Las mejores ideas para cocinar solo un día a la semana
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Las mejores ideas para cocinar solo un día a la semana

Por Kiwilimón - Octubre 2018
Entre el trabajo y los pendientes de la casa, ¿siempre andas corriendo? La falta de tiempo ya no será un problema. Con estas recetas te decimos cómo puedes comer rico toda la semana cocinando solo un día. Opción 1: papas Puré de papas con cebollas caramelizadas El puré de papas nunca falla. Es un platillo rico y sencillo que va bien con todo. Para cocer las papas puedes usar el horno o una olla de presión. Croquetas de atún y papas Guarda un poco del puré de papa para preparar unas deliciosas croquetas. En caso de que tengas problemas para darle forma a las croquetas, agrega un huevo a la mezcla. Ensalada de papa alemana Antes de que hagas el puré, guarda la mitad de las papas para preparar otras 2 recetas. Procura que las papas que uses para la ensalada no estén demasiado cocidas. Papas gratinadas con jamón Si te animaste a prender el horno, aprovecha que está caliente para gratinar unas ricas papas. Solo necesitas 5 ingredientes y unos 10 minutos en el horno. Opción 2: garbanzos Potaje de garbanzos Para estas recetas es muy importante que dejes en remojo toda la noche los garbanzos, así podrás cocinarlos más rápido. Sopa de espinaca y garbanzo Aunque se parece mucho a la receta anterior, el queso parmesano y las espinacas le dan un toque muy especial a esta sopa. Ensalada de garbanzo Con los mismos garbanzos puedes preparar una opción mucho más fresca. Combina jitomates, cebolla y aceitunas con medio kilo de garbanzos para hacer una ensalada. Hamburguesas de garbanzos con amaranto Reserva una taza y media de los garbanzos y licúalos con la misma agua de cocción. Con esto y unos pocos ingredientes más puedes preparar unas hamburguesas sin carne.  Opción 3: pollo Caldo de pollo en olla de presión En lugar de solo poner a cocer 3 pechugas, cocina de una vez más piezas de pollo para que puedas preparar varias recetas al mismo tiempo. Tostadas de pollo al cilantro Con la ayuda de un tenedor, deshebra una parte del pollo cocido. Te sugerimos armar las tostadas justo antes de comerlas para evitar que se ablanden. Tacos de lechuga con pechuga de pollo Dale tu propio toque a estos originales tacos y agrega los ingredientes que más te gusten: queso, elote, cebolla, salsa, champiñones, rábanos, etc. Ensalada con pollo y queso azul Sácale provecho hasta el último trozo de pollo preparando una riquísima ensalada. Si no te encanta el queso azul, puedes usar uno más suave, como queso panela. Lo importante es diseñar el menú de la semana tomando como base un ingrediente principal. Así podrás planear mejor tus comidas, además de ahorrar. Cuéntanos, ¿cuál es el ingrediente que sueles usar para cocinar varios platillos? Déjanos tus ideas en los comentarios.    
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Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
¿La hora de la comida se convierte en una batalla campal en tu casa? ¡Aguas! Lo que podría parecer un simple berrinche puede convertirse en un mal hábito. Se considera a un niño o niña como “picky eater” cuando se niega a probar nuevos alimentos, no come la cantidad que le corresponde, rechaza la comida saludable o simplemente no quiere sentarse a comer. Si bien para muchos niños solo es una etapa, la edad en que dejan de ponerle “peros” a la comida puede variar.¿Por qué los niños se hacen quisquillosos con la comida?Normalmente se asocia este tipo de comportamientos a la etapa en la que el niño trata de demostrar su autoridad, alrededor de los 2 años; sin embargo, también puede tratarse del rechazo a ciertas situaciones (falta de una rutina para comer, peleas en la mesa, mal ambiente familiar), algún problema de salud que le impida comer apropiadamente, como el reflujo, o simplemente fue acostumbrado a ciertos alimentos o sabores desde temprana edad.Consejos para hacer que tu hijo coma saludablemente:Haz que la comida sea toda una experiencia: crea un ambiente atractivo con cosas que le interesen, como hablar de su caricatura o actividad favorita. Trata de mantener un ambiente relajado, sin peleas ni distracciones como la televisión.Dale nuevos alimentos poco a poco: procura darle alimentos que le gusten junto con alimentos nuevos, con sabores que combinen, que no sean tan fuertes para su paladar y en porciones pequeñas. Por ejemplo, puedes preparar unos macarrones con queso con unos trozos de champiñones.Preséntale su plato de maneras divertidas: ya sea en forma de caritas, en platos atractivos o en presentaciones novedosas. Da clic AQUÍ para descubrir recetas deliciosas diseñadas especialmente para los pequeños del hogar. Debes poner el ejemplo: no solo le pidas que él coma saludablemente, tú también hazlo. Coman juntos algún plato fuerte o alguna colación durante el almuerzo u ofrécele tu colación de fruta por la tarde. Compartan el hábito de comer cosas saludables.Cambia los menús: puedes incluir un día con su comida favorita, mientras que los días restantes puedes cambiar el menú cada semana, de manera que siempre esté esperando la sorpresa de lo que comerá ese día.Tener un picky eater en casa complica la planeación de los menús de la semana, pero con un poco de imaginación, juntos tu pequeño y tú descubrirán que la hora de la comida es de los mejores momentos para compartir en familia.Si ya no tienes ideas para el menú de la semana, estas recetas te sacarán del apuro:Tacos de hot cakes con frutaNuggets de pollo con quinoaSándwich de huevo caracol
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
¿La hora de la comida se convierte en una batalla campal en tu casa? ¡Aguas! Lo que podría parecer un simple berrinche puede convertirse en un mal hábito. Se considera a un niño o niña como “picky eater” cuando se niega a probar nuevos alimentos, no come la cantidad que le corresponde, rechaza la comida saludable o simplemente no quiere sentarse a comer. Si bien para muchos niños solo es una etapa, la edad en que dejan de ponerle “peros” a la comida puede variar.¿Por qué los niños se hacen quisquillosos con la comida?Normalmente se asocia este tipo de comportamientos a la etapa en la que el niño trata de demostrar su autoridad, alrededor de los 2 años; sin embargo, también puede tratarse del rechazo a ciertas situaciones (falta de una rutina para comer, peleas en la mesa, mal ambiente familiar), algún problema de salud que le impida comer apropiadamente, como el reflujo, o simplemente fue acostumbrado a ciertos alimentos o sabores desde temprana edad.Consejos para hacer que tu hijo coma saludablemente:Haz que la comida sea toda una experiencia: crea un ambiente atractivo con cosas que le interesen, como hablar de su caricatura o actividad favorita. Trata de mantener un ambiente relajado, sin peleas ni distracciones como la televisión.Dale nuevos alimentos poco a poco: procura darle alimentos que le gusten junto con alimentos nuevos, con sabores que combinen, que no sean tan fuertes para su paladar y en porciones pequeñas. Por ejemplo, puedes preparar unos macarrones con queso con unos trozos de champiñones.Preséntale su plato de maneras divertidas: ya sea en forma de caritas, en platos atractivos o en presentaciones novedosas. Da clic AQUÍ para descubrir recetas deliciosas diseñadas especialmente para los pequeños del hogar. Debes poner el ejemplo: no solo le pidas que él coma saludablemente, tú también hazlo. Coman juntos algún plato fuerte o alguna colación durante el almuerzo u ofrécele tu colación de fruta por la tarde. Compartan el hábito de comer cosas saludables.Cambia los menús: puedes incluir un día con su comida favorita, mientras que los días restantes puedes cambiar el menú cada semana, de manera que siempre esté esperando la sorpresa de lo que comerá ese día.Tener un picky eater en casa complica la planeación de los menús de la semana, pero con un poco de imaginación, juntos tu pequeño y tú descubrirán que la hora de la comida es de los mejores momentos para compartir en familia.Si ya no tienes ideas para el menú de la semana, estas recetas te sacarán del apuro:Tacos de hot cakes con frutaNuggets de pollo con quinoaSándwich de huevo caracol
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