Según la salsa, ¿Qué chiles puedes usar?
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Según la salsa, ¿Qué chiles puedes usar?

Por Kiwilimón - April 2016
Para todos los gustos, la cocina mexicana tiene una gran variedad de salsas que emplean diferentes chiles para su elaboración. Aquí te decimos cuáles son los que más se usan. ¿Cuál salsa te falta por probar? Salsa verde Chile serrano: De un tamaño pequeño y color verde, este chile puede ser bastante picoso al paladar. Salsa roja Chiles de árbol: Es delgadito y alargado, pero también aportaría bastante picante a tus salsas. Salsa borracha Chile chipotle: Es un jalapeño ahumado que no es tan picoso. Se le llama salsa borracha porque la receta lleva cerveza. Salsa mexicana o pico de gallo Chiles serranos: Para un taco placero con chicharrón, esta salsa no debe faltar, es muy típica en las mesas mexicanas porque lleva los colores de la bandera, verde en los chiles, rojo en los jitomates, y blanco en la cebolla. Salsa tamulada Chile habanero: Es de los chiles más picosos que existen y para hacer la salsa puedes molcajetearlos con vinagre, sal y naranja. Salsa de cacahuate Chile pasilla: En su forma fresca es llamado chile chilaca, pero cuando se seca se conoce como pasilla, quizás porque se arruga como una pasa, y generalmente es de un color marrón oscuro.  Salsa brava  Chile guajillo: Es de un color rojo intenso y un poco alargado, además de machacarse para las salsas, es un ingrediente principal para cocinar pozole. Salsa oaxaqueña Chiles mulato, anchos y chipotle adobado: Esta típica salsa generalmente lleva camarones secos y molidos, ajonjolí y cebolla. Salsa endiablada Chile pasilla: Se le llama así porque es sumamente picosa, ya que pueden usarse más de 20 chiles pasilla para su preparación. Salsa de molcajete o guacamole Chiles serranos o jalapeño: Es quizás la salsa más fácil de preparar y algunos dicen que si no se hace en molcajete no es un auténtico guacamole. Top 10 de recetas de salsas picantes  
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¿Te ha pasado que estabas en una reunión familiar y terminaste con una mancha de vino en tu blusa preferida? Para que no vuelvas a sufrir cuando algo así te suceda, te contamos cómo quitar manchas difíciles como vino, salsa de soya, pasto y comida de bebé de las prendas y por qué es importante usar productos adecuados para cuidar la tela.Primero que nada, cuando vayas a tu súper de confianza, busca productos con ingredientes que brinden varios beneficios como remover las manchas, remover malos olores1, cuidar la tela y además, mantener en buen estado el color de tu ropa. Porque mientras menos productos combines, maltratarás menos tus prendas.Para quitar manchas comunes como las de café, vino, refresco, comida e incluso frutos rojos, lo mejor que puedes hacer es usar un poco de Vanish® OxiAction® Multipower, ya que gracias a su potente oxigeno activo logrará remover las manchas más difíciles junto con tu detergente. ¿Difícil de creer, no?En caso de que seas una persona enfocada en el deporte y constantemente notes que la playera que mejor te amolda empieza a tener olores desagradables, te recomendamos dejar tu prenda de algodón remojando en agua con Vanish® OxiAction® Multipower, que con su fórmula mejorada removerá los malos olores1, quitará la mancha de sudor que tanto trabajo te ha costado y lo mejor de todo, la tela no se dañará. No olvides que es importante leer la etiqueta del producto y de la prenda antes de usar y/o lavar.Recuerda que las manchas en la ropa pueden ser difíciles de quitar, pero jamás será imposible si usas los productos adecuados de la forma correcta, porque más allá de mantener tu ropa limpia, no apagarás el vivo de los colores. Comprueba el poder de Vanish® OxiAction® Multipower el cual remueve manchas, remueve malos olores1 y revive los colores2.CUIDA EL AGUA1Como transpiración, pies y comida en prendas de algodón siguiendo instrucciones de uso en remojo.2En condiciones de lavado a máquina, con el uso de Vanish® de manera habitual en cada lavada.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Uno de los momentos más felices en la comida es la hora del postre, sin embargo cuando estamos a dieta esta parte es una de las más difíciles pues debemos hacer ciertos sacrificios. Por suerte, hoy te contaremos cómo le puedes hacer para seguir disfrutando de lo dulce de las comidas, aún cuando estás en una dieta keto (cetogénica).Dieta KetoUna dieta keto es un plan de alimentación bajo en carbohidratos que te puede ayudar a quemar grasas. Es una dieta muy común hoy en día y muchas personas la siguen y aseguran que este régimen ofrece muchos beneficios comprobados para la pérdida de peso, la salud y el rendimiento.La dieta keto se basa en ingerir más alimentos ricos en grasas buenas y proteínas, como pescado, aguacate, aceite de coco y de oliva y una restricción de carbohidratos, como cereales, azúcar, e incluso algunas frutas y verduras.El objetivo es generar el proceso de cetosis en sangre parecido al ayuno. De esta forma, se consigue que las reservas de grasa de tu cuerpo se convierten en cetonas que alimentan a los músculos y al cerebro frente a los carbohidratos. Es por eso que se quema grasa y se pierde peso más rápidamente que otras dietas tradicionales. Beneficios de la dieta keto Control del apetito: Al reducir los carbohidratos necesariamente se toma más proteínas y más grasa, con lo que se reduce el apetito y se terminan comiendo menos calorías al día.Mayor pérdida de peso: Los estudios han mostrado que una dieta cetogénica produce una pérdida de peso de dos a tres veces mayor que una dieta baja en grasas.Menos riesgo de enfermedades cardiovasculares: Las dietas cetogénicas mejoran todos los indicadores que determinan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. En los estudios controlados se comprobó que mejoraba el perfil de colesterol, también bajaban los triglicéridos y descendía la presión arterial .Mejora de la sensibilidad a la insulina y reversión de la diabetes: Al tratar la diabetes con una dieta cetogénica se han experimentado grandes mejorías en la sensibilidad a la insulina.Como sabes, muchos postres son ricos en carbohidratos y esto no significa que no puedas disfrutar de ellos cuando estás en una dieta keto, por lo que te presentamos algunas opciones que sí puedes comer.Recuerda que lo que debes evitar en esta dieta son los carbohidratos, especialmente el azúcar, así que los postres que elijas deben estar hechos preferentemente con queso, mantequilla, frutos secos, yogurt griego, moras y chocolate oscuro, etc.Aquí te dejamos una selección de postres para una dieta keto que te encantarán:Pastel keto de chocolate: Lo interesante de esta receta de pastel fácil es que no tiene azúcar ni carbohidratos y está pensado para cuando llevas una dieta Keto, que es alta en grasa.Brownie de calabaza: Este brownie reúne lo mejor de la calabaza y el chocolate. Una combinación encantadora para cualquier dulce. Y a pesar de ser libres de gluten y bajos en azúcar agregada, estos brownies con calabaza son deliciosos. Cremoso de mora azul con yogurt: Como snack o como postre, este delicioso cremoso contiene los ingredientes para disrutar de un sabor dulce sin salirte del régimen de la dieta. ¿Cuál se te antoja más?
Los huesos son nuestro soporte y nos permiten movernos, nos protegen de lesiones al cerebro, al corazón y otros órganos importantes para vivir.Existen muchas maneras en las que podemos mantener nuestros huesos sanos y fuertes. Consumir alimentos ricos en calcio y vitamina D, hacer suficiente ejercicio y tener hábitos saludables ayuda a mantener los huesos sanos.Todos sabemos que el calcio es un nutriente clave para el buen estado y funcionamiento de los huesos, pero no es lo único que necesitamos para tener un sistema óseo óptimo, también hay alimentos que facilitan su absorción.Y pese a que todos asociamos a los lácteos como la fuente principal de calcio, en 2003, la Asociación de Dietistas Americanos (ADA) en su informe “ADA position: Vegetarian Diets” aseguró que el calcio está presente en muchos alimentos de origen vegetal.Estos son algunas de las frutas y verduras que te ayudarán a tener huesos más fuertes y sanos.Champiñones: Los hongos y champiñones son una fuente rica de calcio, nutriente esencial en la formación y el fortalecimiento de los huesos. Según la OMS el incluir calcio en la dieta puede reducir tus probabilidades de desarrollar enfermedades como la osteoporosis y también puede calmar y reducir el dolor articular y la falta general de movilidad asociada con la degradación de los huesos. Espinacas: Las espinacas y las verduras de hoja verde en general, son ricas en calcio, pero también contienen vitamina K, lo cual es fundamental para una correcta absorción del calcio. Sin embargo es importante que sepas que las altas temperaturas afectan este mineral por lo que se aconseja comerlas crudas. Zanahorias: La vitamina A que contienen las zanahorias te ayudará a sintetizar y asimilar el calcio en tu organismo. También son fuente de minerales como el potasio, y aporta cantidades discretas de fósforo, magnesio, yodo y calcio.Fresas y kiwis: El consumo de vitamina C también facilita la asimilación de calcio en tu organismo. Entre las numerosas fuentes que hay de este micronutriente, destacan las fresas y los kiwis. Pero también los pimientos y los tomates.Los huesos se van descalcificando con el paso de los años, por eso debes fortalecerlos con la mejor alimentación no importa si sigues una dieta tradicional, vegana o vegetariana.
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