Birria, un platillo mexicano sin fronteras
Recomendaciones Gastronómicas

Birria, un platillo mexicano sin fronteras

Por Fernanda Balmaceda - Enero 2021
¿Quién no ha disfrutado, e incluso revivido, con una rica birria? Ya sea en caldo o en taco, es uno de los platillos mexicanos más populares y sabrosos que ha conquistado a quienes la prueban. 

La birria es representativa del estado de Jalisco, en donde se preparaba originalmente con la técnica de la barbacoa, como bien explica el chef Ricardo Muñoz Zurita en el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana: la carne (principalmente de borrego o chivo) se sala y se unta con la salsa de chiles; se deja reposar 12 horas; se envuelve en hojas de maguey, junto con la marinada, y se introduce en una olla tapada y sellada con masa de maíz durante cuatro horas, o hasta que la carne se separe del hueso. Después se separa la carne del jugo, el cual se guisa con jitomate para después servirse en un rico caldo con la carne, cebolla y orégano al gusto.

Actualmente la birria casi no se prepara en hojas de maguey, sino que se cuece al vapor, en horno o en olla de presión. El tipo de carne también varía dependiendo la región. Además del borrego y el chivo, se utiliza carne de cerdo, carnero y ternera (como en Jalisco), pescado y pollo (Michoacán) o hasta cabrito (Colima) y res (Tijuana). También se combina más de un tipo de carne. Su regla es, sea cual sea su carne, es que se deja cocinar hasta que esté en su punto, así como su condimento especial con chiles y especias que le dan un sabor único. 

Birria de res estilo Tijuana 

La birria es emblemática de Jalisco pero la birria de res de Tijuana ha conquistado los paladares de Norteamérica, desde Los Ángeles hasta Nueva York.  

Visitar una birreria en Tijuana, ya sea en en puesto, carrito o establecimiento es olvidar las nacionalidades en la mesa. Los birrieros te despachan en español e inglés por igual. Te la sirven en caldo, taco o incluso en quesabirrias (tacos de birria con queso),  todos con sus salsas de casa y complementos obligados: cebolla, limón y cilantro. 

En una reciente publicación de Bill Esparza para Eater, destaca que la birria llegó a Tijuana desde Coatzingo, Puebla, y que para mediados de los años 80 ganó popularidad en Tijuana, misma que permeó en Estados Unidos hasta traducirse en camiones de birria en Los Ángeles y, más recientemente, en la oferta de este rico platillo en Nueva York. 

Y como afirma el dicho: para muestras falta un botón. Los Tacos de Birria del Río, en Tijuana, que se encuentran frente al mercado Hidalgo venden a diario 500 kilos de birria en cada jornada (de la 1 am a la 1 pm). Visitarlos es garantía de placer culinario y todo un espectáculo orquestado por grandes birrieros que despachan con maestría y velocidad media tonelada de birria en tan solo doce horas. 
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Calificaciones (7)
Héctor Barceinas Medellin
21/01/2021 17:07:45
Gran platillo nacional
Armado Morales
21/01/2021 08:44:19
La de Chivo es la Mejor
Alejandra Armendariz
21/01/2021 07:37:52
Muy interesante
Paola Monterroza Perilla
21/01/2021 06:17:06
Estupendo artículo!!!
Judith Nieto
21/01/2021 01:34:02
Excelente artículo, gracias!
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Identificamos al betabel por su característico sabor terroso y porque no es tan popular entre el gusto de muchos, sin embargo, es un gran ingrediente para incluir en tus comidas, pues está lleno de nutrientes como fibra, potasio, o vitamina C, y muchos otros beneficios del betabel.También conocido como remolacha, el betabel y el jugo de betabel están asociados con numerosos beneficios para la salud, entre los cuales están un mejor flujo sanguíneo, una presión arterial más baja y un mayor rendimiento en el ejercicio; varios de ellos se deben a su alto contenido en nitratos inorgánicos.Se pueden comer crudos o cocidos y a continuación te contaremos sobre todas las propiedades y beneficios del betabel en tu dieta diaria.Beneficios del betabel cuando lo incluyes en tus comidasCon una composición de 87% agua, 8% de carbohidratos y de 2 a 3% de fibra, una taza de betabel (de alrededor de 130 gramos) contiene menos de 60 calorías y alrededor de 1.6 gramos de proteína, aunados a 6.8 gramos de azúcar.Los betabeles son muy buenos cuando quieres aumentar tu ingesta de vitaminas y minerales de manera natural, pues son una gran fuente de ambos, por ejemplo:Folato (vitamina B9). Vitamina importante para el crecimiento normal de los tejidos y la función celular, y particularmente necesario para las mujeres embarazadas.Manganeso. Un oligoelemento esencial que el organismo usa para producir energía y proteger las células, fortalecer huesos, la coagulación sanguínea y para mantener un sistema inmunitario sano.Potasio. Una dieta rica en potasio puede reducir los niveles de presión arterial y tener efectos positivos en la salud del corazón.Hierro. Este es un mineral esencial con muchas funciones importantes en su cuerpo y necesario para el transporte de oxígeno en los glóbulos rojos.Vitamina C. Esta conocida vitamina es un antioxidante importante para la función inmunológica y la salud de la piel.Además de aumentar tu ingesta de vitaminas y minerales, otros beneficios en la salud del betabel son que promueve una presión sanguínea baja y una mayor capacidad para cuando te ejercitas.Estudios han mostrado que el betabel o su jugo pueden reducir la presión arterial hasta en 3 a 10 mm Hg en un periodo de unas pocas horas. Es probable que tales efectos se deban al aumento de los niveles de óxido nítrico, que hace que los vasos sanguíneos se relajen y dilaten.En cuanto al rendimiento físico, se ha demostrado que los nitratos en la dieta reducen el uso de oxígeno durante el ejercicio físico al afectar la eficiencia de las mitocondrias, los órganos celulares responsables de producir energía, por lo que el betabel y su jugo se utilizan para este propósito debido a su alto contenido de nitratos inorgánicos.Aquí te dejamos algunas ideas para incluirlo en tus comidas:Cómo hacer jugo de betabelEnsalada de betabel y zanahoriaDip de betabel
El Día del Niño es un momento para honrar a aquellos cuya fresca línea del tiempo está enmarcada por los aprendizajes y por el derecho a sentirse cuidados y protegidos. Pero, ¿qué es para un niño sentirse seguro? No es vaciar en ellos el compendio de necesidades maslowianas. Es hacerlos sentir amor, cercanía y sí, ponerles algunas reglas. A la hora de la comida, los límites no se salvan. Más allá de las medidas de convivencia, importa más el qué que el cómo. Lo que aprenden sobre la alimentación en sus primeros años es una suerte de herencia. La cosa está así: si los educamos a comer sano muy probablemente les regalaremos salud en el futuro. Y eso no es poca cosa. Eso sí, sin privarles el derecho a ser niños: no hay pizza mala si aparece mágicamente en la sala de la tele de vez en cuando. El tema de ser padre no es fácil. Imagino el dilema de muchos que desean lograr que sus hijos coman sano sin que los miren feo. Al final la mejor lección es el ejemplo. Ya lo decía Juan Gabriel: lo que se ve no se pregunta. En ese sentido hablarles de comer saludable no será tan poderoso como que te vean disfrutando de un plato desbordado en verduras. Jennifer Asencio, una de las nutriólogas de Kiwi Te cuida, numeró algunos consejos que te ayudarán en esa titánica y elemental tarea: la de crear buenos hábitos alimenticios en los niños para regalarles salud.1. El mejor desayuno, comida o cena es el que contiene los tres grupos de alimentos: carbohidratos, proteínas y lípidos. De los cereales hay que usar de preferencia los que son de bajo índice glucémico, como las tortillas. “Acostumbra a tus hijos a comer tortillas, a comer tostadas horneadas; evita que coman harinas procesadas como pan porque además son adictivas”, comenta Jennifer. Un buen desayuno sería un huevito estrellado sobre una tortilla al comal y decorado con rebanadas de aguacate y jitomate en forma de palmera. Rico y vistoso. 2. Los niños siempre nos pedirán comida chatarra y postres. Todo depende de la cantidad que les demos. Hazles las porciones más pequeñas, raciona para la semana. Invítalos a cuidarse y a comerlos una o dos veces por semana. 3. Enséñales a tener otro tipo de postres: una fruta es un postre, unos cacahuates, unas nueces, almendras o pistaches, también lo son. “Tenemos que cambiar la mentalidad de nuestros hijos. No por nada México ocupa el primer lugar en obesidad infantil”.4. Crea buenos hábitos alimenticios y horarios: que desayunen antes de empezar sus clases. Dales un refrigerio a media mañana, una comida completa por la tarde, un pequeño snack a la mitad de la tarde y la cena. Así estarán saciados antes de que se les ocurra pensar en comida chatarra. “Opta por snacks saludables: puedes picarles jícama entre comidas, preparar palomitas naturales sin mantequilla”, recomienda Jennifer. 5. La dieta de un niño es más que deditos empanizados y nuggets 24/7. Después de los tres años un niño puede comer de todo. “Si no los acostumbras desde pequeños, los niños no querrán comer, por ejemplo, un pescado a las finas hierbas”. 6. Inventa formas de comer. Hazles divertido el momento. Permite que toquen sus alimentos, los huelan. Dale forma y color a los platillos. “Hay que enseñarles que no le tengan miedo a la comida, que la disfruten, que la saboreen, que la tomen entre sus dedos para que empiecen a tener una relación amable y amistosa con ella”.7. Invita a tu hijo a la cocina. Entablar una comunión entre tu hijo y la comida lo hará acercarse a ella positivamente. “Dense oportunidad de comer un poco de chocolate mientras cocinan, disfruten el momento”. Ponles tareas fáciles que además los ayuden en su coordinación motora como revolver el huevo, hacer las bolitas en unas tortitas de atún o unas albóndigas. 8. Sé prudente con los alimentos azucarados. Un pan con leche no es un desayuno sano para todos los días. 9. Elige alimentos reales. No bases tu dieta ni la de tus hijos en alimentos procesados. “No está mal darles pizza de vez en cuando. Nada mejor que prepararla en casa haciendo tú misma la masa mientras ellos hacen el mismo procedimiento en su mesita. Pongan juntos los ingredientes y disfruten. Así crearán un lindo momento y comerán menos calorías”.10. Enséñales a relacionarse sanamente con los alimentos: de preferencia no establezcas con ella premios o castigos. Es importante que sepan que los dulces son pequeños lujos que les darás a veces, porque deseas cuidar de ellos. Si ya te dio ganas de cocinar junto a tus hijos, aquí te dejo algunas ideas divertidas. No te preocupes. El resto de la semana ya les prepararás recetas saludables que seguro les van a encantar. 
El aceite de jojoba tiene propiedades benéficas principalmente usadas en la cosmética, por lo que es muy común encontrarlo en una variedad de productos para el cabello, la piel y las uñas. Este aceite es una cera similar al aceite que se extrae de las semillas de la planta de jojoba.La planta de jojoba es un arbusto originario del suroeste de Estados Unidos, el cual crece en las regiones desérticas de Arizona, el sur de California y México. El aceite en sí es un salvador cuando tienes hebras dañadas que necesitan un refuerzo reparador de humedad y nutrientes, pero sin importar cuáles sean los problemas de tu cabello, el aceite de jojoba tiene el poder de brindar resultados para casi todas las necesidades.Aceite de jojoba: ¿para qué sirve en el cabello?Muchas cosas se dicen sobre los usos del aceite de jojoba y lo que puede hacer por tu cabello. Algunas son precisas y están respaldadas por investigaciones, mientras que otras pueden ser un poco inverosímiles.Sin embargo, el uso de la jojoba como humectante para el cabello y la piel sí está confirmado y estudiado dermatológicamente, por lo que el aceite de jojoba sirve como una microemulsión importante en los productos para el cuidado del cabello y ayudan a transportar los ingredientes activos del producto.En cuanto a para qué sirve el aceite de jojoba en el cabello, este puede prevenir la rotura de las hebras y fortalecer los mechones. También podría ser útil para tratar la caspa, el cuero cabelludo seco y la picazón del cuero cabelludo, y también podría usarse como antiinflamatorio y humectante para la piel.Pero si quieres usarlo como estimulante directo del crecimiento del cabello, los resultados aún no están respaldados por investigaciones, por lo que no es una alternativa como terapia para la calvicie de patrón (masculina o femenina), alopecia u otros trastornos de pérdida de cabello. Aun así, puede ser un gran producto para promover un cabello fuerte, sedoso y brillante.Cómo usar aceite de jojoba en el peloHay varias formas de usar aceite de jojoba, la más sencilla es aplicarlo directamente en tu melena. Para esto caliéntalo ligeramente para que sea más fácil de aplicar. Puedes hacerlo en la estufa o en un recipiente apto para microondas. Si tienes el cabello corto, sólo necesitarás aproximadamente 1 cucharada y 2 si tu cabello es más largo. Una vez caliente, aplica sobre el cabello sin ponerlo directamente sobre el cuero cabelludo y baja uniformemente hasta las puntas. Deja actuar durante unos 20 minutos y luego lava tu cabello con tu champú y acondicionador de siempre.También puedes agregar unas gotas de aceite de jojoba a tus productos (alrededor de 3 a 5 gotas), por ejemplo, a tu champú o acondicionador favorito antes de usarlo.
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
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