Recetas para cocinar con cerveza
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Recetas para cocinar con cerveza

Por Kiwilimón - Octubre 2011
  La cerveza ha llegado a ser una de las bebidas más consumidas en gran parte del mundo. Además se ha incorporado desde hace muchos años como un ingrediente o soporte en la cocina. Muchas recetas hacen uso de la cerveza como un recurso para dar un sabor diferente y, en ocasiones, mejorado, dando un toque muy especial a diversos platillos. Aquí te dejamos algunas recetas de cocina en donde podrás usar la cerveza como un ingrediente que le aportará ese sabor especial. - Arrachera Marinada en CervezaChile con CarnePollo Sentado en la CervezaCostillas de Res HoisinTacos de Pescado Frito a la Cerveza
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No hay nada mejor que un domingo con asador y la familia, pareja o los amigos, pero te has puesto a pensar cuáles son los beneficios de cocinar al carbón. Te comparto algunas ventajas del porqué es una gran opción. La primera, y la cual nuestro paladar agradece, es que los alimentos adquieren una jugosidad incomparable, en específico con las carnes, pues cocinar a la parrilla asegura una temperatura uniforme que impide que se pierda la textura. Otra gran ventaja es que los nutrientes no disminuyen, al contrario, se mantienen intactos para nuestro beneficio. Por otra parte y no menos importante es que la parrilla también potencia el sabor de cada uno de los alimentos, pues no se requiere de más condimentos para su preparación. Asimismo, los alimentos suelen tener menos grasa al cocinarse en la parrilla, ya que ocupan su grasa natural y no se añaden aceites que perjudican a nuestra salud. Aquí algunas opciones de recetas que puedes preparar al carbón. Champiñones al ajillo: Asar con aceite de aguacate, ajo picado y un poco de cilantro. Agregar pimienta y sal de grano al gusto. Chiles poblanos con camarón: Asar primero los chiles, una vez que empiecen a cambiar de color, rellenarlos con queso manchego o oaxaca y camarones partidos en cachitos. Agregar jitomate picado fresco.Corazones de lechuga romana a la parmesana: Asar con aceite de oliva y colocar láminas de queso parmesano arriba. Al final agregar un toque de aceite balsámico espeso. Filetes de coliflor con sal de gusano: Asar los filetes de coliflor con aceite de oliva, agregar sal de gusano al gusto y un chorrito de mezcal para flamear. Bien, ahora ya lo sabes, además de un grato momento en compañía de los tuyos al cocinar al carbón, podrás deleitarte con platillos más livianos, menos calóricos y que ayudarán a un mejor funcionamiento de tu organismo. 
Tortilla, relleno, salsa. Tres posibilidades que, con cierta dosis de creatividad, se vuelven infinitas. Una trilogía sencilla, justa en cada una de sus partes. Un número ecuménico sin aristas en el que nada sobra, en el que todo huele y sabe a armonía. Este gran portador del número tres –según la numerología, sinónimo de paz y estabilidad–, las enchiladas mexicanas, es uno de los platillos que han sabido colarse al día a día de los hogares. Las “enchiladas mexicanas” son cultura: son desde el antojito de puesto, la comida formal cuando se hornean, o el desayuno de los trasnochados. Las enchiladas son sustantivo, son adjetivo, porque ya saben, los mexicanos cuando nos enojamos, nos enchilamos. En el caso del alimento, la enchilada mexicana debe su nombre a la tortilla, ya sea que se remojó en salsa y se frío, o se le aplicó el sistema a la inversa. Si la tortilla va primeramente frita en aceite, hay que cuidar que la temperatura y la cantidad de la grasa sea suficiente para no entiesarla. Si va revolcada en salsa y luego frita, hay que tener buen tino para no convertirla en chilaquiles. Y es que la enchilada debe ir doblada. Es su promesa de marca, su sine qua non. No puede ir enrollada como unas flautas ni simplemente doblada; es símbolo de egoísmo si sólo lleva unas gotas de salsa; de tacos, si lleva la salsa por dentro; de chilaquiles, si va fragmentada. La enchilada debe ser suave, blandita; no sólo cocida al comal, para que penetre la salsa en su crispida superficie. El origen se remonta al calendario precolombino. El Códice Florentino hablaba de las chillapitzalli, unas tortillas enrolladas que se condimentaban con chile. De hecho, existía un oficio, el de la tlailacatzoa, en el que la cocinera se convertía en experta de doblar tortillas. Tras la Conquista se incorporaron a la receta decenas de ingredientes como el caldo de pollo en las salsas o las proteínas como el pollo y el cerdo. Como tal, “la tortilla enchilada” apareció por primera vez en el gran recetario de 1831, El cocinero mexicano.Las recetas fueron variando regionalmente. Ahora los dedos de las manos nos faltan para enumerarlas. Las variaciones tienen que ver con los chiles que se incorporan a la salsa. Aunque claro, en los rellenos y los ingredientes que las coronan están las acepciones; el diablo, dirían algunos. En algunos mercados como en Veracruz, el relleno va por fuera. En otros casos, la variedad está en la masa a la que se le incluye chile cascabel, como en el caso de las potosinas. Hay una enchilada mexicana para cada ocasión, para cada presupuesto. No faltan las de mole y guajolote para las ocasiones especiales, ni las frugales que se dejan ver cuando en el refrigerador hay más cervezas que ingredientes; tortilla, huevo y salsa de chipotle bastan para prepararlas. La versatilidad y capacidad de adaptación a lo que hay es un homenaje al saber hacer de cada estado, al de cada pueblo, al de cada familia. Estas son algunas de nuestras favoritas.Enchiladas mineras de GuanajuatoUn platillo de época virreinal. Se les llama mineras por ser la labor primordial del estado; las enchiladas van rellenas con queso ranchero y van coronadas por una mezcla de verduras –papa, zanahoria y lechuga–. Que a nadie se le escape el detalle mágico del tocado: chile y cebollitas encurtidas.Enchiladas queretanasSon bastante similares a las mineras, sin embargo, estas no llevan encurtidos. La tortilla va igualmente frita en la salsa para lograr esa sensación adobada y pueden ir rellenas de pollo o de huevo. Enchiladas suizas Más mexicanas que el mole, las enchiladas suizas toman su nombre por el gratín de queso que las cubre al exterior. Generalmente van rellenas con pollo y en la composición de la salsa se incorpora un agente lácteo como la crema. Esto las hace ligeramente dulces, suficientemente perfectas.Enchiladas suizas rojasSe elaboran de forma similar a las verdes, pero con la adición de jitomate al hervido de salsa. En las suizas, se vale hacerse de la vista gorda con lo de “deben ir dobladas” pues, para que se amolden orgánicamente y consigan esa corteza doradita en el horno, se enrollan y se ponen al refractario.Enchiladas de mole verde¿Dos best sellers nacionales en un mismo plato? El buen karma se hace realidad cuando un mole verde es lo enchiloso de unas sencillas tortillas de maíz. Digno de cualquier celebración –boda, quinceaños, semáforo amarillo, promoción 2X1 en tu súper favorito– estas enchiladas son una fiesta de pepita con final picosito.Enchiladas enacahuatadasEn México incluimos los cacahuates también en las salsas como la macha o en algunos moles oaxaqueños. Esta salsa espesa, balanceada en acidez y tersa es la cobija que toda tortilla quisiera llevar. Enchiladas de chile poblanoEn el mundo de las enchiladas verdes, tenemos unas de pantones más claros que no proceden del tomatillo, sino de una crema elaborada a partir de chile poblano y queso, queso doble crema, crema o bien, todas las anteriores. Pueden ir rellenas de pollo o de un salteado de setas para completar la experiencia vegetal. 
Bienvenido al mercado que no duerme, aquel que nos espera con el aroma de las flores bajo el destello de la luz blanca neón y los diablitos con prisa retacados de huacales de fruta que van y vienen entre los pasillos. Es el paraíso de quien está en búsqueda de las más fragantes rosas y gardenias, es el abecé de quien quiere ser la próxima señora de las plantas.  Aunque la historia del mercado Jamaica tal cual lo conocemos en la actualidad data de los años 50, la actividad mercantil en este punto comenzó en la época prehispánica. Las embarcaciones que venían de Xochimilco y Tláhuac hacían una parada aquí antes de llegar a Tenochtitlán a vender en el tianguis. Los comerciantes, llamados pochtecas, surcaban el canal de agua que actualmente es Calzada la Viga, un camino que curiosamente conecta con otros dos mercados maravillosos: Sonora, famoso por las hierbas, los animales exóticos y la brujería, y La Merced.  El diseño del primer mercado fue un proyecto de tres arquitectos de renombre: Félix Candela, Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares, quienes también diseñaron mercados en las alcaldías Coyoacán, Azcapotzalco y Anáhuac. De Candela te podrás acordar porque él construyó el Palacio de los Deportes y de Ramírez Vázquez, porque él estuvo a cargo del diseño del Estadio Azteca y el Museo Nacional de Antropología. Desafortunadamente con el temblor del 85 la construcción se vino abajo y no quedaron rastros de tan interesante propuesta.  En tu próxima visita a Jamaica, esto es lo que debes de probar: 1.- Taco de carnitas En la sección de comida, busca el local de Doña Paty. Su especialidad son los tacos de carnitas acompañados de tepache. Dentro de su oferta están los de lengua, un manjar que va bien con la salsa verde de la casa. Abren a partir de las 11 de la mañana.  2.- Merengues Si escuchas el grito clásico “hay merengues”, no pierdas la oportunidad de probar uno. Están hechos con pulque, un ingrediente que le aporta una acidez especial al bocadito azucarado. Son pequeños y frágiles, por lo que si no eres muy dado a lo dulce, es la medida perfecta. Acompañados de un café son deliciosos.  3.- Huevos de rancho Es común que a las afueras del mercado o en el interior estén las señoras a nivel de piso con sus canastos de verdura de traspatio, huevos y pinole. Son la mejor opción para quien esté en la búsqueda de huevo fresco. Puede que también traigan frutas (duraznos, higos o manzanas), frijoles tiernos y chayotes.  4.- Acociles En el estacionamiento del mercado pegado a la avenida Morelos, afuera de la sección de cestería, hay un puesto de charales capeados y sin capear, chapulines, semillas para botanear y acociles. Puedes pedir una bolsita para ir comiendo, la cual preparan con limón, sal y salsa. O bien, pedirlos para llevar a casa y prepararlos en tacos con un poco de cilantro, cebolla picada y salsa.  5.- Esquites En el último pasillo de las flores, hay una isla de ollas humeantes con maíz, el cual dependerá de la temporada lo que encuentres, puede ser amarillo, azul o cacahuacintle. El sabor se lo da el epazote y el pericón. En cuanto a gustos hay para todos: naturales, con chile habanero, al comal, en chileatole, con champiñones y hasta con doritos.  Como verás, este lugar es motivo de fiesta, siempre encontrarás algo rico para comer o para llevar a casa. Aquí te compartimos una receta memorable de los antojos del mercado de Jamaica:  Esquites con salsa machaPara 5 personas Ingredientes Para los elotes: 5 mazorcas de elote tierno desgranadas. 2 l de agua 1 rama de epazote 1 rama de pipicha 1 cda. de mantequilla 2 cdtas .de sal de grano Para la salsa macha: ½ taza de aceite vegetal 1 diente de ajo finamente picado ¼ de cebolla finamente picada ⅓ de taza de chile guajillo despepitados y desvenados ⅓ taza de chile morita despepitados y desvenados ⅓ taza de chile de árbol despepitados y desvenados ⅓ de  taza de cacahuate Sal al gusto Para las guarniciones: 4 cdtas. de mayonesa 2 limones 4 cdas. de queso blanco rallado  ProcedimientosPara los elotes. En una olla profunda coloca los granos de elote con el agua y las hierbas. Cuece a fuego medio. Cuenta de 15 a 20 minutos en cuanto comience el primer hervor. Rectifica que los granos estén suaves y cocidos. Agrega mantequilla y sal.  Para la salsa macha. Calienta el aceite a fuego muy bajito. Fríe los chiles de poco en poco para que no se quemen. Fríe los cacahuates, el ajo, la cebolla y retirar. En un procesador de alimentos, pica todo procurando que la textura sea gruesa. Finaliza con sal al gusto. Reserva.  Para servir. En un vaso o taza, agrega los elotes, después la mayonesa y el queso. Exprime medio limón y finaliza con la salsa macha.  Mercado Jamaica Guillermo Prieto 45, Jamaica, Venustiano Carranza, 15800, Ciudad de México.
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