Haz tu propia crema agria
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Haz tu propia crema agria

Por Kiwilimón - Noviembre 2013
Este es un acompañante por excelencia de la comida Tex-Mex y hasta la estadounidense ya que aporta una textura sedosa y un toque acidito tanto a antojitos como a preparaciones más saludables.   La crema agria, sour cream o que también se conoce como panna agra en algunos países es muy utilizada tanto en la comida del norte de México, frontera con Estados Unidos en preparaciones como burritos, nachos y tacos, pero también en recetas norteamericanas como patatas asadas, frutas  y hasta postres. También es muy frecuente en repostería, ya que su textura es muy parecida a la creme fraiche (usada sobre preparaciones de chocolate y frutas), pero con un toque más agrio. También se diferencian por la cantidad de grasa ya que en la creme fraiche es muy superior, por lo que la crema agria ofrece una alternativa menos calórica y más saludable. Otro beneficio es que las proteínas son mayores en la crema agria por lo que se le saca un mayor provecho a estos lácteos de origen animal. Ahora, en términos de la preparación uno se puede ir hacia diferentes lados. Hay quienes la hacen a base de crema, nata, limón y pimienta, pero más recientemente se ha utilizado el boom del yoghurt para hacerla un poco menos calórica y un poco más acidita. Todo depende de tu gusto, la primera alternativa es perfecta para preparaciones saladas, casi como una salsa bechamel que puedes usar con papas e incluso como un aderezo espeso si le agregas aceite y algún tipo de queso. La preparación hecha con yoghurt, por su lado, se entiende muy bien con postres frutales o también con algunos más suntuosos de dulce de leche o chocolate ya que corta con la dulzura e impide que sean empalagosos. Si tú quieres probarla y cuidar mucho de tu figura entonces vete por la opción del yoghurt, las salsas a base de crema agria son siempre un favorito en cualquier fiesta o reunión pero el contenido de grasa puede llegar a ser un poco alto y las calorías que incluye la remueven de muchos planes de alimentación saludable. No es necesario renunciar al antojo de probar esta salsa pues una base de yoghurt que reemplace la crema deriva en una textura similar pero con menos calorías y un mayor potencial nutrimental por el calcio y proteínas que conlleva el yoghurt. Así que disfruta, de verdad es una base o salsa en sí misma que puede ser muy polifacética, te dará un rango de alternativas muy amplio al momento de servir platos acompañantes y hasta botanas.  

Receta de Crema Agria o Sour Cream

Ingredientes: - 1 taza de nata liquida o crema de leche - 3 cucharaditas de jugo de limón amarillo - 2 cucharaditas de vinagre blanco - 1 pizca de sal Da click aquí para ver el procedimiento de preparación de esta receta.  

"Sé creativo y usa crema agria con tus recetas favoritas."

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Los caldos son un platillo muy común en las cocinas mexicanas, no importa si hace frío o calor, un caldito no sólo nos alimenta y nos apapacha el alma, también le brinda beneficios increíbles a nuestro organismo.A pesar de su popularidad, los pros de comer caldos no son muy conocidos, por eso te los vamos a explicar:No es casualidad que nuestras abuelas y mamás nos preparaban un caldito cuando teníamos un mal día o estábamos enfermas, ya que tomarlo caliente proporciona bienestar y confort, le dará calor a nuestro cuerpo y también a nuestra mente, proporcionándonos una inmensa sensación reparadora.Los caldos, por lo general tienen muy pocas calorías y son ricos en proteínas, además por tener una base de agua, mantiene la hidratación en el cuerpo para el correcto funcionamiento de todos tus órganos. Además, dependiendo de los ingredientes que se hagan para prepararlos, otorgan diferentes nutrientes. Estos son algunos de los caldos más populares:Verduras: Este caldo además de saludable y delicioso, es una manera muy práctica de aprovechar los restos de los vegetales que usas normalmente en tu cocina y así no desperdiciar nada. El caldo de verduras lo puedes preparar con cualquier cáscara y restos de vegetales que tengas, usualmente se usan cáscaras de zanahorias, de papa, de chayote, los extremos de la calabaza, los tallos del brócoli y hasta las capas externas de la cebolla. Los que no son tan recomendables son los que puedan cambiar cambiar el color del caldo como el betabel o los que lo puedan fermentarlo como el jitomate o los tomates. Los ingredientes del caldo de verduras son ricos en fibra y agua; aportan vitamina A , en el caso de la zanahoria y, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición, carotenoides que ayudan a la visión y al cuidado de la piel. Si le pones papa y brócoli del caldo, se puede fortalecer el sistema nervioso y el muscular; ya que aporta al cuerpo potasio.Pollo: Este tipo de caldo es uno de los más comunes y más deliciosos. Puedes servirlo solo con la pieza de pollo o también le puedes agregar verduras, arroz o hasta garbanzos.Con el pollo, el caldo adquiere vitamina B que ayuda al sistema nervioso. Además de aportar fósforo que ayuda a la formación de huesos y dientes.Res: Las carnes rojas son una rica fuente de proteínas, vitaminas y minerales. Comer carne aporta hierro, zinc y selenio, así como vitaminas del grupo B, que en combinación con otras verduras aumentará el valor nutrimental del caldo, pues se le añadirá fibra que ayude a mejorar la digestión.Pescado: El pescado es uno de los alimentos que más nutrientes aportan, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación FAO este alimento contiene proteínas, vitaminas y minerales. Algunas de las vitaminas que contiene son la A y la D; además de minerales como fósforo magnesio, selenio y yodo.Algunas regiones de México tienen sus propios caldos característicos.Caldo de papa y queso: Este platillo es una receta tradicional hecha con Queso Chiapas, que le da un toque ácido y el sabor picante del chile chilaca.Caldo de haba: Su textura espesa y su particular sabor lo hacen un plato delicioso y lleno de nutrientes. Caldo de hongos con epazote: muy tradicional mexicana de hongos y setas, aromatizada con epazote fresco. Es ideal para empezar una buena comida, servida con queso panela y cubitos de aguacateOtros usos del caldoNo sólo como platillo los caldos son nuestra salvación, también son un gran auxiliar en la cocina. Puedes usarlos como base de arroz para que quede con más sabor, también puedes usarlo para poner a cocer carne o diluir una salsa que ha quedado muy espesa.Como ves, los caldos son todo menos básicos, están llenos de beneficios, son prácticos, siempre caen bien y son tus aliados en la cocina. Prepara el que mejor se adapte a lo que necesitas y disfruta.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
A la hora de comer, todos tenemos hábitos que definen mucho, tanto en nuestro estilo de vida como en la salud. Los alimentos que consumimos y la manera en que lo hacemos pueden afectar directamente tu bienestar y por el contrario, también influye en el riesgo de contraer ciertas enfermedades. Sabemos que cambiar la alimentación es un tema complicado, pues no sólo implica fuerza de voluntad, sino que además están sujetos a factores con muchas variables, por lo que te recomendamos que el cambio sea gradual. Una manera de cambiar tu rutina y tener hábitos más saludables es a través de alimentos que nos den más beneficios y nos aporten más nutrientes. Y para comenzar con esos pequeños cambios que harán una gran diferencia en tu día a día, aquí te dejamos una lista de verduras que puedes comenzar a comer para cambiar tus hábitos según Food Day, una organización encaminada a cambiar la dieta de las personas y hacerlas más saludables.EspinacaLa espinaca es un gran alimento pues tiene la gran mayoría de nutrientes que necesita nuestro organismo. Este alimento nos ayuda a prevenir el riesgo de enfermedades del corazón, artritis y cáncer. Tiene vitaminas A, C, E, K, B2 y B6, así como magnesio, ácido fólico, hierro, potasio, cobre, zinc, entre muchos más; haciéndolo un superalimento. Lo puedes consumir en ensaladas, jugos y smoothies, o como guarnición.Crepas de espinaca rellenas de champiñonesBrócoliEs uno de los mejores alimentos para prevenir el cáncer por su gran cantidad de antioxidantes. También está lleno de vitaminas como A, D, B12, C y B6. Además aporta betacarotenos y ácido fólico, lo cual fortalece nuestro sistema inmune. Es delicioso como acompañante del plato principal, en sopas y hasta como snack. Lechuga romanaLa lechuga romana es un gran alimento por la cantidad de nutrientes y vitaminas, como A, C y K, además de la fibra que contiene, por otra parte, es una hortaliza muy accesible y de bajo costo, es la reina de las ensaladas y tu mejor aliada cuando estás a dieta. ZanahoriaFuente de antioxidantes por excelencia. Además de mejorar la vista, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares por su alto contenido en vitamina A y C. Ensalda de Betabel y ZanahoriaCebollaAdemás de ser uno de los alimentos base de la comida mexicana, es un gran aliado para nuestro cuerpo, pues nos ayuda a mantener el calcio en nuestro organismo y por su alto contenido de vitamina C y ácido fólico, ayuda a controlar enfermedades como la diabetes y osteoporosis.No cabe duda que todas las verduras son sanas y aportan algún beneficio a la salud. Es un ingrediente primordial para la alimentación que sin dudas debes incluir en tu dieta y con ello contribuir a tener mejores hábitos en la comida.
Sabemos que la situación del medio ambiente es crítica, sin embargo, cada vez son más las personas que quieren tomar acciones responsables y hábitos más respetuosos que si bien están redefiniendo nuestra manera de vivir, también están contribuyendo con el mundo. Una de las tendencias más fuertes de este año, de acuerdo con Pinterest, es la del consumo responsable, pero para poder aplicarla y hacer un consumo mucho más consciente, te vamos a explicar de qué se trata. Consumo sustentable se refiere a usar cosas materiales y servicios de manera responsable para optimizar los recursos naturales, reducir las emisiones de contaminación. Es decir que compremos y usemos solo lo que verdaderamente necesitamos para evitar los desechos y el uso de materias y así frenar el deterioro del planeta. Desde hace varios años el término de consumo sustentable ha tomado mayor importancia, tanto así que forma parte de las políticas públicas hacer énfasis en la necesidad de controlar la producción y consumo para evitar en lo posible el deterioro del planeta Tierra y la vida de los seres vivos.Desde hace un tiempo se ha ido cambiando hacia un consumo más consciente. Para muchas personas, eso significa utilizar menos cosas, ser más sustentables y ser responsable con los residuos. Y pese a que se espera que tanto las grandes empresas y corporaciones y los gobiernos hagan políticas basadas en el consumo responsable, es preciso saber que podemos empezar desde nuestro hogar y enseñarle a los miembros más pequeños de la familia, pues las acciones individuales pueden impactar de gran manera y ayudar a dirigir el mundo hacia un futuro más sustentable.De manera habitual, adquirimos más cosas de las que en realidad necesitamos. El consumo responsable incide en la necesidad de adecuar nuestras compras a los recursos existentes en el planeta de manera que favorezcan tanto su disponibilidad como la igualdad social.Estos son consejos para aplicar el consumo responsable en nuestras casas:1.- Planifica tus comprasAntes de ir al súper o al mercado, haz una lista de lo que vas a necesitar. Con una lista no solo ahorrarás dinero, además evitarás comprar productos de más o que no vas a utilizar.2.- Aprende a leer etiquetasNo todos los productos contaminan lo mismo, ni en su producción ni en su uso. Fíjate en la etiqueta para que aprendas a identificar qué productos son los que causan un menor daño ambiental. 3.- Apoya el comercio justoProcura realizar tus compras en empresas que tengan una política de cuidado al medio ambiente y a un trato humano. 4.- Compra productos localesEs muy importante que tomes en cuenta que todo producto, sea comida o cualquier otro tipo de objeto, tiene una huella ecológica calculable según parámetros como su proceso de producción, su transporte y distribución, o los residuos que genera tras su uso. Por eso es importante que le des prioridad a los productos locales y a comprar en mercados tradicionales.5.- Organízate con tu comunidadHoy en día es muy fácil encontrar grupos por medio de redes sociales para apoyarse en temas de consumo responsable. También te puedes organizar con tu familia, amigos y vecinos para comprar directamente a productores que tienen mejores precios y materias primas más naturales. 6.- Reutiliza y reciclaEs mejor que compres productos que no estén empaquetados para no generar residuos pero si no es posible trata de que sean envases que puedas volver a usar, como frascos de vidrio u otros recipientes que puedas volver a usar. De ser posible compra productos a granel y lleva tus propios envases para que no generes basura.7.- Rechaza las bolsas de plásticoDe acuerdo con Greenpeace, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en los mares y océanos anualmente, además tardan más de 50 años en descomponerse. Procura pensar en ello antes de aceptar una bolsa de plástico o productos que vengan en este material, y mejor siempre lleva contigo las tuyas reutilizables desde casa.8.-Limita el uso del automóvilEn la medida de lo posible, usa otras alternativas como caminar, usar la bicicleta o el transporte público y colectivo. Recuerda que cuidar al planeta es tarea de todos, y que con estas pequeñas acciones estaremos haciendo grandes cambios, para el medio ambiente, pero también para nuestro bolsillo.
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