5 razones para desayunar yogurt griego y empezar bien el día

Por Kiwilimón - Julio 2014
  Después de 10 o 12 horas de ayuno, el cuerpo necesita energía y nutrientes para que podamos realizar bien nuestras actividades diarias: la escuela, el deporte, o el trabajo. Sabemos que el desayuno es la comida más importante del día; y es que además de proveernos de energía, desayunar aumenta nuestro rendimiento físico, incrementa la concentración y la memoria, y hasta contribuye a darnos alegría y buen humor. Por supuesto, hay de desayunos a desayunos, y por eso hoy te damos 5 razones de por qué desayunar yogurt griego es una gran forma de empezar el día.
¿Por qué desayunar yogurt griego? 1)     Ayuda a la digestión Comer yogurt griego en la mañana promueve un buen trabajo intestinal durante el día. Sus probióticos ayudan a regularizar el trabajo estomacal y a mantenerte ligera durante el día. 2)     Es un suplemento de proteína El yogurt griego contiene una buena cantidad de proteína, la cual da fuerza a los músculos y mejora el resultado de cualquier ejercicio matutino que realices. Además, el yogurt griego contiene el doble de proteína que un yogurt regular.

Yogurt, Granola y Frutas del Bosque Receta de Yogurt, Granola y Frutas del Bosque

Yogurt con Arándano y Pistache Receta de Yogurt con Arándano y Pistache

 3)     Mejora los huesos Calcio, magnesio, fósforo y potasio son sólo algunos de los nutrientes que contiene el yogurt griego. Estos ingredientes otorgan vitalidad y lucidez durante el día, sin mencionar que fortalecen los huesos del cuerpo. 4)     Es bajo en calorías Aún cuando se recomienda que el desayuno sea una comida abundante, esto no significa que tenga que ser calórica. Consumir un platillo a base de yogurt griego te permitirá iniciar tu mañana con ligereza para sentirte liviano todo el día.

Dip de Yogurt y Pepino Receta de Dip de Yogurt y Pepino

5)     Es versátil El yogurt griego es utilizado para ensaladas, como dip y en platos fuertes con guisados. Aún así, también puede ser protagonista de deliciosos postres, lo que le hace un ingrediente versátil y lleno de posibilidades.

Cheescake de Yoghurt Receta de Cheesecake de Yogurt

Gelatina de Yoghurt con Fresa Receta de Gelatina de Yogurt con Salsa de Fresa

 

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Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
La moringa es un árbol originario de la India, pero gracias a sus múltiples propiedades se ha dado a conocer en todo el mundo. La principal característica de este árbol es que prácticamente todas sus partes pueden consumirse, en especial las hojas y las vainas. Aunque existen muchas presentaciones, las maneras más comunes de encontrar la moringa en el mercado son en polvo, cápsulas o directamente las hojas.Si aún no has probado el “árbol milagro”, estos usos te animarán a incorporar la moringa en tu dieta diaria.Es un potente atioxidanteSe ha descubierto que los altos niveles de radicales libres en el cuerpo provocan estrés oxidativo, el cual está asociado con enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. De acuerdo con un estudio publicado en Science Direct, la moringa contiene varios componentes que ayudan a combatir la oxidación, como vitamina C, betacaroteno, quercetina y ácido clorogénico. Y lo mejor es que no necesitas mucho para notar los cambios. Según una investigación en el Journal of Food Science and Technology, es suficiente con tomar 7 gramos de moringa (aproximadamente una cucharada y media) todos los días durante tres meses para aumentar los niveles de antioxidantes en la sangre.Protege la Salud del CrebroLa moringa tiene la fabulosa propiedad de cuidar la salud cerebral debido a que es un alimento rico en antioxidantes y potenciador de las actividades neurológicas. Su alto contenido en vitamina E y C protege contra la oxidación que puede dañar el funcionamiento cerebral. De igual manera, ayuda a conservar la memoria y a mantener la salud mental. Se ha descubierto que incluso la moringa puede ser un tratamiento efectivo en los casos de Alzheimer. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal Neurosciences in Rural Practice,el consumo de moringa ayuda a potenciar la memoria y a reducir los síntomas de esta enfermedad.Ayuda a reducir los niveles de colesterol y azúcar en la sangreSe ha descubierto que la moringa, al igual que otras plantas, ayuda a reducir el colesterol malo. Los resultados de una investigación publicada hace algunos años ya señalaban las propiedades terapéuticas de la moringa en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, algunos estudios han relacionado el consumo de moringa con la disminución de los niveles de azúcar en la sangre.Una pequeña investigación realizada con seis personas que padecen diabetes demostró que el añadir 50 gramos de hojas de moringa a la comida reduce el aumento de azúcar en la sangre en un 21%. Estos son algunos otros usos de la moringaIngerida: Podría aumentar la producción de leche Podría reducir los síntomas de asmaControla malestares del sistema digestivo, como gastritis, diarrea o úlceras.Aplicada sobre la piel:Combate las infecciones en la pielAyuda a curar mordidas de víboraTrata los síntomas de la gingivitisRecuerda consultar con tu doctor antes de hacer cambios en tu dieta.
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Seamos honestos: muchas veces usamos palabras sin saber exactamente qué significan. Por ejemplo, hablamos de setas y hongos por igual, sin tener la certeza exacta de qué estamos diciendo. Aunque los usemos como sinónimos, estos términos se refieren a cosas diferentes. En esta entrada te explicamos las principales diferencias entre una seta y un hongo. ¿Hongo o seta?Aunque podríamos estudiar más a fondo el reino fungi para entender las diferencias entre hongo y seta, no queremos meternos en camisa de once varas. Así que lo pondremos de la manera más sencilla posible: un hongo sería el equivalente a un árbol, mientras que una seta sería el fruto de dicho árbol. Así de fácil. Los hongos crecen debajo de la tierra y solamente salen a la superficie, en forma de seta, cuando se presenta una disminución en la temperatura ambiental. Digamos, entonces, que las setas son una respuesta natural del hongo a los estímulos del ambiente. La confusión entre estos dos términos surge precisamente aquí: cuando decimos que estamos comiendo hongos, en realidad lo que estamos consumiendo es una parte del hongo que se llama seta. Eso que conocemos comúnmente como champiñón (sombrero y tallo) es el fruto del hongo que se encuentra debajo de la superficie. ¿Es bueno comer setas?Una vez habiendo aclarado la confusión entre ambos términos, podemos entrar más a detalle en las características y propiedades benéficas de estos alimentos. Las setas son un tipo de alimento muy nutritivo, ya que aportan minerales, como calcio, potasio, zinc, hierro, además de algunas vitaminas, tales como A, C, D y algunas otras del complejo B. Otra característica importante es que las setas no contienen grasas, pero sí muchas proteínas y fibra. De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición, en 100 gramos de setas hay tan solo 25 kilocalorías, 1.8 g de proteínas, 4 g de carbohidratos, 2.5 g de fibra y nada de colesterol. ¿Cómo es mejor preparar las setas?Se ha comprobado que, al freír o cocer diferentes tipos de setas, estas pierden proteínas y algunos antioxidantes. Para conservar la mayor parte de los nutrientes presentes en las setas lo mejor es prepararlas a la plancha con un poco de aceite. Otra opción saludable para cocinar setas es hacerlo en el microondas. Este método te permite reducir el tiempo de cocción y usar la menor cantidad posible de agua. De esta manera, conservas buena parte de los antioxidantes, ya que no se diluyen en el agua (o aceite) ni se pierden durante un largo proceso de cocción.¿Qué platillos puedo cocinar con setas?Setas al PibilDeliciosos tacos de setasPasta en Salsa Cremosa con SetasCrema de Setas con Alemdras
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