5 ideas sencillas de regalo sorpresa para papá
Recetas Fáciles

5 ideas sencillas de regalo sorpresa para papá

Por Kiwilimón - Mayo 2013
Porque el día en que festejaremos a papá se acerca cada vez más, tenemos 5 ideas sencillas de regalo sorpresa para papá. Existen muchas cosas que puedes regalar, pero no va a haber nada mejor que algo hecho por ti mismo, en el que demuestres el amor, cariño y dedicación a su entusiasmo por cuidar de ti desde pequeño. 1. Desayuno sorpresa. Sorprende a tu papá con un delicioso desayuno, no lo despiertes demasiado temprano para que pueda descansar un poco más y aprovecha para cocinar. Puedes hacer desde un omellette que es muy sencillo hasta unas enchiladas. No importa que tan elaborado sea, lo que importa es que el disfrutará de algo hecho en casa en una linda mañana para festejarlo. 2. Mini película. Toma la cámara de video y graba un pequeño mensaje para tu papá. Puede ser muy divertido para que sonría tu papá, o puedes recitar algún párrafo de un poema, puedes decirle qué es lo que más te gusta de él, etc. 3. Collage de fotos. Con ayuda de la computadora, crea un collage de fotos, en donde salgas junto con tu papá o toda la familia junta, pero que se vean muy divertidos. Imprímelo y crea un marco de fotos muy divertido. 4. Llévalo a practicar su deporte favorito. A los papás les encanta realizar actividades al aire libre y qué mejor si organizan ir al parque a practicar su deporte favorito, ya sea fútbol, basquetbol, golf, etc. Lo importante será que él se la pueda pasar muy bien con todos. 5. Día de campo. Si a tu papá no le gusta realizar ninguna actividad física, pero igual disfruta de la naturaleza, puedes organizar un día de campo para convivir con la familia como más le gusta. Busca un parque cercano a donde vives o busca algún lugar que no conozcan donde puedan apreciar bonitos paisajes.   Recetas de cocina A continuación te presentamos las recetas que tenemos especiales para que ese día con papá sea aún más especial. (es importante hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación)   Desayuno Budín de elote. Este budín de elote queda perfecto para un desayuno con amigas o un brunch de domingo. Enchiladas gratinadas. Las enchiladas son un platillo tradicional Mexicano. La receta de enchiladas gratinadas te encantará. Enchiladas de mole rellenas de plátano macho. Estas ricas enchiladas están rellenas de una mezcla de queso ricotta y plátano macho bañadas en un mole poblano. Hojaldre con jamón, champiñones y queso. Este rollo de hojaldre lleva jamón, queso, champiñones enlatados, paté, tocino, y aceitunas. Se puede servir para un desayuno muy gourmet o para una cena casual pero riquísima y muy rápida de preparar! Botanas de película Tapas de tortilla de papa. Una botana / aperitivo española hecha con papa y huevo. Es muy fácil de preparar y deliciosa. Bombones cubiertos de chocolate. Ricos bombones cubiertos de chocolate que podrás preparar para una fiesta infantil o como un snack en la tarde. Palomitas con caramelo. Esta receta es muy rica e ideal para una fiesta. A los niños les encatará. Para llevar Sandwich de portobello. Este rico sandwich vegetariano tiene portobello a la parilla y verduras dentro de un pan ciabatta. Salchichas con hojaldre. Una rica receta para una fiesta de niños o como una rica y fácil botana. Alitas buffalo horneadas. Estas alitas saben igual o más ricas que las alitas fritas. Son un excellente platillo para ver partidos de futboll o una noche de cartas o domino. El secreto está en bañarlas con la salsa una vez que ya estén cocidas y crujientes.  
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¿Por qué perdemos el gusto y el olfato con COVID y cómo recuperarlo?
Los aromas son toboganes cuánticos que nos catapultan a otra realidad: a la casa de nuestros padres en la infancia, a nuestro primer beso, a las vacaciones de la adolescencia. “No hay memoria tan precisa, tan vívida y evocadora como la que se recupera a través del olfato, y va tan unida a las sensaciones que se experimentaron junto al olor”, confirma Dolores Redondo, en su Legado en los huesos.Quienes hemos atravesado por COVID nos hacemos conscientes de la fiesta que regalan los sentidos al ánimo y la salud, al cuerpo. Tras algunos días sin aroma y sin gusto me di cuenta de que la nariz está íntimamente conectada a las emociones. Tal vez por eso lo extrañaba quizás más que el gusto. La neuróloga Paola Guraieb me explicó que es porque nuestra capacidad olfatoria incluye unos 3 mil olores, mientras la gustativa es mucho menor. “Si dejas de oler, las alteraciones en el gusto serán predominantes. Lo que sucede es que el virus tiene una alta replicabilidad en el pulmón, en el cerebro, en la sangre y en la nariz. Por eso es común que se merme la olfacción”. Y está claro: sin olfato, perdemos el gusto. La doctora Flor Luna, especialista en urgencias médico-quirúrgicas y consultora sobre Salud Ocupacional en empresas trasnacionales, afirma que existe una constante de 53 por ciento en la alteración del olfato, mientras que en el gusto es de 52 por ciento. “Uno de cada cinco pacientes con coronavirus presenta estas alteraciones como primer síntoma de la enfermedad. Aún no se tiene claro si la prevalencia es distinta con otra cepa”, afirma. Para muchos de nosotros el gusto es literalmente la sal de la vida. En la lengua, el techo de la boca y en la garganta se encuentran las células gustativas, unas pequeñas partículas dentro de las papilas gustativas que se cuentan en 10 mil cuando nacemos y que se van perdiendo a partir de los cincuenta años. Probar un mole, por ejemplo, con ageusia (incapacidad de detectar sabores en los alimentos) es llevar a la boca una salsa sedosa y caliente pero desprovista de alma. Con el tiempo –aunado a una dosis de paciencia y amor a mi proceso de sanación– aprendí a valorar las texturas, las temperaturas, las sensaciones que un alimento dejaba a su paso por la boca. Yo recuperé primero el olfato que el gusto, pero según la doctora Luna, varios estudios elaborados en la Unión Europea han observado una recuperación más rápida del gusto que el olfato. Lo común es que a las tres semanas de un diagnóstico positivo comience la recuperación de ambos sentidos. Si la enfermedad fue severa pueden tardar hasta entre seis y ocho meses. Y sí, existen casos en los que no se recuperan los sentidos o quedan dañados. “Depende de muchos factores, por ejemplo, si la persona es fumadora. Ellos ya per se tienen alteraciones en el gusto y olfato, y posiblemente nunca vuelvan a degustar u oler al 100”, concluye la doctora Luna. ¿Cómo recuperar los sentidos?Las estrategias de tratamiento en las alteraciones del olfato dependen si se trata de una pérdida total (anosmia) o parcial (hiposmia) del sentido. “En el caso de que la pérdida sea permanente, está indicado el entrenamiento olfatorio”, confirma la doctora Luna. No hay que dejar que el tiempo pase. Para la neuróloga Guraieb, recuperar a tiempo la olfacción puede representar la salud de nuestro cerebro en el futuro: “Cuando existe anosmia tienes que recuperarte en menos de seis meses, pues los epitelios respiratorios están conectados con la memoria”. Lo que sucede es que los aromas conectan con las cortezas cerebrales en las que se localizan las emociones, la memoria episódica. “Está demostrado que pacientes con enfermedades degenerativas han padecido o padecieron problemas del olfato, también se ha observado en pacientes con problemas de Parkinson o Alzheimer”. La solución está en poner a trabajar nuestra nariz y nuestra lengua; entrenarlas, pues. “Como sucedería en un entrenamiento físico, esta técnica consiste en exponer a los pacientes a diferentes olores concentrados en recipientes individuales a diario y durante el tiempo indicado por el especialista”, afirma la doctora Luna. Ella nos da el consejo de realizar el olfateo deliberado diariamente por tres meses. Necesitarás limón, una rosa o un caballito con agua de rosas, algún alimento ahumado, un caballito de vinagre, un caballito de anís y aceite de eucalipto. Practica oler durante 20 segundos cada uno de estos aromas dos veces al día. “Existe clara evidencia científica de que esta exposición sistemática a determinados olores mejora el olfato en patologías neurodegenerativas o traumatismos craneales”, concluye la doctora Luna.
Tamales y su historia en América Latina
En México se envuelven en hojas de maíz conocidas como totomoxtle o de plátano, y pueden estar rellenos de mole, de cerdo, de pollo… pero los tamales no son endémicos de este país, sino de América Latina y también se comen en Honduras, Belice, Perú, Colombia, Brasil, Puerto Rico y otros países.Tamal, humita, nacatamales, chamos, pamoña o pache son algunas de las formas en las que la preparación de masa y relleno envuelta en hoja de maíz, plátano, canak, aluminio o incluso plástico cocida por lo general al vapor puede llamarse, según el lugar en el que se prepare.En muchos casos, el punto de partida de los tamales es el maíz, cuyo consumo desde la época prehispánica es primordial en América Latina y, de acuerdo con el historiador Humberto Rodríguez Pastor, el ejemplo prehispánico más cercano a los procesos de preparación de los tamales actuales son las humitas peruanas.Estas primeras preparaciones relacionadas a las humitas peruanas incluían maíz pero no relleno y es aquí donde la llegada de los españoles, como en muchos otras áreas, contribuye con su granito de arena, que en este caso tiene forma de manteca y carne de cerdo.En México la historia es otra, pues arqueológicamente, los tamales se han encontrado relacionados a la vida cotidiana de algunas culturas y estaban presentes en rituales religiosos, ofrendas y tumbas, además de que ya llevaban un relleno como pavo, rana, ajolote, conejo, frutas o frijoles, y no usaban grasa para elaborarlos. Eran tan comunes, que incluso se mencionan en el Códice Dresde, un libro de los mayas del siglo XI o XII.¿Cómo se llaman los tamales en América Latina?El nombre tamal está bastante extendido y aparte de México, se usa en Argentina, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá. En Venezuela existen las hallacas (también hayaca), las cuales se preparan en específico para Navidad y se hacen con harina de maíz, caldo de pollo, y pueden ir rellenas de carnes diferentes, como de cerdo, de res o de gallina.El bollo es de Belice, se envuelven en hoja de plátano y sus ingredientes incluyen pollo, cebolla, cilantro y achiote, mientras que en Puerto Rico se conocen como guanime a un tipo de tamal dulce con leche de coco, azúcar y harina de maíz, también envuelto en hoja de plátano.Bolivia y Perú comparten nombre, pero diferencian entre maíz tierno llamándolos humitas y maíz, con el nombre de tamales. Los nacatamales de Nicaragua también se diferencian de los llamados tamales allá porque llevan carne.México tiene una gran variedad de tamales con nombres diferentes: canarios, uchepos, chanchamitos, pibipollos, corundas, vaporcitos, xocos… las variedades por región abundan y pueden ser tanto dulces como saladas.Conocer de tamales es conocer de América Latina y su pasado, así que si tienes la oportunidad, no dudes de probar todos los que lleguen a ti. 
¿Por qué en kiwilimón celebramos con tostadas mexicanas?
Todo cabe en una tostada. O nada. Apenas un trozo sin nada basta para amainar la picazón ansiosa del hambre. La tostada solita ya es sinuosidad que le dice a los ojos ¡ven! A la boca habla del maíz y de la grasita inequívoca de su fritura. Pero quizás lo mejor sea su sonido al romperse, al morderse. Ese ¡crack!, que no se parece al crujir de una baguette, ni al de una galleta de mantequilla, suena a un México de mesas de aluminio y gente vitoreando, a guisos cremosos, a una palapa húmeda en la playa.Sobre el origen, la editora gastronómica de Larousse, Verónica Rico Mar, afirma que quizás hayan surgido –como casi todo lo que vale la pena en la cocina– a partir de una errata: “a alguien se le quedó la tortilla más tiempo en el comal y eso hizo que se secara y se hiciera crujiente”. Otra pudo ser que, para darles una segunda vida a los sobrantes de tortilla del día anterior, se pasaran por aceite caliente. También están las tostadas horneadas, o las raspadas –originarias de Colima y Jalisco–, que son tortillas que, antes de estar bien cocidas, les quitan la capa finita que se les hace encima. Posteriormente las vuelven a pasar por el metate y las fríen.El mexicano ama las tostadas. Eso sí, nos gustan poco menos que los tacos, porque las tortillas fritas se rompen, por que si no te las comes a tiempo, se aguadan, porque tacos before vatos. Pero nadie puede negar que untadas con una simple crema de rancho son festín. La editora gastronómica acota además que, a diferencia de los tacos, sobre las tostadas pueden ir elementos calientes, tibios o frescos como el salpicón, el ceviche o la ensalada de atún. “Puede haber tacos de picadillo y puede haber tostadas de picadillo, pero lo que jamás va a haber va a ser un taco de pata”.A diferencia del rey del antojito, en la tostada el guiso va picado, desmenuzado, en tiritas, desfragmentado. Como en el sope, puede llevar una base de frijoles refritos en manteca, una mayonesa o una base cremosa que mantenga el guiso picado adherido al centro. Porque, ¿ya dijimos que la tostada también es utensilio de cocina? Esta tortilla crujiente y cóncava se convierte en un plato biológico al que no hay que lavar sino devorar, o como dice Verónica Rico, “es tu cubierto porque la rompes en pedacitos y vas comiendo con ella”. En su anatomía también está la altura. La preparación debe estar dispuesta en cumbre, en Popocatépetl junto a su Iztaccíhuatl. Vestirán el paisaje la zanahoria finamente cortada en brunoise, la cebolla en trocitos, el cilantro, los granos de elote. La bandera sobre la cima es una flor de aguacate, una lechuga cortada en julianas, nieve de queso, deshielo de crema, ríos de salsa verde, roja o pico de gallo.En la tostada la democracia del guiso es bienvenido. Todo va y todo viene. Sólo basta cegar las preparaciones cremosas y aderezadas de las caldosas porque podría humedecerlas. Y aquí otra de sus extravagancias: atajarla correctamente requiere concentración, equilibrio, algo de suerte. A la primera mordida desenfadada, el montículo de *ponga su guiso favorito, aquí*, crema, lechuga y queso, corre el riesgo de colapsar como deshielo en el Polo Norte. Si eso pasara, todo estará perdido, o encontrado, pero en el bolsillo de la camisa, el pétalo del mantel floreado, el piso. ¡Y eso está de la tostada!, como se dice coloquialmente.Si se te antojó armar una tostadiza económica y divertida para dar el grito, estás leyendo el texto correcto. De las 119 recetas que contamos en kiwilimón seleccioné mis seis favoritas. Las puedes acompañar con aguas frescas cremosas, cantaritos locos, con bombas de michelada o bien, con los vinos que te propongo. Celebremos juntos la tradición de este platito de maíz comestible en el que cabe todo México.  Tostada de tinga de pollo con chipotleLa petit syrah de la bodega Henri Lurton acompaña armoniosamente el toque de chipotle de esta receta infaltable. Tostada de picadillo de tres carnesCombina este clásico carnívoro con la mezcla mexicana de cabernet sauvignon, petite syrah y merlot de Ala Rota.Tostada de rajas cremosas con champiñonesPara el toque ligeramente ahumado de las rajas con crema te recomendamos la acidez balanceada de Quinta Monasterio Tempranillo.Tostada de pata Que no falte la tostada fresca y vinagrosa, favorita de Verónica Rica, con un rosé de la bodega Norte 32.Tostada de mole con pollo El clásico de clásicos se marida bien con la mezcla de cabernet sauvignon y syrah de la bodega de Parras, Coahuila, Hacienda Florida.Tostada de cochinita pibilDale un complemento perfumado y floral a tu tostada yucateca con Balero Rosado.
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