Los platillos más caros del mundo
Recomendaciones Gastronómicas

Los platillos más caros del mundo

Por Kiwilimón - Marzo 2014

Hay platos que cuestan más que comidas enteras y algunos pocos que cuestan aún más que casas. Esta es la lista de 8 de los platillos más caros del mundo y sus extravagantes ingredientes.

Fresas Arnaud

Sólo cuestan 3.95 millones de dólares. El delicioso postre consiste de fresas de primer nivel adornadas con un diamante rosa de 7 quilates, además, las fresas llevan una salsa de reducción de oporto, vino tinto, especias, cítricos y helado de vainilla artesanal.

Golden Phoenix Cupcake

Este rico y exclusivo pastelillo cuenta con chocolate italiano, hojas de oro comestible, fresas orgánicas y aún más oro comestible espolvoreado por doquier. Cuesta 425 dólares lo que le hace el cupcake más caro del mundo.

Nino’s Bellisima

Si te gusta la pizza debes probar esta: diferentes tipos de caviar, trozos de cola de langosta y se ordena con cinco días de anticipación en un restaurante de Manhattan. Su precio es de mil dólares.

Le Burger Extravagant

Carne wagyu sazonada con 10 tipos de hierbas y mantequilla de trufa blanca, condimentada con sal marina del Pacífico, cubierta con queso cheddar, trufa negra y un huevo frito de codorniz, además de otros ingredientes que incluyen caviar, y un palillo de oro macizo con incrustaciones de diamantes. Sale en la módica cantidad de 293 dólares.

Dragon Dog

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La forma que tiene el cuerpo de comunicarse físicamente con nosotros es a través del dolor, de la incomodidad, de la sed, del hambre. El apetito es una sensación que llega en varios momentos del día y por la cual tenemos la necesidad de ingerir alimentos; malo cuando llega sin previo aviso, cuando comemos sin sentirla, cuando aun después de comer no cesa. A través del apetito es que nuestro cuerpo expresa una insatisfacción que no siempre es corporal. En un estado de consciencia plena –en conexión al presente, en sincronía con el cuerpo y sus sensaciones- podemos identificar plenamente desde dónde se produce el apetito. Para ello hay que hacer una observación interna: en el dentro se resguardan más que órganos; en el dentro se expresan un sinfín de sensaciones que siempre tienen algo que contarnos sobre nosotros mismos.  Tener una buena comunicación con el cuerpo es elemental para la conservación de la salud y por supuesto, para dejar de pelear con la comida, para dejar de saltar de una dieta a otra, para dejar de enemistarnos con el afuera cuando en realidad lo que sucede es que hay una desconexión con el dentro. La comunicación con el cuerpo no es una locura del new age. La comunicación corporal significa aguzar los sentidos hacia lo más tangible que tenemos; tomarse el tiempo y el espacio para escuchar al cuerpo. Basta con respirar un par minutos tomando conciencia de la inhalación y la exhalación e ir escaneando cada una de las partes del organismo –sí, como si fuéramos una máquina de rayos x–. “Esta es mi nariz. Esta es mi boca, mis vísceras, mis músculos, mi sangre, mi piel…” A partir de unos instantes notaremos cómo se encuentra mi dentro: qué duele, qué se siente bien, qué le hace falta. La meditación, entonces, se convierte en un diálogo corporal en el que el sabio más sabio nos revela su estado anímico, físico y emocional.  A partir de esta práctica diaria comenzaremos a tomar mejores decisiones alimenticias y, por supuesto, identificaremos desde dónde viene el hambre que experimentamos. Según Jane Chozen Bays, una escritora y teórica del mindful eating, existen siete tipos de hambre. Hambre visual: surge, por ejemplo, cuando vemos un pastel siendo cortado y de cuyo esponjoso interior emerge una lava de chocolate derretido. Es el llamado food porn: estímulos hechos a través de la comida que despiertan la sensación de quererlo ¡ya! Hambre olfativa: ¿existe algo más seductor que el aroma que arroja una olla de tamales? ¿Las notas de un café? ¿Unas galletas en el horno? No lo creo. Todo eso es una cubetada de agua a esa hambre que se despierta a través de la nariz. Hambre bucal: muchos de nosotros la vivimos en la pandemia; llega con el impulso de querer masticar algo, roerlo, porque sentimos angustia, porque experimentamos ansiedad. Ésta no encontrará saciedad hasta que la crisis ceda o la conciencia del momento y de lo que estamos sintiendo, aterrice en nosotros. Hambre estomacal: esta es producto de la vacuidad, o al menos de tener espacio en el órgano al que algunos médicos orientales llaman el segundo cerebro. Es normal tener hambre estomacal después de algunas horas de ayuno. Hambre celular: el hambre que las embarazadas expresan en antojos. Se basa en los requerimientos del cuerpo pues según sus cálculos perfectos y sabios, existe un déficit de nutrientes o una conversión desbalanceada entre energía y fuentes de poder. Este tipo de apetito suele aparecer tras el ejercicio intenso. Hambre mental: llega a nosotros cuando un estímulo enciende un recuerdo de la infancia, de lo que consideramos relevante culturalmente o de lo que aprendimos que era delicioso. Esta hambre nos salta en la cabeza cuando estamos a dieta o restringidos de alimentos; cuando extrañamos eso que nos cocinaban en casa o que evoca algún momento feliz. Hambre del corazón: cuántas veces nos hemos comido la falta de dulzura, de alegría, de amor, el abandono o el rechazo. Esta es el hambre que busca desesperada –y también inasequiblemente– cerrar una grieta emocional a través de kilos y litros de comida y bebida. Intentamos llenar un vacío emocional con algo físico en el que más pronto llega la culpa y el castigo que la alegría. Por esta razón es que los psicólogos recomiendan no convertir la comida en castigo ni en recompensa al educar a los hijos.La meditación o la práctica de mindfulness (tomar conciencia del aquí y el ahora durante varios minutos al día), nos hace contactar claramente con los pensamientos, las emociones y, por supuesto, con el organismo. Si nos tomamos el tiempo para conocerlo iremos aprendiendo sobre sus carencias, sobre cómo manifiesta las faltas emocionales y sobre sus necesidades fisiológicas. Al final, escuchando al sabio, tomarás mejores decisiones alimenticias. Mejores decisiones en general, pues.
Es imposible no pensar en un buen trago durante estas temporadas de calor. Y qué mejor que con mezcal, bebida tradicionalmente mexicana, muy reconocida en el mundo y con una historia única que refleja parte de nuestra cultura.La palabra mezcal proviene del náhuatl mexcalli, compuesta de los vocablos metl (maguey) e ixcalli (cocido), que significa maguey cocido. Al existir una gran variedad de agaves, cada uno da un toque y sabor único al mezcal. Existen diversas clases de mezcal: joven o blanco, reposado, añejo y madurado en vidrio. Asimismo, y según su proceso de elaboración, puede categorizarse en ancestral y artesanal. Comparto cuatro cocteles con mezcal que sin duda debes disfrutar.Mojito de mezcal: Mezcal blanco, 5 hojas de hierbabuena, agua mineral, ½ shot de jugo de limón fresco, 1 cucharadita de miel de agave, hielo. Sirve en vaso tipo highball.Mezcalini de jamaica: Mezcal blanco, ½ shot de jugo de limón fresco, 30 ml de concentrado de jamaica, 1 cucharadita e miel de agave y escarchar con sal de gusano. Sirve en copa martinera.Poblanito: Mezcal blanco, 1 shot de jugo de piña, 60 ml de licor de chile ancho, 60 ml de jarabe de romero, 1 cucharadita de miel de agave. Decora con una rodaja de chile serrano, hielo. Sirve en vaso old fashion.Margarita de mezcal y sandía: Mezcal blanco, 1 shot de jugo natural de sandía, agua mineral, ½ shot de jugo fresco de limón, 1 cucharadita de miel de agave, escarchar con sal del Himalaya, hielo molido. Sirve en vaso old fashion.
El verano es una de las épocas favoritas para disfrutar una buena cerveza. Por eso te presentamos algunos de los estilos que acompañarán perfecto tus tardes libres, sea cual sea el clima: con lluvia o calor. En las tardes de calor se antojan las cervezas ligeras y fáciles de beber como las cervezas de trigo y las de estilo pilsner. Incluso muchas cerveceras producen estilos especiales para la temporada de verano. En los días de lluvia, una cerveza con más cuerpo o con notas de café y chocolate despertarán ese calorcito que buscamos para reconfortarnos. Una cerveza estilo vienna o una porter serán tu mejor compañía. Estas son algunas de las características de estos estilos: Cervezas de trigo Las cervezas de trigo son perfectas para el verano porque son suaves, ligeras y refrescantes. Se elaboran con una mezcla de granos de trigo y cebada, que les dan una textura más suave y una carbonatación más ligera que otros estilos. Existen dos variedades de este estilo: la Witbier (belga) y la Weizenbier o Weissbier (alemana). Las belgas son más ácidas, refrescantes y se les suele añadir ingredientes como la cáscara de naranja o el cilantro, mientras que las alemanas son más densas y con notas a clavo. Ambas son excelentes para combinarlas con pescados y mariscos, prueba con esta receta de tacos de pescado estilo Baja y tu cerveza de trigo favorita.Cervezas pilsner Son cervezas fáciles de beber, frescas y con una efervescencia que nos da un descanso y nos ayuda a limpiar el paladar. Por lo general, sus notas van entre lo herbal, lo especiado y lo floral. Son cervezas ideales para tus tardes de asado, como esta hamburguesa a la parrilla. Cervezas viennaSe trata de un estilo creado en Viena, Austria, que tiene un excelente cuerpo y notas muy marcadas de nuez y café. Estos aromas son el resultado de la mezcla de sus maltas base caramelo, dulce y chocolate. Combínalas con tu postre favorito, como este brownie de chocolate. Cervezas porterSu origen se disputa entre Inglaterra e Irlanda y fue una receta creada especialmente para trabajadores con faenas físicas muy pesadas, la cual combinó tres tipos de ales. Es densa, huele a pan y chocolate, y en boca es robusta. Su mejor maridaje será con sabores ahumados o bien con una rica barbacoa.¿Cuál es tu cerveza favorita para el verano? 
Compuesto en su mayoría en agua, el pepino ofrece beneficios más allá de la hidratación, que no es poca cosa, pues además cuenta con un aporte relevante de vitaminas, minerales, fibra y puede ser un aliado útil para cuando buscas bajar de peso.Los pepinos son bajos en calorías y uno sin pelar de 300 gramos contiene sólo 45 calorías, 11 gramos de carbohidratos, 2 gramos de proteína y 2 de fibra. En cuanto a vitaminas y minerales, proporciona porcentajes de la ingesta diaria de vitamica c, k, magnesio, potasio y manganeso que oscilan entre el 10 y el 15 por ciento.Además, los pepinos se componen de aproximadamente 96% de agua, así que pueden ayudarte con tus requerimientos de líquido al día. A continuación, te contamos más sobre los beneficios del pepino.AntioxidantesLos antioxidantes son moléculas que bloquean la oxidación que se da por una reacción química que forma átomos altamente reactivos con electrones desapareados, conocidos como radicales libres. Estos radicales libres dañinos pueden acumularse y conducir a varios tipos de enfermedades crónicas, pero pueden combatirse con frutas y verduras, incluidos los pepinos, ricas en antioxidantes beneficiosos que pueden reducir el riesgo de estas afecciones.Esto está comprobado gracias a un estudio de probeta que investigó las propiedades antioxidantes de los pepinos y descubrió que contienen flavonoides y taninos, dos grupos de compuestos especialmente efectivos para bloquear los radicales libres dañinos.Puede reducir el azúcar en sangreVarios estudios han encontrado que los pepinos pueden ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre y prevenir algunas complicaciones de la diabetes. Por ejemplo, un estudio en animales examinó los efectos de varias plantas sobre el azúcar en sangre y se demostró que los pepinos reducen y controlan eficazmente los niveles de azúcar en sangre. Sin embargo, la evidencia actual se limita a estudios de probeta y en animales, por lo que se necesita más investigación para determinar cómo los pepinos pueden afectar el azúcar en sangre en humanos.Promueve el movimiento intestinal regularComer pepinos puede ayudar a mantener las evacuaciones intestinales regulares gracias a su alto contenido de agua. Mantenerse hidratado puede mejorar la consistencia de las heces, prevenir el estreñimiento y ayudar a mantener la regularidad. Además, los pepinos contienen fibra, que ayuda a regular las deposiciones. En particular, la pectina, el tipo de fibra soluble que se encuentra en los pepinos, puede ayudar a aumentar la frecuencia de las deposiciones.El pepino es además muy fácil de incluir en tus comidas diarias, desde una sencilla agua de pepino con limón, hasta ensaladas, snacks o sopas frías, no dejes de probar nuestras recetas con pepino en casa.Pepinos rellenos de atún a la mexicanaEnsalada cremosa de pepino, chayote, jamón y apioAguachile vegano
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