4 talleres para volverte un experto en tacos
Recomendaciones Gastronómicas

4 talleres para volverte un experto en tacos

Por - Diciembre 2019
Si hay algo de lo que todos (o casi todos) los mexicanos podemos declararnos verdaderos amantes, son los tacos, ese alimento básico, sencillo, pero delicioso que nos une.

Y cuando uno es comprometido con sus pasiones, por supuesto que busca aprender todo sobre ellas. Este fin de semana podrás hacer tu sueño realidad, y convertirte en un experto del taco con 4 talleres, para conocer desde la elaboración de una tortilla, pasando por cómo se hace un trompo al pastor, y hasta la fórmula para la salsa perfecta.

Artesano del pastor
En este taller, que será casi como una clase clínica de la rebanada de trompo perfecta, podrás ver de cerca el proceso que está detrás de ella, con la preparación, la cocción de la carne y la forma especial de servirlo.



La tortillería
El origen de todos los tacos es, sin duda, el alimento más mexicano de todos: la tortilla. En este taller, aprende el proceso de nixtamalización y las características de una buena tortilla en este taller.



Salsa con Esfuerzo
Para preparar una salsa, es bien sabido que mientras más ganas le echas, más pica, o como dicen las abuelitas, si estás enojado o enojada, esa salsa estará “brava”. En este taller podrás practicar el método tradicional de hacer salsa en molcajete.



Asado perfecto
Porque la carne asada y los tacos también son uno mismo, con este taller conocerás que el secreto está en la pasión con que se prende el carbón.



Estos talleres estarán disponibles este 8 de diciembre, dentro del Mercado Mundet, en el festival Coca-Cola Metate, una celebración en la que las taquerías favoritas con todos los tipos de tacos que te puedas imaginar estarán presentes, acompañadas musicalmente por bandas geniales.
Para tomarlos no tendrás que pagar nada extra y sólo tendrás que acercarte a los módulos para ser parte de ellos.
Califica este artículo
Calificaciones (5)
Georgina Lopez Rivero
17/12/2019 22:21:23
Exelente
Guadalupe Magaña Gomez
16/12/2019 19:30:37
Gracias no sabia q cocinar
Maia Sanchez Vanegas
08/12/2019 22:47:55
Muy buenos consejos cómo se entra a los talleres on line
Coromoto Mirabal
08/12/2019 17:24:34
Como acceder a los talleres on-line?
Gerardo Rodriguez
06/12/2019 17:38:47
👍🏼👍🏼👍🏼👨‍🍳👨‍🍳👨‍🍳
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La historia del pan en San Cristóbal de las Casas inicia con las alforjas cargadas de trigo que viajaban, junto a rebaños y otros productos comestibles, con los castellanos que se asentaron en el Valle de Hueyzacatlán. Al asentamiento le siguieron consecuencias. Algunas evidentes, como la hegemonía del trigo en San Cristobal, indisputable hasta el siglo XIX y en relativa competencia con los tuxtlecos, que entraron en la escena en el XVII. Para entonces, las cartas estaban sobre la mesa: San Cristobal tenía ya una vocación panadera, una vocación imborrable, imperecedera.   Aunque de los molinos de la época quedan poco más que recuerdos —y una ruta que se puede hacer por la montañas en bicicleta—, en este destino chiapaneco la identidad sigue ligada al pan: al tradicional y al moderno, al coleto y al europeo. Así, el pan se asoma a la mesa del desayuno, se ofrece como colación a medio día o como cierre de la merienda. El pan está en las casas, en las cafeterías —que tampoco son pocas— y en los restaurantes. Mi primer encuentro con la panadería de la región fue fortuito —poco antes de enterarme que iba a escribir este artículo—. Fue en Sibactel y Aldama, dos de las 60 comunidades que producen café en Chiapas. Fue después de recorrer los cafetales, cerca del medio día. Fue en el patio de secado del beneficio comunitario de Sibactel, con una taza de pozol. Fue en casa del caficultor Pedro Vázquez, donde sus hijas disponen café de olla, horchata y una canasta copada de pan dulce como un gesto de hospitalidad. En esa primera ronda se me quedó impregnada la consistencia firme de los panes —muy distinta a la de los europeos con aire, suaves, esponjosos— y una nota de humo, siempre presente en las cocinas y los hornos de leña que, en este lado del mundo, todavía son comunes.  A mi vuelta al centro de San Cristóbal, y gracias a las recomendaciones de los chefs de Tierra y Cielo, llegué con más intención a la puerta de la panadería Fátima, un local de fachada bicolor —morado con blanco, reconocible a leguas— en la calle Benito Juárez, que tiene más de 30 años en operación.Los anaqueles de Fátima son una librería del amplio repertorio del pan coleto que además de lo ya dicho, es diverso en forma y fondo. Aquí verán montañas trigueñas de panes planos, enroscados o trenzados —mis favoritos—, con cortezas cubiertas de azúcar o ajonjolí, con migajones oscuros o amarillentos, preparados con piloncillo, canela y muchas veces con manteca. Los reconocerán también por su nombre de pila: cazuelejas —quizás las más famosas—, rosquillas, marquesotes, pan de yema o pan de manteca. Los amarán un poquito más porque son una ganga. A riesgo de parecer disco rayado —o la burra al trigo, en una analogía más pertinente—, quiero hacer hincapié en la textura de estos panes: esa que es firme, porosa, a veces arenosa, a veces crujiente. Si me preguntan, esa textura es pretexto, una provocación, un estado ideal que pide a gritos el ahogo de una bebida caliente —café, chocolate, atole, ustedes digan—.  Estudiosos del tema, como Edgar Zulca Báez, atribuyen esta característica a cuestiones más prácticas como la conservación, a que “su estructura compacta garantiza su integridad en el transporte y es resistente a la descomposición”, escribe el académico.Kievf y Marta —que en sus exploraciones panaderas preparan, entre otras cosas, panes de tascalate para el desayuno— me recomendaron complementar la expedición con las panaderías que siguen los pasos de la herencia danesa y francesa. Obediente, me dirigí a los hornos —de lugares como La Casa del Pan, Oh la lá y el Horno Mágico— que complementan, con bollería, croissants, empanadas de hojaldre, chocolatines y mantequilla, la escena panadera. Una historia que, por ahora, es harina de otro costal.
El tofu, ese famoso ingrediente de la tailandesa, es también uno de los alimentos más saludables de origen vegetal que podemos agregar a nuestra dieta. El tofu es una excelente fuente de proteínas, aminoácidos y minerales que debes probar. Por eso, te invitamos a conocer a profundidad las propiedades del tofu. ¿Qué es el tofu? El tofu proviene de remojar, moler y filtrar granos de soya para después presionarlo y dejarlos cuajar, muy parecido al proceso de hacer queso de leche animal. Supuestamente el tofu se originó hace 2 mil años en China, cuando un cocinero echó a perder la leche de soya al agregar accidentalmente algas, dando como resultado este nutritivo y delicioso alimento que cada vez se hace más popular. ¿Cuáles son las propiedades del tofu? Además de contener gran cantidad de proteínas, del 10 al 20%, según su firmeza, el tofu también es una gran fuente de hierro y calcio, además de manganeso, selenio y fósforo. De igual manera podemos encontrar en él magnesio, cobre, zinc y vitamina B1. Beneficios del tofu El tofu, derivado de la soya, contiene lecitina, una grasa buena que ayuda a controlar el colesterol y además ayuda a fortalecer los nervios. A la protección del corazón contribuyen también su riqueza en fibra, ácidos grasos insaturados y las isoflavonas. De hecho, las isoflavonas funcionan como estrógenos vegetales y pueden llegar a modular el estado hormonal del organismo en las mujeres, ayudando a prevenir algunos síntomas de la menopausia como sofocos, calambres y cambios de humor. De igual manera, el tofu posee fitoestrógenos que ayudan a prevenir la osteoporosis. Otro de los beneficios del tofu es que ayuda a mantener los niveles de glucosa estables. ¿No tienes ganas de probar un poco de tofu?
La primavera se acerca y con ella la promesa de calor, flores y frutas en el paisaje y en nuestras mesas. Los cerveceros independientes en México han experimentado con los mejores productos de temporada para compartirnos una variedad de cervezas ideales para acompañar la primavera.SuculentaSuculenta es una de las marcas inspiradas en el desierto de la Baja que hacen mención a las cactáceas, como Peyote IPA, Cactus Wheat, entre otras, de Cervecería Baja Brewing Co, en Los Cabos, BCS. Porque el desierto también florece, esta primavera llega Suculenta. Una Saison de sequedad marcada, con notas sutiles a naranja y del color del sol del árido pero floreciente desierto. es de color amarillo intenso, con notas especiadas en aroma, un poco de gusto a pimienta y ligeras notas fenólicas y sutil sabor a naranja, presenta una sequedad marcada y es muy refrescante. Es perfecta para acompañar tablas de quesos, guacamole o mejillones a la mantequilla con ajo y perejil. Como postre, Suculenta y pie de limón es una mancuerna perfecta.SanctumDe Cervecería Calavera, en CDMX, llega Sanctum, una aromática cerveza de trigo para acompañar la frescura de los nuevos brotes y aromas de la primavera. Contiene hoja santa, que representa las creencias religiosas-paganas en las que se agradece a los dioses de la fertilidad por permitir que la naturaleza resurja nuevamente.Con esta cerveza, sus creadores celebran el equinoccio y el despertar de la naturaleza después del letargo de un largo y oscuro invierno. “Con esta cerveza celebramos el nuevo ciclo de la tierra, el cual se relaciona con conceptos de renacimiento, renovación y resurgimiento”, afirman sus maestros cerveceros. La etiqueta de este año es una intervención de Filogonio Naxin, artista plástico mazateco, promotor de las lenguas y culturas indígenas de México.Ave RrealProducida por la Cervecería Rrey, de Montorrey, Ave Rreal es una dunkel weissbier con Cold brew de café Tetecoloh, la acidez del café balancea perfectamente las notas caramelo propias del estilo dando como resultado una cerveza ámbar, sorprendentemente ligera. Para el maridaje, sus cerveceros recomiendan el asado de puerco, mole oaxaqueño o brisket tejano. FrambulosaDe la cervecería oaxaqueña Utopía Cervecería llega esta “fruit beer” de especialidad, elaborada con frambuesa de la mixteca oaxaqueña. El equilibrio de las maltas claras, lúpulos nobles y fruta fresca, hacen de Frambulosa una cerveza única y refrescante. Estas características, la hicieron acreedora a dos medallas de oro consecutivas; Copa Cerveza México 2019 y Copa Cervecera del Pacífico 2020, en la categoría de cervezas de frutas y especias. Esta cerveza se caracteriza por su color rojo frambuesa y su abundante espuma color rosada, la cual es fina y duradera. El aroma y sabor delicado a fruta fresca recién cortada, mezclada con el dulzor de la malta caramelo claro y balanceada con la acidez natural de la fruta de la baya, hacen que cada sorbo sea fabuloso.Pruébala con ensalada con frutas de carozo, pasta de cuatro quesos, postres con chocolate o un cheese cake de frutos rojos.
Cuando era chiquita habitaba en mí una fantasía. No es que me haya surgido de la nada. En el dos había una telenovela, La pícara soñadora, en la que la protagonista vivía dentro de una tienda departamental. Durante años me sobaba la cabeza la idea de pernoctar en un lugar en el que todo oliera a nuevo; un espacio en el que todos mis antojos estuvieran a mi disposición y en el que yo tuviera la posibilidad de estrenar a cada momento.Si por alguna razón mi fantasía se hiciera realidad en la actualidad, en el súper, iría directo al pasillo de verduras, al pasillo donde habita lo fresco y al de vinos. Porque aunque no sea la primera opción que se venga a la mente cuando pensamos en vinos, en ese frío espacio es posible encontrar etiquetas que encarnan lo bueno, lo bonito, lo barato.Ya sea que nos quedemos a vivir en una tienda –guiño, guiño– o simplemente queramos comprar vinos junto a la lista de la despensa, le pregunté a varios expertos cuáles eran sus recomendaciones. Esto fue lo que me dijeron. Para la periodista gastronómica Mariana Camacho, el denominado vinho verde –que en realidad es un vino blanco– de la bodega Casal García es una excelente opción cuando se busca maridar la primavera. Otros de su lista del súper son Flor de Vetus o María 1926, ambos de la uva tempranillo. Para el experto en vinos españoles Raúl Juárez, en su lista del súper no falta Protos, un Terras Gaudas blanco de la región de Rías Baixas, Ochoa Crianza Tempranillo y Marqués de Riscal de la Rioja. La sommelier de Bornos Bodegas y best sommelier del Concurso Nacional de Sommelier Jr de la ASI  2016 - 2019, Astrid Pérez Aguilar, recomienda el Rutini Malbec o la mezcla de cabernet sauvignon y malbec, de la misma bodega. “La verdad le tengo amor al país y a la bodega. Me parece que es una gran relación calidad precio”. En cuanto a espumosos, Astrid afirma que Kirkland Rosé cumple para saciar el antojo de burbujas sin tener que echar la casa por la ventana. De mexicanos, a ella le gusta el Monte Xanic Sauvignon Blanc, pues tiene “mucha elegancia y frescura”. Para el Head Sommelier de Acento Culinaria Pablo Mata, no hay pierde con Teziano Cabernet Sauvignon de la bodega de Valle de Guadalupe, Norte 32. Recomienda también la etiqueta argentina Catena Zapata Malbec High Mountains y, directo de la borgoña, un Bouchard Aîné & Fils Heritage Du Conseiller. “Son tres vinos de diferentes precios que por supuesto me compraría”.Raquel del Castillo, sommelier y editora gastronómica de Menú en el Universal, se inclina por un malbec de corte moderno como el Elsa Bianchi, el rosé de tempranillo de la bodega riojana Cune, o el Fonte Vinho Verde de Portugal. “Es de esos vinos ricos para platicar y pasar una tarde en el jardín. En nariz es frutal, con manzana verde, de cítricos recién cortados y mineralidad. En boca es de paso ligero y muy fresco. Le va bien a un ceviche, tataki de atún y pollo asado con sal y pimienta”.A mí personalmente me gusta Laus Chardonnay de la región del Somontano porque es súper fácil de beber, sobre todo si hay música de terraza, o bien, Flores de Callejo de Ribera del Duero si hay una tablita de carnes frías al centro. De mexicanos, el nebbiolo de L.A Cetto es garantía sin pretensiones para armonizar un plato de pasta bañada en salsa pomodoro.Expertos, novatos y aficionados, todos encontramos en el supermercado vinos con las tres B y que no estorban en el carrito, junto al kilo de jitomate saladet.¿Cuáles son los tuyos?
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD