Top 5 postres originales
Recomendaciones de Postres

Top 5 postres originales

Por Kiwilimón - Febrero 2015
Si ya estás harta de los típicos postres de siempre hoy queremos recomendarte cinco alternativas diferentes. No todo en la vida son pasteles y gelatinas por lo que hoy, con ingredientes que puedes tener en tu alacena, te mostraremos que con un poco de imaginación se pueden lograr diversos platillos dulces y deliciosos. Este es nuestro top 5: postres originales, ¡disfruta!

Fresas con ricotta

Este postre tiene la ventaja de ser muy simple de preparar pero muy impactante tanto en presentación como con sabor. No se trata de mezclar queso y fresas, de hecho lleva varios sabores interesantes como miel de maple, ralladura de limón y vainilla además del queso y la fruta. El resultado es un postre súper ligero con diversas gamas de sabor y extremadamente sedoso. Decóralo con un poco de menta y una flor comestible para hacerlo irresistible. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/postre-de-fresas-con-ricotta

Trifle de miel, naranja y yogurt

Un trifle es un postre típico inglés donde se usan varias capas de diferentes ingredientes. En esta ocasión utilizarás un poco de pastel de vainilla, miel griega, yogurt, brandy y gelatina de naranja. Puede que nunca hayas unido estos ingredientes pero te prometemos que el resultado final es muy bueno, ideal para una cena elegante. Para la decoración puedes agregar hojas de hierbabuena y rodajas de naranja. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/postres-con-frutas/trifle-de-miel-naranja-y-yoghurt

Avena, cereal y frutas al horno

Si además de que sea original deseas que tu postre sea nutritivo, saludable y completo entonces esta es la opción. Esta receta utiliza avena y muesli con frutas como plátano y fresa para hacer un tipo de tarta dulce y crocante que se prepara al horno. Al final tendrás un postre que funciona igual para medio día que como un completísimo desayuno para los niños si lo acompañas con jugo y leche. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/pasteles/pasteles-con-frutas/postre-de-avena-cereal-y-frutas-al-horno

Carpaccio de manzana con queso de cabra

Además de ser un postre completamente innovador es uno muy sutil y elegante, además de que queda listo en menos de 20 minutos. Esta receta se trata de sabores simples y directos que se complementan muy bien, la dulce manzana con lo acidito del queso y lo crocante de los piñones le hacen un postre muy completo. Puedes acomodar el postre como una torre como se ve en la foto para tener un factor impactante. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/postres-con-frutas/carpaccio-de-manzana-con-queso-de-cabra

Café mentolado con helado

Este es un postre facilísimo de hacer que funciona al mismo tiempo como digestivo. Sólo necesitas una taza de café americano, tu helado favorito y chocolates mentolados. Al unir todos los ingredientes obtendrás un postre caliente pero frío al mismo tiempo y con ese toque de frescura de la menta. Puedes decorar con un poco de café soluble para darle una textura terrina al helado. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/cafe-mentolado-con-helado 27    
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La comida de la temporada decembrina nunca decepciona, ni la local, ni la extranjera, pues así como aquí se nos antoja el ponche, los atoles o el chocolatito caliente, de Europa podemos adoptar el delicioso vino caliente, conocido como vino especiado o mulled wine.Su origen su puede rastrear hasta Roma, durante el siglo II, cuando los romanos viajaban por el continente mientras conquistaban gran parte de él y comerciaban con el resto de Europa. Es así como las legiones trajeron vino y viticultura, junto con sus recetas.En la actualidad, el vino especiado se vende en los mercados europeos durante la temporada invernal, y puedes encontrarlo en Francia, Alemania o incluso en España, y ahora cada vez más se prepara en otras partes del mundo, como Estados Unidos, pues tiene una receta sencilla muy fácil de hacer.Sin importar en dónde estés, te aseguramos que hacer esta receta de vino caliente será un éxito y será perfecto para compartirlo con familia y amigos. Prueba esta receta y no dudes en hacer tus propias mezclas, para lograr el equilibrio perfecto de especias, dulzura y calidez.Mulled wine o vino caliente especiadoLa receta tradicional del vino caliente consiste en vino (generalmente tinto) que se calienta con una mezcla de especias, además de ingredientes opcionales como sidra de manzana y cítricos, y adiciones opcionales (y especiales) como brandy.El mejor vino para hacer mulled wine o vino caliente es uno seco y con cuerpo como un cabernet sauvignon o shiraz, pues estos tipos de vino resistirán los otros sabores y asegurarán que el vino especiado no sea demasiado dulce. Por otro lado, ya que añadiremos varios sabores, lo mejor será usar una botella económica.Para hacerlo necesitarás:Vino tintoSidra MielNaranjaEspecias como canela, anís estrella, clavos de olor y cardamomoBrandyPara hacerlo, primero vierte el vino en una olla grande y calienta a fuego lento. Añade las especias enteras y evita en lo posible usar especias molidas o en polvo, pues si lo haces así, flotarán en el vino. Agrega la sidra de manzana, la naranja en rodajas y mantén la cocción a fuego lento para permitir que las especias infusionen el vino y que los otros ingredientes se unan en una bebida única y deliciosa, hasta que hierva. El brandy, que es opcional, se integra hasta el final, si lo deseas.Al momento de servirlo, puedes decorarlo con una rajita de canela y rodajas de manzana o de naranja y listo.
Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
A veces, la mejor forma de consentir tu cabello rizado es dándole un respiro de los productos comerciales, que suelen contener químicos, y mejor probar con una mascarilla o tratamiento casero con ingredientes naturales. Con un poco de paciencia, hidratación y cuidado regular de los rizos, puedes obtener un cabello chino voluminoso, brillante y de aspecto saludable de forma natural. Para conseguir unos rizos sanos y brillantes, existen varios remedios naturales disponibles y a continuación, te damos 6 de ellos.Remedios naturales para el cabello rizado Linaza. La linaza es un ingrediente natural muy importante para lograr el objetivo de tener rizos saludables y brillantes. La linaza para el cabello rizado se puede hervir y después de cierto tiempo, las semillas secretan un gel espeso e incoloro. Este gel es extremadamente eficaz para desarrollar rizos de forma natural y no se necesita ningún gel o suero adicional para controlar el frizz. Para usar este gel en el pelo puedes mezclarlo con lavanda u otros aceites esenciales, o simplemente puedes refrigerarlo para usarlo regularmente.Aceite de coco. El aceite de coco es eficaz para hidratar y nutrir los rizos, ya que el cabello rizado requiere más nutrición que el cabello lacio, debido a su naturaleza seca. Lo mejor es que utilices aceite de coco extra virgen, pues así aprovecharás todas las propiedades del aceite de coco en su forma más pura.Aloe Vera. El aloe vera es un buen acondicionador para el cabello y para usarlo, se pueden cortar las hojas y extraer el gel incoloro del interior. El gel del aloe vera no sólo hidrata el cabello rizado, sino que también ayuda a limpiar las impurezas y la acumulación de productos en el cabello.Aguacate. Otro ingrediente útil que ayuda a tener un cabello rizado saludable es el aguacate, con el cual puedes hacer una mascarilla para el cabello, o usar sus aceites para hidratar y nutrir el cabello chino.Huevo. Los huevos son un buen tratamiento proteico para el cabello rizado. Se pueden mezclar con aguacate en pasta o aceite de aguacate y aplicar sobre el cabello; luego se deja actuar durante unos 30 minutos o más (dependiendo de la longitud y el volumen del cabello), para finalmente lavar con un champú sin sulfatos ni silicona.Vinagre de manzana. Enjuagar el cabello rizado con vinagre de manzana no solo dará brillo al cabello, sino que también ayuda a limpiar el cuero cabelludo y eliminar la caspa. Sin embargo, es recomendable no aplicar el vinagre de manzana directamente en el cuero cabelludo, así que lo mejor es diluirlo con agua.
Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
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