¿Cómo preparar tamales?
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¿Cómo preparar tamales?

Por Kiwilimón - Octubre 2012
El tamal es parte de la cocina mexicana. Se cocinaba desde muchos años atrás con harina de maíz, y fue evolucionando hasta el tipo de tamales que conocemos hoy en día. Tamal, proviene del Náhuatl Tamali (que significa envuelto) y se preparaba con diversos ingredientes extras como carne, pollo, chile, vegetales, frutas, entre otros. La práctica de hacer tamales lleva su tiempo y al paso de éste se puede mejorar la forma de cocinarlo y obtener un sabor delicioso. Los tamales son altos en calorías, pues gracias a uno de sus ingredientes principales, la manteca, se eleva el valor calórico de este alimento. Por ello es recomendable consumirlo moderadamente, pero nunca dejar de hacerlo, pues es realmente delicioso y es uno de los legados de nuestros antepasados. Para preparar tamales hemos elegido las siguientes recetas que sabemos te serán de mucha utilidad, además de que te ayudarán a sorprender a tu familia. (es muy recomendable que hagas click en el título de la receta para ver más detalles de preparación) Tamales de chocolate. Una rica receta de tamales de chocolate para que los disfrutes con tu familia. Tamales de Huitlacoche. Tamal significa envuelto en Náhuatl. La receta de tamal es una masa de maíz envuelta en una hoja de maíz. Esta receta que contiene huitlacoche es muy rica, muy mexicana y muy original. Comúnmente se comen los tamales en el Día de la Candelaria. Tamales en Hojas de Plátano. Esta receta de tamales de carne se envuelven en hojas de plátano y cocinan al vapor. Aunque toma su tiempo prepararlos, no hay nada como unos tamales caseros. Tamales Tolimenses. Una pasta a base de maíz rellena de gallina o pollo. Tamales de Dulce. Receta de tamales dulces con pasitas hechos en casa. Tamales Canarios. Esta es una receta diferente y deliciosa de preparar tamales para los alérgicos al maíz esta receta no lo contiene.
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Amada por muchos, odiada por otros. No importa si eres fan o no de la capirotada, su papel fundamental en la gastronomía de la Cuaresma es innegable. Aunque hoy en día existen muchas versiones de esta receta tradicional, la base de todas es la misma: capas de pan remojado en una especie de almíbar, acompañado de frutos secos o algún otro tipo de ingrediente dulce. Te invitamos a conocer más acerca de la historia de este típico postre para comprender por qué cada año tu mamá prepara capirotada en esta época.Sus origénes europeosLa capirotada como la conocemos hoy en día es muy diferente a las primeras versiones que se cocinaron. Se cree que el primer antecedente de la capirotada se remonta a la época de los romanos, con una pequeña diferencia: era un platillo salado. Los trozos de pan se bañaban en agua con vinagre, y entre las capas se agregaban pepinos, vísceras de pollo, queso y alcaparras. Tiempo después los españoles integraron a su cocina un platillo similar llamado “almondrote”. Para su preparación era necesario remojar el pan en caldo de algún tipo de carne y entre las capas se colocaban trozos de carne. La introducción a AméricaCon la llegada de los españoles a América, la gastronomía del Nuevo Continente se enriqueció gracias a los ingredientes y recetas que introdujeron los europeos. Uno de los platillos que se incorporó a la gastronomía nacional fuera la capirotada en sus dos versiones (francesa, que lleva carne, y la clásica, solamente pan). Algunas personas consideran que la preparación de capirotada sin carne se popularizó debido a la escasez de ciertos alimentos, mientras que otros creen que la versión más reciente responde más a los simbolismos religiosos de los ingredientes. El uso de pan viejo hace alusión a la austeridad propia de la Cuaresma, la miel de piloncillo a la sangre de Cristo, el queso a la manta que cubrió su cuerpo, etc.La capirotada en la actualidadDesafortunadamente, la capirotada es un platillo que ha perdido mucha presencia en los últimos años. Mientras que en los años 60 era fácil encontrarla en restaurantes y fondas, hoy es prácticamente imposible disfrutar este postre en Cuaresma. El paso de los años también ha influido en la preparación de la capirotada. En la actualidad existen muchas versiones de acuerdo a la región del país. Grageas, plátanos, cacahuates y pasas son algunos de los ingredientes que pueden estar presentes en este postre. Cuéntanos, ¿en tu casa cómo preparan la capirotada?Si aún no sabes cómo prepararla, te compartimos algunas recetas para que la disfrutes en esta Cuaresma:Capirotada de Tres LechesCapirotada para CuaresmaCapirotada FácilCapirotada con Amaranto
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
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