Salsas básicas para tus platillos
Recetas Fáciles

Salsas básicas para tus platillos

Por Kiwilimón - Noviembre 2018
Como dice el famoso proverbio francés: “la salsa vale más que el pescado”. En otras palabras, una buena salsa puede levantar hasta el más sencillo de los platillos. Conoce las salsas básicas que debes aprender a preparar para lucirte todos los días en la cocina.   Mayonesa casera Por supuesto que no podía faltar en esta lista la mayonesa. Ya sea que la uses para preparar un sencillo sándwich casero o una exquisita ensalada rusa, la mayonesa es siempre un ingrediente esencial. Como algunas recetas llevan ostiones y tienen un sabor fuerte, puedes cambiarlos por hierbas aromáticas. Lo mejor es que puedes hacerla de forma tradicional, batiendo con el globo o más rápido, usando tu licuadora. Salsa pomodoro Este es un gran ejemplo de cómo una salsa puede mejorar cualquier preparación. Úsala en pastas, carnes o pollo; combina con todo. Es una salsa a base de jitomate, ajo, cebolla y algunos ingredientes extra que dan mucho sabor. Aunque originalmente para prepararla debes picar los alimentos, te sugerimos usar la licuadora para ahorrar tiempo al cocinar. Salsa de tamarindo casera Cuando ya no tienes más ideas o solo te queda un filete de carne en el refrigerador, esta salsa de tamarindo puede sacarte del apuro. Recuerda que puedes refrigerarla y recalentarla, o simplemente, servirla fría. Salsa ranchera roja Claro que una salsa picante es básica, sobre todo en la cocina mexicana. Y qué mejor opción que una deliciosa salsa ranchera roja. Para darle ese toque especial a tus platillos solo necesitas 6 ingredientes, tu licuadora y menos de 15 minutos. Aderezo ranch Este aderezo lo puedes usar para acompañar una enorme cantidad de platillos, como alitas, costillitas BBQ o ensaladas. O sea que no puede faltar en tu cocina. Dependiendo del tipo de consistencia que prefieras, puedes picar los ingredientes a mano, o mejor, licuarlos todo para que quede una mezcla más homogénea. Mantequilla de maní casera Aunque no es precisamente una salsa, la mantequilla de maní puede servirte para preparar gran variedad de platillos de la cocina oriental y también para dar el sabor de cacahuate a muchos postres. Sigue esta receta para tener en tu cocina una mantequilla de cacahuate libre de conservadores y otros químicos.   Ahora que ya sabes que lo único que necesitas para preparar platillos espectaculares es una buena salsa, usa estas recetas y deja volar tu imaginación. Cuéntanos, ¿con qué ingredientes te gustaría combinar estas salsas?
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El Hummus es una preparación de Medio Oriente que hoy en día se consume mucho. Se usa como dip para triángulos de pan pita, o verduras, y también como base para algunos guisos.Nutricionalmente, es muy bueno porque tiene alto contenido en grasas sanas y minerales. Es bajo en carbohidratos y alto en proteínas y fibra de origen vegetal. Además, es delicioso y te hace sentir satisfecho.Básicamente, el hummus está hecho a base de garbanzos. De hecho, la palabra hummus quiere decir garbanzo. Tiene también tahini o pasta de ajonjolí molido, y otros complementos como ajo, aceite de oliva y jugo de limón.Prueba estas Botanas Saludables con HummusExisten versiones muy diferentes de este alimento por todo el mediterráneo, norte de áfrica y medio oriente. Algunas tienen berenjena, jitomate, alubias o huevos cocidos o mezclas de especias. Después de todo, es una base bastante neutra abierta a muchos sabores.Para prepararlo en casa, necesitas empezar por los garbanzos. Los puedes conseguir enlatados y ya cocidos, lo cual es muy práctico. Si deseas cocerlos, hay que remojarlos toda una noche, descartar el agua del remojo y cocerlos en suficiente agua con sal. Puedes agregarles cebolla, zanahoria y hierbas de olor para lograr un mejor sabor. Déjalos a fuego bajo o en olla de presión hasta que estén muy suaves.Una vez cocidos, hay que molerlos en un procesador de alimentos o licuadora con tahini, la cual es una pasta de ajonjolí molido que se consigue en casi todos los supermercados y también en tiendas de comida árabe. El tahini tiene un sabor fuerte, por lo que un par de cucharadas son suficientes para agregar mucha personalidad. Su sabor se balancea muy bien con jugo de limón, sal y aceite de oliva, pero si no deseas agregar tahini, un poco de yogurt griego o jocoque seco aportarán acidez y cremosidad.Ajusta la consistencia de tu hummus casero con el agua que te haya quedado de la cocción. Algunas personas prefieren molerlo hasta que esté completamente terso, pero también puedes dejarlo con un poco de textura.Finalmente, para darle sabor, lo tradicional es un poco de ajo crudo, aunque también puede ser rostizado. Si usas ajo crudo, muélelo con el jugo de limón para domar un poco su sabor. Es delicioso con una pizca de comino y está de moda agregar otros ingredientes que le den colores interesantes, como betabel rostizado, aguacate, pimientos asados, calabacitas asadas o berenjena tatemada.Para servirlo, es tradicional ponerlo en un plato y marcar un canal con la parte de atrás de la cuchara, agregar más aceite de oliva y espolvorea un poco de pimentón, zaa’tar o chile en polvo.Te recomendamos estas 6 nuevas maneras de comer hummusPor otro lado, el hummus no solamente funciona como dip. Es una gran opción para la lonchera con verduras. Es delicioso también en lugar de mayonesa para tu sándwich. Además, lo puedes usar para rellenar portobellos, o combinado con arroz, para rellenar pimientos al horno. Es riquísimo encima de pollo asado, en tu avocado toast o con pimientos y cebollas sobre tu hamburguesa o en pita con carne asada.Visita la historia antigua en un plato que está muy de moda y agrégale toques interesantes a tu gusto. Después de todo, así es como se crean los grandes platillos.
Todos estamos conscientes del problema de contaminación que vive nuestro planeta, por lo que reciclar en casa es el primer paso para comenzar con acciones concretas.Hay acciones que podemos hacer desde nuestra trinchera para ayudar al medio ambiente, y una de las acciones que más accesibles y que más podemos ayudar es reciclando. El reciclaje es un buen hábito que podemos hacer en casa y que no requiere de gran infraestructura, pero sí de mucha voluntad para hacerlo de manera práctica, responsable y adoptarlo a tu estilo de vida.Para empezar a reciclar en casa, aquí te dejamos estos 10 consejos:Comunícaselo a todos los miembros de la familia. Lo más importante es que todos los miembros de la familia estén en la misma sintonía para que sea más fácil adoptar este hábito. Entre todos será más fácil cumplir con este propósito y apoyarse entre sí.Busquen información y edúquense al respecto. Tener la información necesaria hará que el reciclaje sea más fácil, es necesario saber sobre los distintos materiales, el uso y el reuso que se le puede dar. Instala distintos botes de basura para diferentes tipos de materiales. La separación de residuos es muy importante. Hay que tener cestos diferentes para los distintos materiales y desechos: orgánicos, inorgánicos, cartón y papel, vidrio, pet, electrónicos, etc.Identifica un centro de reciclaje e infórmate cuál es la forma para llevar los distintos materiales. Ya existen distintos centros donde pueden reciclar tus desechos, sin embargo es necesario que lo lleves tal cuál se requiere, hay materiales que necesitan estar lavados y secos, otros que se pueden compactar, etc. Es necesario que sepas cómo se debe entregar todo.Reusa. Otra de las principales formas de reciclar es el reuso, piensa antes de tirar algo si le puedes dar una segunda oportunidad, por ejemplo tus botellas de vidrio pueden servir de floreros, los frascos de mayonesa te pueden servir como contenedores para poner productos a granel, etc.Invierte en productos zero waste. Actualmente hay en el mercado muchos productos que no generan residuos, ya sea que compres productos a granel, artículos sin envolturas etc.Realiza actividades para reciclar de forma original. Si tienes hijos pueden destinar actividades para buscarle un nuevo uso a tus residuos, por ejemplo pueden hacer cochecitos con los cartones del papel sanitario y así darle rienda a la creatividad. No deseches lo que ya no sirve y trata de repararlo. Estamos cada vez más acostumbrados a comprar cosas desechables o que caducan rápido, pasa con tu celular, computadoras portátiles etc. Antes de desecharlo, investiga si se puede reparar y además de ahorrar, reciclarás. Reduce tu consumo. Vivimos en una sociedad cada vez más consumista, realmente no necesitas comprar todo lo que crees. Antes de hacerlo, piensa si realmente lo necesitas. No desistas. El reciclaje es un hábito que requiere paciencia, constancia y disciplina, piensa que es algo que debes implementar en tu vida a largo plazo.
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