Panettone, el consentido de temporada
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Panettone, el consentido de temporada

Por Kiwilimón - Diciembre 2013
En esta época de frío añoramos algo dulce, confortable y calientito que nos mantenga a temperatura y el panettone no dejará a nadie insatisfecho.   De origen italiano pero con variaciones en todas partes del mundo este panqué tamaño familiar es exclusivo, en todo el mundo, de las fiestas de navidad. Su presencia en las tiendas y supermercados desparece en primavera y verano para regresar con las primeras brisas heladas y quitarnos el antojo. En un inicio su origen fue bastante humilde. Madres con pocos recursos buscaban hacer algún postre para la casa que pudiera rendir mucho pero que no se sacrificara en sabor o textura. Por lo miso buscaron alguna levadura que hiciera un pan de buen tamaño y de textura suave y después le agregaron tanto frutos secos u deshidratados como nueces y otros ingredientes. Resultó que aquel panqué, o panettone, como se le llama hasta el día de hoy alcanzó fama nacional como el postre familiar por excelencia. Por supuesto que en su base es carbohidrato pero su estructura tan airosa y delgada nos dice que este pan no es uno que contenga masas pesadas, al contrario, es un postre ligero cuyo tamaño proviene del aire en su interior. Además las frutas que lo adornan en colores verdes y rojos también aportan nutrientes como vitamina C y antioxidantes muy útiles para esta temporada de resfriados. Hoy ya es posible hallar este afamado pan en diferentes presentaciones. Hay algunos que contienen chispas de chocolate, otros que son el puro pan y algunos otros que tratan de imitar la receta original. Aquí depende de gustos pues cada uno tiene su toque diferente pero en vistas de hacer valer la tradición y explotar al máximo su lado saludable y energético recomendamos aquel que se apega a la receta original e incluye fruta. Otra excusa, aunque no es que la necesitemos, para adquirir uno de estos panes es su tamaño. Encontrar un panettone de talla pequeña es una tarea difícil, de origen este panqué se hace de tamaño familiar y en una modalidad que aparenta tener dos pisos. Esto es por lo que hemos explicados sobre la masa expandible con el aire y por las necesidades económicas de las madres y abuelas italianas que lo inventaron. Para nosotros hoy es una razón más para juntarnos alrededor de la mesa y compartir un rico pan que ha reunido a familias desde hace muchísimos años.  

Recetas de Panettone

Receta de Panettone Navideño con Pepitas de Chocolate

Ingredientes: - 125 gramos de harina para la primera masa - 85 gramos de agua para la primera masa - 10 gramos de levadura para la primera masa - 2 yemas de huevo para la segunda masa - 1 clara de huevo para la segunda masa - 1/2 cucharadita de sal para la segunda masa - 75 gramos de azúcar para la segunda masa - 250 gramos de harina para la segunda masa - 85 gramos de mantequilla a punto pomada para la segunda masa - 85 gramos de agua para la segunda masa - 10 gramos de levadura fresca para la segunda masa - 1 cucharada de agua de azahar para la segunda masa - chispas de chocolate para la segunda masa Haz click aquí para ver los pasos para preparar esta receta.  

Receta de Panettone

Ingredientes: - 1 taza de pasa - 1 taza de brandy - 1/2 taza de leche caliente - 3/4 de taza de azúcar - 1/2 cucharada de levadura activa 1 sobre - 3 1/4 tazas de harina - 3 huevos a temperatura ambiente - 1 yema de huevo - 1 cucharada de cáscara de limón - 1 cucharada de jugo de limón - 1 cucharada de sal - 1 barra de mantequilla sin sal 1/2 taza - 1 taza de higo caramelizado picados Encuentra el procedimiento de preparación de esta receta dando click aquí.  

"Prepara un Panettone y reúnete en familia."

 
 
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La fórmula perfecta en México es la doble T. de tacos y tortas. En esta ocasión, viajamos de la mano de expertos locales y viajeros empedernidos a saborear los mejores tacos, tortas y, de pilón, gorditas de San Luis Potosí, Pachuca y León. Lugares del barrio, tradicionales y sabrosos. Tortas El Tigre, San Luis Potosí Las mejores tortas frías de San Luis Potosí para Pepe Treviño, editor de viajes al frente de Wif Magazine y Cool Trip México, son las de El Tigre. Elaboradas con virote, crema local, jitomate, cebolla, salsa de la casa elaborada con chiles secos ahumados y lomo de cerdo horneado. “Esta torta fue creada por Don Leonardo Anaya, que fue un boxeador bautizado como “El Tigre”, quien comenzó a vender desde el año 1950 esta torta que hoy es ya un clásico en la región, un bocadillo que enamora a nuevos comensales por su inigualable sabor creado al mezclar en cada bocado la crema agria con la salsa, la carne de cerdo y la consistencia del pan. Sabor que hace cerrar los ojos y reconocer que se trata de comida callejera muy peculiar. Para mí, el secreto está en su salsa, elaborada con una receta que ha sido celosamente guardada por su familia. Quizá por ello ha trascendido fronteras al abrir sucursales de las Tortas del Tigre en Rioverde, Ciudad Fernández, la ciudad de San Luis Potosí y Houston, Texas. Toda una tradición de comida callejera que vuelve adicto a quien le hinca el diente”, cuenta nuestro viajero invitado. Dirección: Ignacio Zaragoza 203-207, Zona Centro, 79610 Rioverde, S.L.P.Tacos Juanito Luchas, PachucaPachuca, La Bella Airosa, es reconocida por sus pastes. Pocos saben que esta capital alberga tacos memorables como los que Diego Guillén (Mozt), creativo gastronómico, nos recomienda en esta entrega de joyas de esquina. Ubicados en el centro de la ciudad, los tacos de Juanito (mejor conocidos como los tacos de la arena afición) se caracterizan por su tostada de médula, lengua, maciza y un ingrediente a elegir. Sin duda, es una bomba de sabores para los verdaderos taco lovers. Aquí las especialidades son: los tacos de cabeza, tripa, suadero y longaniza. ¡Y sus salsas no se quedan atrás! La roja de guajillo y chile de árbol, así como su guacamole picoso que da un plus con su extra de ajo son extraordinarios. Dirección: Calle La Fragua, Cuauhtémoc Esquina, Centro, 42000 Pachuca de Soto, Hgo.Horarios: martes, jueves y viernes de 7pm a 11pmExtendidas, León, Guanajuato La suculenta comida callejera de la cuidad “dónde la vida no vale nada” tiene grandes secretos en muchos de sus barrios. Para Rogelio Martínez Caballero, promotor incansable del estado de Guanajuato y tragaldabas profesional, el ejemplo perfecto son las “Extendidas”, ubicadas en el Barrio del Coecillo, uno de los dos más tradicionales y antiguos de esta capital. “La familia que atiende el negocio tiene ya más de 40 años alimentando a los leoneses con estas “gorditas” de maíz quebrado rellenas de queso y cocidas a fuego lento en comal de barro y anafre de leña, se acompañan del guisado que prefieras y pueden ir combinadas: chicharrón prensado; chicharrón duro; nopales; papas a la mexicana; bistec con chile; carne deshebrada; pollo con papas, frijolitos, entre otros, y un rico baño de una salsa roja con rajas de chile poblano que te arranca lágrimas de placer... sin albur”, afirma Rogelio. Venden toda la semana, sin descanso. Solo es importante llegar temprano porque alrededor de la 1:00 pm seguro todo voló. Dirección: Esquina de Acapulco y San Isidro, en el Barrio del Coecillo, León, Guanajuato.
Cómo calmar la tos es una de las preguntas más frecuentes en temporada de frío, especialmente cuando las enfermedades de las vías respiratorias afloran y la tos seca persistente se convierte en un verdadero problema. Pero no te preocupes, porque podrías encontrar una gran solución con estos remedios caseros para aliviar los síntomas de la tos. Miel caliente con limón La miel caliente con limón para la tos es un remedio natural recomendado por las abuelitas y su eficacia se debe a que la miel es un demulcente y sus propiedades recubren y calman la zona irritada de la garganta, tal como menciona un estudio realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. El limón contiene altos contenidos de vitamina C y te ayudará a afianzar tu sistema inmunológico.Té de jengibre El jengibre para la tos es un remedio casero realmente maravilloso, ya que esta increíble raíz posee propiedades expectorantes y antiinflamatorias, las cuales ayudan a reducir las flemas producidas durante la gripe. ¡Disfruta de una infusión de jengibre bien caliente! Tomillo Otro de los grandes remedios naturales para aliviar los síntomas de la tos es el tomillo, ya que además de ser una deliciosa hierba de olor, el tomillo tiene antioxidantes que podrían ser los responsables de aliviar la tos e irritación de garganta. Puedes prepararte un té de tomillo y así disfrutar de sus beneficios. Té de pimienta negra Aunque podría sorprenderte, la pimienta negra es un remedio natural contra la tos debido a que estimula la circulación y el flujo de flemas, aliviando de esta manera la garganta. Puedes preparar té de pimienta negra y agregarle una cucharada de miel para darle mejor sabor. Jugo de piña La piña es una fruta dulce y llena de nutrientes, tal como la bromelina, enzima con propiedades antiinflamatorias y mucolíticas que pueden reducir la mucosa de la garganta y eliminar la tos. Caldo de pollo Un caldo de pollo calientito podría ayudarte a aliviar los síntomas de la tos, además de ayudarte a fortalecer tu sistema ya que contiene proteína y vitaminas si lo combinas con verduras como zanahoria, papa, brócoli, ejote y hasta jengibre. Si le añades jugo de limón, tendrás más vitamina C. Recuerda que antes de tomar cualquier remedio natural para aliviar los síntomas de la tos, debes consultar a tu médico para una mejor valoración.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
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