Las frases típicas de toda mamá
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Las frases típicas de toda mamá

Por Kiwilimón - Mayo 2015

Es inevitable enojarse muchas veces con nuestras mamás, pero definitivamente las amamos y por lo menos yo, no me imaginaría nunca una vida sin ella.

Y en esta nota quise recopilar las típicas frases que mi mamá me decía (y me sigue diciendo) y estoy segura que la tuya también, así que tal vez te sentirás identificada:

1. Porque soy tu madre y ¡punto!

2. Cuando tengas hijos, te vas a acordar de mí.

3. Estos platos no se van a lavar solos

4. Esta casa no es un hotel

5. Mientras vivas bajo este techo, se hace lo que yo diga

6. A ver, ¿qué vas a hacer cuando yo me muera?

7. Nunca sabes lo que tienes hasta que arreglas tu clóset

8. ¿Ese es el ejemplo que le quieres dar a tu hermana?

9. Cuántos niños de la calle no quisieran ese plato de comida que tú estás rechazando.

10. ¡Me vas a sacar canas verdes!

11. En esta casa ya te hemos enseñado lo que es bueno y lo que es malo, ahora depende de ti.

12. ¿Otra vez te vas de fiesta? Acaso quieres ser plato de toda mesa

13. ¡Haz lo que tú quieras!

14. Pregúntale a tu papá

15. Y si yo lo busco y lo encuentro, ¿qué te hago?

¿Qué otra frase te ha dicho tu mamá? Escríbela en los comentarios.

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Anualmente se celebra el 28 de mayo el Día Mundial de la Nutrición con la intención de que reflexionemos sobre la importancia de una alimentación correcta, que nos ayude a sentirnos bien. Esta filosofía inspira la creación de este espacio: #KiwiTeCuida. Queremos brindarte todas las ideas y herramientas para poder cocinar rico, fácil y, además, cuidarte. Todas las recetas contenidas aquí son avaladas por nutriólogas profesionales y en cada una encontrarás los conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la nutrición como la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas del organismo. Una buena nutrición (una dieta suficiente y equilibrada combinada con el ejercicio físico regular) es un elemento fundamental de la buena salud.Por ello, este lunes 31 de mayo, en nuestro Instagram oficial, la chef Colibrí Jiménez preparará 2 recetas de tacos ligeros al pastor, porque sabemos que en México amamos los tacos y las preparaciones al pastor. Especialmente porque queremos compartirte que el llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, no implica sacrificar el sabor o restringir tu alimentación.Asimismo, el próximo lunes 7 de junio realizaremos el conversatorio: Mitos y realidades en la nutrición. Una charla con Shadia Asencio, Directora Editorial de Kiwilimón, y Jennifer Asencio, nutrióloga clínica especializada en diabetes desde hace más de 20 años. En este live podrás preguntar todas las dudas que tengas entorno a la nutrición y cómo tener hábitos alimenticios saludables, además de conocer a través de fuentes especializadas todos los mitos que rodean este tema. ¡Sigan aquí las transmisiones de #KiwiTeCuida los lunes a las 18 horas! 
La hoja de laurel es un condimento indispensable en la gastronomía mexicana, pero más allá de darle sabor a la comida, sus maravillosas propiedades la hacen ideal para cuidar de la salud como nunca imaginaste. Descubre cuáles son los beneficios del laurel para la salud. Propiedades del laurel Entre las propiedades de las hojas de laurel, encontramos que tienen un alto contenido de vitamina A, B, C, ácido fólico, además de minerales como el cobre, manganeso, hierro, zinc y magnesio. No por nada era utilizado como planta medicinal antes que como condimento en la época de la Conquista, como se menciona en el Códice de la Cruz-Badiano, donde se le llamaba “ecapatli”. Beneficios del laurel Las hojas de laurel son buenas para la digestión, pues contienen enzimas que ayudan a descomponer las proteínas y contribuyen a procesar los alimentos más rápido.El té de laurel contiene cineol y eogenol, compuestos que favorecen la eliminación de gases y evitan la acidez estomacal.Gracias al polifenol en las hojas de laurel, un estudio realizado por el Journal of Clinical Biochemistry and Nutrition, encontró que podrían potenciar la acción de la insulina y reducir los niveles de glucosa en el cuerpo.El laurel también ayuda a controlar el buen funcionamiento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.Además de ser un gran antioxidante natural, la vitamina A en las hojas de laurel es excelente para cuidar la salud visual.De acuerdo a investigaciones del Instituto de Investigaciones Biomédicas del Conacyt, el laurel tendría propiedades antidepresivas y ansiolíticas que ayudan a regular las funciones del sistema nervioso.¿Cómo consumir hojas de laurel? Para aprovechar los beneficios del laurel, puedes utilizarlo para sazonar sopas, caldos y guisados o hacerte una infusión con 3 hojitas y una taza de agua hirviendo. Recuerda no abusar del consumo de esta hierba o podría resultar contraproducente. ¿Listo para disfrutar de las propiedades y beneficios del laurel?
Ya sabemos que no es malo comer huevo diario cuando llevemos una dieta balanceada, pero si somos esa persona que desayuna huevo todos los días, quizá es interesante saber cuál es la mejor forma de comerlo para aprovechar todos sus beneficios.El huevo es un ingrediente básico, sencillo y muy versátil en la cocina, por lo que las formas de comerlo son muchísimas, desde cocido, hasta frito, y también puede combinarse con ingredientes como verduras. Cocinar el huevo hace que sea más seguro comerlo y que algunos nutrientes sean más digeribles, por ejemplo, la proteína se vuelve más digerible cuando se calienta y un estudio probó que el cuerpo humano podría usar 91% de la proteína si los huevos estaban cocidos, pero solo 51% si estaban crudos. La hipótesis es que este cambio en la digestibilidad se debe a que el calor provoca cambios estructurales en las proteínas del huevo. Un huevo cocido también es mejor en cuanto a la disponibilidad del micronutriente biotina, pero aunque cocinar huevos hace que algunos nutrientes sean más digeribles, puede dañar otros.Esto no ocurre sólo con el huevo, pues el simple hecho de cocinar la mayoría de los alimentos conlleva siempre a una reducción de algunos nutrientes, pero esto pasa especialmente si se cocinan a altas temperaturas durante un período prolongado.En general, se ha demostrado que los tiempos de cocción más cortos (incluso a altas temperaturas) retienen más nutrientes y, por ejemplo, la ciencia ha demostrado que cuando los huevos se hornean durante 40 minutos, pueden perder hasta 61% de su vitamina D, en comparación con hasta el 18% cuando se fríen o se hierven durante un período de tiempo más corto.Sin embargo, aunque cocinar huevos reduce estos nutrientes, los huevos siguen siendo una fuente muy rica de vitaminas y antioxidantes. Así que para que al cocinarlos aproveches más sus beneficios, hazlos más saludables con estos consejos:Procura cocinarlos con un método de cocción bajo en calorías, como huevos escalfados o cocidos, pues así no agregas calorías extra de grasa.Prepara huevos revueltos con verduras y úsalos para aumentar la ingesta de vegetales, agregar fibra y vitaminas adicionales a tu comida o simplemente cocine los huevos de la forma que desee y agregue verduras.Si los preparas fritos, usa un aceite que sea estable a altas temperaturas. Por ejemplo, los mejores aceites para cocinar a fuego alto son aquellos que permanecen estables a altas temperaturas y no se oxidan fácilmente para formar radicales libres dañinos, como el aceite de aguacate o el aceite de girasol. Procura comprar huevos más nutritivos, por ejemplo, en general se cree que los huevos orgánicos son nutricionalmente superiores a los que provienen de gallinas enjauladas, producidos convencionalmente.No los cocines demasiado, porque entre más tiempo y más calientes prepares los huevos, más nutrientes perderán. Además, usar una temperatura más alta durante más tiempo también puede aumentar la cantidad de colesterol oxidado que contienen, lo cual es particularmente cierto al freír en sartén.
Tortilla, relleno, salsa. Tres posibilidades que, con cierta dosis de creatividad, se vuelven infinitas. Una trilogía sencilla, justa en cada una de sus partes. Un número ecuménico sin aristas en el que nada sobra, en el que todo huele y sabe a armonía. Este gran portador del número tres –según la numerología, sinónimo de paz y estabilidad–, las enchiladas mexicanas, es uno de los platillos que han sabido colarse al día a día de los hogares. Las “enchiladas mexicanas” son cultura: son desde el antojito de puesto, la comida formal cuando se hornean, o el desayuno de los trasnochados. Las enchiladas son sustantivo, son adjetivo, porque ya saben, los mexicanos cuando nos enojamos, nos enchilamos. En el caso del alimento, la enchilada mexicana debe su nombre a la tortilla, ya sea que se remojó en salsa y se frío, o se le aplicó el sistema a la inversa. Si la tortilla va primeramente frita en aceite, hay que cuidar que la temperatura y la cantidad de la grasa sea suficiente para no entiesarla. Si va revolcada en salsa y luego frita, hay que tener buen tino para no convertirla en chilaquiles. Y es que la enchilada debe ir doblada. Es su promesa de marca, su sine qua non. No puede ir enrollada como unas flautas ni simplemente doblada; es símbolo de egoísmo si sólo lleva unas gotas de salsa; de tacos, si lleva la salsa por dentro; de chilaquiles, si va fragmentada. La enchilada debe ser suave, blandita; no sólo cocida al comal, para que penetre la salsa en su crispida superficie. El origen se remonta al calendario precolombino. El Códice Florentino hablaba de las chillapitzalli, unas tortillas enrolladas que se condimentaban con chile. De hecho, existía un oficio, el de la tlailacatzoa, en el que la cocinera se convertía en experta de doblar tortillas. Tras la Conquista se incorporaron a la receta decenas de ingredientes como el caldo de pollo en las salsas o las proteínas como el pollo y el cerdo. Como tal, “la tortilla enchilada” apareció por primera vez en el gran recetario de 1831, El cocinero mexicano.Las recetas fueron variando regionalmente. Ahora los dedos de las manos nos faltan para enumerarlas. Las variaciones tienen que ver con los chiles que se incorporan a la salsa. Aunque claro, en los rellenos y los ingredientes que las coronan están las acepciones; el diablo, dirían algunos. En algunos mercados como en Veracruz, el relleno va por fuera. En otros casos, la variedad está en la masa a la que se le incluye chile cascabel, como en el caso de las potosinas. Hay una enchilada mexicana para cada ocasión, para cada presupuesto. No faltan las de mole y guajolote para las ocasiones especiales, ni las frugales que se dejan ver cuando en el refrigerador hay más cervezas que ingredientes; tortilla, huevo y salsa de chipotle bastan para prepararlas. La versatilidad y capacidad de adaptación a lo que hay es un homenaje al saber hacer de cada estado, al de cada pueblo, al de cada familia. Estas son algunas de nuestras favoritas.Enchiladas mineras de GuanajuatoUn platillo de época virreinal. Se les llama mineras por ser la labor primordial del estado; las enchiladas van rellenas con queso ranchero y van coronadas por una mezcla de verduras –papa, zanahoria y lechuga–. Que a nadie se le escape el detalle mágico del tocado: chile y cebollitas encurtidas.Enchiladas queretanasSon bastante similares a las mineras, sin embargo, estas no llevan encurtidos. La tortilla va igualmente frita en la salsa para lograr esa sensación adobada y pueden ir rellenas de pollo o de huevo. Enchiladas suizas Más mexicanas que el mole, las enchiladas suizas toman su nombre por el gratín de queso que las cubre al exterior. Generalmente van rellenas con pollo y en la composición de la salsa se incorpora un agente lácteo como la crema. Esto las hace ligeramente dulces, suficientemente perfectas.Enchiladas suizas rojasSe elaboran de forma similar a las verdes, pero con la adición de jitomate al hervido de salsa. En las suizas, se vale hacerse de la vista gorda con lo de “deben ir dobladas” pues, para que se amolden orgánicamente y consigan esa corteza doradita en el horno, se enrollan y se ponen al refractario.Enchiladas de mole verde¿Dos best sellers nacionales en un mismo plato? El buen karma se hace realidad cuando un mole verde es lo enchiloso de unas sencillas tortillas de maíz. Digno de cualquier celebración –boda, quinceaños, semáforo amarillo, promoción 2X1 en tu súper favorito– estas enchiladas son una fiesta de pepita con final picosito.Enchiladas enacahuatadasEn México incluimos los cacahuates también en las salsas como la macha o en algunos moles oaxaqueños. Esta salsa espesa, balanceada en acidez y tersa es la cobija que toda tortilla quisiera llevar. Enchiladas de chile poblanoEn el mundo de las enchiladas verdes, tenemos unas de pantones más claros que no proceden del tomatillo, sino de una crema elaborada a partir de chile poblano y queso, queso doble crema, crema o bien, todas las anteriores. Pueden ir rellenas de pollo o de un salteado de setas para completar la experiencia vegetal. 
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