Las 8 mejores recetas de nachos

Por Kiwilimón - Julio 2014
De origen totalmente mexicano, los nachos son simples triángulos de tortilla de maíz fritos con queso, aunque al paso del tiempo se le han agregado otros ingredientes. Se cuenta que los nachos tienen su origen en Piedras Negras, Coahuila (México), y actualmente se considera una de las botanas más consumidas en varias partes del mundo, especialmente México y Estados Unidos. Los nachos son deliciosos como botana para comartir con los amigos o la familia y se pueden preparar de diversas maneras, y por ello aquí queremos dejarte una lista de las 8 mejores recetas de nachos para preparar en casa. Toma nota. receta de nachos de camaron y queso cheddar Crujiente y sustanciosa botana de nachos con camarón. Para todas aquellas personas que gustan de variar las recetas clásicas y darles un toque mucho más especial. No imaginas la increíble combinación que hacen el queso y los camarones. Ver receta completa aquí. receta de chilinachos de sirloin La combinación tradicional de carne picante con frijoles en salsa espesa es una gran idea para una comida completa.También sirve como botana para compartir con tu familia y amigos. Ver receta completa aquí. receta de nachos con queso Deliciosa y tradicional receta de nachos con queso, esta botana la puedes preparar para ver los partidos favoritos de tus amigos. Ver receta completa aquí. receta de nachos para san valentin Fresca botana para disfrutar en San Valentín con tu pareja o con tus amigos, la forma divertida de presentar las tostadas en forma de corazón les gustará a todos. Ver receta completa aquí. receta de nachos tradicionales Una rica receta que es ideal para fiestas o para ver partidos de futboll. A los niños y los hombres les encanta. Ver receta completa aquí. receta de nachos rancheros Ricos nachos al estilo mexicano, con un poco de salsa verde, queso derretido y delicioso guacamole para empezar cualquier comida o para matar el hambre de medio día. Ver receta completa aquí. receta de Nachos con Carne Banada en Cerveza Prueba esta rica receta para servir como botana, los nachos con carne bañada en cerveza es una opción fácil que les encantará a todos tus invitados. Ver receta completa aquí. receta de nachos con queso y chile Unos sencillos nachos con queso y chile son una botana muy sencilla que tarda menos de 20 min en la preparación y tendrás una botana que a todos les gusta. Ver receta completa aquí.  
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¿Existe un postre más perfecto que las galletas? No lo creo. Y aun así recuerdo con más cariño el olor a galletas haciéndose en el horno que el momento de hincarles el diente junto a un vaso con leche. No le digan a mi mamá, pero casi siempre sus galletas quedaban más duras que una palanqueta vieja. Y cuando eres pequeña, que a tu mamá le haya tomado horas hornearlas, que se haya gastado pesos de más y que haya añadido ingredientes secretos como «amorcito», puede pasar desapercibido. Tras uno o dos intentos de morder sin éxito un trozo de galleta, la dejaba olvidada sobre el mantel floreado, a reserva de que otra cosa –un objeto azucarado con la textura ideal– entretuviera mi antojo. De verdad no le digan, pero a pesar de que mi mamá es una gran cocinera, no lograba hornear las galletas perfectas. Por años guardé el recuerdo de sus galletas duras o secas en el cajón de las sensaciones truncas y cuando en el diplomado de gastronomía tuve que hacer mi primer lote, inmediatamente se reabrió ese cajón. Las mías, unas redondísimas galletas de mantequilla eran terribles. ¿Qué tanto? Si las hubiera lanzado contra una ventana hubieran dejado un hoyo de bala. Sí, en aquel entonces no había superado la prueba, ni tampoco en las ocasiones siguientes. Tomé varios cursos bajo el ojo inquisidor de distintos profesores. En todo experimento sólo había variaciones de dureza: de galletas con textura de piedra pómez a galletas con textura de mármol. Se imaginarán que el tema me frustró de más, y es que las amo sobre los demás postres. Pero hace poco el milagro sucedió. Quiero compartirles lo que he aprendido sobre las galletas para lograr que queden –por fin– perfectas.Es mucho lo que puede salir mal en su confección. Sólo un correcto uso de los ingredientes, las formas, los tiempos y las temperaturas pueden conseguir unas galletas de consistencia suave pero crocante –no hay que olvidar que ese es su don, su bien, su encanto–. Lo primero es la elección de los ingredientes, mejor que sean de calidad, que la mantequilla sea de leche y no de grasa vegetal. Una buena harina hará la diferencia, el tema con ellas es el gluten. Entre menos gluten, más suaves quedarán. Antes de ponerse el mandil favorito, apenas las ganas de hornear invadan al cuerpo, hay que sacar la mantequilla del refrigerador para que se vaya aclimatando a la temperatura del ambiente. Algo a no dar por sentado es la taza medidora. Mejor que no sea la taza del café (en cada taza de café hay un mundo y las del recuerdo de Acapulco no tienen la misma proporción que la taza heredada de porcelana). Los ingredientes hay que medirlos como científico, en especial la harina. Nada de copetear. Ese poquito de más podría ser el culpable de que todos los esfuerzos se estropeen. La mantequilla: que también sea exacta. A mí alguna vez se me ocurrió quitarle un cuartito de taza y en otra ocasión usé una reducida en grasa para restarle calorías al pecado. En ambos casos me enfrenté a un triste y duro final. ¿Valió la pena? No. Ahorré calorías porque resultaron incomibles.¿Los ingredientes ya están medidos, peinados y listos para ir al baile? Ahora hay que asegurarse de ponerlos en el orden correcto dentro de la batidora. (Si no se cuenta con batidora, no pasa nada, sólo no hay que sustituirla con el poder sónico del brazo. Si la masa se manipula demasiado, se despertará a la bestia del gluten y con él, las rocas del horno). Tan sólo hay que mezclar (no batir) para obtener unas galletas perfectas. El orden es así: mantequilla a temperatura ambiente, azúcar (una mezcla de 60% blanca, 40% mascabado será genial), harina y royal cernidos como manda la tradición, la pizca de sal –que es como el alma: nadie puede vivir sin ella– y sólo hasta el final, cada uno de los huevos. Una vez integrada la masa hay que convertirla en una bola y envolverla en papel film. Lo mejor es refrigerarla toda la noche o al menos un par de horas.En el momento de la verdad el horno debe estar precalentado a 180 ºC –aunque por la altura, esta medida puede variar–. Con 10 a 12 minutos bastará. No hay que dejarse engañar por su apariencia: aunque parezca que les falta, si sus orillas están doradas, hay que sacarlas; las galletas adquieren ese look de galletas sólo hasta que se enfrían. Para ello hay que colocarlas sobre una rejilla y ser positivo mientras tanto. Seguramente los dioses de la alquimia, el amor y el horno ya se encuentran en nuestra cocina. Y para que no queden dudas sobre cómo lograr la galleta perfecta, las chefs de Kiwilimón también te comparten sus mejores tips. Tómalos en cuenta siempre que hagas cualquiera de tus recetas favoritas de galletas. La galletoterapia no se va a ir a ningún lado. Esta tendencia para hacer en familia llegó para quedarse.“Enfría las galletas unos minutos antes de hornear. Además, recuerda que la masa de galletas no se debe de manipular demasiado.”Brenda Villagómez“No sobrebatas la masa ni hornees demasiado tiempo. Sácalas cuando aún estén un poco suaves, sobre todo si las quieres tipo chunkies.”Marielle Henanine“La clave está en cómo las hornees, tanto la forma como el tiempo. Si se hacen ‘bolitas’ de 1 cucharada y media (1 scoop pequeño de helado) y le das horneado sólo hasta que dore la orilla, te quedarán suaves. Si las aplanas un poco más –aunque sea la misma cantidad– y las dejas a dorar un poco más, te quedarán crispy.”Mayte Rueda“Al momento de estirar la masa ejerce la presión suficiente para no pasar muchas veces el rodillo. Esto evitará que se caliente. Para mayor suavidad, utiliza más mantequilla que azúcar. Si ocupas una harina con menor cantidad de proteína, quedarán más suaves.”Yamilette González
Conforme crecemos, muchas veces dejamos de tomar leche, pero si aún disfrutamos de un café o cualquier otra bebida con leche, quizá después de los veintes, no nos caiga tan bien al estómago. Por fortuna, existen muchas opciones vegetales, pero ¿sabes cuál es la leche vegetal?Una leche vegetal es toda aquella que se elabora a partir de ingredientes vegetales disueltos en agua, las cuales lucen similares a la leche animal pero no contienen lácteos. Así, tenemos leche de soya, leche de arroz, leche de coco, leche de almendras o leche de avena, por ejemplo.Beneficios de tomar leches vegetalesExisten muchas buenas razones para tomar leches vegetales, pero la principal suele ser la intolerancia a la lactosa que, de acuerdo con la Academia Nacional de Medicina Mexicana, afecta a 30 por ciento de los adultos en el país.Otras razones para tomar leches vegetales es que son adecuadas para las personas que eligen comer vegetariano o vegano, además del gran sabor y las bajas cantidades de grasa en la mayoría de las leches a base de plantas.Podemos resumir los beneficios de las leches vegetales así: Son ricas en vitaminas y minerales (generalmente les son añadidos)La mayoría son bajas en grasaNo contienen colesterolTienen una combinación saludable de grasas mono y poliinsaturadasSon perfectas para personas con un sistema digestivo lento¿Cuáles son las leches vegetales y cómo se usan?Las leches vegetales más populares son la de soya, la de almendras, la de coco o la de arroz, por ejemplo. A continuación, te damos algunos ejemplos de sus beneficios y sus usos.Leche de soya. La leche de soya generalmente puede ser un sustituto de la leche de vaca para cocinar u hornear, pues tiene la misma consistencia con respecto a las proteínas y las grasas que la de vaca. Para hacerla, necesitas 1 taza de frijol de soya, 2 tazas de agua para remojarlos, 2 litros de agua para hacerla, 1 raja de canela y 3 cucharaditas de néctar de agave. Primero tienes que remojar las semillas durante 8 horas, por lo menos; cuando los frijoles se vean hinchados, cuélalos y enjuágalos. Posteriormente licúalos con un litros¿ de agua limpios por 2 minutos. Pasa la mezcla a una olla y añade el otro litro de agua, cocina con la rajita de canela hasta que comience a hervir, entonces retira del fuego. Cuela el líquido con una manta de cielo. Agrega el endulzante, disuélvelo bien y listo.Leche de almendras. Funciona como un sustituto de la leche muy saludable, ya que contiene muchas vitaminas, magnesio, hierro, proteínas y fibras. Además, es naturalmente muy cremosa.Para hacer leche de almendras, da clic aquí y mira el paso a paso explicado con un video.Leche de coco. Esta leche posee varios beneficios para la salud, por ejemplo, se sabe que fortalece el sistema inmunitario. La leche de coco tiene un sabor naturalmente cremoso y sabroso.Haz leche de coco casera con esta receta.Leche de arroz. La leche de arroz es gustada por su sabor dulce. También es perfecta para hornear o para el desayuno. Sin embargo, no contiene tanto calcio o proteína como la leche de vaca.Mira cómo hacer leche de arroz casera aquí.Leche de avena. Este tipo de leche vegetal contiene fibra, la cual proporciona prebióticos, que ayudan a las bacterias amigables en tu sistema a sobrevivir y prosperar. Además de ir muy bien con bebidas, como smoothies o licuados, funciona en recetas veganas como mac and cheese, y para espesar sopas y guisados.Para la leche de avena, remoja 1 taza de avena en 5 tazas de agua por 30 minutos, cuela y licúa la avena con la esencia de vainilla, la azúcar morena y la sal con el agua del remojo. Cuela con ayuda de un colador o una manta de cielo 2 veces, o hasta que ya no se vean restos de avena.Sin importar la bebida vegetal que elijas, procura consumir aquellas que no tengan azúcar añadida, para aprovechar mejor sus beneficios.
La moringa es una de las plantas más consumidas en México y es que además de su rico sabor como especia, resulta que también tiene numerosos beneficios para la vida diaria. Por eso, si aún no tienes este importante elemento en tu cocina, es necesario que conozcas los usos más comunes de la moringa. La planta de moringa es proveniente de Asia y destaca por su alto contenido nutrimental, tal como explica el doctor Mark Olson, del Instituto de Biología de la UNAM, quien detalla que las hojas de moringa poseen altas cantidades de proteínas, antioxidantes, vitamina A, vitamina C y como si eso fuera poco, tiene efectos antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios, por eso no debe sorprenderte para todo lo que lo usan las personas. Té de moringa El té o infusión de moringa es uno de los remedios más eficaces contra para aliviar el dolor crónico en articulaciones, malestares estomacales, dolores de cabeza y fiebre. También ayuda a equilibrar los niveles de serotonina en el organismo y así reduce el estrés y la migraña. Jugo de moringa Las hojas de moringa son excelentes para agregar a los jugos antioxidantes. Puedes añadir un puñito de hojas de moringa directamente en una mezcla de apio, nopal, piña y espinaca y después licuarlo, o diluir moringa en polvo al jugo verde ya procesado. Ensaladas y guisados con moringa Como mencionamos anteriormente, las hojas de moringa son una hierba muy poderosa que puede complementar tus guisados o ensaladas y hacerlas más saludables. Puedes utilizar hojas de moringa secas como el laurel u otros condimentos, hidratándose en la cocción y aportando un ligero sabor picante. Se llevan especialmente bien en recetas con pollo. Polvo de moringa El polvo es utilizado principalmente por las propiedades curativas de la moringa, pero es un gran complemento para tés, smoothies, cremas y hasta salsas. No abuses del polvo de moringa pues su sabor es bastante concentrado. Aceite de moringa El aceite de moringa se extrae de las semillas y además de ser rico en ácidos insaturados, lo puedes utilizar para enriquecer ensaladas, añadir en guisos y hay quienes lo utilizan hasta para hacer mascarillas en el cabello y la piel. Como puedes darte cuenta, los usos de la moringa son muy diversos así que no dudes en compartirnos cómo es que tú utilizas este maravilloso condimento.
Consumir alimentos que fortalecen tu sistema inmunológico es súper necesario; ahora más que nunca, necesitamos estar fuertes para combatir cualquier tipo de virus, ya que como afirman los especialistas del Departamento de Nutrición de la Universidad de Barcelona, ingerir alimentos para subir las defensas del cuerpo será benéfico en el organismo y formará barreras que pueden evitar el contagio o minimizar las consecuencias de algunas enfermedades. Esto podría parecer abrumador en un principio, ya que las listas de frutas y verduras que refuerzan el sistema inmune suelen ser bastante amplias y es complicado encontrar una dieta para aumentar las defensas que se adecúe a nuestra rutina, por ello, a continuación te presentamos dos menús para fortalecer tu sistema inmunológico y disfrutar de platillos saludables, deliciosos y fáciles de hacer. Primera opción para fortalecer tu sistema inmunológico Smoothie de manzana con jengibre y granolaLa manzana es una gran fuente de vitamina C y A y combinada con el jengibre, que posee propiedades expectorantes, antitusivas, antiinflamatorias y antibióticas, ayudan a combatir los resfriados y gripes comunes. ¡Es una excelente opción para iniciar el día! Rollo de pescado relleno de arrozEl arroz es un alimento alto en minerales y vitamina D y el pescado, por su parte, te aportará vitaminas, proteínas y Omega 3, de modo que, según explica la doctora en nutrición Laura I. Arranz, de la Universidad de Barcelona, estarás mezclando los elementos básicos en un poderoso cóctel de salud. Tortitas de champiñones con queso Estas tortitas de champiñones con queso son una buena alternativa para cenar saludablemente, ya que los champiñones contienen betaglucanos, carbohidratos que estimulan la producción de glóbulos blancos, que atacan los virus, de acuerdo a un estudio de la European Journal of Applied Physicology. Segunda opción para fortalecer tu sistema inmunológico Bowl antioxidante de frutasEl instituto Hoffman-La Roche Inc. indica que los frutos rojos contienen grandes cantidades de vitamina A y son una poderosa fuente de antioxidantes, por lo tanto, ayudan a mantener una buena salud en todos los sistemas del cuerpo, especialmente el inmunológico y el digestivo. No te pierdas este bowl antioxidante, su sabor es ideal para desayunar. Carne molida de res a la mexicana“La carne está repleta de hierro y zinc, dos nutrientes que te ayudan a protegerte contra las infecciones bacterianas, los virus y los parásitos”, explica la nutrióloga Joan Salge Blake. Por eso, este delicioso plato de carne molida a la mexicana es el guisado ideal para subir las defensas y disfrutar de un sabor inigualable. Ensalada de pollo y almendras  Una cena deliciosa y nutritiva es, sin duda, esta ensalada de pollo y almendras, las cuales son un gran refuerzo inmunitario gracias a su alto contenido en vitamina E. Además las estarás consumiendo acompañadas de pollo, conocido por ser una excelente proteína. ¡Una forma ganadora de cerrar el día y cuidar tu sistema! Prueba estas dos opciones de menús saludables y perfectos para fortalecer tu sistema inmunológico y cuéntanos qué te parecieron.
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