Dale vida a tus sándwiches
Recetas Fáciles

Dale vida a tus sándwiches

Por Kiwilimón - Julio 2012
En muchas ocasiones los niños evitan los sándwiches y no porque tengan un sabor desagradable, sino porque la forma o presentación de éstos es aburrida. Recordemos que los niños, en especial, se dejan llevar por lo que ven y después por el sabor. Es por ello que muchas empresas de comida buscan ofrecer o mostrar sus productos con colores y formas atractivas a los pequeños para que así las compren y consuman. Por ello, nosotras en casa debemos tomar en cuenta este punto importante y tratar de darle un toque especial a la comida. Para esta ocasión, queremos dejarles una recomendación para preparar sándwiches con formas divertidas, mismas que son realizadas con moldes de pan. Los moldes los puedes comprar en cualquier supermercado, no son costosos. Algunos ejemplos los puedes ver aquí. Recetas de sándwiches Ahora que has aprendido un poco en la presentación de los sándwiches para los peques, por qué no preparar algunos con las siguientes recetas que te recomendamos. Toma nota (te recordamos que deberás hacer click en el título de la receta para ver más detalles de la misma) Sándwich de Queso Gourmet Una rica cena para hacer de una noche de sandwich con los niños una noche gourmet. Sándwich de Picadillo con Queso Estos ricos sandwiches abiertos de picadillo y queso son deliciosos y le encantan a los niños.
Sándwichitos de Pepino y Chervil Los sandwichitos de pepino son tipicos de Inglaterra para la hora del te. Tambien hacen una botana delicosa.
Estos deliciosos sandwiches de atún se preparan con la rica combinación de calabacín, queso ricotta y tomates deshidratados.. Sándwich de Queso e Higo Una receta muy rica y facil que hace de un simple sándwich de queso un platillo gourmet. Sándwich de Pollo Asado con Jitomate Deshidratado Un rico sandwich de pollo a la parilla con jitomate deshidratado, cebolla a la parilla y queso de cabra. El pollo está marinado con especies y vinagre y queda delicioso.
Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El acné es un problema de la piel que suele afectar a los adolescentes, aunque también puede presentarse en personas de cualquier edad. En muchos casos puede llegar a afectar la autoestima de las personas, sin embargo, hay varios remedios caseros que pueden ayudarte a combatir el acné si se trata de casos leves. Aquí te recomendamos cinco de ellos. ¿Qué es el acné?Para poder combatir el acné, primero es importante conocer más sobre este padecimiento. De acuerdo con la Clínica Mayo, el acné es un problema de la piel, el cual se presenta cuando la grasa y las células muertas tapan los folículos pilosos. En muchas ocasiones, el acné puede afectar la autoestima de las personas, ya que suele dejar cicatrices en el rostro. Sin embargo, aquí te presentamos rápidos y fáciles remedios caseros para quitar el acné sin necesidad de salir de casa. En caso de que presentes un caso muy severo, lo mejor será que acudas con un profesional de la salud, quien te indicará el tratamiento indicado para resolver este problema. Remedios caseros para quitar el acnéSi presentas un caso leve de acné, estos cinco remedios caseros te serán de mucha ayuda y lucirás una apariencia fresca.Aplica exfoliante de manera regularExfoliar tu piel de manera regular es la mejor opción para acabar con las imperfecciones, pues te ayuda a remover las células muertas, uno de los principales factores detrás de la aparición del acné, pues estas células tapan los poros. Hoy en día puedes encontrar todo tipo de exfoliantes en tiendas de autoservicio, farmacias y tiendas especializadas, en donde seguramente habrá algún producto que se ajuste a tu presupuesto.Aloe veraOtro increíble producto natural para combatir los granos en la cara es el aloe vera, una planta tropical que contiene un gel transparente, el cual tiene muchos beneficios para la piel. Además de usarse para el acné, también sirve para quemaduras y otros problemas.Según los expertos, el aloe vera contiene ácido salicílico y azufre, sustancias que se usan en muchos tratamientos contra el acné, por lo tanto, es uno de los mejores remedios naturales contra las espinillas y granos. Aceite de árbol de téDe acuerdo con la Clínica Mayo, el aceite de árbol de té tiene muchas propiedades que son benéficas para la salud. Sin embargo, uno de sus mayores beneficios es que es un antibacterial muy poderoso, lo que lo hace ideal para tratar el acné y otros padecimientos tales como los hongos en las uñas, piojos y pie de atleta. Actualmente existen varios tratamientos con árbol de té para quitar el acné, tales como jabón y crema.Té verdeEl té verde es uno de los mejores remedios naturales para combatir los barritos y las espinillas, pues es muy rico en antioxidantes y se dice que también puede ayudar a reducir el acné gracias a los polifenoles presentes en este maravilloso té, pues ayudan a eliminar las bacterias y a reducir la inflamación, dos de las posibles causas detrás de este problema en la piel. Hay dos maneras de utilizar el té verde para tener un rostro libre de imperfecciones. Por un lado, puedes tomar té verde, pues una investigación señala que baja los niveles de azúcar en sangre y de insulina, dos factores que se han ligado a la aparición del acné. Por otro lado, puedes aplicar té verde directamente en la piel, pues varios estudios indican que esto puede ayudar a combatir los barritos y espinillas. Recuerda que también puedes comprar cremas y jabones que contengan extracto de té verde, notarás la diferencia en muy poco tiempo.Vinagre de manzanaSegún medios especializados, el vinagre de manzana es muy bueno para combatir el acné, pues erradica las bacterias y los hongos. En el caso de los problemas de la piel, el ácido cítrico que contiene este vinagre sirve para acabar con el acné, mientras que el ácido succínico ayuda a calmar la inflamación causada por el acné y las espinillas. Sin embargo, debes tomar en cuenta que el vinagre podría irritar tu piel, sobre todo si es sensible. Recuerda que en caso de que el acné persista, lo ideal es acudir con un especialista para que encuentre el tratamiento adecuado.
Se fue la mitad del año y parece que la comfort food –tan necesaria para el apapacho del alma cuando las cosas no van del todo bien– llegó para quedarse. En 2020 vimos llegar harto pollo frito, comida thai, sandos japoneses, galletas de todos colores y sabores, smash burgers, omnipresentes conejitos Turín, entre otros bocados monchosos. Entre ellos está uno 100% mexicano que, curiosamente empezó a hacer mucho ruido hace un par de años en Estados Unidos antes de estar en boca de todos al sur del Río Bravo: la birria. Generalmente asociada con la comida típica de Jalisco, es en el municipio de Cocula donde se han preservado recetas de birria que se preparan, desde el siglo XVII, en la región occidental. Se dice que con los españoles llegó un buen cargamento de ganado caprino, alimento nada bien visto por la aristocracia y los conquistadores por su fuerte olor e intenso sabor cárnico. Era, desde luego, comida destinada a los pueblos originarios. Sin embargo, tan audaces cocineros como siempre demostraron ser los habitantes de nuestro territorio –sobre todo sus mujeres–, consiguieron arropar esta carne con especias que para entonces ya se usaban en la región: laurel, clavo, canela, orégano, comino, chiles asados… para después hornearla lentamente bajo tierra. El resultado: un platillo de carne suave, aromático, un tanto picosito y con un caldo sustancioso, bellísimo para comer con cuchara y acompañado de tortillas. Es en Guadalajara donde la birria afianza su popularidad entre lugareños y visitantes. Maravillosos exponentes se encuentran en el Mercado Alcalde –preguntar por la de Don David–; la de La Victoria en el mítico barrio de Santa Tere; Las nueve esquinas, favorita de los turistas del Centro; la de El Chololo, con rumbo a Chapala; la birria del Chino, donde se come la tradicional de chivo, pero también de res; el taco de gordito en la birriería Aceves, dentro del Mercado de Abastos; y un larguísimo etcétera. Pero a la birria no se le encuentra exclusivamente en Guadalajara, Tijuana tiene también una gran tradición de carretas de tacos de birria con su consomé, como los que se encuentran en los linderos del Mercado Hidalgo. Desde hace no más de tres años, la birria reventó en Estados Unidos, específicamente en Los Ángeles, Chicago y Nueva York. Tan sólo en la reconocida guía Eater de Nueva York hay una lista de 19 lugares imprescindibles para probar birria en la Gran Manzana. Y, claro, Instagram hizo su chamba: millones de usuarios han salivado ante el plato y uno de sus derivados: la quesabirria, una portentosa quesadilla de tortilla grande con carne de birria de res, lista para chopearse en un caldito bien espeso con limón, cebollita y cilantro. A partir del fenómeno birriamen –fideos de ramen en caldo de birria, de la autoría del chef Toño De Livier–, su constante presencia en Instagram y el auge de las dark kitchens, es que la birria se está haciendo un lugar en la Ciudad de México. Lo que resta de 2021 la vamos a seguir viendo y, con suerte, otras versiones se adueñarán de más esquinas de la capital. Mi consejo sería intentarla en casa. No muy lejos de aquí encontrarán una buena receta de birria de res, ideal para perfeccionarla con nuestro toque personal y así presumirla como si lleváramos años cocinándola. Manos a la obra.
Un método muy efectivo y popular para limpiar hogares, oficinas y otros espacios de uso común, es la mezcla de canela con vinagre. Esta tendencia está cobrando cada vez más fuerza ya que trae múltiples beneficios que te encantarán. ¡Aprende cómo limpiar tu hogar con canela y vinagre! Además de que el vinagre es un poderoso desinfectante natural y la canela deja un aroma fabuloso, se dice que juntos son un gran remedio para limpiar las energías de los espacios. Si sientes que hay un ambiente pesado en casa que está influyendo en tu humor o comportamiento, atrévete a aplicar este remedio para la limpieza de tu hogar con este paso a paso. ¿Cómo trapear con canela y vinagre? Barre tu hogar de adentro hacia afuera y asegúrate de recoger la basura fuera de casa.En una cubeta, mezcla agua y abundante cantidad de vinagre, de preferencia blanco. Trapea también de adentro hacia afuera. Una vez que termines, limpia y enjuaga tu trapeador y tira el agua de la cubeta.Ahora hierve 2 litros de agua con 2 rajas de canela o un poco de canela en polvo. Asegúrate de que la canela suelte todo su contenido.Trapea en sentido contrario con el agua de canela, es decir, de afuera hacia adentro. Esto ayudará a armonizar las energías en tu hogar y dejará un aroma irresistible que perdurará un buen rato.Por último, tira el agua en el drenaje y enjuaga completamente tu trapeador.Ya sea que quieras limpiar las energías de casa o simplemente desees desinfectar tus espacios a conciencia y dejar un increíble aroma, este remedio de limpieza con canela y vinagre no te defraudará. ¿Conoces algún otro consejo infalible de limpieza con vinagre?
El imponente bosque de coníferas coquetea con robarme la atención, sin embargo, mis sentidos se concentran en algo más: ahí, subiendo los escalones de las calles empedradas de Tlalpujahua, están los puestos de comida del mercado. Hay ollas exhalando el humo de sus tamales y corundas, conservas y ates acorralados por las abejas, pan apilado en bolsas. Ay, con el pan de pulque. Ay, con el pan de pucha. En Michoacán, la naturaleza es la que llama pero es la comida la que obsesiona a regresar. Quien no ha ido a comer a este estado se ha perdido de una de las tres mejores gastronomías regionales del país. Más claro, imposible. Michoacán es un conglomerado de michoacanes. La zona lacustre, el mar, la milpa, el bosque albergan una tradición, una colección de sabores enmarcados por las técnicas ancestrales y los ingredientes endémicos. A esa suma cultural, a esas coordenadas geográficas, les debemos más que éxtasis culinarios. Gracias a ellas aparecemos en la única lista que importa: la del Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. “La gastronomía michoacana es única por la alineación de un paisaje fértil con muchos tipos de terreno y lagos ricos en pesca, así como una cultura prehispánica que ha pasado sus tradiciones a través de generaciones”, asegura el arquitectico Fernando Vela, presidente del Festival gastronómico Morelia en Boca. Desde sus heterogéneos rincones, collage de imágenes y climas, salen productos excepcionales como los charales, el pescado blanco, la trucha. En la meseta purépecha se dan productos como el amado aguacate; en Zamora del Valle, las fresas; en Valle de Apatzingán, los limones, las moras; en la milpa, esos maíces rojos, negros, azules, amarillos con la mineralidad en las entrañas; de Cotija, su queso. Aunque de quesos no son los únicos, pero sí los más prestigiosos. Otros menos conocidos son los quesos de la Ruana, de Tierra Caliente, frescos u oreados.Las manos detrás de la cocina complementan esta suerte de sortilegio. Lucero Soto, una de las chefs más representativas de la región, cree que el verdadero tesoro está en las cocineras tradicionales. Nombres como Esperanza Galván resuenan en embajadas del mundo haciendo lo que mejor saben hacer: ser guardianas de recetas y técnicas, exportadoras de cultura; ella, particularmente, de la purépecha. También está Blanca Villagómez, en Tzintzuntzan, quien según el arquitecto Fernando prepara una hueva de pescado en salsa de guajillo como ninguna otra. Lucero Soto, por su parte, no es cocinera tradicional pero acerca el folklor michoacano de las calles a los manteles emblemáticos del país desde el Restaurante Lu Cocina Michoacana. No se puede dejar de mencionar a Mariana Valencia de Cocina M, en Uruapan.En Morelia hay que emprender un peregrinaje por carnitas Don Raúl, o encaminarse de filón hasta Quiroga para probarlas confitadas en cazo de cobre. Ante una señora con una cubeta de charales hay detenerse por un taquito de tortilla de maíz, un puñito de charales fritos y unas gotitas de limón –poquita, porque no queremos críticas–. De mañana hay que estar por la catedral o el mercado y sentarse en uno de esos locales con nombres de mujeres para ser provistos de platos de plástico rojo y unos uchepos con los sabores del elote, unas corundas con la trinidad mexicana de la garnacha –crema, salsa y queso– y un atolito dulce.Yo no me pierdo la sopa tarasca para el medio día o las atapakuas purépechas, parecidas al mole; se preparan semillas como el cacahuate o la pepita de calabaza y van acompañados de verduras y carne. En Lu me gusta probar las enchiladas morelianas de pato que inhabilitan cualquier tipo de insatisfacción. El arquitecto Fernando prefiere la xanducata (una especie de pipián elaborado también con pepita), las jahuácatas (una corunda preparada en capas y que lleva frijoles) y por supuesto, el aporreadillo de Tierra Caliente. Como gran conocedor de la gastronomía de aquel estado habla del churipo purépecha (un plato de cuchara), del mole de queso y el conejo estirado, tradicional de Corpus Christi.A la hora del postre la gastronomía michoacana ofrece variedad. Los chongos zamoranos, la fruta en conserva y los ates pueden conseguirse en las tiendas que resguardan mujeres ataviadas con vestidos virreinales. Lucero Soto dice que cuando el antojo llama a mitad de calles hay que recurrir al gazpacho moreliano.Yo no dejo el estado sin comerme unas morelianas de cajeta, nuez y papel estrella o sin buscar por cielo, mar y tierra la mejor heladería, esa que venda una buena nieve de pasta de gusto avainillado, tradicional de Pátzcuaro. Cuando llega la hora pido uno doble. Y es que Michoacán, nada de sencillo. Eso nunca.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD