ayudar a expulsar la placenta después de concebir”.Aunque no son mexicanas, la abuela asegura que las buganvilias son un gran expectorante para la broquitis, por lo que las incluye en sus temazcales y hasta crudas, en las ensaladas. El ajo es otro de sus favoritos porque “es desinfectante, desparasitante y diurético”, mientras que al laurel lo prepara en tés para promover el apetito en los niños. “Tenemos que ser conscientes de que el reino vegetal es un ser vivo. Hay que volver a conectarnos con los alimentos y las plantas que utilizamos al cocinar. Al estar vivos reciben la intención y la energía que nosotros les pongamos. La invitación es a reconectar con lo que nos alimenta, a hacer de la comida nuestra medicina”, finaliza la abuela Eva.
La flor de nochebuena, una planta nativa de México, es una de las más hermosas gracias a su profundo color rojo, pues es perfecta para adornar nuestras casas durante la época de Navidad. Sin embargo, la flor no siempre ha estado asociada con celebraciones católicas. Antes de la colonización, esa flor roja se utilizaba con fines medicinales y era un elemento muy importante en los rituales de los guerreros, pues adornaba los altares de aquellos que morían en batalla. Por otro lado, para los mexicas, la flor de nochebuena también simbolizaba la sangre que se derramaba durante los sacrificios que se realizaban en honor al sol. Años más tarde, en el siglo XVII, los colonizadores adoptaron el uso de la flor para adornar los pesebres. Posteriormente, se comenzó a asociar a las nochebuenas con la Navidad, por lo que se convirtió en un símbolo de las festividades decembrinas. En náhuatl se le conoce como cuetlaxóchitl, que significa “la flor que se marchita”. En nuestro país, la Ciudad de México, Morelos, Puebla y Michoacán son los principales productores de nochebuena, de la cual existen más de 30 variedades. Aquí te contamos todo lo que debes saber sobre los usos medicinales de esta flor mexicana. También puedes leer: ¿Se puede consumir la flor de nochebuena?Propiedades medicinales de la nochebuenaLa Conabio señala que la nochebuena, una planta ornamental muy popular en México y todo el mundo, se asocia al tratamiento de padecimientos en la piel y procesos inflamatorios. Por otro lado, según la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana, algunas personas usan la flor de nochebuena para incrementar la producción de leche materna. En este caso, se hierven los pétalos en agua para preparar un té. El Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana indica que, en Puebla, Michoacán, Guanajuato y el Estado de México, la flor de nochebuena se emplea en el tratamiento de herias, llagas, infecciones, fuegos en la boca, verrugas y mezquinos. En el caso de las enfermedades respiratorias como la tos y las anginas, se prepara la flor para preparar infusiones, las cuales suelen combinarse con bugambilia y gordolobo. En otros casos se utiliza para aliviar las paperas, la rabia y los problemas del corazón. Aunque aún deben realizarse varios estudios, la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana indica que se “detectó la actividad antibiótica de un extracto etanólico frente a Bacillus cereus, Bacillus megaterium y Staphylococcus albus”. También puedes leer: Beneficios medicinales y usos del cempasúchilLa nochebuena, una planta con una larga historiaAunque hoy en día usamos la flor de nochebuena para adornar nuestras casas durante la Navidad, esta hermosa flor tiene una historia que va mucho más allá de las fiestas decembrinas. En el siglo XVI, Bernardino de Sahagún señaló que la bella flor roja se empleaba para incrementar la producción de leche materna en su libro Historia general de las cosas de Nueva España. Posteriormente, Francisco Hernández reafirmó los dichos de Sahagún, pues señaló que las nodrizas consumían la flor para producir más leche. La Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana también menciona que, durante el siglo XIX, la Sociedad Mexicana de Historia Natural la utilizó para tratar “enfermedades exantemáticas, como galatógeno, galagtóforo y resolutivo”. Sin embargo, es importante mencionar que la ingesta de esta flor en grandes cantidades puede ser tóxica y causar vómito, diarrea y delirios. También debe mantenerse lejos del alcance de animales de compañía como perros y gatos. Recuerda que este artículo busca promover la cultura de nuestro país, por lo que no se recomienda el consumo de estos remedios. Acude a tu médico en casa de padecer cualquier enfermedad.
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