10 tips para una parrillada de mariscos
Recomendaciones Gastronómicas

10 tips para una parrillada de mariscos

Por Fernanda Balmaceda - February 2021
Esta Cuaresma sácale jugo a tus pescados y mariscos preparándolos de formas nuevas y divertidas. Si eres amante del grill, no esperes más y programa tu siguiente parrillada con productos del mar, ¡será una experiencia memorable! 

Para que te vuelvas un experto en la materia, el chef Rodrigo Carrasco te comparte los 10 consejos básicos para sacarle el mayor provecho a tu parrillada de mariscos: 
  1. Selecciona ingredientes frescos y carnosos. Necesitas carne rica pero resistente al fuego. Los ingredientes con caparazones como las conchas son perfectas para el grill, porque protegen su carne. 
  2. El fuego es tu amigo. Experimenta con diferentes maderas y carbón dulce a temperatura suave y constante. Obtendrás una cocción sutil y refinada. Recuerda que, a diferencia de la carne y las verduras que requieren potencia, los ingredientes del mar necesitan sutileza en la cocción, en otras palabras: un fuego suave y constante. 
  3. Marinación y reposo. Si quieres potencializar los sabores, deja descansar tus ingredientes del mar en mezclas que te gusten antes de meterlos al fuego. Prueba salmueras, salsas, especias o infusiones con hierbas. 
  4. Tiempo. La paciencia es la regla de oro en las parrilladas de mariscos. Haz tu parrillada como un ritual: selecciona tus ingredientes, déjalos reposar, prende el fuego, marina los ingredientes, haz su cocción al calor de la brasa y vuelve a dejar reposar. Piensa en el tiempo y el reposo que requieren unas ostras o en un pescado  Tikin Xic. 
  5. Guarnición y acompañamientos. Elige elementos o preparaciones simples y sutiles para acompañar a tus estrellas marinas. Por ejemplo: vegetales que le den más frescura a tus pescados y mariscos, frutas o salsas con cítricos que bailen al compás del mar y de tu brasa.
  6. Presentación. Lo simple es elegante. Utiliza elementos básicos: tenedores, cucharas y un plato. Los protagonistas de tu mesa serán los mismos pescados y mariscos. Piensa en los colores, la textura y cuerpo de unos langostinos o una leche de tigre. Un excelente tip es que pongas a enfriar tus cubiertos para que tus primeros bocados sean memorables. 
  7. Combinación de mar y tierra. ¡Aventúrate a combinarlos! ¿Qué sería de un pescado zarandeado sin chiles? Parrilla también cebolla, poros, chiles secos y hasta plátano. Deja que se unan en el fuego. 
  8. Maridajes. Mi regla es: acompaña tu plato caliente con una bebida fría y fresca como el mar. Entre más caliente y especiada sea tu preparación, más helada y fresca será la bebida que elegirás como vinos albariño, cavas o champañas, o bien cervezas ligeras como los estilos lager, pilsner o ipa. 
  9. Sirve tu festín al centro de la mesa. A diferencia de otros platos, el mar es muy estético en la mesa. Sirve tu parrillada en piezas enteras y de manera natural,  esto te ayudará a crear composiciones únicas, además de crear el entorno perfecto para compartir los sabores al centro de la mesa. 
  10. Hora del postre. Elige postres fuertes que limpien tu paladar. Después de un festín marino y de brasa tu paladar necesitará sabores cítricos, alcalinos o herbales para limpiarse. Prueba con tartas de limón, plátanos asados, o frutos rojos a la parrilla con galletas. 
¡Que tu parrillada de mariscos sea todo un éxito! 

Rodrigo Carrasco es chef de Kitchen 6 en CDMX y de Brasahua, Parrilla Vallesana de tierra y mar, en Ávandaro. 

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El huevo es un ingrediente base para muchos platillos, sobre todo para ciertas recetas horneadas, a las que les da estructura, textura, humedad y volumen. Una vez que sabes cuál de estas características aporta el huevo a tu receta, es más fácil sustituirlo.Una vez que hayas descubierto el propósito del huevo en tu platillo, entonces también deberás tener en cuenta el sabor, para que el sustituto que elijas no domine el sabor de lo que estés horneando.Cómo hornear sin huevoAl elegir un reemplazo de huevo, es importante saber que el producto terminado probablemente no será una réplica exacta. Sin embargo, una vez que sabes qué aportan los huevos a la receta y qué resultado deseas lograr, tienes ganado el primer paso para un intercambio exitoso.El huevo proporciona estructura, textura, humedad y volumen a los productos horneados de tres maneras principales:Aglutinante: ayuda a mantener unidos los ingredientes secos y proporciona humedad.Emulsionante: Actúa como espesante y aporta cuerpo a una receta.Leudante: Esto significa que da “elevación” y crea bolsas de aire para ayudar a que los productos horneados se eleven.Por ejemplo, si reemplazas el huevo con plátanos machacados, obtendrás el efecto aglutinante y emulsionante, mientras que si usas bicarbonato de sodio con vinagre, te proporcionará el efecto levadura.7 ingredientes fáciles para sustituir el huevoExisten suplementos de huevo especiales que puedes encontrar en supermercados, pero estos ingredientes caseros también pueden funcionarte.1. Puré de manzana. La pectina que se encuentra en el puré de manzana actúa como aglutinante y ya que las manzanas tienen un alto contenido de azúcar, es una opción ideal para panes rápidos, muffins y panqués.Las manzanas no son leudantes, por lo que los productos horneados serán más densos y húmedos con cada huevo que reemplace. Cómo usar puré de manzana para reemplazar un huevo: usa ¼ de taza de puré de manzana.2. Plátanos machacados. Los plátanos funcionan de manera similar al puré de manzana y también unen los ingredientes secos y agregan humedad. La dulzura natural de la fruta la hace ideal para productos horneados más dulce, pero si necesitas un sabor más neutro, puedes probar otra fruta en puré, como aguacate triturado. Para reemplazar un huevo, usa ¼ de taza de puré de plátano.3. Yogurt. El yogur natural o el suero de leche pueden reemplazar los huevos para agregar humedad y riqueza a una receta. Funcionan mejor en horneados con masa, como brownies, pasteles o galletas de caída. Debido a que el yogur y el suero de leche contienen ácido, se pueden usar como leudantes si añades bicarbonato de sodio o polvo para hornear. Para reemplazar un huevo, usa ¼ de taza de yogur o suero de leche. Como tip extra, agrega ¼ de cucharadita de polvo de hornear si necesitas un poco de levadura.4. Agua mineral. El agua mineral actúa como leudante atrapando las burbujas de aire. También puede agregar humedad a una receta y se puede usar junto con otros sustitutos del huevo, particularmente opciones más densas, como purés de frutas. Esta técnica funciona en masa para cupcakes y pasteles, y también puede funcionar con panqués, waffles y panes rápidos. Para reemplazar un huevo, usa ¼ de taza de agua mineral.5. Bicarbonato y vinagre. La reacción química entre el bicarbonato de sodio y el vinagre libera dióxido de carbono y agua, lo cual puede agregarle fuerza a los panqués, pasteles y masas de pan rápido. Para reemplazar un huevo, combina una cucharada de vinagre con una cucharadita de bicarbonato de sodio.6. Chía molida. Las diminutas semillas de la planta de chía están repletas de ácidos grasos omega-3 y fibra, y también se pueden usar como aglutinante para panes, galletas y panqués sin agregar ningún sabor notable. Para emular la riqueza de un huevo, puedes agregar una pizca de aceite vegetal. Para reemplazar un huevo, combina una cucharada de chía molida con dos cucharadas de agua tibia y una cucharada de aceite vegetal.7. Semillas de linaza molidas. Al igual que las semillas de chía, la linaza molida mezclada con agua tiene una propiedad gelatinosa que le permite mantener juntos otros ingredientes, como unir pasteles de carne o de cangrejo. La linaza se puede comprar previamente molida, o puedes optar por molerlas en un molinillo de café. Estas aportan un sabor a nuez más fuerte que puede ser una excelente adición al pan de plátano o las galletas de avena. Para reemplazar un huevo, agrega una cucharada de semillas de linaza molidas con dos o tres cucharadas de agua y deje reposar durante 10 minutos.
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
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