Tips para usar trapos de cocina
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Tips para usar trapos de cocina

Por Kiwilimón - Julio 2012
No hace mucho tiempo los trapos de cocina eran siempre de un sólo tipo: de toalla y los de algodón (algunos de ellos estampados con rayas. Actualmente existe una variedad muy amplia de trapos y servilletas con diseños más vistosos que pueden ir de la mano con el estilo de nuestra cocina, al grado de que ni usarlos queremos. Esta variedad nos permite no sólo tener trapos de calidad y que cumplen su objetivo, sino que además nos dan un toque especial a nuestra cocina, tanto en colores, imágenes y gustos. Algunos ejemplos los tenemos aquí: Dónde comprar Existen muchas tiendas departamentales que ofrecen diversos diseños, tipos o estilos de trapos o servilletas para la cocina. Recomendamos mucho aquellas que estén elaboradas con algodón, pues éstas limpian mejor y además no guardan olores y son más fáciles de lavar. Además es recomendable tener un espacio dedicado para guardar estos trapos. Muchas veces se hace uso de percheros pequeños que se montan en la pared, éstos son muy buenos. Aquí abajo un ejemplo. Para lavarlos, es recomendable que se haga aparte de otro tipo de trapos, trapeadores, etc. Es importante hacerlo, pues usualmente los trapos de cocina poseen grasas, alimentos y algún otro material que pueda dañar a los demás. Mucha gente procura lavarlos a mano, lo cual es bueno, y siempre usando algún detergente para ropa, no se debe usar el clásico detergente para lavar los trastos. Esperamos que estos consejos les sean de utilidad. Recetas de cocina Algunas recetas recomendadas les dejamos aquí para que preparen platillos deliciosos en su cocina. Tomen nota. (les recordamos que se debe hacer click en el título de la receta para ver más detalles de la misma) Fetuccini con Pollo Delicioso Fetuccini con pollo y champiñones. Pollo Relleno al Queso Cottage Un platillo lleno de proteínas y bajo en grasas. Escalopas de Ternera con Hongos y Hierbas Un platillo delicioso de escalopas de ternera en una salsa de hongos con sabores a vino, hierbas y toques de vino. Muy rica y sencilla de preparar. Wiener Schnitzel- Milanesa de Ternera El Wiener Schintzel o Milanesa de Ternera es una receta que les gusta a todos, especialmente a los niños. Consiste en rebanadas de ternera empanizadas y fritas en mantequilla. Se sirven con limón y papas a la francesa. Ternera al Limón Una receta clásica de Milán, Italia la ternera de milanesa al limón es una carne muy rica con una salsa de limón.
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Los boricuas son conocidos por degustar de sabores dulces, es por eso que dentro de la cocina puertorriqueña no pueden faltar los postres y dulces típicos. Prepárate para viajar a la isla a través de los mejores postres de la gastronomía de Puerto Rico. Majarete El majarete boricua es un delicioso postre muy parecido al flan, el cual está elaborado con harina de arroz, azúcar, clavo, canela, vainilla, anís estrellado, nuez moscada, hojas de naranja, leche de coco, y leche o crema de coco. Algunas personas lo acompañan con jengibre o bombones. Coquito El coquito, famoso en la gastronomía de Puerto Rico por consumirse en Navidad, es un licor hecho con crema de coco, ron blanco, leche evaporada, leche condensada, canela y vainilla. Puede funcionar como un gran postre pero hay que tener cuidado porque llega a tener gasta 55 grados de alcohol. Tembleque boricua El tembleque es un budín, generalmente hecho de coco, se caracteriza por tener un dulce aroma de canela y una consistencia blanda y cremosa de color blanco. ¡Es ideal para los amantes del coco! Flancocho El flancocho es como el pastel imposible de la gastronomía de Puerto Rico, ya que combina lo mejor del flan con el bizcocho de los pasteles pero sin duda, su sabor, cremosidad y esponjosidad son dignos de presumir. Crema de maizena La cremita de maizena de Puerto Rico es un postre dulce que se prepara en casa para consentir a la familia; generalmente se consume en las mañanas y se hace con leche, maizena, huevo, azúcar y una pizca de sal. ¿Se te figura a algún postre mexicano? ¿Cuántos postres de la gastronomía de Puerto Rico se te antojaron?
Pensar en comer más vegetales es en realidad una tarea titánica, pues la variedad es tan amplia, que se expande hasta el jardín submarino. Sí, existen algas comestibles ricas en vitamina A, C y del grupo B, además de que algunas incluso aportan proteína y grandes dosis de minerales.Si comer algas marinas te parece lo más extraño, lo más probable es que ya las hayas probado al menos en el sushi o en una sopa miso, por ejemplo, pues sin duda son los japoneses quienes han sacado provecho a los vegetales acuáticos, pero estas algas están por todos lados, desde Asia, pasando por Europa, hasta Sudamérica.En Perú, el yuyo suele comerse fresco y acompañar al ceviche y al chilcano. De hecho, han sido consumidas desde la época prehispánica, pues hay registros del consumo de esta alga en regiones de Caral y el valle de Moche.Se trata de un alga roja que habita las costas frías de este país. Esta alga tiene un alto valor nutricional, además de que es económica y pueden ser comidas hervidas, deshidratadas o frescas, como ya mencionamos.Gracias a sus propiedades, el yuyo es en especial bueno para los niños y las mujeres embarazadas, pues su contenido de ácidos grasos esenciales, es decir, omega-3 y omega-6, es mayor que el de las plantas terrestres.También posee un alto contenido de fibra y es fuente de vitaminas A, C, D, E y algunas del grupo B, así como minerales, entre los cuales podemos mencionar sodio, calcio, potasio, cloro, fósforo, yodo, hierro, zinc, y son fuente principal de yodo.En Perú se consiguen sin problemas en el mercado, pero en otros países también existen, como cochayuyo en Chile. ¿Conocías estas algas? ¿Qué otras algas se comen en tu país?Con información de Voz Populi y Andina
De 2020 queda un suspiro. Nadie lo niega, fue un ciclo de aprendizajes. En idioma culinario, un año de cambiar de moldes, de rectificar medidas, de sentirnos en congelación, de fermentar, y con ese milagro, un tiempo de crecer, de volvernos elásticos como las masas que más nos gustan. Como las cosas son un reflejo de las personas, en Kiwilimón tuvimos un año movido. Primero celebramos nuestros primeros 10 años de vida. Luego, cuando lo impensable sucedió, te acompañamos de cerquita para que la sana distancia existiera sólo fuera de la cocina. Mau Eggleton y Yolo te hablaron sobre técnicas y preparaciones novedosas, y en el sitio, escribimos con más ahínco sobre los temas culinarios que te apasionan. ¿Lo notaste? Nuestros videos de recetas se renovaron y estrenamos un formato con trucos que ayudan a sacudirse algunos minutos de encima. Al final, grabamos 537 videos con trucos y platillos pensados en hacerte más feliz en tu home office, en el home schooling o simplemente a la mitad de una serie.Como acto final de 2020, nos gustaría compartirte cómo estamos pensando recibir el año: son doce consejos –unos ricos, otros buena-onda– para ponernos el corazón alegre. Ya sabes, los rituales han sido parte de la humanidad en los ciclos de cierre y de apertura, no por superstición, sino como actos que permiten dar el salto en conciencia. Haz un recuento: no todo fue malo, ¿cierto? Agradece por el tiempo que has podido estar contigo y con tus hijos, por las pruebas que superaste, por el tiempo que tuviste para practicar esa receta.Cierra el año perdonando y perdonándote. No hay culpas, ni culpables, sólo personas con heridas no sanadas.Limpia tu refri, tu alacena, tu clóset y tu vida de eso que ya está caduco, que no sirve más y que quita espacio físico o emocional para lo nuevo.Tómate el tiempo de ir hacia adentro y regalarte todo el amor que no obtuviste de la forma que te hubiera gustado. Finalmente tú eres tu verdadera compañía y ojalá que seas la mejor. Asúmelo y 2021 será más llevadero.Barre, limpia, mueve los muebles de lugar. Prende velas e inciensos para restaurar la energía de tu hogar y para agradecerle que este año te ha acogido más que nunca.Expresa tu amor a otros que, como tú, a veces somos luz y otras veces, sombra. ¿Unas galletas, un pay, unos cupcakes hechos con mucho cariño?Aprovecha el momento de cocinar la cena de fin de año para fortalecer vínculos con tus hijos, con tu pareja, con tus padres. Son los compañeros de tu camino. Dale a cada uno su misión, respeta su forma de hacer las cosas.Manda mensajes de amor, de solidaridad o de reconciliación a las personas. Si no lo reciben como esperas, de igual forma, estás creando las causas de la paz.Llena de flores blancas tu casa. Pon música que te suba los latidos del corazón, que te emocione. Eso pondrá a todos en un estado de alegría.Planea iniciar un cambio en tu estilo de vida. Busca nuevas dietas y formas de cuidar tu cuerpo en armonía, sin sobre exigencias.Recibe el año con esperanza, pero sin expectativas. 2021 es como tiene que ser y será mil veces mejor si lo recibes abierto a todas las posibilidades.Recibe el Año Nuevo saltando, sonriendo, abrazando con el alma –o con el cuerpo, si todos viven juntos–. Celebra la vida. Un nuevo ciclo comienza y con él, una oportunidad de potencial infinito para que sea lo que quieras que sea.
El martes México perdió algo: un fogón irreemplazable se nos apagó para siempre. Yuri de Gortari, uno de los grandes investigadores y divulgadores de la gastronomía mexicana, dejó el plano terrenal. Algunos tuvieron la fortuna de llamarlo maestro. Yo no la tuve. Cada año pensaba que ahora sí tomaría el Diplomado de Cultura y Gastronomía Mexicanas y no sucedió. De él me queda al menos el recuerdo de su voz pausada y sus comentarios agudos cuando pude entrevistarlo. Yuri de Gortari fue un letradísimo personaje de la cultura mexicana que desenvainó la espada por la cocina que a muchos avergonzaba antes de la declaratoria de la UNESCO y del boom mediático: antes de los World’s 50 Best Restaurants, de los Enrique Olvera, de los Jorge Vallejo. A él le tocó confrontar a personajes que llamaron ‘poca cosa’ a la cocina mexicana y a quienes se referían a un taco como un gesto culinario vulgar. A Yuri le apasionaron las minucias del paso a paso, los ingredientes endémicos, las personalidades que resguardaban el saber culinario, las recetas que se transmiten como ADN sagrado. Bajo el grito de guerra #hagamospaís, él y su pareja Edmundo Escamilla, reclutaron en sus filas a alumnos, amas de casa y cocineros que como ellos tuvieron la convicción de salvar la cocina mexicana del desuso, del ‘mexican curious’. En la institución que fundaron, la Escuela de Gastronomía Mexicana (ESGAMEX), enseñaron sobre aquello a lo que había que ponerle una lupa grande en la cocina nacional: desmenuzaron sus técnicas, sus regiones y preparaciones, sus periodos históricos. Claudio Poblete, periodista, director y fundador de Culinaria Mexicana, apunta que “Yuri y Edmundo, al fundar ESGAMEX, pusieron la primera piedra en los planes de estudios formales de la cocina mexicana”. ¿Qué más trascendente que eso? Claudio comenta además que la mejor forma preservar su legado sería que, “se instituya la cátedra Yuri de Gortari en todas las universidades gastronómicas de México y que haya por lo menos un año de clases de cocina mexicana con su método de enseñanza”. Hay quienes el martes perdieron una fuente de sabores entrañables. Su amigo Alejandro Cabral afirma que de la mano de Yuri no sólo probó la mejor cochinita de su vida, sino que tuvo un instante de revelación: “Hizo las tortillas y luego les puso un poco de manteca. Las tortillas estaban apiladas para mantener su calor y así la manteca iba derritiéndose. Las comí con frijoles refritos –unos que hacía en manteca hasta que se iban secando–. El sabor de los frijoles combinados con el maíz y la manteca me hicieron llorar”. La gente que conoció a Yuri afirma que nadie defendía la cocina mexicana de las muletillas y las modas pasajeras como él. Hablan de su coherencia en la forma de mirar, decir y hacer cocina, siempre en función de preservar las tradiciones. Sus ideas firmes le significaron partidarios y detractores. “Yuri y Edmundo eran fieles a sus principios y no comprometían su visión de la cocina nacional ante ninguna visión comercial”, comenta Claudio Poblete.Desde el martes, los que tomaron clases con él y los que no recordaremos a Yuri por sus programas interesantísimos en el Canal Once, por su saber en libros como El maíz de boca en boca, Recuerdos de chocolate y Guisos y golosos del barroco, por ser el gran estudioso de la gastronomía mexicana y por dignificar lo nuestro. Lo recordaremos porque cuando éramos libres y salíamos de viaje había alguien que ya sabía que México no sólo vivía de nachos y chimichangas. Divulgadores como él nos hacen llevar con orgullo la camiseta, el mandil y el huipil.Fotos: Bertha Herrera
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