Los do's y don'ts en las ensaladas

Por Kiwilimón - Enero 2016
Para que este platillo de verdad sea saludable, te decimos cuáles ingredientes sí podrías agregar para volverla más nutritiva, ¡y por supuesto más rica! Mucho color verde No te limites a la lechuga romana, agrega también otras hojas como la espinaca o la col rizada que tienen vitamina B, la cual podría disminuir los riesgos de tener cáncer. Proteínas Para que obtengas una comida completa, lo ideal es que agregues alimentos de origen animal como tiras de pechuga asada, atún, salmón o jamón de pavo. Los vegetarianos pueden comer tofu, en lugar de carne. Tip: Encuentra aquí ensaladas para todos los gustos Verduras diversas Aprovecha que muchas no son tan caras, como la zanahoria, jícama y el pepino. Además, éstas tienen mucha agua y pocas calorías. Granos Como los garbanzos que ayudarán a que te sientas llena por más tiempo. Añade media taza a tu ensalada. Incluso hay a quienes les gusta ponerle frijoles sin caldo a las ensaladas. Tip: Prepara esta rica ensalada de kale con zanahoria Necesitas grasas Pero grasas saludables, como las que tiene el aguacate que también se ha visto que ayuda a que el cuerpo absorba los carotenoides, mismos que combaten el cáncer. Añade un poco de fruta Te sugerimos elegir frutas frescas como rodajas de manzana para mejorar el sabor de las ensaladas y un toque crujiente. Tip: Prueba esta dulce ensalada con fresas Menos croutons Dado que su tamaño es muy pequeño, creemos que comer más de cinco no hace daño, pero en realidad su alto índice glucémico puede hacer que tus niveles de azúcar se eleven. No te excedas en el aderezo Lo mejor es que evites los aderezos cremosos industrializados y optes por algo más saludable como el aceite de oliva (1 o 2 cucharadas). O también puedes preparar tus propias vinagretas. Tip: Vierte esta vinagreta de limón hecha en casa  
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El tuétano es considerado un irresistible platillo tradicional dentro de la cocina mexicana, sin embargo, muchos tienen la creencia de que se trata de un alimento poco saludable debido a las grandes cantidades de grasa que posee. Para romper con este mito, a continuación te explicamos las propiedades y beneficios del tuétano. ¿Qué es el tuétano? El tuétano es la médula ósea que se encuentra en el interior de los huesitos de los animales, es decir, el tejido esponjosito y blanquecino formado por osteoblastos, fibroblastos, osteoclastos y adipocitos que se encargan de la formación y desarrollo de células óseas. ¿Cuáles son las propiedades del tuétano? Contrario a lo que muchos piensan, las propiedades del tuétano van más allá de las grasas buenas. De hecho, tiene alto grado en vitaminas y minerales como hierro, fósforo, zinc, magnesio, calcio, vitaminas A, E, D y K, omega 3 y hasta ácidos grasos esenciales (DHA y EPA). Beneficios del tuétano Ahora que conoces las propiedades del tuétano, te sorprenderás con todos los beneficios que puede traer para tu salud. Recuerda que éstos dependerán del animal del que provenga el tuétano.Gracias a sus principales propiedades, el tuétano puede ayudar al desarrollo cerebral y formación cognitiva, ayudando a prevenir demencia, depresión y hasta problemas de la vista.Debido a su alto contenido en omega 3, previene el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares e inflamatorias, además de problemas en la piel.Consumir tuétano podría ayudar a producir glóbulos blancos y así fortalecer el sistema inmunológico.Cada 100 gramos de tuétano, poseen 7 gramos de proteína.Ahora podrás comer tuétano sin culpa, aunque recuerda que nada en exceso es bueno. ¿Conocías ya los beneficios del tuétano?
Al escuchar la palabra “ceviche” tal vez comiences a salivar. Es sinónimo de emoción, de colorido y también de variedad. La época de calor los demanda en las mesas y es que no hay nada como comerse uno para una comida exquisita, rápida y ligera. Su universo comienza a explicarse desde indagar en cómo escribirlo, si con “v” o con “b”. Sobre el origen de esta palabra existe una referencia de Javier Pulgar Vidal, historiador peruano, quien asegura que viene de la palabra quechua siwich, la cual significa “pescado fresco” o “pescado tierno”.Otra explicación es la que da el Centro Virtual Cervantes que explica que este vocablo tiene sus orígenes en el árabe sikbāǧ, que es un método de conservación con ácidos como vinagre o jugo de cítricos, y que otras formas de escribirlo (menos comunes, eso sí) son seviche y sebiche. Lo cierto es que ambas son usadas y correctas, depende del lugar y la costumbre.Mauricio Ávila, investigador gastronómico, dice que el ceviche en México, en su opinión y desde el enfoque tradicional, es una técnica y no solo un platillo, para el cual es indispensable que se use un cítrico para curtir lo crudo, que puede ser pescado, camarón, langosta, caracol, almeja, entre otros insumos. Y a esto se le añaden, según la región, hierbas, verduras, chiles y salsas —crudas—, sal, entre otros, eso sí: todo fresco. Respecto a su origen expresa que hay ciertos mitos, y que si bien se ha vuelto famoso y mediático decir que este viene de Perú, aclara que lo correcto es mencionar que existe gracias a la riqueza que surgió con el intercambio a raíz de los viajes de la Nao de China en el siglo XVI, también llamada el Galeón de Manila y el Galeón de Acapulco.Estas rutas navieras comerciales y culturales que abrieron los españoles entre América y Filipinas, son las responsables de un sinfín de técnicas, ingredientes y conocimientos originarios de Asia y África. Este hecho también lo señala el Gran Larousse de la Cocina respecto al ceviche y sus posibles inicios.Además de especias, sedas, marfil, porcelana y más llegaba algo aún más significativo: comerciantes y marineros filipinos chinos, tailandeses, vietnamitas y más, así como esclavos japoneses y africanos, con saberes y sabores que fueron incorporando en las tierras a donde llegaban con los alimentos que traían tales como arroz, limón verde, naranja agria, limas, plátanos, mangos y más. Él ha realizado diferentes entrevistas en trabajo de campo alrededor de diferentes regiones como Costa Grande, Costa Chica, Quintana Roo, entre otros, y la constante es que las cocineras y los pescadores sugieren curtir el pescado durante 10 minutos máximo y en el caso de los crustáceos, de 15 a 20 minutos. También añade que se debe comer al momento, pues la prontitud y la frescura son sus reglas. Incluso, se prepara en pangas, cayucos o lanchas con la pesca recién sacada pues es parte de la cocina de marineros y las tostadas están asociadas a él ya que esta otra técnica de conservar las tortillas antes de que se echen a perder es común en nuestro país por temas de aprovechamiento y cero desperdicio.Alma Cervantes, investigadora y cocinera sinaloense, explica que el ceviche en Sinaloa es un platillo fundamental de diario: ya sea que te pares en una carreta callejera para comerlo, acompañado por un agua de cebada, o que lo prepares en casa y lo acompañes con una cerveza, es identidad alimentaria.El ceviche sinaloense original más consumido lleva limón, pimienta negra molida, a veces ajo, sal de grano, pepino, cebolla morada, jitomate y camarón fresco. Expresa que también se usa mucho el ceviche en salsas negras, que lleva casi lo mismo que el anterior —con excepción de jitomate—, y una mezcla de salsa inglesa, de soya, jugo limón y de naranja, además de chiltepín. Los de jaiba, pulpo, robalo, botete y pargo son otros habituales.Uno que está desapareciendo y que aún se ve en la parte sur de ese estado es el de camarón seco, narra Alma, ya que está relacionado a una técnica de conservación llamada barcina que consta de una bola hecha con hoja de palma sellada con hilo de caña y que envuelve  al camarón. Este se conserva ahí hasta siete años. Se solía vender en las tiendas de pueblo, pero al cambiar el tipo de comercios, se ve cada vez menos. Álvaro Maldonado es un artesano que aún las hace para conservar este conocimiento. Para Rodrigo Estrada de Agua y sal y Yemanyá, el ceviche hoy en día es un platillo emblemático en América Latina que la comunicación y la globalización ha dado a conocer. A él personalmente le entraña el ceviche estilo Acapulco de su infancia —que de acuerdo a Eduardo Palazuelos de Mario Canario y Zibu, lleva salsas Búfalo y cátsup, jitomate, aceite de oliva, pimienta, sal, orégano, aceitunas, cilantro, cebolla, jitomate y limón y puede hacerse con pescado, camarón, pulpo y más—.Ceviche is the new black, expresa Rodrigo pues es un estilo de comida que atrapa los sentidos por sus notas de acidez y picante que dan ganas de querer más y sobre todo, es un plato sumamente saludable, otra tendencia que hoy en día lo hacen atractivo. La creatividad del ceviche en la cocina contemporánea está en sacarle el máximo provecho al sabor de cada pescado y a entender que se pueden incorporar otros elementos no usuales en ellos. Una de sus creaciones es el cebiche a la leña que lleva pesca del día y camarón en salsa de chile rayado, cebolla morada y cilantro acompañado de esquites asados con un toque de sal ahumada de Alderwood.Este cocinero ha sido viajero y nómada: después de vivir ocho años en San Francisco y haber sido parte del equipo de La Mar, cebichería de Gastón Acurio, afirma que hoy en día existen cinco elementos básicos para crear un ceviche: pescado, limón y otros cítricos, sal —fundamental—, cebolla —incorporada al final para que no pierda su textura— y chiles—incluso, incorporando algunos poco usados en estas preparaciones como el chilhuacle o el puya—.La leche de tigre es algo que diferencia al peruano del mexicano, así como algunos elementos que lo conforman como la incorporación de granos frescos de maíz choclo o cancha, así como el uso del camote, que para él es un eslabón para hacerlo redondo, cremoso y con notas dulces que le dan otras sutilezas. Datos sobre el ceviche:En México existen distintos tipos de ceviche.Por ejemplo, en Manzanillo, Colima, se prepara con pescados como sierra, chile, sábalo, robalo y pargo. Su receta lleva jitomate, cebolla morada, pepino, cilantro, zanahoria, limón y sal de Colima. Su peculiaridad es que el pescado se ralla con tenedor y queda molidito muy finamente.El nayarita es similar al colimota: lleva zanahoria, cebolla, jitomate, cilantro, pepino y limón. El secreto de su receta está en lo pequeño de los trozos de los ingredientes y en dejarlos marinar muy bien en limón.En Veracruz, desde Alvarado y sus alrededores, pueden encontrarse desde los que se hacen con palmito (acompañado con una salsa de chile chilpaya), hasta los que tienen caracol. ¿Sabías qué en Perú el cebiche tiene su día? Es el 28 de junio. Esta fecha fue instaurada en el 2008, gracias a una resolución del Ministerio de la Producción (Produce), con un antecedente en el 2004, cuando fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura (INC).Rodrigo sugiere que nunca se usen pescados congelados para los ceviches sino que siempre sean frescos y locales, evitando el consumo de tilapias o basas importadas, además de que se respeten las vedas.Alma aconseja que cuando hagan un ceviche antes se meta el pescado o el camarón en un poco de hielo con sal y se meta al refrigerador de media hora a una hora pues esto hace que tengan mejor consistencia.
En esta búsqueda de remedios naturales para el cabello, hoy te contamos un poco sobre la sábila, también conocida como aloe vera, el cual quizá ya conocías por sus propiedades para tratar quemaduras y heridas en la piel, pero también la sábila tiene múltiples beneficios para tu melena.El aloe vera es una planta que tiene hojas gruesas con una sustancia gelatinosa dentro de ellas, este gel es conocido como sábila y aplicado sobre la piel, es refrescante y calmante, por lo que se ha utilizado durante siglos por sus propiedades curativas. Pero además de sus beneficios para la piel, también puede ayudarte a fortalecer el cabello y hacer que tu cuero cabelludo sea más saludable. La mejor forma de usar aloe vera en el cabello es el gel crudo de la planta y puedes conseguirlo en casi cualquier farmacia o sacarlo de las hojas recién cortadas de una planta viva, si tienes una. Beneficios de la sábila en el cabelloPara usar la sábila en el cuero cabelludo y el cabello, sólo tienes que frotar dejar que penetre en los folículos pilosos para acondicionar y mejorar el cabello seco y dañado. Déjalo reposar durante una hora y después sólo enjuágalo con un shampoo suave.Sábila para calmar la comezón del cuero cabelludo¿Sabías que los síntomas de comezón en el cuero cabelludo y descamación de la piel debajo del cabello, típicos de lo que conocemos como caspa, se pueden tratar con sábila? Un estudio de 1998 encontró que el aloe vera ayudó a resolver la inflamación del cuero cabelludo que causa la caspa, pues los ácidos grasos que se encuentran en la planta de aloe tienen propiedades antiinflamatorias.Limpia el cabello grasoLa sábila limpia el tallo del cabello de manera eficiente y elimina el exceso de sebo (“grasa”) y los residuos de otros productos para el cabello, pero el mayor beneficio es que a diferencia de otros productos químicos en los productos para el cabello, la sábila no daña el cabello mientras lo limpia.Fortalece y repara el cabelloLa sábila contiene vitaminas A, C y E, las cuales contribuyen a la renovación celular y promueven un crecimiento celular saludable y un cabello brillante. Este gel también contiene vitamina B12 y ácido fólico, componentes que pueden evitar que el cabello se caiga.Puede promover el crecimiento del cabelloHay muchas personas que afirman que la sábila hace que el cabello crezca mucho más rápido, sin embargo, aún hay poca evidencia clínica para probar o refutar esas afirmaciones.Lo cierto es que si decides darle una oportunidad en tu melena, primero debes probar cómo reacciona tu piel al gel, para comprobar que no eres alérgica a la sábila o aloe vera. También debes tener cuidado si estás usando crema de hidrocortisona en la piel al mismo tiempo, pues el aloe vera puede aumentar la cantidad de cortisona que absorbe la piel cuando se usan juntas.
La jericalla es un postre tapatío típico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando las monjas del Hospicio Cabañas idearon un postre nutritivo y de sabor llamativo para los niños huérfanos que cuidaban. Elaboraron la receta con leche, canela, azúcar, huevo y vainilla, con un sabor similar al de la natilla española pero de consistencia ligera. Actualmente la jericalla es uno de los postres típicos favoritos de los hogares jaliscienses. Sin embargo, muchos podemos llegar a confundir la jericalla con el flan o el crème brûlée, pues comparten los mismos ingredientes y tienen muchas similitudes en su modo de preparación. Por eso te presentamos las diferencias entre estos postres para que puedas identificar la auténtica jericalla jalisciense. Flan y crème brûlée  El flan es un postre muy popular en México y el mundo. Con una rica tradición histórica, el flan llegó a México tras la conquista con una receta que mezclaba leche, huevo, azúcar, vainilla y un baño de caramelo líquido, mientras que el crème brûlée es un clásico de la repostería francesa que consiste en una crema dulce suave, cuya superficie tiene una fina capa de caramelo crujiente. La jericalla Si bien los tres postres se elaboran con una base de huevo, vainilla, azúcar y leche, se diferencian por su preparación y algunos detalles en el uso de ingredientes. Por ejemplo, el flan usa las yemas y las claras de los huevos; mientras que la jericalla sólo utiliza las yemas de huevo; o bien, el crème brûlée tiene una consistencia de la crema parecida a la de la jericalla, pero su técnica es un poco más elaborada para conseguir la capa crujiente del azúcar quemada, que aporta un contraste de textura.Para preparar la jericalla se hierve la leche con la canela y la vainilla. Por otro lado, se baten las yemas con el azúcar y al final se combina con la leche infusionada, para luego colar y hornear a baño María. Al final, en la superficie casi siempre queda una costra dorada y un poco quemada. La textura se parece al flan, pero es mucho más ligera y untuosa. La jericalla se presenta en el mismo recipiente en el que se hornea, para respetar y mostrar su costra, que tiene una consistencia más sólida y añade profundidad al sabor con ese toque de leche quemada.¡Ya sabes qué postre tienes que probar en tu siguiente parada por la Perla Tapatía! Fotografías: Antonio Flores 
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