Cervezas para la primavera
Recomendaciones Gastronómicas

Cervezas para la primavera

Por Fernanda Balmaceda - Marzo 2021
La primavera se acerca y con ella la promesa de calor, flores y frutas en el paisaje y en nuestras mesas. Los cerveceros independientes en México han experimentado con los mejores productos de temporada para compartirnos una variedad de cervezas ideales para acompañar la primavera.

Suculenta
Suculenta es una de las marcas inspiradas en el desierto de la Baja que hacen mención a las cactáceas, como Peyote IPA, Cactus Wheat, entre otras, de Cervecería Baja Brewing Co, en Los Cabos, BCS. 

Porque el desierto también florece, esta primavera llega Suculenta. Una Saison de sequedad marcada, con notas sutiles a naranja y del color del sol del árido pero floreciente desierto. es de color amarillo intenso, con notas especiadas en aroma, un poco de gusto a pimienta y ligeras notas fenólicas y sutil sabor a naranja, presenta una sequedad marcada y es muy refrescante. Es perfecta para acompañar tablas de quesos, guacamole o mejillones a la mantequilla con ajo y perejil. Como postre, Suculenta y pie de limón es una mancuerna perfecta.

Sanctum
De Cervecería Calavera, en CDMX, llega Sanctum, una aromática cerveza de trigo para acompañar la frescura de los nuevos brotes y aromas de la primavera. Contiene hoja santa, que representa las creencias religiosas-paganas en las que se agradece a los dioses de la fertilidad por permitir que la naturaleza resurja nuevamente.

Con esta cerveza, sus creadores celebran el equinoccio y el despertar de la naturaleza después del letargo de un largo y oscuro invierno. “Con esta cerveza celebramos el nuevo ciclo de la tierra, el cual se relaciona con conceptos de renacimiento, renovación y resurgimiento”, afirman sus maestros cerveceros. La etiqueta de este año es una intervención de Filogonio Naxin, artista plástico mazateco, promotor de las lenguas y culturas indígenas de México.

Ave Rreal
Producida por la Cervecería Rrey, de Montorrey, Ave Rreal es una dunkel weissbier con Cold brew de café Tetecoloh, la acidez del café balancea perfectamente las notas caramelo propias del estilo dando como resultado una cerveza ámbar, sorprendentemente ligera. Para el maridaje, sus cerveceros recomiendan el asado de puerco, mole oaxaqueño o brisket tejano. 

Frambulosa
De la cervecería oaxaqueña Utopía Cervecería llega esta “fruit beer” de especialidad, elaborada con frambuesa de la mixteca oaxaqueña. El equilibrio de las maltas claras, lúpulos nobles y fruta fresca, hacen de Frambulosa una cerveza única y refrescante. Estas características, la hicieron acreedora a dos medallas de oro consecutivas; Copa Cerveza México 2019 y Copa Cervecera del Pacífico 2020, en la categoría de cervezas de frutas y especias. 

Esta cerveza se caracteriza por su color rojo frambuesa y su abundante espuma color rosada, la cual es fina y duradera. El aroma y sabor delicado a fruta fresca recién cortada, mezclada con el dulzor de la malta caramelo claro y balanceada con la acidez natural de la fruta de la baya, hacen que cada sorbo sea fabuloso.Pruébala con ensalada con frutas de carozo, pasta de cuatro quesos, postres con chocolate o un cheese cake de frutos rojos.

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La medicina es y está en uno. En la sanación energética actual, el camino es enseñar al paciente a sanarse a sí mismo, a encontrar medicina en lo que se escucha, en lo que se ve, se come y se decreta. Las tradiciones chinas milenarias afirman que es porque hay energía detrás de todo. Por eso, para ellos, el equilibrio significa salud y bienestar. Se habla mucho del Ayurveda indio como vía filosófica para curarse a través de la alimentación, pero como cultura madre, la china tiene mucho que aportar a la conversación. Regida por la filosofía tao, se explica que el cuerpo es unidad y no un compendio de partes autónomas, como se le aborda en la medicina occidental. Adicionalmente se dice que la teoría del ying y yang es intrínseca a la vida en general: está presente en los movimientos de la tierra, en las personas, en los alimentos.Bajo esa perspectiva todo tiene dos fuerzas: la positiva y negativa, el día y la noche, la luz y la sombra. A cada ying le corresponde un yang. Ni mucho, ni poco. Sólo el que equilibre. En una charla con el doctor del Instituto de Medicina China Osiris Triana, hace mención del columpio –un invento chino– como el mejor ejemplo de la sabiduría milenaria de aquel país: si te impulsas demasiado, saldrás volando. Con la inercia correcta, el juego es un disfrute. “La filosofía del yin yang surge de la observación de la naturaleza porque se considera que es el primer y el mejor maestro del hombre. Los antiguos comenzaron a entender que había ciclos en la naturaleza y que todos contaban con movimientos opuestos”, me explica Osiris.No todos necesitamos el mismo alimento. Hay que seleccionar la comida de acuerdo con la época del año, al clima particular del día, al estado de salud. “Nuestros órganos y sus afecciones o salud marcan el flujo de alimentos que necesitamos”, confirma Osiris. Como el tema es súper complejo, también hablé con José Adalberto Marín Ortiz, acupunturista y profesor de técnicas como Chi Kung y Kung Fu, quien asegura que no es casualidad que los chinos luzcan tan vigorosos y jóvenes a diferencia de los europeos, que desayunan pan y mermelada. Los chinos desayunan temprano, al alba, dice. Desayunan proteína y semillas que aumenten su energía vital.En la medicina china, el frío o el calor de las cosas y personas marca el paso: “los doctores se basan sobre todo en las manifestaciones de la naturaleza de la persona, incluso cuando tienen alguna enfermedad, se estudia la naturaleza de la enfermedad con la finalidad de regular la temperatura”, me confirma Adalberto. Adicionalmente me explica que en cada momento del día el cuerpo pide equilibrar la temperatura con los alimentos correctos. En la mañana, que hace frío, pide algo caliente; a medio día, algo que refresque, mientras que para la noche, lo mejor es elegir un guiso caliente y bajo en calorías. Osiris me cuenta que hay que observar las fluctuaciones de energía, de frío a calor, a lo largo del año: cuando la energía empieza a crecer es en la primavera; llega a su punto máximo en el verano. Cuando empieza a haber un retroceso en la energía Yang o energía de calor, comienza el otoño y, finalmente, cuando retrocede a su punto mínimo es el invierno. Esto determina el tipo de alimentos que necesitamos. La alimentación en la medicina tradicional china también observa la filosofía de los cinco elementos, en la que a cada estación le corresponde un elemento de la naturaleza: a la primavera le corresponde el elemento madera; al verano, el elemento fuego; al otoño, el metal, mientras que el invierno es el agua. A cada elemento le corresponde un órgano del cuerpo y un sabor frío o caliente que lo potencia. Por ejemplo, al elemento agua corresponde el riñón, por lo que hay que elegir alimentos que nutran y fortalezcan al riñón como el cordero o el frijol negro. Osiris lo explica así: al invierno le corresponde el elemento de agua que es un elemento ying, con una tendencia descendente fría, por lo que hay que balancear con alimentos de energía caliente. Asimismo, cada órgano tiene otra parte del cuerpo que lo fortalece o debilita. El órgano que potencia el riñón son los pulmones y su sabor es el picante, por lo que hay que consumir alimentos de esta naturaleza como cebolla, el jengibre o el ajo. “Poquito picante, porque si vamos al exceso, como en ejemplo del columpio, el movimiento va a ser demasiado fuerte y tendremos un desequilibrio”, concluye Osiris. Adalberto me indica que el hígado normalmente se congestiona o se “calienta” por estrés o por ira, por lo que personas con aflicciones en dicho órgano deben consumir alimentos amargos que lo refresquen. Los sabores dulces debilitan el vaso o sistema digestivo, en enfermedad habría que limitarlos, mientras que una persona con problemas de corazón debería evitar alimentos ácidos. Adicionalmente recomienda consumir alimentos lo más frescos posibles y masticar hasta lograr papillas, antes de engullir. Osiris, por su parte recomienda revisar qué es lo que requiere el cuerpo en cada momento del día y no guiarse por los antojos. En ello radica un amor real a nuestro cuerpo. El tema es recordar que la enfermedad es un desequilibrio de energía y que la recuperación de la salud está íntimamente relacionada con la armonización de aquello que entra al cuerpo: comida, pensamientos, estímulos y emociones.
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La Ciudad de México se ha convertido en el escenario ideal para sumergirse en las tradiciones culinarias de países de todos los continentes. Mes con mes, aparecen nuevas propuestas gastronómicas que deleitan nuestros paladares con novedosos platillos, sin embargo, hay una cocina que se ganó el corazón de los mexicanos desde hace ya varias décadas: la gastronomía libanesa. La comunidad libanesa comenzó a migrar a México a mitad del siglo XIX, pero también tras la Primera Guerra Mundial. A su llegada, el centro de la Ciudad de México comenzó a llenarse con todo tipo de maravillosas especias que han enriquecido la gastronomía mexicana, pero que también han dado paso a nuevos platillos. De acuerdo con el documental El Eterno Festín, producido por la Universidad Nacional Autónoma de México, la comida de Medio Oriente comenzó a venderse en pequeños restaurantes y dentro de las vecindades, pero hoy en día, la comida libanesa es una de las más populares en nuestro país. Tanto es así que ahora hay un gran número de restaurantes de comida libanesa y con influencias de Medio Oriente en México. Gracias a la llegada de los migrantes libaneses, ahora podemos disfrutar de platillos como el taco al pastor, un ícono de la comida mexicana a nivel mundial. Sin embargo, la fusión de sabores ha dado como resultado la tropicalización de platillos, pues es común encontrar kepe crudo con chile verde o tahini con cilantro y chile. Aunque la fusión de sabores es la muestra de que las cocinas mexicana y libanesa se complementan muy bien, las tendencias gastronómicas para 2022 que el comensal ahora está interesado en probar recetas auténticas y con una sazón casera, pues tienen el deseo de conocer las verdaderas tradicionales culinarias. En el caso de la gastronomía del Líbano, uno de los principales exponentes de esta tradición culinaria es Casa Kuri, un pequeño y acogedor restaurante ubicado en la colonia Condesa. El chef Naguib Kuri, de madre libanesa y abuelos sirios, ha sido el encargado de traer los verdaderos sabores del país de Medio Oriente hasta la CDMX.También puedes leer: 10 recetas para conocer la gastronomía del LíbanoDar a conocer los sabores más auténticos del Líbano se ha convertido en la misión del chef Naguib, pero le da un giro al presentar platillos tradicionales con un estilo fine dinning, además, utiliza ingredientes de la más alta calidad, los cuales prepara a través de técnicas familiares que ha heredado. En la mayoría de los restaurantes libaneses suelen servirse porciones abundantes de hummus, baba ganoush, arroz con fideo, kibbeh bola, kibbeh crudo, shawarma, falafel, hojas de parra y otras delicias, sin embargo, disfrutar de una comida en Casa Kuri es viajar a través de los sabores más auténticos del Líbano, pues según el chef, recrea los platillos que puedes disfrutar en Beirut. Este pequeño restaurante es el ejemplo perfecto de que la alta cocina puede combinarse a la perfección con recetas familiares, pues el pollo con jocoque, papas cambray y paprika, receta de su madre, es un platillo imperdible. Otro de sus platos insignia, el cual no encontrarás en otros restaurantes, es el kibbeh damasco, el cual se prepara con cebollas caramelizadas y piñón. Si nunca has probado este tipo de cocina, te recomiendo pedir el menú “Comiendo en Beirut”, el cual te permitirá probar los platillos más representativos de Casa Kuri. Si tienes ganas de probar algo diferente, entonces tienes que pedir el menú de degustación, el cual consta de 12 tiempos que el chef crea al momento y también incluye una botella de vino. Para cerrar tu comida con broche de oro, no te pierdas los mejores dedos de novia de la ciudad, los cuales son preparados por la mamá del chef. Otra excelente opción para la hora del postre es el pastel de 85% de cacao con betabel. Casa Kuri es un restaurante que ofrece una experiencia que va más allá de la comida comercial libanesa, pues sus platillos son honestos y preservan los sabores más auténticos del Líbano al usar ingredientes de la mejor calidad.*Fotos tomadas de Casa Kuri en Instagram
La medicina es y está en uno. En la sanación energética actual, el camino es enseñar al paciente a sanarse a sí mismo, a encontrar medicina en lo que se escucha, en lo que se ve, se come y se decreta. Las tradiciones chinas milenarias afirman que es porque hay energía detrás de todo. Por eso, para ellos, el equilibrio significa salud y bienestar. Se habla mucho del Ayurveda indio como vía filosófica para curarse a través de la alimentación, pero como cultura madre, la china tiene mucho que aportar a la conversación. Regida por la filosofía tao, se explica que el cuerpo es unidad y no un compendio de partes autónomas, como se le aborda en la medicina occidental. Adicionalmente se dice que la teoría del ying y yang es intrínseca a la vida en general: está presente en los movimientos de la tierra, en las personas, en los alimentos.Bajo esa perspectiva todo tiene dos fuerzas: la positiva y negativa, el día y la noche, la luz y la sombra. A cada ying le corresponde un yang. Ni mucho, ni poco. Sólo el que equilibre. En una charla con el doctor del Instituto de Medicina China Osiris Triana, hace mención del columpio –un invento chino– como el mejor ejemplo de la sabiduría milenaria de aquel país: si te impulsas demasiado, saldrás volando. Con la inercia correcta, el juego es un disfrute. “La filosofía del yin yang surge de la observación de la naturaleza porque se considera que es el primer y el mejor maestro del hombre. Los antiguos comenzaron a entender que había ciclos en la naturaleza y que todos contaban con movimientos opuestos”, me explica Osiris.No todos necesitamos el mismo alimento. Hay que seleccionar la comida de acuerdo con la época del año, al clima particular del día, al estado de salud. “Nuestros órganos y sus afecciones o salud marcan el flujo de alimentos que necesitamos”, confirma Osiris. Como el tema es súper complejo, también hablé con José Adalberto Marín Ortiz, acupunturista y profesor de técnicas como Chi Kung y Kung Fu, quien asegura que no es casualidad que los chinos luzcan tan vigorosos y jóvenes a diferencia de los europeos, que desayunan pan y mermelada. Los chinos desayunan temprano, al alba, dice. Desayunan proteína y semillas que aumenten su energía vital.En la medicina china, el frío o el calor de las cosas y personas marca el paso: “los doctores se basan sobre todo en las manifestaciones de la naturaleza de la persona, incluso cuando tienen alguna enfermedad, se estudia la naturaleza de la enfermedad con la finalidad de regular la temperatura”, me confirma Adalberto. Adicionalmente me explica que en cada momento del día el cuerpo pide equilibrar la temperatura con los alimentos correctos. En la mañana, que hace frío, pide algo caliente; a medio día, algo que refresque, mientras que para la noche, lo mejor es elegir un guiso caliente y bajo en calorías. Osiris me cuenta que hay que observar las fluctuaciones de energía, de frío a calor, a lo largo del año: cuando la energía empieza a crecer es en la primavera; llega a su punto máximo en el verano. Cuando empieza a haber un retroceso en la energía Yang o energía de calor, comienza el otoño y, finalmente, cuando retrocede a su punto mínimo es el invierno. Esto determina el tipo de alimentos que necesitamos. La alimentación en la medicina tradicional china también observa la filosofía de los cinco elementos, en la que a cada estación le corresponde un elemento de la naturaleza: a la primavera le corresponde el elemento madera; al verano, el elemento fuego; al otoño, el metal, mientras que el invierno es el agua. A cada elemento le corresponde un órgano del cuerpo y un sabor frío o caliente que lo potencia. Por ejemplo, al elemento agua corresponde el riñón, por lo que hay que elegir alimentos que nutran y fortalezcan al riñón como el cordero o el frijol negro. Osiris lo explica así: al invierno le corresponde el elemento de agua que es un elemento ying, con una tendencia descendente fría, por lo que hay que balancear con alimentos de energía caliente. Asimismo, cada órgano tiene otra parte del cuerpo que lo fortalece o debilita. El órgano que potencia el riñón son los pulmones y su sabor es el picante, por lo que hay que consumir alimentos de esta naturaleza como cebolla, el jengibre o el ajo. “Poquito picante, porque si vamos al exceso, como en ejemplo del columpio, el movimiento va a ser demasiado fuerte y tendremos un desequilibrio”, concluye Osiris. Adalberto me indica que el hígado normalmente se congestiona o se “calienta” por estrés o por ira, por lo que personas con aflicciones en dicho órgano deben consumir alimentos amargos que lo refresquen. Los sabores dulces debilitan el vaso o sistema digestivo, en enfermedad habría que limitarlos, mientras que una persona con problemas de corazón debería evitar alimentos ácidos. Adicionalmente recomienda consumir alimentos lo más frescos posibles y masticar hasta lograr papillas, antes de engullir. Osiris, por su parte recomienda revisar qué es lo que requiere el cuerpo en cada momento del día y no guiarse por los antojos. En ello radica un amor real a nuestro cuerpo. El tema es recordar que la enfermedad es un desequilibrio de energía y que la recuperación de la salud está íntimamente relacionada con la armonización de aquello que entra al cuerpo: comida, pensamientos, estímulos y emociones.
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