Ideas de cocina para el regreso a clases
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Ideas de cocina para el regreso a clases

Por Kiwilimón - Agosto 2012
El regreso a clases o back to school está cerca y comenzar a planear todo lo relacionado a los pequeños de la casa es importante: uniformes, útiles, y hasta el lunch o desayuno que llevarán. Para los pequeños es lunch es una de las partes esenciales de sus actividades escolares por muchos sentidos; por un lado, porque es un aportador de las calorías, proteínas y carbohidratos necesarios para su rendimiento; y por otra parte, porque con éste los pequeños podrán tener los suficientes nutrientes para su alimentación sana. Es importante planear qué se agregará a su lunch. Recomendamos que se haga una planeación semanal de los alimentos que consumirán. Probablemente hacer una lista balanceada y así tratar de no repetir lo mismo cada día con la finalidad de que el menú no sea aburrido. Asimismo, si eres de las mamás consentidoras, poner un snack o postre será muy agradable para el pequeño y para ello algunas galletas favoritas, cupcake o barrita será una opción muy buena. Por ejemplo, algunas galletas de garabatos, galletas con chispas de chocolate o prezels cubiertos de chocolate son una opción viable para incluir a tus hijos en su desayuno escolar. Sándwiches En el menú se pueden incluir algunos tipos de sándwiches como el delicioso y nutritivo de higo y queso o panini de jamón. Energía También será recomendable incluir algún tipo de alimento energético. Por ejemplo, en un recipiente pequeño de plástico se puede colocar un poco de granola hecha en casa, enjambres de cereal con chocolate o unas barras de cereal con malvavisco. Otras opciones Algunas otras alternativas que se pueden incluir en el menú, en porciones adecuadas, son croquetas de jamón de pavo, croquetas de papa, pastita bolognesa, o salchicas con hojaldre. Para beber Aquí se puede considerar la preparación de jugos naturales que aporten menos calorías y azúcares a los pequeños. Ejemplos recomendados son jugo de uva, piña y arándanos o jugo de mango y manzana. Recordemos que el menú es importante para darle a nuestros hijos alimentos nutrutivos y saludables en beneficio de su crecimiento y rendimiento.  
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Buscar desayunos nuevos sin huevo puede parecer una gran hazaña, pero en realidad hay un sinfín de opciones saludables que podemos elegir, por ejemplo, la que te presentamos aquí, aunque aún no sepas qué es el muesli.Típicamente elaborado con avena, nueces, frutas y semillas, el muesli es una gran fuente de fibra, vitaminas, minerales y proteína, por lo que es bueno para el desayuno, aunque también tiene otros usos, como en snacks y postres.Qué es el muesliEl muesli es una mezcla de cereales, frutos secos y semillas, y la diferencia entre el muesli y la granola es que el primero se come crudo, sin cocerse, mientras que la granola se hornea, además de que se le añaden endulzantes como miel.Así, el muesli no se hornea y se puede servir frío o caliente. Por otra parte, aunque comer avena para el desayuno es algo que ya los antiguos griegos hacían, la idea de comer cereales fríos es relativamente nueva, por eso el muesli como la granola son desayunos modernos, que fueron popularizados por médicos que promovían la salud alternativa en el siglo XIX.Ya que contiene una variedad de grupos alimenticios, es bueno para el desayuno por muchas razones y a continuación te listamos algunos de sus beneficios del muesli:Contiene fibra que ayuda a mejorar tu digestión.Ayuda a reducir el colesterol malo y mantiene tu corazón sano.Te da energía durante el día.Es una buena fuente de vitaminas, minerales como hierro, antioxidantes, proteína y ácidos grasos omega-3.El muesli puede comerse mezclado con yogurt y frutas, o con leches vegetales como de almendras, soya o coco, por ejemplo. Además de bueno, es un desayuno sencillo y práctico, pues no implica cocinar y existen muchas mezclas de muesli ya empaquetadas en los supermercados, sólo tienes que asegurarte de elegir la correcta, que no tenga azúcares añadidos.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
Si buscas un menú completo para preparar en tu día y poder disfrutar de todas las comidas de manera nutritiva y sin complicaciones, tienes que probar este delicioso menú saludable con desayuno, comida y cena. Desayuno saludable: Portobellos rellenos de huevo Inicia el día con un desayuno saludable y delicioso de la mano de esta receta de portobellos rellenos de huevo con salsa de chile de árbol, los cuales están llenos de sabor y no superan las 146 calorías por porción. ¿Lo mejor? Estarán listos en 10 minutos. Comida saludable: Caldo de pollo y tartar de salmón Este caldo de pollo con arroz de coliflor es una entrada perfecta para la comida, ya que es una receta fácil y baja en carbohidratos pero llena de nutrientes que te ayudará a alcanzar saciedad más rápido. Para tu segundo tiempo, prueba este sabroso tartar de salmón y chile serrano, una opción deliciosa y ligera que no te tomará preparar más de 20 minutos. Puedes acompañarla con la guarnición de tu preferencia y si no te gusta el salmón, puedes sustituirlo por atún sin problema. Cena saludable: Espagueti de calabaza con crema de aguacate Por último, no olvides añadir esta rica cena a tu menú saludable. Se trata de un exquisito espagueti hecho con calabaza para que hagas a un lado las harinas y pastas sin dejar de lado el sabor. Este nutritivo espagueti está, además, acompañado de una rica crema de aguacate. ¡Te encantará! Dale la oportunidad a este menú saludable con desayuno, comida y cena y cuéntanos sobre tu experiencia.
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