Los mejores platillos de la gastronomía japonesa
Recomendaciones Gastronómicas

Los mejores platillos de la gastronomía japonesa

Por Gretel Morales - Julio 2021
La comida tradicional japonesa es una de las más populares y aclamadas a nivel mundial. Aunque en muchos países solo se habla de sushi, es importante recordar que la gastronomía japonesa es muy variada y rica. Los principales ingredientes de esta tradición culinaria son el arroz, el pescado, los fideos, el tofu, los vegetales, la carne roja, entre muchos otros deliciosos alimentos.

Aunque elegir los platillos más representativos de esta gran tradición gastronómica no es tarea fácil, Kiwilimón te recomienda probar algunos de los platillos más exquisitos que Japón tiene para ofrecer.

Sushi

Aunque en México es común comer sushi frito y aderezado con chiles, el tradicional sushi japonés es muy distinto. Los principales ingredientes de este platillo son el arroz, vinagre de arroz, azúcar y sal, para después combinarse con pescado crudo, mariscos o verduras.

El sushi usualmente se prepara en porciones pequeñas, más o menos del tamaño de un bocado y se le dan diferentes formas. Una vez que se tiene listo el arroz y el pescado, se envuelven en una hoja de alga nori; a esta versión se le llama maki. Por otro lado, cuando se forma una bolita de arroz, se le llama nigiri.

No importa cuál sea tu sushi favorito, pues todas las versiones son deliciosas y perfectas para disfrutar durante el fin de semana o mientras ves una película.



Ramen

Este es otra de las joyas de la gastronomía de Japón y uno de sus platos más famosos. El famoso ramen se prepara con diversos ingredientes: fideos, caldo, verduras, pasta miso, salsa de soya, carne, huevo, alga y cebollín, aunque hay muchas versiones distintas.

El secreto del impactante sabor del ramen es el caldo, pues este se hace a base de huesos de cerdo o pollo y se pone a hervir durante muchas horas. Si bien estamos muy lejos del país asiático, en México hay muchos restaurantes en donde puedes probar un sinfín de recetas de ramen, cada uno con un toque especial de sabor.

Sashimi

El sashimi es otro platillo imperdible de la gastronomía japonesa. Consiste en rebanar mariscos o pescados crudos en láminas muy delgadas. Una vez que el pescado está listo, este se acompaña con salsa de soya, wasabi o salsa ponzu, así como algunas verduras, especialmente rábano daikon y jengibre en conserva.

Aunque los sashimis más populares son quizás los de salmón, hay un sinfín de versiones de este platillo, incluso existen versiones vegetarianas.

Katsudon

El katsudon es un imperdible de la cocina japonesa, pues está lleno de sabor y hasta es un poco picoso. Este delicioso platillo consta de una cama de arroz, una chuleta de cerdo empanizada y otros condimentos, tales como salsa, algún tipo de glaseado, verduras, salsa de soya o miso.

En Japón, este platillo es muy popular y es el favorito de los estudiantes.

Mochi

El mochi japonés es uno de los postres más deliciosos, especialmente cuando se trata del mochi de chocolate, aunque cabe mencionar que hay de todos los sabores.

Este postre no solo es rico, también es muy vistoso. Se prepara a base de arroz glutinoso, se moldea y se pinta de colores. Aunque puedes disfrutarlo todo el año, en aquel país la tradición es comer mochi durante el año nuevo.

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Leticia Cisneros Gutierrez
27/07/2021 17:10:49
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Una buena dieta y las elecciones que haces en tu estilo de vida tienen efectos duraderos en la salud general y se pueden ver reflejados en una piel radiante, un control del peso e incluso en nuestra longevidad, pues estas acciones tienen que ver con la prevención de enfermedades peligrosas y una sensación general de bienestar a medida que envejecemos. Si buscas opciones de alimentos que promuevan estos beneficios, aquellos conocidos como alcalinos pueden ayudarte a lucir una piel más joven.Para saber qué son los alimentos alcalinos, primero hay que considerar unas cuantas nociones de química: un nivel de pH mide qué tan ácido o alcalino es algo. Un pH de 0 es totalmente ácido, mientras que un pH de 14 es completamente alcalino y un pH de 7 es neutro. En el cuerpo, esos niveles varían siempre, por ejemplo, la sangre es ligeramente alcalina, con un pH entre 7.35 y 7.45, pero el estómago es muy ácido, con un pH de 3.5 o menos, para que pueda descomponer los alimentos. La orina, por su parte, cambia dependiendo de lo que comes; así es como su cuerpo mantiene estable el nivel en su sangre.La dieta alcalina pretende ayudar al cuerpo a mantener su nivel de pH en sangre, sin embargo, nada de lo que comas cambia sustancialmente el pH de la sangre, porque el cuerpo trabaja constantemente para mantener ese nivel.Dieta alcalina: ejemplo de alimentos para una piel más jovenLos alimentos propuestos con la dieta alcalina son buenos porque incluyen muchas frutas y verduras, además de mucha agua, lo cual te ayudará a perder peso de manera saludable y ya que se evitan el azúcar, el alcohol y los alimentos procesados, tu piel también se limpiará y lucirá radiante.En cuanto a otras afirmaciones de propiedades saludables con esta dieta, existe evidencia preliminar de que una dieta baja en alimentos productores de ácido como proteínas animales (carne y queso, por ejemplo) y pan, y alta en frutas y verduras podría ayudar a prevenir cálculos renales, mantener los huesos y músculos fuertes, mejorar la salud del corazón y la función cerebral, reducir el dolor lumbar y el riesgo de diabetes tipo 2, sin embargo, aún no hay pruebas científicas aseguradas.Superalimentos alcalinos. Una dieta a base de plantas es clave para tener la garantía de consumir alimentos alcalinos, así que a continuación te damos ejemplos de superalimentos alcalinos que puedes incluir en tu dieta.ChampiñonesCítricosDátilesPasasEspinacasToronjaTomatesAguacateRábano negroHierba de alfalfa, hierba de cebada, hierba de trigoPepinoCol rizada o kaleJícamaBrócoliOréganoAjoJengibreEjotesEndibiaColApioBetabelSandíaHigosPlátanos madurosUna forma fácil de incluirlos es hacer jugos con algunas de estas frutas y verduras (principalmente las verdes), pues así obtienes las propiedades alcalinas en el cuerpo rápidamente sin la necesidad de digerirlas, ya que tendrías que masticarlas muy bien para su absorción. También puedes cocinarlos ligeramente al vapor para una digestión más fácil y, en algunos casos, una liberación más fácil de su actividad antioxidante, tanto en frutas como en verduras. 
Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
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