Lleva China a tu mesa con estas recetas de comida china
Recomendaciones Gastronómicas

Lleva China a tu mesa con estas recetas de comida china

Por Kiwilimón - Agosto 2014

La comida china es una de las más famosas en el mundo y por buenas razones.

Además de ser deliciosa, la cocina china es una gastronomía sana y llena de sabor que suele ser compartida con la familia y amigos.

Por si quieres llevar un poco de China a tu mesa, sigue estas cinco recetas de comida china para crear todo un festín de comida oriental.

1) Dumplings

Esta pasta wonton rellena es la típica entrada de la comida china, prepararlos doraditos y sírvelos como botana.

2) Arroz frito

Uno de sus platos fuertes más conocidos es el arroz frito, es llenador, está repleto de verduras y proteína por lo que es una comida muy completa.

Sigue esta receta, paso a paso, para aprender a hacer yakimeshi:
como hacer yakimeshi

3) Pollo hunan


Este pollo especiado con diversas hierbas y salsas está lleno de sabor y es un perfecto acompañante para cualquier especialidad de arroz.
Receta de Pollo Oriental Hunan

4) Sopa china hot and sour


Otra especialidad china es lograr ese balance perfecto entre lo picante y lo acidito. Con esta sopa llena de sabor lograrás ese delicioso sabor acompañado otro ingrediente clásico: tofu.

5) Carne y Verduras al Wok


Prueba esta completa y deliciosa comida preparando un delicioso wok de carne y verduras.


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El pollo es uno de los principales ingredientes dentro de la cocina mexicana, pues se puede preparar asado, frito, al horno, el caldo y de mil maneras más. Sin embargo, es importante que no laves antes de cocinar las recetas con pollo que kiwilimón tiene para ti, aquí te explicamos por qué. Los peligros de lavar el pollo crudoMuchas personas lavan el pollo antes de cocinarlo, sin embargo, los expertos señalan que esto podría tener graves consecuencias para la salud. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC) indican que, en muchas ocasiones, el pollo puede estar contaminado con la bacteria Campylobacter, con salmonela o con la bacteria Clostridium perfringens. Cuando tú mojas en pollo, las bacterias podrían llegar a otras superficies a través del agua que salpica. Recuerda que puedes enfermarte de gravedad si consumes otros alimentos o bebidas que han sido contaminas con pollo crudo, podrías enfermarte, pues esa ahí donde se encuentran 3 temibles bacterias. Por otro lado, si no cocinas bien el pollo, podrías enfermarte. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la bacteria Campylobacter está dentro de las cuatro primeras causas detrás de la diarrea a nivel mundial y también se considera como la “la causa bacteriana más frecuente de gastroenteritis en el mundo”. Cabe mencionar que las infecciones causadas por esta bacteria pueden llegar a ser mortales en niños pequeños o en ancianos. Es por esto que es muy importante no lavar el pollo y cocinarlo muy bien. En cuanto a la salmonela, al igual que la Campylobacter, esta bacteria es una de las principales causas de enfermedades diarreicas a nivel mundial. Aunque la mayoría de los casos de salmonelosis no son graves, estos pueden llegar a ser mortales en algunas ocasiones. Para evitar contraer salmonela, lo mejor es no lavar el pollo, cocinarlo muy bien y seguir las reglas básicas de higiene. La bacteria Clostridium perfringens también causa diarrea y en algunas ocasiones puede llegar a ocasionar gastroenteritis, sin embargo, en casos extremos puede llegar a dañar el intestino delgado. Esta bacteria se encuentra en el pollo. ¿Por qué no se puede debe lavar el pollo?El pollo crudo no debe lavarse con agua, ya que puede contener las 3 bacterias mencionadas anteriormente, las cuales pueden transferirse a otros alimentos, trastes y bebidas debido a que el chorro de agua suele salpicar. ¿Cómo limpiar el pollo?Antes de cocinar el pollo, colócalo sobre una tabla limpia y pasa una toalla de papel por el pollo, de esta manera eliminarás el exceso de agua. RecuerdaRecomendaciones antes de cocinar polloColoca en pollo dentro de una bolsa limpia y bien sellada, para que el jugo no contamine otros alimentos.Lávate las manos antes y después de agarrar el pollo crudo.Usa una tabla solo para el pollo, así evitarás contaminar otros alimentos.Lava todos los utensilios y recipientes que hayan estado en contacto con el pollo crudo.Cocina el pollo muy bien, si está crudo, no te lo comas.
Empezar tu huerto en casa es fácil, actualmente existen cursos en línea como los de La Aldea Avándaro y otras instituciones que te llevan de la mano con especialistas en agricultura ecológica para que inicies de cero, en una maceta, en una terraza o en un jardín. Es momento de transformar de una manera sustentable esas extensiones de jardín cubiertas con pasto, o esa terraza, o balcón, en áreas de cultivo donde cada temporada podrás cosechar vegetales y frutas, así como hierbas aromáticas y leguminosas para tu cocina. Qué considerar para el cultivo de tu huerto en casa Es importante para cultivar tus propios alimentos, además de un espacio con horas de sol y aire natural, un suelo vivo y agua. Ubicación del huerto De suma importancia es el espacio disponible que tengas en casa. Si tu huerto será interior puedes usar macetas, huacales, tubos de PVC o cualquier recipiente resistente. Si estará en el jardín, delimita el área y toma en cuenta la orientación del sol. Ubica el huerto en un lugar donde la mayor parte del día esté soleado, de preferencia por las mañanas. Evita instalar el huerto donde tengan acceso mascotas o donde haya corrientes de aire. Si construyes el huerto en el patio es importante contar con una toma de agua cerca. Para el éxito del huerto es indispensable saber qué sembrar. Por ejemplo, plantas con fruto como el jitomate, la calabaza, el chayote, el chile o la fresa requieren contar con 6 horas de sol al día. Para sembrar plantas de hojas como la lechuga, la acelga, la espinaca o el cilantro se requieren 3 horas al día de sol. Diseño Para el diseño del huerto hay que tomar en cuenta si el espacio es cerrado como una habitación o es abierto como un patio, balcón, terraza, azotea o jardín. Hay dos formas para confeccionar un huerto: cultivando directamente en el suelo o en recipientes como botes, cubetas, huacales, macetas o botellas. Herramientas Las herramientas básicas que debes tener para iniciar tu huerto en casa son pala, bieldo y tijeras. Semillas En el mercado hay variedad de semillas orgánicas o agroecológicas, pequeñas o grandes, dependiendo de su tamaño se siembran a diferentes profundidades. Para garantizar la germinación de tus semillas debes tener en cuenta los siguientes factores: Humedad: controlar la cantidad de agua que se aplica, ya que al penetrar activa las semillas y comienza el proceso de germinación. Temperatura: para que una semilla germine es necesario mantener la temperatura en un rango promedio de entre 20º C a 30º C. Oxígeno: al sembrar la semilla aumenta su respiración, por lo que es importante la profundidad a la que debe sembrarse. Cuando siembres, debes tener cuidado de no aplastar o empujar con fuerza la semilla porque se puede lastimar. Suelo vivo El suelo o la tierra son elementos indispensables para el buen resultado de un huerto orgánico o agroecológico en casa, ya que alimenta las plantas y ayuda a mantener el equilibrio de nutrientes necesarios para evitar plagas y enfermedades.  La composta es un tipo de tierra hecha con base en desechos orgánicos a partir del proceso de compostaje, donde microorganismos descomponen la materia orgánica hasta generar un tipo de abono que contribuye a mejorar el ambiente y enriquecer los cultivos. Materia orgánica  Materia verde: vegetación verde, las plantas verdes que cortamos o que podemos sembrar para este propósito como las leguminosas y las hojas verdes de algunos árboles, entre otras. También se incluyen los desperdicios de alimentos. Materia seca: vegetación seca, las plantas secas como paja, que puede ser de maíz, pasto seco y paja de los cereales como el trigo, por ejemplo. Lombricomposta: tierra con cierto tipo de lombrices que se añade a la pila tradicional de composta. Este proceso de añadir lombrices rojas de California o Eisenia foetida y transformar la composta en lombricomposta consigue un hummus de mayor calidad. Microorganismos: estos pequeños ayudantes son los encargados de dar estabilidad al suelo, formar agregados, mejorar su aireación, combatir silenciosamente enfermedades y optimizar la disponibilidad de todos los nutrientes. Fuente de Nitrógeno: todos los componentes orgánicos (construidos con base en carbono) del suelo tienen nitrógeno. Desde los más estables y lentamente mineralizables como el hummus de lombrices, como los más degradables como la materia vegetal o los animales en descomposición, están compuestos de nitrógeno que en algún momento será mineralizado y absorbido por la planta. Fuente de Fósforo: en general los abonos y compostas son buenas fuentes de fósforo, con alta disponibilidad para las plantas.  Fuentes de Potasio: Abonos y compostas son materiales variables en su composición, por lo que contienen concentraciones diferentes de potasio. El potasio en estas fuentes está ampliamente disponible para las plantas. Las aplicaciones repetidas en grandes cantidades de abonos resultan en la acumulación de potasio en el suelo. Es necesario conocer el origen de los materiales, ya que el compostaje o la digestión animal producen nutrientes. Cobertura: en climas cálidos y secos es conveniente mantener el suelo cubierto para evitar pérdidas de humedad por evaporación. Las aguas de desecho de la casa o de establos pueden ser usadas para regar en las épocas secas.  Agua: cerca del 90% del peso de una planta proviene del agua. Los cultivos producen una buena cosecha cuando reciben una correcta cantidad de este líquido en el momento oportuno. La planta toma la mayor parte de agua que necesita a través de sus raíces; por lo que es necesario que el suelo retenga una suficiente cantidad de humedad para promover el crecimiento de los cultivos. Ningún suelo es completamente compacto, tiene pequeños orificios denominados poros, que permiten la respiración de las raíces y el movimiento del agua.Sustratos Los sustratos orgánicos son materiales sólidos que se usan para cultivar plantas en contenedores, los cuales permiten que la raíz se sujete de ellos. Busca aquellos que resultan después de una serie de procesos biológicos naturales para poderlos utilizar, tales como: Turba Composta o lombricomposta Tierra de monte Fibra de coco Cascarilla de arroz Bagazo de caña de azúcar Peat moss (sustrato de materia orgánica) Paja de cerealesLos sustratos inorgánicos de origen natural se obtienen a través de procesos de manufactura incorporados con calor, como: Lana de roca Vermiculita Perlita Agrolita Tierra volcánica Tezontle Se recomienda mezclar los sustratos para que las raíces tengan mejor retención de agua, filtración y buen drenaje, así se evita la compactación del suelo. ¿Qué sembrar? Te recomiendo empezar con hortalizas o plantas medicinales (hierbas aromáticas), ya que son fáciles de cultivar y son más resistentes; el tiempo de crecimiento y maduración para cosechar los alimentos es corto. Entre las hortalizas están espinacas, acelgas, lechuga, arúgula, cilantro, entre otras. Las plantas medicinales como romero, ruda, epazote, tomillo, menta, hierbabuena, albahaca, hoja santa, hinojo, lavanda, cedrón, cebollín, toronjil, entre muchas otras que podrás utilizar para la elaboración de tus platillos, imprimiendo sabores de temporada y fortaleciendo tu organismo. Puedes continuar con cultivos sencillos como rábanos y betabeles. Calendario de siembra Es indispensable la planeación para el éxito de tu huerto, así que un calendario de siembra permite saber cuál es el momento ideal para plantar especies como frutas, verduras, hortalizas y flores. En junio, julio y agosto es cuando se siembra maíz, calabaza, alcachofas, coliflor, brócoli, fresas, entre otras.  Te recomiendo empezar con semillas orgánicas –criollas de preferencia–, o plantas de proveedores que no hayan usado químicos para su cultivo.  Importancia del huerto en casa agroecológico En esta época de pandemia, descubrimos el valor de cocinar y de cultivar de forma natural los alimentos que llevamos a la mesa. Hemos disfrutado los sabores de ingredientes de temporada cultivados de una forma limpia y responsable, prefiriendo lo orgánico o agro ecológico, dejando de lado productos químicos, que tanto han erosionado nuestra Tierra y nuestro sistema digestivo. Es hora de conectar con los alimentos que consumimos, sembrar y cultivar con una guía, descubriendo de dónde vienen, los cuidados y tiempo que requiere una col o repollo, una zanahoria, las espinacas, el ajo, los chiles o un jitomate, antes de ser cosechados.  Uno de los privilegios que nos regala la tierra es el sabor de los ingredientes cosechados en tu propio huerto agroecológico. Imagina cada semana planear tu menú de acuerdo con la cosecha de temporada. Aquí una receta fácil, nutritiva y deliciosa para una botana de kale o col rizada. El kale o col rizada es una planta de la familia de la Brassica oleracea, tiene hojas carnosas de color verde. A esta familia también pertenecen la coliflor, la col, el repollo, el brócoli y las coles de Bruselas. Se cultiva en cualquier tipo de huerto, incluidos los urbanos. El kale alcanza los 40 centímetros de altura y su recolección es sencilla. Sus hojas crecen rodeando el tronco y se cosecha hoja por hoja. Es una planta que necesita frío y humedad, y no soporta altas temperaturas ni sequías. Se cosecha entre noviembre y marzo, cuando mejor sabor tiene debido a que hace frío.  Chips de Kale Prepara esta botana para comer entre comidas, es muy saludable y está confeccionada con un súper food. Ingredientes: 2 manojos de kale o berza Sal al gusto   Aceite de oliva al gusto   Preparación: Lava el kale (es importante dejar secar muy bien). Con muy poco aceite, frota las hojas. Si le pones demasiado quedarán aguadas. Agrega sal. En una charola para horno, coloca las hojas de kale untadas con aceite a modo que no se empalme una con otra. Hornea aproximadamente 10 minutos a 175 °C. Retira del horno una vez que estén crujientes. Ten cuidado de que no se tornen color café porque amargan. Sirve como botana.
Existen muchas teorías sobre la etiología de la depresión y la ansiedad. Algo que se sabe es que son padecimientos influenciados por factores sociales, ambientales, psicológicos, genéticos, hormonales, inmunológicos, bioquímicos y neurodegenerativos.Mientras muchos de estos factores son inmutables, algunos otros pueden modificarse y proveer la base para prácticas e intervenciones para la ansiedad y depresión. Específicamente, las variables influenciadas por el estilo de vida, como los cambios en la alimentación.Por ello, en #KiwiTeCuida lanzamos el #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad, en el que te enseñaremos el próximo lunes 18 de octubre a cocinar recetas que pueden ayudarte a controlar estos padecimientos, de la mano de la chef Colibrí Jiménez, y el próximo 25 de octubre, Shadia Asencio, directora editorial, y Mayte Martín del Campo, nutrióloga con 23 años de experiencia, te compartirán los fundamentos básicos para alimentarte de una forma idónea si padeces de depresión o ansiedad. Sigue el reto completo en nuestro Instagram oficial, la cita es cada lunes a las 18 horas.¿Qué comer si tengo depresión y ansiedad?Se ha encontrado que las personas con alto consumo de frutas y vegetales presentan menos síntomas de ansiedad y depresión. Así, una dieta alta en vegetales y frutas, así como leguminosas, granos enteros, pescados o aceite de oliva, se relaciona con niveles bajo de marcadores inflamatorios.Otros factores que se ha comprobado que contribuyen a los trastornos del estado de ánimo son el Omega 3, los folatos, el magnesio y el zinc. Si se tiene deficiencia de ácidos grasos, como el Omega 3, puede incrementar el riesgo de padecer trastornos del estado de ánimo. Consumir folatos en la dieta cotidiana ayuda a mantenerse estable anímicamente, algunas fuentes de folato son las verduras de hojas verdes, las legumbres (frijoles, habichuelas, alubias, judías), algunas frutas y las verduras. Del mismo modo, tener una microbiota saludable y una dieta rica en minerales, como el magnesio y el zinc, ayudan a bajar el riesgo de padecer depresión y comportamientos con ansiedad. Estos últimos parecen estar estrechamente vinculados con altos índices de masa corporal (IMC), por lo que dietas altas en grasas y azúcares sí están asociadas a la depresión y la ansiedad. Recuerda que una alimentación balanceada te ayuda a evitar padecimientos físicos y mentales y tú construyes tus hábitos alimenticios. ¡Únete al #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad con #KiwiTeCuida!
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