Los mejores desayunos mexicanos para septiembre
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Los mejores desayunos mexicanos para septiembre

Por Kiwilimón - Septiembre 2015
Este mes patrio hay que celebrar México desde que abrimos los ojos en la mañana y qué mejor manera de hacerlo que con desayunos típicos de nuestra tierra. Así como tenemos especialidades para la comida y platillos indicados para la cena, hay preparaciones únicas en la gastronomía azteca que deben disfrutarse temprano y en familia. Hoy te dejamos cinco recetas deliciosas de desayunos mexicanos para septiembre que serán un éxito en casa.

Enfrijoladas

No hay ningún otro lugar del mundo donde veas esta especialidad. Siendo el frijol uno de nuestros pilares gastronómicos, las enfrijoladas son unas de sus mayores representantes. Ya sea que las rellenes de queso, pollo o chorizo, la idea es tener tortillas doraditas, una salsa espesa de frijol bien sazonada y un poco de crema, queso y cebolla que le den esa textura y sabor acidito que complementan la receta.

Enchiladas verdes

Hay muchas variaciones de la tortilla y la salsa verde como los chilaquiles y lo sopes, pero no sería atrevido decir que uno de los reyes del desayuno mexicano son los chilaquiles verdes con pollo. Con un sabor picante, acidito y al mismo tiempo con notas dulces, es una especialidad que también ha cautivado en el extranjero y que merece estar en esta lista de los mejores desayunos mexicanos. Recuerda siempre salsear de más tus enchiladas cuando las sirvas para que nunca se sequen.

Tamales de huitlacoche

El tamal es un platillo prehispánico que ha sido desayuno mexicano desde hace milenios. El relleno puede cambiar, pero el maíz suave y esponjoso siempre debe estar presente. En esta ocasión te damos la receta de tamales con huitlacoche, otro delicioso ingrediente 100% mexicano. Trata de usar huitlacoche fresco para darle un mejor sabor y recuerda que de igual manera lo puedes intercambiar por guisados de res o pollo si quieres tener más variedad.

Huevos divorciados

Sólo a los mexicanos se nos ocurriría servir huevos estrellados bañados en dos salsas diferentes, pero resultó ser todo un éxito. Tendrás el acidito de la salsa verde y lo picante de la roja en este platillo que debes acompañar con frijoles refritos y totopos para saborear lo que quede de la mezcla de las salsas y la yema de huevo. Además, así como el chile en nogada, este es un platillo que lleva los colores de nuestra bandera tricolor.

Molletes

Favoritos de chicos y grandes, los molletes crujientes y calientitos son un clásico del desayuno mexicano. Siempre acompañados de un fresco pico de gallo deben estar gratinados a la perfección para saber cómo deben. Éste es otro platillo versátil al que le puedes poner jamón, tocino o chorizo para darle otra dimensión. Ahora, si tienes mucha hambre también se vale adornarlos con una ración de chilaquiles y crear los legendarios tecolotes.  
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Las tablas para picar se han desgastado como calcetines en la lavadora. Ninguna investigación sobre tendencias para 2020 pudo preverlo. Las quinielas sobre qué es lo que estaríamos haciendo y consumiendo en este año se han roto, una a una. Y claro, sin que nadie pudiera anticiparlo, nuestra relación con la cocina ha cambiado para siempre. Pero, ¿qué hemos aprendido sobre cocina en tiempos de Covid?He hablado con gente sobre el tema. Me intrigaba saber si estaban preparados –física, mental o hasta técnicamente– para cocinar, para ser chefs de tiempo completo. Y es que la mayoría, absorta por las jornadas de trabajo, poníamos manos a la obra únicamente en el desayuno o en la cena: quecas y sándwiches con mínimas variaciones, pechuguitas a la plancha para el alma, ensaladas de un, dos por tres. Ser cocineros de una familia hambrienta, con necesidades de 8 a. m. a 9 m., y de lunes a domingo, nos ha cambiado el esquema. No a todos positivamente. Existen a los que el tema sigue sin interesarles o que, de plano, anticipan con incomodidad el momento de abrir el refrigerador y cuestionarse qué van a comer, ¿y quién podría tirarles la primera piedra? Con el tiempo llega a ser agobiante y cansado cocinar para uno mismo o para una tropa. Están también aquellos entusiastas que, pese a sus esfuerzos, la cocina no se pone de su lado. Han quemado su comida, han destruido la mitad de su vajilla o descubierto con hambre que el orden de los factores sí puede alterar el producto –meta aquí el nombre de su influencer favorito. Finalmente, está el grupo de personas que ha encontrado una relación firme y con planes a futuro con la cocina. Para aquellos, para algunos de nosotros, algo de lo que hemos aprendido de cocina en tiempos de Covid tiene que ver con «conciencia»: conciencia sobre la cantidad de comida que necesitamos, la conciencia del desperdicio que producimos, la conciencia de lo que comemos. Nos hemos dado cuenta que ni todas las ensaladas del mundo nos mantendrán sanos, que ni todos los panqués nos harán felices. Hemos aprendido a racionalizar los ingredientes que tenemos en el refri y a sustituir elementos como nos da a entender la imaginación (y la existencia de ellos en la alacena). Algunos de esos experimentos incluso se han convertido en hallazgos exitosos. Los fines de semana, o cuando podemos, hemos aprendido a tomarnos el tiempo de cocinar: a tomar la ruta sin atajos, como lo hacían las abuelas cuando preparaban un rico mole de olla o una salsa. Hemos aprendido que en la cocina es necesario estar presentes para lograr la cocción justa o para que por fin nos salga esa técnica que hemos estado practicando prueba y error, prueba y error. Para pesar de la mayoría, hemos aprendido que los trastes se multiplican como gremlins y que no existe un hada mágica que nos haga el favor de lavarlos mientras no vemos. Hemos aprendido a domar el antojo o a entregarnos a él cada vez que hay que salir a conseguir ingredientes ataviados en nuestro disfraz de Neil Amstrong. Hemos aprendido que a veces, sobre todo cuando olvidamos el componente “obligación”, la cocina es un ritual que puede disfrutarse: que entretiene, que distrae al alma, que es terapia. Eso sí, que no hay que ser perfectos, que el error es maestro y que sus notas mentales conseguirán que lo hagamos mejor –más esponjoso, más crocante, más firme– la siguiente vez.Ya falta menos para entrar a la nueva normalidad y lo que hemos aprendido en esta temporada sobre cocina permanecerá junto a nosotros. Puede que los tiempos nos vuelvan a quedar cortos, que ansiemos volver a sentarnos en nuestro restaurante favorito, que podamos por fin visitar a esa tía cuyas gelatinas son el evento más rico que nos pasa en el año. Pero estoy segura de que nuestro reencuentro con la cocina no pasará desapercibido porque, si algo hemos descubierto en esta época, es que en todos habita el potencial de convertirnos en esa tía, en ese experto de sazón inigualable. Para inspirarte en el último jalón, estas son las recetas que las personas que entrevistamos han estado practicando:Croquetas de carne Pollo al curry Panqué de limón Hot cakes de avena Tortilla de patatas Esquites caseros Lasaña de verduras Crema de tomate Galletas de chocolate¿Qué has aprendido tú? ¿Qué recetas has practicado en tiempos de Covid?
Combatir la ansiedad y el estrés normalmente, y más cuando hay momentos de crisis, es muy complicado, sobre todo porque no podemos realizar actividades externas que ayudan a nuestro metabolismo a producir sustancias como serotonina y dopamina, para sentirnos mejor. Por suerte, existe una manera natural para reducir la preocupación excesiva ante esta nueva realidad y es así como te mostramos 7 alimentos para la ansiedad. Marc Coronas, especialista de la Clínica de la Ansiedad, explica que, al consumir alimentos altos en triptófano, vitamina B, carbohidratos complejos, omega 3 y proteínas, nuestro cerebro produce serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo y la ansiedad, la cual equilibra nuestro estado de ánimo y nos hace sentir más tranquilos, así que no olvides añadir los siguientes alimentos que podrían volverte menos propenso a tener ataques de ansiedad estando en casa. Chía La chía es la semilla del triptófano por excelencia, de modo que no hay remedio más infalible para darnos una sensación de calma, brevemente, que combinar la chía con tu bebida favorita, por ejemplo, en un rico frappé energético de coco y chía natural.Almendras Las almendras son una gran opción para aliviar el estrés y equilibrar el ánimo, gracias a su alto contenido en zinc, magnesio, vitaminas B2 y vitamina E. Recuerda que una buena cantidad de magnesio también te ayudará a reducir el cansancio y la fatiga y además, activa las reacciones enzimáticas que evitan la caída del cabello generada por estrés, tal como explica el doctor Ramón Vila-Rovira, del Instituto Vila-Rovira. Pruébalas en estas bolitas de almendra caramelizadas, ¡te encantarán! Aguacate El aguacate tiene grandes cantidades de potasio, el cual ayuda a bajar la presión arterial de forma natural y además contiene vitamina B y grasas monoinsaturada, ideales para cuidar la salud de nuestro cerebro. Avena Si presentas síntomas de ansiedad, podrías probar un pudín ligero de yoghurt, chía, avena y fresa, ya que como mencionamos anteriormente, la chía libera serotonina y combinada con la avena, rica en vitamina B, magnesio y fibra, sería el mejor remedio para cuidar de nuestro sistema nervioso y mejorar tu salud. Chocolate oscuro Además de ser un postre delicioso, el chocolate oscuro regula el cortisol, la principal hormona del estrés, que además altera las respuestas del sistema inmunitario y suprime el sistema digestivo, como explican expertos de Mayo Clinic. Por eso, esta rica golosina podría ayudarte cuando estés ansioso o nervioso.Espinaca Por sus altos niveles de magnesio, no dudes en hacer de las espinacas un ingrediente rutinario en tus comidas, porque aparte de ayudarte a reducir el estrés, contienen en fibra, vitamina A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro y producen saciedad, lo cual te ayudará a evitar comer por ansiedad. Huevo Tal como explican especialistas de los Laboratorios Niam, cuando el cuerpo está tenso, gasta grandes cantidades de vitamina B, necesarias para que el organismo pueda utilizar hidratos de carbono y generar energía, por lo que el huevo es un alimento sumamente necesario para nuestro organismo. ¿Conoces algún otro alimento para combatir la ansiedad que falte en esta lista?
Preparar comida rica y saludable se ha vuelto un estilo de vida cada vez más común en las familias y cocinas del mundo. Y posiblemente las razones son demasiadas, porque para lograr cuidar la alimentación no sólo se debe reestructurar el menú diario, sino el tipo de ingredientes con los que están elaborados los productos que usamos en la cocina. Para cocinar comida saludable pero deliciosa, muchos productos con cualidades nutrimentales benéficas para el cuerpo, se han dado a la tarea de demostrar que darles un lugar en la alacena, es casi una acción inmediata. Un claro ejemplo es cómo incluir harinas sin sentir cierta culpa o preocuparse por ganar algunos kilos, que bien se puede lograr gracias a productos de buena calidad, como la Harina de Maíz Precocida P.A.N., que no sólo ha sido popular en el mercado por el excelente sabor que aporta a cada platillo, sino porque sus valores nutrimentales son de mucha calidad.Con Harina P.A.N. nadie se volverá a perder un rico desayuno, comida o hasta un postre con sabor excepcional y es porque al estar hecha bajo un proceso libre de químicos, sin cal y con granos cocinados al vapor, es totalmente saludable y un carbohidrato totalmente aceptable para cocinar. ¿Te imaginas comer unos sopesitos, tamales, tacos o empanadas con texturas más suaves? Sin duda, esos platillos y algunas variaciones de comida típica mexicana y comida de origen centroamericano y latinoamericano, hechas con harina de maíz pueden ser parte de tus reuniones familiares o con amigos. Recordemos que los productos que siguen procesos 100% naturales tienen gran versatilidad, son de mejor manejo y con un resultado final más suave. Y es que, incluso la forma de uso es totalmente distinta porque la clave de su perfección está en colocar en un bowl agua o caldo de pollo con sal e integrar la Harina de Maíz Precocida P.A.N. amasar hasta que los ingredientes queden integrados por completo; cubrir y dejar reposar por 5 minutos. Los resultados finales de seguir ese sencillo proceso, pero tan importante, serán grandes platillos como unas clásicas Enchiladas de Pollo con Mole, hasta unas tradicionales Pupusas.Recordemos que, la Harina de Maíz Precocida P.A.N. es Gluten-free y tiene certificado Halal y Kosher, que avalan que es un ingrediente ideal para preparar comida saludable y más rica. P.A.N. es una línea de alta calidad de productos alimenticios a base de maíz que tienen un sabor delicioso, es versátil y fácil de usar. Harina P.A.N. es una marca que inspira a las personas a celebrar, compartir y a disfrutar la hora de la comida. También contribuye en el acompañamiento a una dieta más balanceada gracias a sus productos de calidad, que son incomparables, libres de gluten, prácticos y tradicionales.Encuentra más información y recetas de Harina P.A.N. en Instagram, Facebook y en su canal de Youtube. 
Ahora que parece que todos le perdimos el miedo al horno y estamos probando con diferentes tipos de panes y recetas. Así, todos los neófitos en este terreno nos hemos encontrado con una gran duda: ¿el polvo para hornear es lo mismo que la levadura?Y todavía más preguntas, ¿podemos usarlos e intercambiarlos?, ¿cuál es el uso de cada uno? Para alguien nuevo en la horneada, es necesario saber esto y tener a la levadura y al polvo para hornear bien diferenciados.La levadura es el ingrediente que al hacer pan, realiza la fermentación. Se trata de un hongo, es decir que la levadura está compuesta por microorganismos vivos, que descomponen la materia orgánica al tiempo que generan nuevos elementos, como dióxido de carbono o alcoholes. Esto es el proceso de la fermentación y por eso, al hacer una masa para pan, cuando se indica dejarlo fermentar, se trata de ese tiempo de reposo en el que se permite a la levadura llevar a cabo este procedimiento y como resultado, la masa incrementa su volumen, pues ya hubo una transformación de materia en dióxido de carbono.Este uso de la levadura es uno de los más antiguos y se usan muchos tipos de levadura para hacer alimentos además de pan, por ejemplo, para hacer cerveza o vino.Por su parte, el polvo para hornear es una levadura química, hecha con bicarbonato de sodio, cremor tártaro (bitartrato de potasio) y un absorbente de humedad, por lo que la principal diferencia entre la levadura y el polvo para hornear es que la primera es orgánica, es decir, está viva, mientras que la segunda no.Aunque tanto el polvo para hornear como la levadura sirven para un mismo fin, no son lo mismo. Los dos productos ayudan a los alimentos horneados a aumentar su tamaño, pero el proceso por el cual lo hacen es diferente.Cuando se usa en una receta para hacer bisquets, por ejemplo, el polvo para hornear libera gas de dióxido de carbono a través de la masa, lo que hace que la comida se hinche.El proceso de la levadura es que se alimenta de los azúcares en la harina y entonces así libera dióxido de carbono, lo que hace que la comida se eleve. Ambos procesos liberan dióxido de carbono para aligerar la masa, pero la levadura es mucho más lenta y deja un sabor y olor distintos.Los dos ingredientes no sólo funcionan de manera diferente, sino que también se usan en diferentes tipos de recetas. Por ejemplo, el polvo para hornear se usa en la mayoría de los productos de repostería, como las galletas, pasteles o muffins.La levadura se usa principalmente para panes, incluidos pan blanco, trigo integral, brioche y centeno.Lo más seguro, es que la receta que estés consultando te dicte el uso de uno u otro, pero si vas a hacer un pastel y tienes levadura pero no polvo para hornear, quizá lo mejor será no intentar intercambiar los ingredientes. Ahora que ya sabes que la levadura y el polvo para hornear no son lo mismo, podrás continuar con tu dominio del delicioso y desestresante arte de hacer pan casero.
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