Los mejores pasteles de chocolate

Por Kiwilimón - Noviembre 2012
Estudios recientes dieron a conocer que el origen del chocolate se da en America del Sur, gracias a unos restos de recipientes en los que encontraron, después de varios análisis, restos de cacao. Se dice que el invento del chocolate se hizo por accidente, ya que lo único que ocupaban del fruto del árbol del cacao era la vaina con la que producían cerveza. Después quisieron sacar provecho a todo el fruto y fue como se creó la tan codiciosa bebida con un sabor amargo, utilizada en fiestas y celebraciones especiales. Lo que es un hecho, es que gracias a esto, nosotros podemos disfrutar de tan delicioso manjar con el cual podemos realizar deliciosas recetas de cocina, tanto de postres, guisados, comida típica mexicana como el mole rojo, etc. A continuación les presentamos algunas de nuestras destacadas recetas con los mejores pasteles de chocolate que tenemos, una vez que los hagas, te encantarán y no dejarás de realizarlos, además con estas ideas podrás crear nuevas recetas.   Recetas  (Es importante que hagas click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de la misma)   Pastel Doble de Chocolate. Este rico pastel de chocolate consiste de dos pasteles con chocolate y cocoa cubiertos de un betún de chocolate semi amargo. Es ideal para los amantes del chocolate.  Cupcake de Chocolate con Vainilla. Esta rica receta de cupcakes (pastelitos) de chocolate está hecha con chocolate obscuro y delicioso betún de vainilla. Petit Pots de Chocolate. Receta sencilla para preparar una delicia de postre de chocolate. Los pots de chocolate se pueden decorar con crema batida y chocolate rallado. Receta de Petit Pots de Chocolate Chocolate Caliente. Una bebida para calentar en los meses de frio a toda la familia. La receta de chocolate caliente cuenta con leche para consistencia y chocolate amargo para un sabor delicioso. Cheesecake con Chocolate. Este cheesecake sabe delicioso y luce muchísimo gracias a la decoración del chocolate encima. Como muchos postres, este sabe mejor el día de después! Pastelitos de Chocolate con Lava de Chocolate. Ahora puedes preparar en tu propia casa este postre de Pastelitos con Lava de Chocolate, como de restaurante! Receta de Fondant de Chocolate Souffle de Chocolate con Avellana. Souffle de chocolate con un centro de chocolate derretido con sabor a avellana. El postre perfecto para una ocasión especial. Pay de Nuez con Chocolate y Café. Si eres amante del chocolate, este pay de nuez es para ti. El sabor es como un pay de brownies de chocolate con nuez! Conviene prepararlo con 2 días de anticipación. Las Mejores Galletas de Chips de Chocolate. Prueba esta sencilla y deliciosa receta para preparar "las mejores" galletas de chocolate. ¡Pruébalas, no te arrepentirás!  

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Seguro conoces el árnica como pomada para cuando tienes dolores por golpes, para bajar la inflamación e incluso para tratar moretones, pero esta hierba medicinal también se puede beber en té de árnica y tiene muchos beneficios.El secreto para que el árnica funcione como desinflamatorio es que contiene helenalina, el elemento activo que no sólo le da el efecto antiinflamatorio, sino también antitumoral. ¿Para qué se toma el té de árnica?El árnica es usada sobre todo en tratamientos homeopáticos para desinflamar, aliviar dolores musculares o dolor de garganta. Además de té de árnica, esta hierba se usa para saborizar bebidas, postres lácteos congelados, dulces, productos horneados, gelatinas y pudines, y también se usa en productos cosméticos, como tónicos para el cabello.Existen varios medicamentos homeopáticos de árnica que se comercializan como un tratamiento eficaz para la osteoartritis, la neuralgia posterior al herpes, la neuropatía diabética, el dolor posquirúrgico, la cicatrización de heridas e incluso el cáncer, pero la evidencia científica que respalde su uso en el tratamiento de cualquier afección médica aún es limitada.El té de árnica se debe tomar muy diluido y sólo se deben usar las hojas, pues la flor tiene un nivel de toxicidad mayor. Para preparar té de árnica, calienta una taza de agua y una vez que hierva, añade una pizca de hojas de árnica, si lo deseas, puedes endulzar con miel o mezclar con otras hierbas, como manzanilla.Los químicos activos en el té de árnica pueden reducir la hinchazón, disminuir el dolor y actuar como antibióticos. Sin embargo, no se recomienda su uso con otros medicamentos o productos a base de hierbas que puedan diluir la sangre, como la aspirina, por ejemplo, pues algunos estudios han evidenciado que estos mismos químicos pueden limitar la capacidad de una persona para formar coágulos de sangre.Se dice también que el té de árnica funciona para prevenir el ardor que causa la gastritis y aliviar dolores y síntomas del resfriado, pero estos beneficios no están respaldados por suficiente investigación científica.Recuerda que si estás tomando árnica como medicamento homeopático, debes informar a tu doctor para que te oriente sobre su uso.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
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