Te has perdido de 7 GRANDIOSAS cosas si no nos sigues en Facebook
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Te has perdido de 7 GRANDIOSAS cosas si no nos sigues en Facebook

Por Kiwilimón - Junio 2016
  Cada semana transmitimos en vivo, desde la cocina de kiwilimón, una clase interactiva con recetas increíbles. Si te las has perdido, aquí podrás revivirlas todas:  

El chef Cristian L. Macías nos enseñó lo fácil que es hacer paella.

Ana Figueroa nos enseñó a decorar pasteles increíbles con betún de mantequilla.

Lorenza Ávila, una de las fundadoras de Kiwilimón, nos enseñó la receta favorita de todos los fans de kiwilimón: El clásico pastel de zanahoria.

El Chef Cristian L. Macías nos enseñó a preparar un delicioso cheesecake que es libre de azúcar.

Déborah, una de las fundadoras de kiwilimón, nos preparó un fresco pastel de sushi.

El Chef Cristian L. Macías nos enseñó el mejor menú para el día del padre: costillitas BBQ, una ensalada y el clamato favorito de papá.

La aclamada chef Vanessa Musi nos enseño a preparar un EXCELENTE mostachón NOBLE, que es libre de azúcar y sin gluten. ¡Increíble!

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Los vinos blancos son un planeta repleto de ecosistemas. Algunos dan la sensación de estar en un jardín en primavera, otros en una mañana invernal en las montañas, en una fiesta tropical o disfrutando de una bocanada a la brisa marina. Puede que, para muchos, los vinos tintos sean quienes gozan de toda la atención. Lo cierto es que los blancos son un poema a la nariz, frescura en el paladar y los grandes amigos de los frutos el mar, las preparaciones cítricas y de aquellos platos con un ligero contenido de grasita. O sea, que, junto con la comida mexicana son el dueto perfecto.El domingo pasado asistí al evento presencial en Casa Xipe que organizó la denominación de origen española Rías Baixas en México. La cata de sus vinos fue un recordatorio de que los blancos pueden ser vinos complejos, redondos y sorprendentes. Olvídate de los vinos paliduchos, dulces como la miel –aunque siempre hay milagros en los viñedos del Señor–, y aventúrate a explorar la fiesta veraniega de los blancos.Lo que conocemos como vino blanco nace de las uvas blancas de la vitis vinifera. Las más comunes en México son la chardonnay, la sauvignon blanc y la chenin blanc procedentes principalmente del Valle de Guadalupe, Querétaro, Aguascalientes y San Luis Potosí. Si te gustan los vinos españoles entonces en tu vocabulario estarán cepas como la albariño –varietal inexorable de Rías Baixas– la malvasía, verdejo, txakoli –mi uva blanca favorita del momento–, la garnacha blanca, entre muchas otras. En los países fríos de Europa brillan varietales como la silvaner, la riesling o la gewürztraminer.Lo que hace a un blanco un deleite tiene que ver con su acidez. La acidez es al vino blanco lo que la armonía a una canción, el color a una obra de arte. Para que no sobresalga, la acidez debe estar balanceada con respecto al alcohol y al dulzor del líquido.A diferencia de un tinto, el vino blanco se cosecha cuando el nivel de grados brix (concentración de azúcares) es el ideal para el enólogo. En seguida se lleva a despalillar y estrujar. Luego se macera en frío –a unos 17 grados– y la fermentación se realiza sin piel. Generalmente se consumen jóvenes, aunque algunos otros, se dejan reposar en barricas de primero o segundo uso para no robarle protagonismo a sus aromas frutales. El líquido resultante va del amarillo verdoso al oro viejo y toda la gama de tonalidades que cabe entre ambos. Los aromas van de los florales, frutales y herbales, hasta la bollería como mantequilla, miel y brioche. También existen aromas a roble, cedro y maderas, en caso de que haya tenido envejecimiento en barrica. La sugerencia de uso es siempre fría. ¿Qué tanto? Depende de la calidad y añada del vino y claro, del momento del día. Es a menos de 12º C que los vinos blancos adquieren esa frescura y ligereza que tanto los distingue. Para maridarlos acompáñalos con quesos ligeros y frescos, de poco o nada de envejecimiento, mariscos, pescados, cocina oriental, pastas ligeras, tacos, quesadillas fritas vegetarianas, y por supuesto, postres frutales, cremosos o ligeros.Aquí te dejo algunas recomendaciones de vinos blancos que he probado últimamente y que me han sorprendido. Son un buen motivo para juntarse en la familia o con amigos para celebrar la vida. Terras Gauda Un vino de la región de Rías Baixas en el que encontrarás aromas a fruta de hueso como melocotón, cítricos como la mandarina y una marcada mineralidad. Te lo recomiendo para acompañar este delicioso molcajete de mariscos.Molcajete de MariscosDo FerreiroOtro vino de la DO de Rías Baixas cuyas uvas albariño proceden de viñedos de más de diez años. Encuentra en él una mineralidad sustanciosa, aromas a manzana y herbales, así como una excelente acidez en boca. Disfrútalo junto a pescado al horno como este que te propongo.Pescado con Papas a la Crema
Ramen: la menos delicada y la más aguda de las sopas. Grasosa, salada, cremosita, profunda, explosiva, llena de umami y de calorías, el ramen es una sopa curativa, pero hardcore. Es ideal para esos deliciosos momentos en los que nada nos importa y simplemente nos damos el gusto. Comerlo es fácil: tomar los fideos con los palillos, acercarlos con la cuchara y aspirarlos; luego sorber el caldo hirviente, morderle al puerco, romper el huevito y dejar que la yema suavice todo. Detenerse unos segundos para apreciar las capas de sabor y texturas que forman ese gestalt precioso (como dicen en Tampopo). Hay sabor a océano, a pollo, a puerco, a vegetales, a tierra, a umami, quizá a algo fermentado y vivo. Sorber, aspirar, beber, masticar, todo rapidito antes de que se enfríe. Por último, tomar el tazón con ambas manos y no soltarlo hasta que la última gotita haya entrado al cuerpo. En pocos minutos la panza, la boca, la garganta y hasta el alma —si es que existe— quedan calientes y satisfechas. Los labios pegajosos por la grasa y el colágeno del caldo cárnico, la barbilla mojada por las gotas derramadas, la panza inflada y la mente relajada. Igual y hasta cabe un eructito aquí.Si se come, el ramen es cómodo, fácil, accesible y apapachador; pero si se cocina, el ramen es caótico, complejo, inasible y enajenante.Cocinarlo es más difícil de lo que parece: hay que lograr un caldo transparente y puro, unos fideos suaves pero con gran cuerpo, un tare poderoso y sápido. Aguanten, falta comprender primero la estructura básica del ramen: el tare, el caldo, los fideos y los toppings. El tare (o kaeshi) es una reducción salada que se sirve antes del caldo y que determina el sabor del ramen: de soya (shôyu), de sal (shio), de miso (miso) o de puerco (tonkotsu). El caldo es, por lo general, una mezcla de huesos de cerdo, pollo, pescado y vegetales, aunque cada quien tiene su propia receta. En los fideos hay que cuidar el tipo de agua (su mineralidad), las harinas, el amasado, el tiempo de reposo y la cocción al momento. Y con los toppings hay que fijarse en que el cerdo esté en lonchas finas (unos 3 mm), el huevo tierno, los brotes de bambú crujientes y, sobre todo, que cada elemento sume a la umamidad del ramen.La umamidad, o sea: la cualidad de umami, el sabor que está en las comidas más sabrosas del mundo, ha sido explorado y entendido en la cocina japonesa desde hace más de un siglo, pero las personas occidentales apenas podemos describirlo. El umami es esa intensidad profunda que invade desde la garganta y crea una sensación de cubrir la boca, de plenitud, de satisfacción, de saciedad. Es esa deliciosidad que quién sabe de dónde viene. El umami es casi un sabor emocional y es la mera esencia del ramen.El reto es encontrar umami en todas sus capas. El problema es que es un sabor sutil y resbaladizo. Lo fácil es usar glutamato monosódico en polvo, pero lo divertido está en buscar ingredientes que aporten ese sabor de manera natural. Está en los hongos, en los tomates, en la carne y en las algas, por ejemplo. Ivan Orkin, pionero de las ramen shops en Estados Unidos, se hizo famoso en Tokio y en Nueva York por lograr una copulación de sus raíces judías neoyorquinas con la receta tradicional japonesa. Invirtió 20 años en Japón para lograr ese ramen que es suyo. Tiene jitomate rostizado y todo Internet cuenta que es delicioso.Hacer un buen ramen como el de Orkin, con dimensión de sabor y una historia personal, requiere maestría y, por eso, necesita la entera dedicación de quien cocina. Kazuo Yamagishi, quien inventó el ramen en los 50, le dedicó más de la mitad de su vida. Entrenó a cientos de cocineros (sí, la gran mayoría fueron hombres), quienes heredaron sus técnicas, pero construyeron sus propias recetas. Así inició la vocación del ramen. Tampopo (1985) lo explica así: para conseguir el más esplendoroso plato de ramen, quien cocina debe, primero, dominarse y llenarse de vida y de agallas. No es por algún tipo de pensamiento mágico, sino para tener la fuerza emocional para nunca conformarse y enfocarse a una sola misión: perfeccionar su oficio y su platillo. Dedicarse, pues, como Picasso a su genialidad cubista o Mozart a su requiem.Lo hermoso es que el ramen no es categórico, así que hay mucho espacio para la creatividad. Contrario a la naturaleza de la cocina japonesa, el ramen es libre y se estira hasta donde el ingenio humano alcance.En México, donde todavía caben más opciones, tenemos el de curry y berenjena tatemada de Koku, el picante con kimchi y queso americano de Send Ramen, el birriamen de Caldos Ánimo y hasta el mexican ramen de camarón de Gori Gori. Habrá quien dude de que estos dos últimos sean ramen y no caldos mexicanos con fideos, pero ante eso digo que quizá el ramen es como el taco: ya no es un platillo, es una forma de comer. Además, el ramen no es japonés de sangre limpia, así que no podemos exigirle que se estacione en un solo país. Los fideos (la mein) son chinos. Japón construyó su propia narrativa con ellos, así que quienquiera puede hacer lo mismo con el ramen, pues su canon —como todos los cánones— es vulnerable al cambio.El título de este texto promete un secreto y aquí va: para conseguir el ramen perfecto es necesario comprender su estructura y dominar las técnicas, pero es imperativo volcar atención e intención en el proceso y sobre todo, narrarse en él, pues el ramen es personal.Pónganse chingonas y chingones, compren un montón de huesos de puerco (patitas, sobre todo), pollo, vegetales, dashi, mirin, sake, miso, jengibre, ajo, nori y lo que se les antoje del súper japonés y del mercado mexicano. Exploren sin miedo. Si les sirve de inspiración, esta es mi receta (que está lejísimos de ser la perfecta):Tare: shio, una reducción de caldo de hongos (de varios, los que haya, en época de lluvias se pone buena la selección) y un sofrito de cebolla, ajo y jengibre con bastante mantequilla y grasa de puerco. A la hora de servir le pongo tantito dashi.Caldo: de puerco (con huesos, codillo, cabeza y vegetales varios).Fideos: nunca los he hecho, pero compro los frescos de Mikasa.Toppings: muchos hongos sazonados, lonchas delgaditas de pancita de puerco, espinacas frescas, ajonjolí, cebollín y unas gotitas de aceite de ajo y chiles rojos.Maridaje: mezcal o sake mientras se cocina y un vino rosado seco para comer.Para cocinarlo hay que planear y bloquear al menos un día completo de su agenda, así que por ahora, por lo que más quieran, provoquen un momento para dejarlo todo y vayan por un ramen ya.
Sabemos que el desayuno es una de las comidas más importantes del día porque rompemos el ayuno y nos recargamos de energía, pero algo más que lo hace especial es que existen miles de opciones deliciosas para disfrutar a esa hora, desde un pan dulce calientito hasta unos deliciosos molletes gratinados, claro, acompañados de un café.Para los que amamos el desayuno, prepararlo de manera especial requiere de utensilios e ingredientes que te permitan ponerle todo el sabor que esta primera comida merece, por lo que te recomendamos el combo ideal que te garantizará un menú perfecto: un horno y una cafetera.El horno te ayudará a preparar distintos platillos y complementos, desde un bisquet casero hasta unas ricas enchiladas gratinadas, y la opción ideal para realizar todas estas tareas es el Horno Eléctrico Rosticero Koblenz HKM-1500 R, pues con él puedes asar, gratinar, dorar, tostar, calentar y ¡hasta rostizar!Cuenta con 3 programas de cocción, un termostato regulable entre 100 y 250 °C y una capacidad de 24 litros, lo que te permite rostizar hasta un pollo entero. Lo mejor, es que el Horno Koblenz HKM-1500 R tiene múltiples accesorios para cualquier antojo que tengas por la mañana, ya sea dulce o salado.Para completar este dúo y lograr el desayuno ideal, la Cafetera Multipod Koblenz CKM-1000 es la segunda parte de la ecuación, pues no solo se puede utilizar con todas las marcas de cápsulas en el mercado, sino que además tiene una cápsula reusable con filtro de acero inoxidable que te permite usar café molido para que prepares el café como a ti más te guste. Con esta cafetera Koblenz vas a preparar el café más sabroso, pues cuenta con un 19 Bar de presión para optimizar el sabor del café, además de que usar tu taza favorita no será problema, gracias a que su base cuenta con dos posiciones de altura para ajustarse a diferentes tamaños. También podrás preparar varios cafés, pues su tanque de agua tiene una capacidad de 600 ml y, lo mejor, limpiarla es muy sencillo.Así que, no esperes más para crear desayunos deliciosos y perfectos, e inspírate con algunas ideas que tenemos para ti de cómo utilizar tus nuevos aliados en la cocina:Coliflor rostizada con huevo y aguacateDonas rellenas de mora azul Canastas de jamón rellenas de huevo revuelto Frappé clásicoMoka frappé  Recuerda que puedes conseguir tanto el horno como la cafetera en Liverpool, ya sea que quieras ir a verlos en su tienda física, o comprarlos directamente en línea para evitar salir de casa.
La gelatina es un alimento muy popular entre toda la población. Las personas que realizan dietas para perder peso la consumen en su versión light, los enfermos la consumen cuando están en el hospital o en casa, mientras que es un postre muy popular en fiestas infantiles. En Kiwilimón tenemos las mejores recetas de gelatinas: gelatina de mosaico, gelatina de leche, gelatina de agua, gelatina de yogur, gelatinas saludables, entre muchas otras recetas. En esta ocasión te platicamos sobre los grandes beneficios que la gelatina tiene para la salud. De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU., la gelatina tiene colágeno, una sustancia con muchos beneficios para la salud. Por si fuera poco, se ha comprobado que consumir gelatina ayuda a aumentar la producción de colágeno, por lo que es el postre ideal para mantenerte sano. ¿Cuáles son los beneficios de la gelatina?Estos son algunos de los beneficios de consumir gelatina. Ahora que ya lo sabes, no dudes en preparar las ricas recetas de gelatinas que Kiwilimón tiene para ti. Pocas caloríasGracias a que contiene colágeno, tiene pocas calorías y no contiene grasas, es un alimento ideal para incluir en tu dieta, especialmente si estás tratando de perder peso, sin embargo, debes elegir gelatinas que contengan una baja cantidad de azúcar. DigestiónDebido a que contiene ácido glutámico, la gelatina es ideal para mejorar la digestión, ya que este ácido ayuda a mantener la mucosa del estómago en buen estado, por lo tanto, la digestión mejorará. MineralesSegún los expertos, la gelatina es rica en varios minerales, por lo que es una buena fuente de calcio, ácido fólico, magnesio y selenio. AminoácidosLa gelatina es rica en aminoácidos, una sustancia que es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo humano, pues ayuda en procesos como la descomposición de alimentos, el crecimiento, reparación de tejidos. Por si fuera poco, los aminoácidos son una buena fuente de energía. Dile no al envejecimientoSi quieres tener una piel radiante y libre de signos del envejecimiento, consumir gelatina es una buena opción. Un estudio publicado en 2018 indica que el colágeno ayudar a mejorar la apariencia de las arrugas, la hidratación y la elasticidad de la piel. Huesos saludablesEl colágeno presente en la gelatina es muy bueno para los huesos. Un estudio publicado en 2018 señala que esta sustancia incrementó la densidad ósea de mujeres con menopausia. Articulaciones sin dolorAdemás de ser excelente para los huesos, el colágeno también podría ser eficaz para el dolor de articulaciones. Un estudio de 2008 encontró que un grupo de atletas que consumieron colágeno experimentaron menos dolor de articulaciones. Si no tienes tiempo de preparar gelatina, una gran alternativa es consumir suplementos alimenticios hechos a base de colágeno o grenetina.
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