¡Aquí hay tacos para todos!
Recomendaciones Gastronómicas

¡Aquí hay tacos para todos!

Por Fernanda Balmaceda - Agosto 2020
Todos lo sabemos: de norte a sur, de este a oeste, en México amamos los tacos.

Por algo Netflix lanzó su serie: Las Crónicas del taco, que estrenará su segunda temporada el próximo 15 de septiembre. La primera emisión, de 6 capítulos, abordó la importancia del taco en la cultura mexicana a través de protagonistas que todos conocemos: Pastor, Carnitas, Canasta, Asada, Barbacoa y Guisado.

Un sabroso viaje por la Ciudad de México, Michoacán, Sonora, Hidalgo y otras geografías de México que fueron abordadas y saboreadas entre tortillas y salsas en esta serie documental, que reunió no sólo a los mejores exponentes de cada tipo de taco, sino también a investigadores, cocineros, periodistas y, por supuesto, el público que disfruta un buen taco. Y en esto último nos pintamos solos.

¡Aquí lo importante es taquear!

Pedro Reyes, periodista gastronómico, a quien entrevistaron y, además, planeó y apoyó en la curaduría de algunos tacos y taquerías para la primera temporada, declara que sus recomendaciones fueron las taquerías emblemáticas y de calidad probada. “Las elegí por alguna historia en específico, por algún gran personaje detrás o por su relevancia y trayectoria. Esto no necesariamente tiene que ver con que sean las más conocidas. Más bien hay que hablar de las taquerías que, por alguna de estas razones, son dignas representantes del taco que da título a cada episodio”.

Para Pedro (@piterpunk): “un taco memorable lo hace la experiencia que resulta del equilibrio entre una buena tortilla, un relleno con producto de calidad y bien ejecutado, y una salsa con personalidad. Si alguna de estas falta, es difícil que haya un taco memorable… a menos que alguno de los tres elementos –casi siempre la salsa– de verdad sea legendario. La salsa puede ser una experiencia memorable por sí sola”.

Esperamos con mucho antojo y expectativa esta segunda temporada, que auguramos estará llena de tacos memorables y en la que Pedro Reyes estará presente. Él, en exclusiva para Kiwilimón, nos adelanta que veremos un taco superchilango y otro que es endémico de una región, pero amado por todo el país.

¡Te invitamos a conocinar nuestro top de tacos de Kiwilimón!

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El don de mi abuela era cocinar. Cada domingo religiosamente, casi un centenar de comensales se formaba alrededor de su restaurante en Tlalnepantla para probar la barbacoa. No sé si es cosa del amor, pero no he probado una de mejor sabor que la que preparaba apenas amanecía el sábado y cobijaba entre pencas en el hoyo de piedra hasta el día siguiente. Pero hoy no toca hablar de los secretos de su barbacoa sino de su plato más célebre: el mole verde. Mi abuelo subió a mi abuela a un caballo flaco cuando ella no pasaba de los catorce años. A Celia no le quedó de otra que dejar las muñecas y tomar, en cambio, los sartenes y las ollas. De la bisabuela María heredó talentos como los de percibir el sabor de los guisos usando la nariz y el de usar las cocciones como sazonador. El mole verde vino años después, en su época de oro. Doña Celia, mujer empoderada de seis hijos, hizo prolíficos negocios alrededor de la cocina. Cuando llegaba el día de su cumpleaños, el patio de su rancho se convertía en el lugar más festivo de San Andrés Timilpan. Aún recuerdo la tambora, las mesas con manteles que ella había bordado en punto de cruz, las salsas al centro y las señoras palmeando tortillas ante el inmenso comal. En medio del jolgorio y de nietos jugando a las “traís” salía la gran olla de mole verde. Como en una suerte de milagro, de esa vasija de barro, Doña Celia saciaba a sus seis hijos y a sus familias, a todos sus amigos, a todos sus compadres, a todo el pueblo. El desfile de platos cubiertos por su guiso color verde aceituna comenzaba desde un rincón del patio y corría, a veces, más allá del portón. El mole verde de ella era especial. Nadie lo dudaba. No le ponía pepitas como generalmente se usa en el Estado de México o Hidalgo. El de ella llevaba almendras. Ya saben: moles hay tantos como sazones y a mi abuelita no le gustaban las reglas; su receta es tan única como ella. Eso sí, advierto que le hace falta algo que no se contabiliza en un ingrediente o en un paso del procedimiento. Yo misma la he preparado al pie de la letra junto con mi mamá y mis tías y aunque el resultado es muy bueno, no sabe al “Mole verde de Doña Celia”. Quizá deba esperar otro rato y otra dimensión para probarlo junto a ella como me sabe en el recuerdo.Hoy que escribo esto se me antoja poner una canción de José Alfredo y hacer mis propias combinaciones frente a la olla de barro. Que desde lo lejos mi abuela sepa que la recuerdo y que por el olfato cuántico detecte si mi mole quedó rico. Lo de ella era agasajar a otros aunque no pertenecieran a su familia. Estoy segura de que la pondría feliz que ustedes prepararan su receta o cualquier otra para festejar a sus abuelos. Brindar juntos por el regalo que es su presencia. Poner la tambora, aunque sea en la grabadora, o los boleros o las de Luismi para celebrarles que, sea cual sea su don, el de los abuelos es amar incondicionalmente a sus nietos. Sí, así como Doña Celia.Mole verde estilo fiesta de Doña Celia250 g de ajonjolí100 g de almendras6 pimientas gordas +-10 clavos de olor2 pizcas de comino1 bolillo frito en aceite1 tortilla frita en aceite2 kg de tomate verde manzano, peladoChile verde jalapeño (al gusto, depende del picor que se aguante)1 pollo entero, verduras, hierbas de olor y aguaSalaceiteDesde muy temprano se pone a cocer el pollo junto con unas hojitas aromáticas, un trozo de cebolla y algunas verduras. Una vez listo, se reserva lejos de la ventana. En una olla con poca agua y algo de sal se agregan los tomates. Basta que se pongan ligeramente suaves para sacarlos de la lumbre. En otra olla, hay que poner a calentar bastante aceite y dorar el ajonjolí con las almendras peladas. Una vez listos se retiran y se ponen a freír los chiles. Hay que poner todos los ingredientes a moler junto con las especias y con un poco del caldo de pollo. Los tomates, no. Esos se dejan reservar pacientemente. En seguida, se pone a calentar una gran olla de barro, que de preferencia tenga varios años de uso. Hay que vaciar el mole y no dejar de moverlo ni un segundo para que no se pegue o se queme –de preferencia que sea la misma persona la que lo mueve y que los movimientos vayan en dirección a las manecillas del reloj para que “no se corte”–. Ahora sí se le agrega el tomate ya molido y al final, un poco de caldo, dependiendo de la consistencia que le guste a la familia. Lo último, y haciendo uso de la nariz y del buen gusto, hay que ajustar lo más importante de la receta: la sazón.
La comida de Michoacán, es sin duda, una de las que más destacan por su maravilloso sabor en todo México y tan es así, que en 2010 la cocina michoacana fue nombrada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO. ¡Por eso te traemos 7 deliciosos de Michoacán para celebrar el 15 de septiembre! Pozole estilo Michoacán El pozole nunca puede faltar en las fiestas patrias, pero ¿has probado el pozole michoacano? Éste se prepara con carne y cabeza de cerdo que le da un sabor totalmente diferente. Carnitas michoacanas ¡Las carnitas michoacanas son una fiesta de sabor! Por eso, son el platillo ideal para celebrar estas fiestas de orgullo nacional. Si no las has probado, ahora es el momento indicado para hacerlo.Corundas Las corundas son ese platillo legendario que se originó desde tiempos prehispánicos y no pueden faltarte para dar el Grito de Independencia. Se trata de unos tamalitos michoacanos triangulares, rellenas de queso, chilacas, carne de cerdo, vegetales o legumbres. Uchepos A diferencia de las corundas, los uchepos son tamales hechos a base de maíz con un toque de leche y de sabor dulce que no pueden faltar casi en ninguna celebración de Michoacán. Sopa tarasca La sopa tarasca es uno de los platillos más populares en la gastronomía de Michoacán, ya que cuenta con una salsita de frijoles difícil de resistir. ¡Es la receta perfecta para celebrar el 15 de septiembre! Enchiladas michoacanas Las enchiladas placeras michoacanas están hechas con salsa de chile guajillo, chile ancho y van acompañadas por cubitos de papa y zanahoria que les brindan un sabor increíble. ¡Te encantarán! Chongos zamoranos ¿Qué es una buena fiesta sin el postre? Y para postres mexicanos, no hay como los chongos zamoranos de Michoacán, un dulce hecho con leche, azúcar y canela. Son sumamente deliciosos. ¿Cuál de estos platillos de la comida michoacana prepaparás para celebrar las fiestas patrias?
Hay muchas formas de preparar la comida como hervir, escalfar, al vapor, freír, guisar y estofar, entre otros; pero hay una en particular que te brinda grandes ventajas para la salud: cocinar en horno.Hornear no sólo es para los panes o los postres, sino que puedes cocinar carnes, asar verduras o tostar. Y si tienes el horno adecuado, incluso puedes hornear por convección, es decir, de una forma más rápida y uniforme, o hasta freír sin usar enormes cantidades de aceite.Entre las ventajas más conocidas de cocinar tus alimentos en horno se encuentra reducir el tiempo de cocción y gastar menos gas, pero una de las más importantes es que puedes llevar una alimentación más saludable. ¡Sigue leyendo para conocer todas las ventajas que un horno te ofrece!Comida baja en grasaLos alimentos horneados se consideran más saludables debido a su bajo contenido en grasas. Cuando cocinas de esta forma, la comida sólo requiere una pequeña cantidad de aceite para iniciar el proceso de horneado.Además, dado que la cocción ocurre en un ambiente cerrado, no se pierde calor, lo que ayuda a quemar y liberar la grasa natural del interior de los alimentos mientras se cocinan, tanto así, que a veces no se requiere aceite para hornear.Conservación de nutrientes Dado que los minerales y algunas vitaminas son solubles en agua, pueden perderse o filtrarse mientras los alimentos se hierven. Hornear, por otro lado, usa calor seco que preserva minerales y vitaminas como la B y la C, o las vitaminas liposolubles, como la A, D, E y K, que de otra manera se filtrarían en el aceite de cocina al freír. Por estas razones, los alimentos horneados son más nutritivos.Te ayuda a mantener un peso saludableCuando la comida se fríe absorbe el aceite, y cuando los alimentos fritos se ingieren aumentan el contenido de grasas y calorías en el cuerpo, lo que contribuye al aumento de peso. En cambio, hornear requiere poco o nada de aceite y libera la mayor parte de la grasa natural de los alimentos.Si eres una persona que está buscando mejorar su alimentación, cocinar en horno podría ser un gran aliado para llevarlo a cabo y si consigues uno que además tenga una función para freír con aire, no sólo podrás cocinar de manera más saludable, sino que no tendrás que decirle adiós a la comida frita que tanto te gusta.El horno freidora de aire Óster, que ya está disponible en Liverpool, podría ser todo lo que necesitas para lograrlo, pues además de que en él puedes hornear, hornear por convección, asar y tostar, cuenta con una función para freír con aire con la cual utilizarás sólo una cucharada de aceite o menos para que ese antojo de papas te quede súper crujiente. Aprovecha que Delicias de la Cocina llegó a Liverpool para conseguir el tuyo y comienza a cocinar más saludable esos platillos que siempre soñaste.
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