Tiramisú en 5 minutos. ¡Impresiónalos!
Recomendaciones de Postres

Tiramisú en 5 minutos. ¡Impresiónalos!

Por Kiwilimón - Marzo 2015
Sales de trabajar a las seis de la tarde, camino a casa te avisa tu novio que pasará a verte… ¡CON SU MAMÁ! Pero que no te preocupes, que no van a cenar, que sólo pasarán a verte. - ¡Uf, menos mal! Y antes de colgar puedes imaginar su pícara sonrisa cuando dice: “quizá una taza de té con eso rico que siempre preparas estaría bien, amor”. - ¡¿Con eso rico que qué?! ¿Salir a comprar “eso rico” que siempre preparas? Ni lo pienses, debe quedarte un par de minutos para lavarte la cara. Pues bien, sólo necesitas cinco minutos para impresionar a tu suegra, novio, novia, amigos…

¡Manos a la obra!

Ingredientes para dos personas, tu novio y tu suegra. Tú justo esa noche te sientes muy llena (una persona más representa un minuto y medio más, comprobado científicamente):
  • Cuatro rebanadas de pan blanco.
  • Un huevo.
  • Una cucharada de azúcar.
  • Una cucharada y media de queso mascarpone o una cucharada de queso crema (suma un chorrito de leche para mermar su sabor).
  • Café instantáneo, molido o del que tengas con el que puedas preparar medio pocillo.
  • Medio taza de agua para el café que vas a preparar.
  • Unas gotas del licor que tú quieras, preferiblemente brandy, coñac o whisky (gotas es menos que un chorrito).
  • Dos cucharadas de cacao en polvo o una cucharada de chocolate en polvo con el que haces tu leche achocolatada. La diferencia es que el cacao no tiene azúcar y es más puro.
Utensilios:
  • Dos vasos de vidrio, cortos preferiblemente.
  • Dos pocillos.
  • Un tenedor.
Procedimiento:
  1. Prepara el medio pocillo de café, no tiene que ser muy cargado, y agrégale las gotas de licor.
  2. En el otro pocillo echa el huevo, el azúcar y el queso. No olvides que si usas filadelfia debes agregar un chorrito de leche.
  3. Revuelve todo con el tenedor. Rápido, muy rápido. Que no queden grumos.
  4. Retira con la mano los bordes del pan y resérvalos.
  5. Parte con la mano cada rebanada de pan en cuatro trozos.
  6. Pon en cada vaso de vidrio una rebanada del pan ya partido, es decir, cuatro trocitos.
  7. Encima un chorrito de café.
  8. Encima un poco de la crema.
  9. Encima media ración del cacao en polvo o del chocolate en polvo.
  10. Repite los pasos 6, 7, 8 y 9. Así tendrás dos capas de tu postre.
  11. Toma los bordes y mételos en el pocillo donde estaba el café. Empújalos con tus dedos para que absorban lo poco que quedó de él. Ligeramente húmedos como están forma dos bastoncitos y pon cada uno en cada vaso para darle el toque estético a tu postre.
  12. Mete ambos vasos en el congelador mientras llegan, no más de unos tres minutos.
Ya están estacionando, tienes dos minutos para lavarte la cara y los dientes rápidamente, echarte un poco de maquillaje y unas gotitas de perfume… ¡Y listo! Recomendaciones:
  • Puedes cambiar el pan blanco por tostadas de pan, pero ten en cuenta que será muy difícil retirar los bordes y, aún más, convertirlos en bastoncitos. Puedes omitir la decoración, no sería tan grave, o buscar algo adicional como una nuez, por ejemplo.
  • Si tu suegra es italiana más te vale cambiar esta receta o venderle la idea diciéndole que es un tiramisú… ¿posmoderno?
 

Recetas recomendadas

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
Si hay algo de lo que hemos escuchado ya mucho, los superfoods, sus propiedades y lo bien que le hacen al organismo para combatir las reacciones de una mala alimentación y la pobre calidad de los alimentos que consumimos está entre los temas principales. Hoy en día nos enfrentamos a alimentos procesados, sustancias nocivas que causan problemas graves como el sobrepeso, la obesidad, diabetes y problemas en el sistema circulatorio. El ritmo de vida que se vive actualmente es muy vertiginoso y estresante, y esto influye en la calidad de sueño, lo cual a la vez, tiene repercusiones en la salud.Quizá muchas personas no lo sepan, pero dormir bien es igual de importante que una correcta alimentación. Un mal descanso puede dañar seriamente tu bienestar, influir en el humor y tener otras repercusiones negativas, como cansancio, somnolencia, déficit de atención y concentración, irritabilidad y lentitud de pensamiento. Además, un mal sueño puede propiciar desórdenes y enfermedades como la ansiedad y la depresión, e incluso derivar en problemas mucho más severos como hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.Así que para mejorar la calidad de tu sueño por la noche y evitar todos estos problemas te tenemos estos consejos.Cuida lo que comes y tomas antes de dormir: Hay que limitar las bebidas con cafeína como refrescos, cafés y tés. Tampoco consumas alcohol por las noches, ni comidas irritantes ni grasosas, ya que esto puede generarte indigestión e interrumpir tus horas de sueño. Crea hábitos saludables: Acuéstate en un horario regular todas las noches para crear una rutina y acostumbrar a tu cuerpo a las horas de descanso. También trata de despertarte siempre a la misma hora. Realiza ejercicio habitualmente: Realizar alguna actividad física, además de ser bueno para tu salud, favorece el descanso durante la noche; sin embargo, procura hacerlo durante el día y no antes de dormir. Limita el uso de tu celular antes de dormir: La luz del celular y otros dispositivos, además de las emociones y pensamientos que provocan las redes sociales, correo electrónico y mensajería instantánea, hacen que sea difícil conciliar el sueño. Trata de meditar un poco: Prepara el cuerpo para descansar y realiza cosas relajantes antes de acostarse. Puedes hacer meditación, respiraciones profundas, estiramientos, leer un libro o tomar un baño de agua tibia como antesala para dormir. Limita las actividades en la cama: No es bueno que utilices la cama para realizar otras actividades además de dormir, te recomendamos no trabajar, ver la tele o comer en la cama. Mantén ordenado y limpio tu cuarto: Dicen que el caos llama al caos, y si tienes un desastre en tu cuarto, no podrás tener paz y descansar de manera adecuada. Tener orden y limpieza tranquilizará tu mente. No hagas siestas de más de 30 minutos: Si bien las siestas son muy benéficas para la salud, hacerlas por un tiempo prolongado puede ser contraproducente y “espantarte” el sueño por las noches. Intenta seguir estos consejos y verás como te despiertas fresco, descansado y feliz.
¿Acaso hay algo más vergonzoso que darte cuenta de que tienes mal aliento justo cuando estás a mitad de una conversación? A todos nos ha pasado (sobre todo después de comer unos deliciosos tacos con su respectiva cebollita). Por supuesto que la higiene bucal es fundamental para evitar este tipo de problemas, pero eso no es todo. Hay otras maneras que pueden contribuir a tener un aliento fresco siempre. ¿Por qué tengo mal aliento?Existen diferentes razones por las cuales puedes tener mal aliento. En general, estas son las tres principales:Falta de higiene bucalConsumo de alimentos con sabores u olores fuertesProblemas de digestión ¿Qué puedo comer para quitar el mal aliento?Procura incluir estos alimentos en tu dieta para combatir el mal aliento. ManzanaLas frutas “crujientes”, como la manzana, ayudan a combatir el mal aliento de dos formas. Por un lado, su textura hace que produzcas más saliva, lo cual ayuda a deshacerte de las bacterias que producen el mal aliento. Y por otro, la dureza y lo crujiente de la manzana facilitan la limpieza de los dientes, removiendo restos de comida.Té verdeSabemos que muchas veces parece imposible arrancar el día sin una dosis de cafeína, pero si decides tomarla en forma de café, probablemente estarás batallando a lo largo del día con tu aliento. En su lugar mejor bebe una taza de té verde: te dará la misma energía que el café y, además, la catequina (un antioxidante natural) combatirá las bacterias que provocan el mal aliento. CítricosDespués de comer trata de incluir siempre una naranja, toronja o cualquier otro cítrico. Esto no solo te mantendrá alejado de antojos poco saludables, sino que también será una manera sencilla y muy efectiva de mantener tu aliento fresco a lo largo del día. La vitamina C presente en estos alimentos ayuda a eliminar las bacterias que afectan tu aliento.JengibreYa lo hemos dicho antes, el jengibre es un ingrediente con múltiples usos. No sólo es bueno para curar las molestas náuseas y tratar ciertos problemas gastrointestinales, también puede ayudar a tener un aliento fresco por más tiempo. Prepara un té con unas rodajas de limón y un pedacito de jengibre, y olvídate de taparte la boca cuando estás hablando. MentaExisten alimentos, como la menta o la hierbabuena, que dan un aliento fresco por sí mismos. Su sabor intenso y aromático proporciona instantáneamente frescura, ya sea en forma de bebida o simplemente masticado. En caso de que tu problema de aliento se debe a una mala digestión, estas hierbas también pueden ayudar a combatirlo desde la raíz.
El desperdicio de alimentos es una situación grave en el mundo y no sólo es muy triste que todos los días, toneladas de alimentos terminen en la basura, sino que además, hacemos un daño directo a los bolsillos. Para evitar que la comida termine por ser desechada, te damos algunos pasos sencillos para ser más consciente y poder aprovechar mejor nuestros recursos.Todo empieza desde las comprasEl primer paso, y quizá el más importante, es que planees correctamente las compras. Antes de hacer tu lista para el súper, revisa lo que tienes en el refrigerador. A veces hay tesoros en el fondo del cajón de las verduras que se pueden convertir en una deliciosa sopa antes de que pase demasiado tiempo. Aprovecha ese jamón de la semana pasada para unas croquetas y si te sobró demasiado, piensa comprar un poco menos la siguiente vez.Te recomendamos intentar esta receta de Croquetas de Papa con Jamón Nada de distraccionesRecuerda, si vas de compras con hambre o sed, pondrás en tu carrito mucho más de lo que necesitas. Apégate a tu lista y a la planeación que hayas hecho para la semana. Una vez que llegas a casa, empaca y almacena todo correctamente y así tendrá más vida de anaquel.Aprovecha los ingredientesMuchas veces al preparar una receta, usamos sólo una parte de las frutas y verduras que compramos. Por ejemplo, con el apio: si usas los tallos para una ensalada, aprovecha las hojas en una sopa y la parte blanca de la base para dar más sabor a tu caldo. También puedes hacerlo con los tallos de los champiñones o los tallos gruesos del brócoli, que hacen una rica sopa o ensalada. Los plátanos que ya están muy negritos son perfectos para hacer panqué o agregarlos a la masa de hotcakes. Si no tienes tiempo de prepararlo pronto o no tienes suficiente cantidad, no te preocupes, congélalos hasta que estés lista.Si tienes pedacitos de diferentes quesos, es el momento de hacer una salsa deliciosa para tu pasta favorita. Y en la alacena, revisa mensualmente las fechas de latas y salsas, y úsalas en tiempo.Cuida las porcionesPara evitar tener desperdicios, es mucho mejor servir porciones pequeñas y si alguien quiere más, entonces que se sirva después. Si sobra comida, recuerda enfriarla rápido y conservarla adecuadamente para que dure más tiempo.Administra inteligentemente las sobrasCon frecuencia, nuestro refrigerador se convierte en un paso previo al basurero por tener cantidades pequeñas de sobras que no se aprovechan. Si preparaste comida de más, recuerda conservar lo que quede en recipientes adecuados, siempre marcando el contenido y la fecha de empaque, para que estés consciente de cuándo debes consumirlo.Por otra parte, también puedes darle nueva vida a las sobras. Por ejemplo, si hubo pollo al horno, deshebra el sobrante para unos taquitos; las verduras cocidas picadas se pueden mezclar con pasta fría y vinagreta, o con atún y mayonesa para una ensalada; los frijoles refritos con salsa de jitomate y caldo toman un nuevo aire en una sopa. O simplemente fríe ese arroz blanco con verduras picadas, cubitos de carne o camarón, y salsa de soya para una cena oriental ligera... Usa tu imaginación y dales giros distintos a esos recipientes con sobras. Al final de mes, se sentirá la mejora en tu cartera.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD