Los alimentos más viejos del mundo
Recetas Fáciles

Los alimentos más viejos del mundo

Por Kiwilimón - Abril 2014
Puede que comerse alguno de los siguientes platillos no sea lo más sabio, pero es interesante saber cómo algunos ingredientes milenarios pueden ser preservados durante el tiempo. Aquí te presentamos los alimentos más viejos del mundo.  

La comida se echa a perder relativamente rápido, pero arqueólogos han encontrado algunas preparaciones antiquísimas que se han preservado a través del tiempo, estas son algunas de las más antiguas.  

Vino romano

A los romanos les gustaba ser enterrados con estilo y es por esto que se encontró un galón de vino dentro de una tumba en Alemania. Resulta que utilizaron aceite de olivo para preservar el vino de la oxidación y esta es la única botella que se ha mantenido en forma líquida desde hace 1500 años.  

 Recetas con Vino

 Pechugas de Pollo con Vino Marsala

Pan quemado

Justo en la provincia de Oxfordshire, Inglaterra se hizo el descubrimiento de más de una docena de piezas de pan quemado. Haber estado en este estado preservó sus adentros donde se encontró cebada triturada hace más de 5500 años. Esto significa que el pan fue preparado por algunas de las primeras personas que pisaron la gran Bretaña.  

Recetas de Pan

 

 Pan Tomate

 Pan Árabe

   

Mantequilla

Al parecer, hace 3000 años en Irlanda hacían mantequilla al por mayor y gustaban de guardarla en enormes toneles de cobre. En 2009 se encontró uno de estos recipientes y dentro una sustancia aún cremosa y color crema que se dice, aún podrí ser consumida. Por mala suerte, la guardan en el museo nacional de historia y será difícil que alguien logre untarla en su pan matutino.  

Recetas con Mantequilla

 

 Deliciosas Galletas de Mantequilla

 Betún de Mantequilla

   

Fideos

Aquellos italianos que crean que la pasta se inventó en su país podrían estar muy desilusionados. Al parecer los primeros fideos, unos que datan de hace 4000 años se encontraron cerca del río Amarillo en China ya que fueron preservados en un plato de cerámica atrapado bajo la tierra a causa de un terremoto que provocó un vacío de aire donde se preservaron.  

Recetas de Fideos

 

 Fideos Chinos con Pollo y Almendras

  Fideo Seco al Guajillo

   

Chocolate escocés

Se sabe que el chocolate como líquido era de usanza antigua, pero encontrar una caja de chocolates dulces como los que comemos hoy en día es más difícil. Es por esto que hubo un gran revuelo cuando se halló una caja de chocolates de 1902 creados para conmemorar al Rey Eduardo VII.  

Recetas con Chocolate

 Trufas Chocolate

 Fresas Sumergidas en Chocolate

   

"Y tú, ¿Cómo utilizas los alimentos más viejos del mundo? Comparte tu receta en kiwilimón.com."

Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La forma que tiene el cuerpo de comunicarse físicamente con nosotros es a través del dolor, de la incomodidad, de la sed, del hambre. El apetito es una sensación que llega en varios momentos del día y por la cual tenemos la necesidad de ingerir alimentos; malo cuando llega sin previo aviso, cuando comemos sin sentirla, cuando aun después de comer no cesa. A través del apetito es que nuestro cuerpo expresa una insatisfacción que no siempre es corporal. En un estado de consciencia plena –en conexión al presente, en sincronía con el cuerpo y sus sensaciones- podemos identificar plenamente desde dónde se produce el apetito. Para ello hay que hacer una observación interna: en el dentro se resguardan más que órganos; en el dentro se expresan un sinfín de sensaciones que siempre tienen algo que contarnos sobre nosotros mismos.  Tener una buena comunicación con el cuerpo es elemental para la conservación de la salud y por supuesto, para dejar de pelear con la comida, para dejar de saltar de una dieta a otra, para dejar de enemistarnos con el afuera cuando en realidad lo que sucede es que hay una desconexión con el dentro. La comunicación con el cuerpo no es una locura del new age. La comunicación corporal significa aguzar los sentidos hacia lo más tangible que tenemos; tomarse el tiempo y el espacio para escuchar al cuerpo. Basta con respirar un par minutos tomando conciencia de la inhalación y la exhalación e ir escaneando cada una de las partes del organismo –sí, como si fuéramos una máquina de rayos x–. “Esta es mi nariz. Esta es mi boca, mis vísceras, mis músculos, mi sangre, mi piel…” A partir de unos instantes notaremos cómo se encuentra mi dentro: qué duele, qué se siente bien, qué le hace falta. La meditación, entonces, se convierte en un diálogo corporal en el que el sabio más sabio nos revela su estado anímico, físico y emocional.  A partir de esta práctica diaria comenzaremos a tomar mejores decisiones alimenticias y, por supuesto, identificaremos desde dónde viene el hambre que experimentamos. Según Jane Chozen Bays, una escritora y teórica del mindful eating, existen siete tipos de hambre. Hambre visual: surge, por ejemplo, cuando vemos un pastel siendo cortado y de cuyo esponjoso interior emerge una lava de chocolate derretido. Es el llamado food porn: estímulos hechos a través de la comida que despiertan la sensación de quererlo ¡ya! Hambre olfativa: ¿existe algo más seductor que el aroma que arroja una olla de tamales? ¿Las notas de un café? ¿Unas galletas en el horno? No lo creo. Todo eso es una cubetada de agua a esa hambre que se despierta a través de la nariz. Hambre bucal: muchos de nosotros la vivimos en la pandemia; llega con el impulso de querer masticar algo, roerlo, porque sentimos angustia, porque experimentamos ansiedad. Ésta no encontrará saciedad hasta que la crisis ceda o la conciencia del momento y de lo que estamos sintiendo, aterrice en nosotros. Hambre estomacal: esta es producto de la vacuidad, o al menos de tener espacio en el órgano al que algunos médicos orientales llaman el segundo cerebro. Es normal tener hambre estomacal después de algunas horas de ayuno. Hambre celular: el hambre que las embarazadas expresan en antojos. Se basa en los requerimientos del cuerpo pues según sus cálculos perfectos y sabios, existe un déficit de nutrientes o una conversión desbalanceada entre energía y fuentes de poder. Este tipo de apetito suele aparecer tras el ejercicio intenso. Hambre mental: llega a nosotros cuando un estímulo enciende un recuerdo de la infancia, de lo que consideramos relevante culturalmente o de lo que aprendimos que era delicioso. Esta hambre nos salta en la cabeza cuando estamos a dieta o restringidos de alimentos; cuando extrañamos eso que nos cocinaban en casa o que evoca algún momento feliz. Hambre del corazón: cuántas veces nos hemos comido la falta de dulzura, de alegría, de amor, el abandono o el rechazo. Esta es el hambre que busca desesperada –y también inasequiblemente– cerrar una grieta emocional a través de kilos y litros de comida y bebida. Intentamos llenar un vacío emocional con algo físico en el que más pronto llega la culpa y el castigo que la alegría. Por esta razón es que los psicólogos recomiendan no convertir la comida en castigo ni en recompensa al educar a los hijos.La meditación o la práctica de mindfulness (tomar conciencia del aquí y el ahora durante varios minutos al día), nos hace contactar claramente con los pensamientos, las emociones y, por supuesto, con el organismo. Si nos tomamos el tiempo para conocerlo iremos aprendiendo sobre sus carencias, sobre cómo manifiesta las faltas emocionales y sobre sus necesidades fisiológicas. Al final, escuchando al sabio, tomarás mejores decisiones alimenticias. Mejores decisiones en general, pues.
Uno de los grandes atractivos de la famosa dieta keto es que no tienes que limitar tu consumo de grasas, pero hay de grasas a grasas y buscar las buenas y las más adecuadas para esta dieta será lo óptimo para llevarla a cabo con éxito. Sí, aunque parece fácil sólo comer queso, mantequilla o poder usar cualquier aceite, es un poco más complejo que eso, porque lo ideal es elegir las grasas buenas que le servirán más a tu cuerpo. Por ejemplo, las grasas saturadas (como la mantequilla y el aceite de coco) están bien con moderación, pero también pueden elevar tus niveles de colesterol LDL (también conocido como el colesterol malo), además de los buenos niveles de colesterol HDL. Por su parte, las grasas trans (las que se encuentran en cosas fritas) nunca son una buena idea; en realidad, elevan los niveles de colesterol LDL (el tipo malo), al mismo tiempo que reducen los del colesterol HDL. Es por eso que lo mejor es aferrarte con todo a las grasas buenas, también conocidas como poli o insaturadas (mezclando grasas saturadas ocasionalmente), para mantener los  niveles de colesterol bajo control y aun así perder peso siguiendo la dieta keto.  A continuación, te mencionamos algunas de las mejores fuentes de grasas para consumir en la dieta cetogénica. Aceite de aguacate El aceite de aguacate (o incluso los aguacates en general) está repleto de ácidos grasos saludables para el corazón. El aceite de aguacate también tiene un alto punto de humo, lo que lo convierte en una excelente opción para cocinar y freír a fuego alto. Aceite de coco En los últimos años, el aceite de coco se ha vuelto muy popular para todo, desde para cocinar hasta para problemas de la piel. En la cocina, el aceite de coco proporciona una dosis sólida de ácido láurico, un nutriente que estimula el sistema inmunológico y es un excelente sustituto de la mantequilla, pero sigue siendo una grasa saturada, así que trata de no comerla en absolutamente todo. Aceite de oliva Es muy probable que el aceite de oliva o aceite de oliva virgen extra haya estado en tu despensa incluso antes de la dieta keto, porque es fácil de usar para cocinar o saltear, pero también como aderezo para ensaladas o sobre verduras recién asadas. Otro beneficio de esto es que combinar el aceite de oliva con verduras ayuda al cuerpo a absorber más fácilmente ciertas vitaminas, como A, D, E y K. Aceite de canola El aceite de canola es un alimento básico de la cocina y hay una buena razón para tenerlo a la mano si sigues la dieta cetogénica: su ligero sabor no sólo lo convierte en una gran opción para freír o saltear, sino que también contiene una dosis moderada de omega-3, por lo que es beneficioso para todos. Mantequilla Con esta opción que hace de la dieta keto más atractiva sólo tienes que asegurarte de elegir una mantequilla de alta calidad, que sea más rica en ácidos grasos omega-3. Sin embargo, la mantequilla sigue siendo una grasa saturada, por lo que es importante usarla con menos frecuencia que otras grasas insaturadas. 
No hay nada mejor que un domingo con asador y la familia, pareja o los amigos, pero te has puesto a pensar cuáles son los beneficios de cocinar al carbón. Te comparto algunas ventajas del porqué es una gran opción. La primera, y la cual nuestro paladar agradece, es que los alimentos adquieren una jugosidad incomparable, en específico con las carnes, pues cocinar a la parrilla asegura una temperatura uniforme que impide que se pierda la textura. Otra gran ventaja es que los nutrientes no disminuyen, al contrario, se mantienen intactos para nuestro beneficio. Por otra parte y no menos importante es que la parrilla también potencia el sabor de cada uno de los alimentos, pues no se requiere de más condimentos para su preparación. Asimismo, los alimentos suelen tener menos grasa al cocinarse en la parrilla, ya que ocupan su grasa natural y no se añaden aceites que perjudican a nuestra salud. Aquí algunas opciones de recetas que puedes preparar al carbón. Champiñones al ajillo: Asar con aceite de aguacate, ajo picado y un poco de cilantro. Agregar pimienta y sal de grano al gusto. Chiles poblanos con camarón: Asar primero los chiles, una vez que empiecen a cambiar de color, rellenarlos con queso manchego o oaxaca y camarones partidos en cachitos. Agregar jitomate picado fresco.Corazones de lechuga romana a la parmesana: Asar con aceite de oliva y colocar láminas de queso parmesano arriba. Al final agregar un toque de aceite balsámico espeso. Filetes de coliflor con sal de gusano: Asar los filetes de coliflor con aceite de oliva, agregar sal de gusano al gusto y un chorrito de mezcal para flamear. Bien, ahora ya lo sabes, además de un grato momento en compañía de los tuyos al cocinar al carbón, podrás deleitarte con platillos más livianos, menos calóricos y que ayudarán a un mejor funcionamiento de tu organismo. 
¿Qué es lo que nos une al centro de la mesa? Las memorias familiares, los sabores que conforman nuestra identidad y el placer de compartirla. Cada historia va montada en un plato, que también representa historias individuales, de trabajo, dedicación y compromiso por crear una pieza que contenga todos estos simbolismos y rituales. Hay piezas que nos han acompañado a lo largo de la historia de México como son las vajillas de Anfora. Su fábrica, fundada en 1920, fue la principal proveedora de hoteles y restaurantes desde su fundación. En los años ochenta cuando el país se abrió a las importaciones provenientes de China, Anfora se enfrentó a la competencia que causó la quiebra de ocho de las nueve fábricas de cerámica existentes en el país, pero su calidad y compromiso la hicieron salir adelante para seguir acompañándonos en las mesas de todo México. ¿Recuerdas la vajilla de paisaje chinesco, con pagodas, lagos y montañas? Esa vajilla con la que te llevaron tus enchiladas suizas de Sanborns es de Anfora pero también lo son esas tazas con diseños increíbles de Cielito Querido.Anfora es el centro cerámico más importante de Latinoamérica y sus piezas han atestiguado el amor al centro de la mesa de todo nuestro país. En restaurantes, hoteles y mesas familiares… en las manos de presidentes, reyes y en churrerías, Anfora es la vajilla de todos y para todos. Y como el amor se celebra y busca nuevas formas de expresión, en 2012 se creó Anfora Studio, el área de diseño que aprovecha la experiencia de elaborar la mejor cerámica del país, pero combinada con la creatividad y energía de jóvenes diseñadores mexicanos como Alonso Cartú, Ariel Rojo o Prince Lauder. Desde hace 100 años, Anfora refleja la calidad y el talento mexicano, pero sobre todo la vajilla de nuestro hogar, esa que expresa siempre amor al centro de la mesa. 
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD