Diez Recetas Para Quienes Gustan de la Salsa
Recetas Fáciles

Diez Recetas Para Quienes Gustan de la Salsa

Por Kiwilimón - Junio 2012
La salsa es un ingrediente que se ocupa para combinar con algunos otros platillos. Las hay desde muy picosas, hasta dulces o cremosas. Preparar salsas tiene su método y además el sabor varia dependiendo del toque de cada persona que la cocine. Pero esto no importa, pues cada quien tiene su sazón. Lo más importante es tener una buena lista de recetas que nos permita preparar la adecuada en el momento justo. Toma nota de las recetas de estas diez recetas de salsas que hemos compilado para ti. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para conocer más detalles) Salsa Bernesa La salsa bernesa es una salsa deliciosa para acompañar huevos, carnes, pollos y verduras. Salsa Marinera La salsa marinera es una salsa a base de jitomate que se puede utilizar para acompañar pastas, dedos de queso, carnes y mariscos. Salsa Guajillo La salsa guajillo es una excelente salsa para acompañar pescados, mariscos y carnes. Salsa de Cilantro La salsa de cilantro es una salsa a base de hierbas que combina perfectamente con carnes rojas, pavos y salmón. Salsa de Queso La salsa de queso utiliza como base la salsa blanca, bechamel, y obtiene su nombre del delicioso queso manchego que se le agrega. Salsa Holandesa Esta deliciosa salsa es un manjar por si misma y cuando se utiliza para acompañar verduras, en especial esparragos, se traduze un orgasmo culinario. Salsa Ranchera Roja Salsa mexicana en base de tomates picante, usada para condimentar muchos platillos mexicanos como los huevos rancheros. Salsa Quemada Esta salsa es especial para tacos de trompo y pozole. Salsa Barbecue Esta rica y fácil salsa es ideal para bañar unas costillas o unas alitas de pollo. Salsa Bernesa Light La rica salsa bernesa (Bearnaise) es un clásico frances hecho con vinagre, vino, crema y echallots. Es deliciosa para acompañar un filete de res.
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La dieta cetogénica, o dieta keto, consiste en bajar tu consumo de hidratos de carbono en tu alimentación diaria y sustituirlos por grasas buenas para poder generar un proceso metabólico llamado cetosis, el cual ayuda a que el cuerpo utilice sus reservas de energía, o sea, la grasa corporal y lograr perder peso. Beneficios de la dieta keto Lo maravilloso de la dieta cetogénica para algunas personas es que permite perder grasa con mayor velocidad. Algunos de sus beneficios se han demostrado para tratar enfermedades metabólicas como resistencia a la insulina, problemas hormonales y hasta neurológicas como la epilepsia. Como puedes darte cuenta, la dieta keto puede traer consigo múltiples beneficios para la salud, si se lleva con responsabilidad y se acude con un especialista. ¿Qué no comer en la dieta keto? Recuerda que en la dieta cetogénica debes evitar comer cualquier alimento alto en carbohidratos, por lo que seguramente tendrás que despedirte de varios de estos: Alimentos que contengan azúcar añadida como refrescos, jugos, pasteles, helados y dulces.Almidón, que puedes encontrar en cereales, productos derivados del trigo, maíz, arroz, quinoa, así como en tubérculos como papa, camote.Leguminosas: habas, garbanzos, lentejas, edamamesFrutas, por su contenido de azúcar.Grasas saturadas, aceites refinados.Alcohol, especialmente la cerveza y licores por su alto contenido de carbohidratos.Uno de los grandes retos de las dietas cetogénicas es evitar el estreñimiento, por lo que hay que incluir fibra, así que NO se te olvide consumir tus verdes: espinacas, lechugas, pepinos, nopales, brócoli e hidratarte muy bien. ¿Ya sabías qué alimentos se deben evitar en la dieta cetogénica?
¡Estrenamos recetario exclusivo en KiwiPro con Mikel Alonso! Conoce más de la historia de este increíble cocinero. Francés de nacimiento, español de origen, vasco de corazón y mexicano fortuito, Mikel Alonso es uno de los chefs más reconocidos a nivel internacional. Su filosofía se resume en un concepto básico: “Para ser buen cocinero, hay que empezar por ser una buena persona”, que adquirió en su paso por la Escuela de Cocina de Luis Irizar, en San Sebastián, España. Aquí aprendió a querer y respetar el producto, a mimar la técnica para que estuviera a las órdenes del producto y a honrar y proteger el oficio de ser cocinero. Esta filosofía lo ha acompañado en cada proyecto gastronómico que ha desarrollado como el restaurante Biko, considerado de los mejores restaurantes del mundo por la lista británica The S.Pellegrino World's 50 Best Restaurants; el restaurante Lur, desde el 2017, con un concepto de cocina tradicional vasca; KOMA, de cocina vasco francesa contemporánea, desde el 2018; Tartel Bar y “Cocina de Autor” (galardonado con los 5 diamantes de la AAA), dentro del Hotel Grand Velas All Suites & Spa Resort, de la Riviera Maya, del que es chef asesor. Mikel, además es chef docente de diversas instituciones gastronómicas en México, ha participado en programas gastronómicos en televisión y en un sinfín de cursos, festivales, talleres y cursos en la República Mexicana. Participa activamente en programas de apoyo social, colabora con marcas internacionales y mexicanas como embajador y le ha cocinado a personalidades como presidentes, los reyes de España, Gabriel García Marqués, Joaquín Sabina, entre otros.¡Suscríbete a KiwiPro y explora los secretos gastronómicos de Mikel Alonso, uno de los chef más Pro de México! 
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
Sería injusto reducir como dieta a lo macrobiótico. Tal como fue concebida, esta filosofía parte de un principio: la conciencia de que lo que nos alimenta puede prolongar la vida, pues según George Ohsawa, el teórico fundador, los alimentos influyen en la salud física, mental, emocional y espiritual.La filosofía macrobiótica camina de la mano con las leyes de vida. “Está basada en lo cero tóxico: tanto en alimentos como en productos de uso personal y del hogar”, apunta Gina Rangel. La médula teórica pasa por reconocer el todo en los alimentos: el ying (energía fría) y el yang (energía caliente) presentes en cada ingrediente. Para lo macrobiótico la armonía se localiza justo al centro de ambas energías. Que no te sorprenda, entonces, que el plato macrobiótico sea campo minado. La base de la alimentación son los cereales, las leguminosas, las frutas y las verduras, pero la lista de restricciones es larga.Para ellos, todo alimento alejado de la constitución de la sangre tardará más tiempo en digerirse. Lo vital es que la proporción alimenticia tenga cinco ying por un yang. De ahí que haya demasiados alimentos que se queden fuera al considerarlos demasiado ying o demasiado yang. Por ejemplo, “están prohibidos los tubérculos, los pimientos, el jitomate, el café, el alcohol, los alimentos procesados y empacados (como cereales, galletas, panes blancos, los refrescos, los productos endulzados, la vainilla, las frutas tropicales como el mango, la piña, la papaya y la sandía, los sazonadores y los picantes”, confirma Gina Rangel.El ying y el yang no sólo está en los ingredientes, sino también en las preparaciones. Por un lado, está la fermentación y maceración que elimina yang, mientras que salar y cocer los alimentos elimina el exceso de ying. Los preceptos generales de esta dieta pasan por comer y beber sólo cuando se tiene hambre, haciéndolo en plena conciencia. Los alimentos deben provenir de un radio lo más próximo posible y deben ser de temporada para asegurar máxima calidad. Asimismo, deben estar mínimamente manipulados y procesados, y deben masticarse lo suficiente para que el proceso de digestión sea afable con el organismo. El pescado y los lácteos se pueden consumir una vez por mes o cuando el cuerpo así lo requiera; el huevo, una vez cada diez días. Se debe moderar el consumo de moras y frutos secos, semillas y nueces, pepino, apio y lechugas. Adicionalmente, “los utensilios que se utilizan para la preparación de alimentos deben estar libres de teflón; deben ser de maderas naturales, de cerámica o de acero inoxidable; eliminar plásticos y sustituirlos por vidrio o acero inoxidable”, complementa Gina.Te preguntarás qué es lo que queda en el plato macrobiótico. Las proporciones van del cincuenta porciento de granos integrales, treinta por ciento de frutas y vegetales y veinte por ciento de leguminosas y algas. Como esta filosofía alimentaria comenzó en Japón, las algas están incluidas. Las algas marinas son un alimento altísimo en vitaminas y minerales, por lo que si estás pensando en llevar una dieta macrobiótica, lo recomendable es no saltártelas. El resultado es una dieta compuesta mayormente por proteína vegetal formulada a través de la interacción de granos y leguminosas. “Es una dieta tan limpia y basada en ingredientes tan naturales que vas a gozar de buena salud. Con ella, dejas las toxinas prácticamente fuera de tu vida. La desventaja de la dieta macrobiótica es que puedes llegar a tener ciertas deficiencias en el cuerpo al no tener casi proteínas de origen animal. Cuida tu índice de masa muscular, el consumo de vitamina B12 y la vitamina D”, concluye Gina.Como en todo, lo recomendable es confiarle tu salud a un experto y comprobar si esta dieta es la óptima para ti. Si te dieron ganas de comenzar con un probadita de la dieta macrobiótica, aquí te incluyo una de mis recetas favoritas.Tortitas de garbanzo y verduras 2 tazas de zanahorias ralladas2 tazas de calabacitas ralladas y escurridas2 tazas de harina de garbanzo2 huevosSal marinaRalladura de limónRalladura de jengibre4 cucharaditas de aceite de aguacateEn un bowl incorpora todos los ingredientes hasta lograr una masa. Forma con ella unas tortitas de unos 8 centímetros y lleva a congelar por al menos 1 hora. Calienta el aceite de aguacate y dora las tortitas por ambos lados. Acompaña con arroz integral y sopa miso.
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