Snacks saludables y fáciles para la oficina
Recetas Fáciles

Snacks saludables y fáciles para la oficina

Por Kiwilimón - Abril 2017
Mantener una alimentación balanceada es complicado cuando pasas más de 9 horas al día en la oficina. Si tú también pasas la mayor parte de tu tiempo en el trabajo, seguramente has batallado para encontrar alimentos que sean prácticos, fáciles de preparar pero también saludables y ricos. Cuida tu alimentación y come deliciosamente todos los días con estas sencillas recetas de snacks.

Snack de semillas de calabaza y coco 

Estos enjambres de pepitas verdes con coco son el tentempié ideal para media mañana.

Pudding de chía y mango 

Este snack dulce es la opción ideal para los veganos que llevan su comida al trabajo.

Sándwich de manzana

Este es un lunch súper sencillo y muy práctico. Puedes agregarle toppings a tu elección.

Bruschetta de tomates y albahaca 

La combinación del tomate, albahaca y ajo nunca falla. Aumenta la dosis de proteína con un poco de jamón serrano.

Rollitos de pepino, jamón de pavo y jitomate 

Prepara en menos de media hora un snack delicioso y muy ligero.

Garbanzos tostados con aceite de oliva 

Sustituye las frituras con esta botana, y disfruta de un antojo salado sin culpas.

Chips de manzana 

Además de aportarte mucha energía, estas chips te ayudarán a mantener la línea.

Betabel con limón y sal 

Disfruta de todos los beneficios del betabel crudo con esta sencilla y exquisita receta.

Edamame con limón y chile 

Esta botana te puede quitar el hambre por más tiempo gracias a sus altos niveles de proteínas.

Pudín de tapioca 

Usa leche de coco y semillas en chía en lugar de huevo para hacer una versión más light de este riquísimo pudín. Ya no existen pretextos para no comer saludablemente en la oficina. Con un poco de tiempo e imaginación puedes preparar deliciosos platillos.

A ti, ¿qué te gusta llevar de lunch a la oficina? Compártenos tus ideas de snacks saludables para el trabajo.

 
Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
En México, las flores de cempasúchil llenan el ojo de todos con su característico color en cuanto se acerca el Día de Muertos. En macetas o ya cortadas y puestas en la ofrenda, estas flores no son sólo un adorno.Su nombre científico es tagetes erecta, pero comúnmente se conoce como cempasúchil, cempoalxóchitl, cempaxóchitl, cempoal o también zempoal en México, y como African Marigold en Estados Unidos. Su significado en náhuatl es flor de veinte pétalos (cempohualxochit: veinte flores o varias flores) y dentro de la ofrenda, marca el sendero que guía a las almas hasta los altares.Nuestros antepasados ya la usaban para aminorar malestares estomacales, como vómito, indigestión y diarrea, y en la actualidad se utiliza para dar color a textiles, elaborar insecticidas y también como medicamento.Los beneficios de la flor de cempasúchilToda la hierba es antihelmíntica (es decir, que actúa contra los gusanos parásitos), aromática, digestiva, diurética, sedante y beneficiosa para el estómago. Los principales usos medicinales del cempasúchil son para la digestión, pero también para enfermedades respiratorias como la tos. Se usa también para tratar afecciones en la piel, como el salpullido, además de estos otros usos:Útil para tratar la conjuntivitis y los ojos adoloridos de manera externaLa raíz sirve como laxanteLas flores sirven para ayudar a expulsar gases y para eliminar las lombrices intestinalesComo infusión, se usa para tratar resfriados y paperasSi la plantas en tu jardín funciona como insecticida, gracias a las secreciones de las raíces de las plantas en crecimientoLa flor de cempasúchil tiene muchos usos, ya sea en fomentos, en baños calientes, untada o inhalada, pero además de los beneficios medicinales, el tinte amarillo obtenido de las flores se puede utilizar como sustituto del azafrán para dar color y sabor a los alimentos.Si la usas en tus ofrendas este año, ahora ya conoces sus demás beneficios y usos, así que podrías darles un segundo uso a tus flores de cempasúchil.
La fórmula perfecta en México es la doble T. de tacos y tortas. En esta ocasión, viajamos de la mano de expertos locales y viajeros empedernidos a saborear los mejores tacos, tortas y, de pilón, gorditas de San Luis Potosí, Pachuca y León. Lugares del barrio, tradicionales y sabrosos. Tortas El Tigre, San Luis Potosí Las mejores tortas frías de San Luis Potosí para Pepe Treviño, editor de viajes al frente de Wif Magazine y Cool Trip México, son las de El Tigre. Elaboradas con virote, crema local, jitomate, cebolla, salsa de la casa elaborada con chiles secos ahumados y lomo de cerdo horneado. “Esta torta fue creada por Don Leonardo Anaya, que fue un boxeador bautizado como “El Tigre”, quien comenzó a vender desde el año 1950 esta torta que hoy es ya un clásico en la región, un bocadillo que enamora a nuevos comensales por su inigualable sabor creado al mezclar en cada bocado la crema agria con la salsa, la carne de cerdo y la consistencia del pan. Sabor que hace cerrar los ojos y reconocer que se trata de comida callejera muy peculiar. Para mí, el secreto está en su salsa, elaborada con una receta que ha sido celosamente guardada por su familia. Quizá por ello ha trascendido fronteras al abrir sucursales de las Tortas del Tigre en Rioverde, Ciudad Fernández, la ciudad de San Luis Potosí y Houston, Texas. Toda una tradición de comida callejera que vuelve adicto a quien le hinca el diente”, cuenta nuestro viajero invitado. Dirección: Ignacio Zaragoza 203-207, Zona Centro, 79610 Rioverde, S.L.P.Tacos Juanito Luchas, PachucaPachuca, La Bella Airosa, es reconocida por sus pastes. Pocos saben que esta capital alberga tacos memorables como los que Diego Guillén (Mozt), creativo gastronómico, nos recomienda en esta entrega de joyas de esquina. Ubicados en el centro de la ciudad, los tacos de Juanito (mejor conocidos como los tacos de la arena afición) se caracterizan por su tostada de médula, lengua, maciza y un ingrediente a elegir. Sin duda, es una bomba de sabores para los verdaderos taco lovers. Aquí las especialidades son: los tacos de cabeza, tripa, suadero y longaniza. ¡Y sus salsas no se quedan atrás! La roja de guajillo y chile de árbol, así como su guacamole picoso que da un plus con su extra de ajo son extraordinarios. Dirección: Calle La Fragua, Cuauhtémoc Esquina, Centro, 42000 Pachuca de Soto, Hgo.Horarios: martes, jueves y viernes de 7pm a 11pmExtendidas, León, Guanajuato La suculenta comida callejera de la cuidad “dónde la vida no vale nada” tiene grandes secretos en muchos de sus barrios. Para Rogelio Martínez Caballero, promotor incansable del estado de Guanajuato y tragaldabas profesional, el ejemplo perfecto son las “Extendidas”, ubicadas en el Barrio del Coecillo, uno de los dos más tradicionales y antiguos de esta capital. “La familia que atiende el negocio tiene ya más de 40 años alimentando a los leoneses con estas “gorditas” de maíz quebrado rellenas de queso y cocidas a fuego lento en comal de barro y anafre de leña, se acompañan del guisado que prefieras y pueden ir combinadas: chicharrón prensado; chicharrón duro; nopales; papas a la mexicana; bistec con chile; carne deshebrada; pollo con papas, frijolitos, entre otros, y un rico baño de una salsa roja con rajas de chile poblano que te arranca lágrimas de placer... sin albur”, afirma Rogelio. Venden toda la semana, sin descanso. Solo es importante llegar temprano porque alrededor de la 1:00 pm seguro todo voló. Dirección: Esquina de Acapulco y San Isidro, en el Barrio del Coecillo, León, Guanajuato.
Buscar desayunos nuevos sin huevo puede parecer una gran hazaña, pero en realidad hay un sinfín de opciones saludables que podemos elegir, por ejemplo, la que te presentamos aquí, aunque aún no sepas qué es el muesli.Típicamente elaborado con avena, nueces, frutas y semillas, el muesli es una gran fuente de fibra, vitaminas, minerales y proteína, por lo que es bueno para el desayuno, aunque también tiene otros usos, como en snacks y postres.Qué es el muesliEl muesli es una mezcla de cereales, frutos secos y semillas, y la diferencia entre el muesli y la granola es que el primero se come crudo, sin cocerse, mientras que la granola se hornea, además de que se le añaden endulzantes como miel.Así, el muesli no se hornea y se puede servir frío o caliente. Por otra parte, aunque comer avena para el desayuno es algo que ya los antiguos griegos hacían, la idea de comer cereales fríos es relativamente nueva, por eso el muesli como la granola son desayunos modernos, que fueron popularizados por médicos que promovían la salud alternativa en el siglo XIX.Ya que contiene una variedad de grupos alimenticios, es bueno para el desayuno por muchas razones y a continuación te listamos algunos de sus beneficios del muesli:Contiene fibra que ayuda a mejorar tu digestión.Ayuda a reducir el colesterol malo y mantiene tu corazón sano.Te da energía durante el día.Es una buena fuente de vitaminas, minerales como hierro, antioxidantes, proteína y ácidos grasos omega-3.El muesli puede comerse mezclado con yogurt y frutas, o con leches vegetales como de almendras, soya o coco, por ejemplo. Además de bueno, es un desayuno sencillo y práctico, pues no implica cocinar y existen muchas mezclas de muesli ya empaquetadas en los supermercados, sólo tienes que asegurarte de elegir la correcta, que no tenga azúcares añadidos.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD