7 Vacas, el kiwifav de la semana
Recomendaciones Gastronómicas

7 Vacas, el kiwifav de la semana

Por Yamilette González - Junio 2021
“No dejes para mañana lo que puedes comerte hoy”, esa es la filosofía de 7 vacas, un restaurante en Texcoco cuya principal oferta son las hamburguesas, los cortes y bebidas con un toque increíble. Una vez que las pruebes, querrás repetir la experiencia.

Axel y Amilcar Ánimas, creadores de 7 vacas, cuentan que se inspiraron en la biblia para nombrar este concepto, en el que hacen referencia a 7 vacas flacas y 7 gordas, las segundas para comerse en época de hambruna y las primeras cuando ésta termina.

Aquí elaboran cada mes una hamburguesa diferente por temporada, por lo que su menú siempre te sorprenderá. Por ejemplo, para el Día de Muertos preparan “La Catrina”, hamburguesa elaborada de carne 100% de res, con puré de camote y frituras de flor de calabaza y para el 16 de septiembre “La Mexicana”, con guacamole y chapulines.

Entre sus tragos más emblemáticos están la michelada “La Patrona”, elaborada con pepino, salsa y Clamato y “La Chapulina”, con cerveza oscura y Clamato, escarchada con chapulines.

La ambientación del lugar se basa en un hermoso mural donde se aprecian distintos personajes mexicanos que hacen de 7 vacas un lugar folclórico y muy popular.

¡Si pasas por Texcoco, no dejes de visitarlos!
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“Todo cura y todo sana”, asegura una canción de tradición. La Tierra entera es medicina: crece entre las milpas, se abre camino en la inmensidad de las fuentes acuíferas, sopla en el cálido aire de los desiertos, descansa en la profundidad de los llanos y las cuevas. En plantas y árboles, el alimento se llama sol. De él y del intrincado proceso de fotosíntesis es que sus beneficios se van tejiendo entre las hojas, raíces, tallos o cortezas.El primer registro de la flora medicinal mexicana, el códice De la Cruz-Badiano, data de 1522. El compendio detallaba el uso medicinal que los indígenas daban a las hierbas, su saber transmitido ancestralmente y luego aplicado a su labor como curanderos. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) asegura que de las 4 mil especies de plantas de las que se tiene registro en el territorio nacional, al menos 3 mil podrían tener efectos medicinales. No queda duda que son ellas quienes, previo a la medicina occidental, sanaron y salvaron a los nuestros. La abuela de tradición tolteca y autora del libro Soy mujer medicina, Eva Cecilia Solís Arroyo, me explicó en entrevista que una de las curaciones prehispánicas más importantes ha sido temazcal –un ritual ceremonial en el que piedras calientes son rociadas con agua y adicionadas con hierbas medicinales–. Gracias a él, nuestros ancestros permanecían sanos. Aunque lo pareciera, la medicina tradicional no está en el olvido. Culturas madre como la china y la india han incluido los saberes de la herbolaria en los planes de salud gubernamentales extendidos entre la población. Según comenta la abuela, en México los pueblos indígenas originarios siguen combinando la medicina tradicional en conjunto con la alópata. “El mundo vegetal está a nuestro servicio, es por esto que podemos darle una intención de sanación a cada planta”, asegura. Además, nos explica que, así como en el Ayurveda, cada planta posee un espíritu con una vibración o fuerza particular: la ardiente y la sutil, la masculina y la femenina. “Las primeras son plantas de vibración fuerte. Las ocupamos en los círculos de protección, purificaciones, limpias energéticas, etcétera… Las femeninas son las que se utilizan para atraer la belleza, las que ocupamos en las cremas para el rejuvenecimiento, para sanar”, concluye la abuela. Para extraer la esencia de la planta se realizan técnicas específicas como las vaporizaciones, infusiones, destilados y cocimientos con los que se crean tés, ungüentos, aguas de uso, emplastes, fomentos, macerados, lavados y baños, tinturas y cataplasmas. Sin embargo, con tan sólo incluirlas crudas o cocidas en los alimentos de todos los días, nos brindan todos sus beneficios. Los ingredientes mexicanos favoritos de la abuela medicinaEn la botica del hogar no deben faltar las gotitas de miel melipona, provenientes de una abeja sin aguijón, fundamentales para las civilizaciones mayas. Chamanes y curanderos de todas las épocas la han ocupado como expectorante, cicatrizante, antiséptico natural y contra enfermedades de los ojos y oídos. El momo u hoja santa, por su parte, constituye el aroma y el sabor de un sinfín de guisos en el suroeste del país. El nombre místico de esta planta no es casualidad: es el resultado de su gran poder sanador. Ha sido ampliamente usado como digestivo, pues ayuda al correcto funcionamiento intestinal y disminuye el dolor abdominal; disminuye la fiebre, alivia el insomnio y relaja los nervios.El muicle, que crece en los trópicos mexicanos, es efectivo para limpiar la sangre, desintoxicar el cuerpo. Para los mixes zapotecos y totonacos cura el empacho y, en recientes investigaciones, se ha comprobado su poder antidepresivo. La corteza de cuachalalate, nativa del sur nacional, se hierve en agua para tratar el cáncer, prevenir el linfoma, ayudar en problemas gástricos y de matriz, así como desinflamar el organismo. La chaya, también de origen mexicano, se usa para tratar la diabetes, para reducir peso y para prevenir la descalcificación en niños y adultos.Para la abuela, el epazote no falta en su olla de cocción por su sabor y sus propiedades antibióticas, bactericidas e insecticidas. “Hay que tomarlo cuando existe vomito, inflamación, comezón e incluso para ayudar a expulsar la placenta después de concebir”.Aunque no son mexicanas, la abuela asegura que las buganvilias son un gran expectorante para la broquitis, por lo que las incluye en sus temazcales y hasta crudas, en las ensaladas. El ajo es otro de sus favoritos porque “es desinfectante, desparasitante y diurético”, mientras que al laurel lo prepara en tés para promover el apetito en los niños. “Tenemos que ser conscientes de que el reino vegetal es un ser vivo. Hay que volver a conectarnos con los alimentos y las plantas que utilizamos al cocinar. Al estar vivos reciben la intención y la energía que nosotros les pongamos. La invitación es a reconectar con lo que nos alimenta, a hacer de la comida nuestra medicina”, finaliza la abuela Eva.
Agradecer es uno de los actos más elevados de la existencia. El poder que esconde esta sencilla acción es magia pura: nos conecta con las frecuencias divinas, con el don creador que manifiesta y le da boost a lo que agradecemos. Esto a colación de que estamos a una semana de la celebración más relevante para los norteamericanos, el Thanksgiving (los canadienses también la celebran, pero en otra fecha). Esta fiesta no tiene un día fijo en el calendario, sino que sucede el cuarto jueves de cada noviembre y, aunque conmemora un hecho histórico cuya veracidad sigue generando debates, agradecer es un acto universal y amoroso, cercano a todas las culturas.Según Philip David, hotelero y restaurantero americano residente en México, el Día de Acción de Gracias comenzó en Plymouth, Massachusetts, con los peregrinos llegados de Inglaterra, quienes al haber enfrentado escasez de alimento agradecieron la primera cosecha. Su fruto y la benevolencia de los indios wampanoag asentados en el área hicieron posible la supervivencia en el duro invierno. El Día de Acción de Gracias quedó como una celebración importante en la religión protestante y en la cultura anglosajona en general, pero se convirtió en una fiesta nacional en 1789, por iniciativa de George Washington. “Algo que no se tiene claro es que el Thanksgiving no es una fecha de consumismo –como la Navidad– sino de estar y permanecer en familia. La familia es lo importante en este día”. Es con ella y alrededor de la mesa que desfilan platos como el puré de camote, la ensalada con nueces y arándanos, el pay de nuez o el de manzana. El pavo es imprescindible. Sobre el porqué se celebra con esta proteína existe todo tipo de teorías. El guajolote es originario de Norteamérica y se cree que, con esta ave, otrora salvaje, y con ternera, se celebró en aquella primera ocasión. La familia, la comida y el agradecimiento, ¿acaso hay una mejor celebración?¿Por qué es tan bueno agradecer?Gabriel Ángel, facilitador de sanación cuántica, dice que “cuando agradeces, aumentas tus frecuencias y esto genera cambios celulares positivos en el organismo. Nuestros ancestros estaban conectados a la Tierra. Ellos agradecían todo lo que podían porque entendían que este acto era una especie de retribución al universo, a Dios, a la fuente creadora, por todo lo que recibían”.Mirar en conciencia lo que nos rodea nos hace desmenuzar su magnificencia. Cuando somos capaces de hacerlo, el agradecimiento viene con facilidad y valoramos a las personas con quienes compartimos camino, lo que hacemos, lo que somos, lo que tenemos, los frutos de nuestro trabajo y, claro, las cosechas. Hay un regalo en todo, si sabemos verlo. En esta sintonía muere el miedo a dejar de poseer porque no existen límites en la abundancia del universo. “El sistema divino es un sistema; tiene sus propias reglas, sus propias leyes. En el agradecimiento te conectas con esas leyes, con la divinidad y eso claro que genera resultados: te conviertes en una herramienta de manifestación”, asevera Gabriel Ángel. El agradecimiento que se comparte en la mesa, por ejemplo, como en el Thanksgiving, no se exime de dicho encanto. Gabriel Ángel explica que hay que agradecer el ser y el estar, el cómo llegaron nuestros alimentos a la mesa y por quienes la rodean; por la providencia que generó el momento en una maquinación perfecta. Luego lo que queda es conectarnos con el gozo en cada cucharada, cada bocado.Yo particularmente celebro la conexión que genera el dar gracias con la esperanza, con el aquí y el ahora, con la alegría de vivir. Para Gabriel Ángel, lo importante es ir hacia el corazón y apreciar. "Hay que pagar con amor lo que se recibe: agradecer es una faceta más de la energía del amor". En agradecer estar el recibir: el Día de Acción de Gracias es la oportunidad que tenemos para que, a través de la unión familiar, de la comida rica, de sabernos bendecidos, alegremos nuestro corazón para recibir más. Si ya se te antojó ponerte en la sintonía te dejo un menú delicioso que podrás compartir en familia:Pechuga de pavo con salsa de frutos rojos como plato fuerteRelleno de pavo para acompañarPuré de papa con jamón como guarnición clásicaPay de nuez o cheesecake de calabaza como postre
Detrás de un grupo de amigos que se rencuentran, de una familia compartiendo una anécdota, de una pareja hablándose de amor, hay una celebración. Hay un momentum si además existe el acompañamiento de un platillo salido del horno, un guiso que huele a tiempo en una gran olla de barro, o un estofado, fruto de la caramelización que proporciona una olla de cobre. La música que lo une todo son las risas y el inexorable chin-chin de unas copas. Yo no quiero decirte cómo vivas tus celebraciones. Lo que dos expertos en vinos y yo te recomendaremos en esta carta editorial es cómo elegir esas botellas que te acompañarán en tus momentos especiales. Sé que comprarlas implica un gasto y aunque en el acto de compartirlas con tus seres queridos ya está el regalo, te dejaré algunos consejos que harán más asertiva la elección.¿Burbujas o no burbujas? Hay quienes afirman que no hay celebración sin burbujas. Laura Santander, sommelier de Loretta y fundadora de vinosadomicilio.com.mx, explica que todo es culpa de la marquesa de Pompadeur. En sus fiestas con la crema y nata francesas corría el champagne como ríos caudalosos en temporada de lluvias. Luego, en el siglo XIX, la champaña fue la bebida predilecta de las noches de la Belle Époque, tanto que la sociedad se refería a ella cariñosamente como “champ”. Asimismo, todavía hoy, cada que se bautiza un buque, se destapan botellas de este líquido burbujeante para que su contenido sea el primero en tocar el barco. Por eso no asombra que, sobre todo en Europa, la champaña sea la bebida predilecta cuando se habla de fiesta. Sin embargo, Raphael Baillin, Brand Building Manager en la distribuidora de vinos Everest, afirma: “No a fuerza se debe celebrar con un espumoso. Pero los espumosos, por sus burbujas vibrantes, representan la efervescencia, el ánimo; despiertan los sentidos en boca. Además, si se considera que podemos celebrar con comida, el champagne es el vino más versátil que existe para maridar”. Yo, personalmente, enmarco una ocasión especial con una copa de burbujas, aunque no se trate necesariamente de una champaña (solo los vinos espumosos procedentes de la región de Champagne pueden llamarse champaña). Adoro los cavas españoles porque son más asequibles y, si estoy de manteles largos, elijo una franciacorta italiana. ¿La región es un indicador?Sin duda hay regiones famosas por sus suelos y su clima óptimos para el crecimiento de la uva o por sus vides viejas, por sus grandes añadas o por sus métodos tan exquisitos y difíciles de lograr. Ejemplo de ello son los vinos de Sauternes, los grand cru de Borgoña, los premier cru de Burdeos. Pero seamos honestos: esos vinos cuestan una fortuna y quizás nunca lleguen a nuestra copa. En cambio, hay otras regiones que son sinónimo de calidad y a mejores precios.“Los Brunello di Montalcino son de mis consentidos, también los vinos de Oregón: esos pinot noir y pinot gris tienen mi corazón. Para mí, Oregón es una región que ha cambiado mi vida”, comenta Laura Santander. Por su parte Raphael afirma que sus vinos favoritos para celebrar sí proceden de la región de Champagne, pero nunca le dice que no a un vino mexicano: “Si estoy ante una buena comida, me gusta acompañar con Ícaro o Teziano. En cuanto a burbujas elegiría Espuma de Piedra Blanc de Blancs”.Hablemos de la inversiónLos vinos pueden ser tan caros como un auto, pero no te preocupes, ni hablaremos de esos. Aunque la inversión podría darte un parámetro sobre la calidad y los métodos aplicados en el vino, no es necesario gastar una fortuna. Sólo te diré algo: cuando estés a punto de llevarte un vino de menos de 150 pesos recuerda que el alcohol paga impuestos. Seguramente se trata de un vino procedente de procesos masivos y no necesariamente de la mejor calidad.   Laura Santander prefiere quedarse del lado del lado romántico, “cuando estás festejando, lo importante es estar con tus seres queridos y con aquello que les gusta tomar”.Los expertos recomiendan (y por menos de $500)Los vinos de celebración de Laura:Gota de arena. Si Castilla y León no estaba en tu radar, Bodegas Tridente lo devela en un abrir y cerrar de corcho. Es un tempranillo de tinta de toro –así se le llama a la uva tempranillo en esta zona– con aromas a frutas negras y especias.Palmo de tierra. Si quieres celebrar con un vino mexicano, Laura recomienda este vino, fruto de la tempranillo de Baja California que pasó 13 meses en barrica.Los vinos de celebración de Raphael:Pruno. Un clásico de la Ribera del Duero en el que encontrarás aromas a frutas rojas y gusto carnoso, que llena la boca. Cousiño Macul Antiguas Reservas Cabernet Sauvignon. Procedente de la célebre bodega chilena. Al haber sido envejecido en encino francés, encontrarás en él aromas a moras y ciruela madura, así como unos taninos suaves al paladar.Los vinos de celebración de Shadia:Vino blanco espumoso Chandon Brut. Este espumoso seco, de burbuja divertida, procede de Argentina. Es perfecto para hacer música con las copas por sus aromas a manzana verde y pera.Chateau Domecq cosecha seleccionada 2016. Un vino que sabe hacer una mezcla entre presente y pasado, tal como su bodega. Encuentra en él aromas a fruta negra, cuero y especias.  
La Dulzura de mi Corazón es una repostería en la que puedes encontrar delicioso pan de muerto todo el año, además de muchas otras delicias como brownies, pasteles, blondies y cafés que te llenarán de magia con tanta dulzura. Cada producto tiene un nombre relacionado con el amor que te dejará encantado y con ganas de más.Si tu antojo es pan de muerto, aquí llamado Amor Muerto, puedes encontrarlo relleno de quesito crema y con toppings como Nutella, chocolate Kinder o caramelo salado, además, cada jueves tienen una increíble promoción al 2x1.Si prefieres tomar otro camino, puedes probar alguno de los Amores Imparables, deliciosos pasteles que encontrarás en diferentes presentaciones: medianos, chicos o por rebanada. En cambio, si solo quieres saciar un antojo pequeño, pídelo en su versión Amor Platónico. Para acompañar tus postres, puedes elegir entre sus bebidas frías o Mal de Amores, tipo malteada, pero para esta temporada de invierno, te recomiendo una Caricia bien calientita de su barra de café.Su producto más reciente son las Promesas, deliciosos helados que aún en época de frío te calentarán con su dulzura. Pruébalos en sus sabores de quesito crema, brownie con galleta y pan de muerto. ¡Puedes decorarlos con tus toppings favoritos!La Dulzura de mi Corazón empezó en una banqueta de Veracruz y ahora cuenta con 2 sucursales en CDMX, envíos por plataformas como Ubber y Rappi y una tienda en línea. Si quieres conocer los locales, que son tan mágicos como sus postres, puedes encontrarlos en la colonia Narvarte Poniente y en la colonia Cuauhtémoc.
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