La joya más escondida de México: Mazatlán
Recomendaciones Gastronómicas

La joya más escondida de México: Mazatlán

Por Kiwilimón - June 2013
Si estás pensando a dónde viajar en estas vacaciones, Mazatlán tiene todo lo que uno puede querer para un sitio vacacional. Sin multitud de personas, ni precios elevados, solo una estancia tranquila, con sol, arena y un mar cristalino. Además es el único lugar en donde la historia y la naturaleza se juntan, ya que su centro histórico empieza a la orilla del mar. La zona dorada, que es donde se encuentran muchos hoteles y restaurantes, cuenta con kilómetros y kilómetros de playas, algunas cuentan con olas lo suficientemente altas y han llamado la atención de los surfistas. Tal vez, Mazatlán a primera vista parezca otra ciudad más, pero una vez estando ahí, encontrarás el pueblo tan apasionado que es, lleno de cultura, comida única, vistas maravillosas y gente muy amable. Sin dudar, no solo la arena dorada y el mar cristalino es lo que hay por visitar, también hay cosas que no te puedes perder como el centro histórico, la isla de la piedra, el faro, el acuario,  un viaje a lo largo del malecón en las tradicionales “pulmonías” (carritos de golf como taxis)  y si viajas en temporada, un partido de beisbol o el carnaval. Y sin afán de dejarlo al final pero para puntualizar la importancia que tiene, la gastronomía local sin duda, es uno de los atractivos que más podemos resaltar de su riqueza turística, no por nada Mazatlán es considerada La Capital del Camarón. No puedes dejar de disfrutar un rico ceviche de camarón o pescado, el marlín ahumado, la machaca de camarón, los tacos gobernador hechos con camarón preparado, queso y una salsa de vino blanco.  Cabe mencionar, que el chilorio es originario de esta zona de Sinaloa, y lo puedes consumir en tacos, con salsa, limón o tan solo un poco de cebolla. Para refrescarte puedes encontrar una larga lista de bebidas, entre las más tradicionales están las aguas frescas de cebada, de ciruela y coco. O si lo prefieres, podrás disfrutar de una cerveza helada, con tus pies en la arena, a la orilla del mar. No dejes de visitar este verano la hermosa “Perla del Pacífico” porque tiene muchas cualidades turísticas para ofrecerte. ¿Qué más puedes pedir? Sol, playa, comida riquísima, bebidas refrescantes y la compañía de tus seres queridos. Para que aproveches los sabores de Mazatlán desde tu casa, te dejamos algunas recetas deliciosas:  

Recetas de cocina:

Chilorio

Esta rica receta de chilorio es ideal para comerla en tacos con tortillas de harina, arroz, frijoles y guacamole. Es típica de la región de Sinaloa. Ingredientes:
  • 1 ½ kilo de carne de cerdo maciza, cortada en cubos
  • 1 ½ taza de agua
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 3 chiles anchos
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/3 taza de perejil picado
  • 2 ajos pelados
Para ver el modo de preparación de esta receta, haz click aquí  

Aguachile de Camarón

Prepara un rico aguachile típico de la cocina sinaloense, igualito al que preparan en las playas de Mazatlan, no dejes de probarlo. Ingredientes:
  • 3 docenas de camarón mediano crudo
  • 1 taza de jugo de limón exprimido
  • 1 cebolla morada cortada en rodajas
  • 1 ½ pieza de pepinos, pelados, sin semillas y picados en cuadritos
  • Chile chiltepín en polvo
  • Sal al gusto
  • Aguacate para decorar
Para ver el modo de preparación de esta receta, haz click aquí   Sin duda, Mazatlán es el destino turístico que tienes que visitar, porque encontrarás todo lo que estás buscando: historia, cultura, comida, gente amable y tranquilidad, la mejor opción para relajarte en estas vacaciones.
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Por Marcelo Aguilar ElizondoEl fuego nos hipnotiza, nos apasiona, nos transporta a nuestros inicios. Siempre ha sido un medio para crear comunidad, nuestros antepasados empezaron a socializar y a crear lazos más fuertes entre ellos cuando, al descubrir el fuego, tuvieron que esperar a que los alimentos se cocinaran. El fuego es un gran transformador y la humanidad no sería lo que hoy conocemos de no haberlo conocido.  Cualquier pretexto es bueno para hacer una “carne asada”, pero sobre todo, está presente en los momentos más relevantes en los que creamos recuerdos. La convivencia inicia desde que encendemos el carbón hasta que terminamos la sobremesa, donde todos tienen cabida, desde el parrillero, hasta los que lo apoyan en el proceso del asado y los comensales.  Una de las primeras preguntas que nos hacemos es, ¿cómo iniciamos el fuego de manera correcta para nuestra carne asada? Primero que nada es recomendable iniciar el fuego en un lugar fuera de nuestra parrilla, de esta forma nos aseguramos de mantener temperaturas a largo plazo sin necesidad de perder tiempo o temperatura en nuestro asador.  Para poder iniciar el fuego necesitamos 3 elementos: combustible, ignición, y oxígeno.  Combustible  Nuestro combustible puede ser leña, carbón o briquetas, no es recomendable usar maderas resinosas como combustible ya que transmitirán sabores no deseados a nuestra comida.  El carbón, por lo general, está hecho de maderas duras, por ejemplo, el mezquite, el nogal o el encino, ya que alcanzan temperaturas más altas y además tardan mucho más en consumirse, lo cual las hace ideales para cocinar a la parrilla. Es importante esperar a que nuestro combustible esté a punto para cocinar, nuestro indicador será el color rojo intenso o la capa de ceniza blanca encima de las brasas.  En el caso de utilizar leña, hay anticipar tiempos, ya que llevará unas 2 horas  aproximadamente para que la brasa esté lista para cocinar.  Ignición Podemos lograr nuestra ignición con una servilleta con aceite o maderas resinosas como el ocote, no es recomendable utilizar líquidos inflamables, o derivados químicos ya que pueden llegar a contener sustancias químicas tóxicas que la madera y el carbón absorben, transmitiendo sabores y contaminando nuestra comida. Oxígeno No es lo mismo hacer una carne asada en Hermosillo que en la ciudad de México, ya que dependiendo de la altura sobre el nivel del mar varía la cantidad de oxígeno en el ambiente. Entre mayor altitud menos oxígeno. El oxígeno es clave para que nuestro carbón encienda, es esencial que nuestro carbón tenga pequeñas ranuras por donde circule el aire para que el fuego pueda hacer la combustión, además es indispensable para el control del fuego, entre más oxígeno mayor temperatura, entre menos oxígeno menor temperatura. En los asadores con tapadera, el oxígeno es indispensable para controlar la temperatura ambiente dentro del mismo, la cual podemos controlar abriendo o cerrando las entradas de aire. El parrillero argentino cuenta con un brasero a un lado de su parrilla, en la cual colocan la leña, la encienden y esperan que la leña se convierta en brasas, las cuales, caen en la parte de abajo para posteriormente con una pala trasladarlo a la parrilla creando zonas con diferentes intensidades en la temperatura.  Existe otra herramienta llamada chimenea de metal o iniciador de carbón, que cuenta con una forma cilíndrica, donde colocamos nuestro carbón y por la parte de abajo agregamos ignición para encenderlo. De igual forma esperamos a que el carbón esté en su punto, para posteriormente trasladarlo a nuestro asador.  También pueden realizar el método del volcán, armando una pequeña fogata colocando los trozos más grandes de carbón abajo, y los demás arriba, dejando un hueco en el centro, con pequeños espacios para que circule el aire. En la parte central agregamos ignición con una servilleta con aceite u ocote y encendemos con un cerillo o encendedor y esperamos a que el carbón encienda para acomodarlo en nuestro asador.  Espero que estos tips les sean de utilidad, y los aprovechen en su próxima Carne Asada en compañía de sus seres queridos. #ElFuegoNosUne. Marcelo Aguilar Elizondo, maestro parrillero, es representante Sociedad Mexicana de Parrilleros Capitulo Sonora. Conoce más tips en: @marceloaguilarmx
Una alimentación correcta y balanceada nos ayuda a sentirnos bien y es fundamental para tener una buena salud. Sabemos que en casa la familia es la más importante, por eso en #KiwiTeCuida tenemos una sección dedicada a recetas de comida saludable para toda tu familia, con las cuales podrás organizar tus menús semanales y sentirte bien con lo que preparas, pues están avaladas por una nutrióloga profesional y la USDA. Para inaugurar el reto de la semana que dedicaremos a cocinarle saludable a tu familia, tendremos una clase en vivo muy especial este lunes 14 de junio, a las 18 horas, con el chef Mau Eggleton, quien te enseñará a preparar unas tortitas de chayote en salsa de chipotle que son perfectas para nutrir a todos en casa. Además, en esta clase contaremos con la participación de Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y Gina Rangel, chef y health coach, para que les preguntes todo lo que quieras saber para cocinar de forma saludable a tu familia. Algunas de las recomendaciones que nos adelantan las nutriólogas es que compres ingredientes frescos para cocinar, en lugar de alimentos procesados; que consumas frutas y vegetales de la temporada; que introduzcas semanalmente un ingrediente nuevo a la dieta familiar y, sobre todo, que cocines con toda la familia, para que los hagas conscientes de los ingredientes, los procesos y todo lo que hay detrás de cada bocado que se llevan a la boca. ¡Además te divertirás en grande con ellos! ¡Te esperamos este lunes 14 de junio en nuestra clase en vivo a través de nuestro Facebook e Instagram oficial! 
La gastronomía española es famosa por su tradición, sus ingredientes y su gran variedad, por lo que muchos conocemos algunos de sus platillos más emblemáticos, desde la paella, hasta su botana característica: las croquetas de jamón.La historia de la cocina española tiene mucho que ver con la ubicación geográfica del país, el cual se encuentra en la Península Ibérica, rodeada de aguas casi en su totalidad, así que naturalmente, esto hace del marisco uno de los pilares de la gastronomía española y es la causa de la dieta generalmente mediterránea del país. El resto del terreno diverso de España incluye cadenas montañosas, exuberantes pastos, extensas costas y fértiles tierras de cultivo, y proporciona una variedad de productos frescos. Pero también su cercanía con otros países, como Francia, le ha heredado platillos como las croquettes o croquetas, una botana ya típica que se sirve como tapas en bares y restaurantes, rellenas de diversos ingredientes, como bacalao, jamón, espinacas o pollo, por ejemplo.Estos pequeños y deliciosos bocados nacen de las sobras, pues con ellos se aprovecha lo que quedó de cocidos y estofados anteriores. Ahora las croquetas son tan famosas y tan españolas, que incluso tienen una fecha en el calendario destinada a ellas.De acuerdo con el sitio de cocina español Cocinatis, el secreto para las croquetas está en la bechamel, pero también en 6 puntos claves de la preparación:La masa no debe tener grumos: el tip para conseguir esto es templar la leche antes de añadirla al sartén.Cuela la harina: el nombre para esto es tamizar, pero se trata de colar la harina para que queda más fina y se eviten los grumos.Usa una batidora de globo: no hay mejor forma de asegurarte de que la bechamel quedará perfecta que usando una batidora de globo para mezclarla.Fríe el jamón: este paso dará más sabor si lo haces antes de añadir la harina y la leche.Elige bien tu empanizador: para que queden muy crujientes, como debe ser, reboza tus croquetas dos veces, o prueba hacerlas con panko.Hornea en lugar de freír: si quieres una versión un poco más ligera, prueba meter las croquetas al horno, rociarlas con aceite en aerosol y cocinarlas a 200 °C por alrededor de 15 minutos.
El universo de los tacos es infinito si tomamos en cuenta lo que constituye un taco en sí. Se dice que un taco se compone, en su expresión más básica y elemental, de tortilla, el relleno que se asentará al centro de ésta y la salsa que corona el conjunto. La tortilla es ese sol de maíz que ilumina y engloba y atraviesa y traspasa y envuelve en un todo la mexicanidad o, más bien, aquello que el Estado-Nación nos ha machacado bajo el paraguas de “lo mexicano”. Alejandro Escalante describe en La Tacopedia estos elementos como “la santísima trinidad de México”.  Hay días que despierto pensando en tacos debido a mi caprichosa naturaleza antojadiza y, en los últimos meses, también hay jornadas en que hablo de tacos todo el santo día. En ocasiones me impongo un ejercicio de autoexaminación y, para el caso, quisiera asumir que todo mexicano se ha cuestionado lo mismo: ¿cuál es mi taco preferido?  Hoy amanecí pensando en el taco placero: ese taco sencillo que nace de la mera espontaneidad de juntar esto y aquello que se ha traído del mandado en un taco, a manera de un tentempié o de preludio de una comilona. De acuerdo con el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, el taco placero también se conoce como taco de plaza y es típico del centro del país. En Tlaxcala se puede acompañar también de requesón y quelites como pápalo, pipicha o cilantro.  Se dice o se considera que el taco placero puede contener: 1) tortilla, 2) chicharrón, 3) guacamole o aguacate, 4) salsa, 5) queso fresco, 6) nopales. Un taco que incluya estos seis elementos será digno de respetarse; no obstante, el taco placero puede incluir una combinación aleatoria de los mismos como: 1, 2, 4 o 1 ,3, 4, 5 o 1, 3, 4, 6 o, incluso, 1, 2, 5, 3. La tortilla, el chicharrón y la salsa constituyen un taco placero minimalista, pero no por ello simplón. Cada uno de estos elementos carga a sus espaldas siglos de cultura alimentaria que se ha forjado en el territorio mexicano a fuerza de comal, cazo de cobre y molcajete.  En el taco placero también está entrelazada la acción de salir a la compra de ingredientes y “echarse un taco” en el camino. En este sentido, el taco placero es también un taco que se come a contrabando, un taco que es premio, consuelo y mata hambre para los que llevan a cuestas la canasta o la bolsa del mandado. Mi papá no perdona el taco placero. Es sabido en mi familia -especialmente por mi madre- que antes de que la mesa esté puesta y las viandas listas para la carne asada, mi santo padre ya tiene media estocada porque él fue el encargado de ir al mercado.  La evidencia es clara: el chicharrón está pellizcado, el aguacate está a medio cortar y, como arte de magia, el hambre que mueve muchas de las acciones de mi padre se ha domeñado y su urgencia rabiosa por comer ha desaparecido. El taco placero también es un abreboca. Una vez dispuestos todos los ingredientes sobre la mesa, hay que moverse rápido, codo a codo entre los comensales, para armar el taco al gusto personal. El taco placero es público y a la vez casero. El taco placero es universal y también particular, pues cada uno lo construye a su modo y costumbre. El taco placero es chairo, para nada fifí; es ambulante, es antojadizo, es resistencia económica en el haber doméstico. Por último, el taco placero no tiene género; es decir, no está asociado al personaje masculino del taquero o la acción femenina de cocinar un guisado. El día de hoy mi taco favorito es el taco placero porque me recuerda a los días de la visita al tianguis con mis padres. Al taco placero no le ha tocado el tiempo y, aunque nosotros hemos cambiado, el taco placero permanece crujiente, picante, fresco, siempre jovial y listo para el convivio en familia. El taco placero es un taco que parece almuerzo, que es comida, que es antojo. El día de hoy, ¿cuál es tu taco preferido? Receta de salsa de guacamole 1 aguacate 1 rama de cilantro ¼ de cebolla 3 tomates verdes 3 chiles serranos 1 diente de ajo el jugo de 1 limón 2 cdas de aceite de oliva Sal y pimienta al gusto Hay que licuar el aguacate, el cilantro, la cebolla, los tomates, los chiles serranos, el diente de ajo y el jugo de limón. Muele hasta lograr la consistencia deseada. Agrega el aceite de oliva e incorpora bien. Salpimienta al gusto. 
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