Top 5: ideas para el recalentado

Por Kiwilimón - Diciembre 2014
Con la Navidad ya atrás todavía hay algo que podemos hacer para conmemorar la tan espléndida cena de anoche. El recalentado es una tradición y se trata de tomar lo mejor de lo que quedó de la cena navideña para lograr diversos platillos, mucho más caseros y pasar el 25 en familia. Por si quieres innovar en cuanto a lo que harás con la comida que queda, aquí te dejamos nuestro top 5: ideas para el recalentado.

Panini de recalentado de pavo

Esta receta de panini de pavo con mayonesa de pesto es muy buena para utilizar el recalentado de pavo. El mismo sabor del ave se intensifica durante la noche y utilizando un rico pan crujiente logras una combinación deliciosa. Puedes agregarle jitomates deshidratados para darle un poco de dulzor e incluso un poco de salsa de chile de árbol si necesitas una ayudadita con la resaca. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/sandwiches/panini-de-recalentado-de-pavo panini de pavo

Sándwich de pavo y arándano

Esta receta es muy simple pero empaca muchísimo sabor. Todo lo que necesitas es pavo de navidad, jalea o mermelada de arándano, ya se comprada o la que tú misma hiciste el día anterior, y arúgula. Todo esto con un poco de pan blanco recién tostado puede lograr un brunch post navideño ganador. También puedes incluir un poco de queso brie si quieres tener un sabor más sofisticado. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/sandwiches/sandwich-de-pavo-y-arandano Sandwich de Pavo y Arandano

Pasta alfredo con pavo

Si lo que buscas es hacer una comida completa y llenadora con el recalentado, cocinar pasta es una buena alternativa. También puedes utilizar camarones, cerdo e incluso res con esta receta pues van todos muy bien con la salsa Alfredo. La preparación es muy fácil y no debe tomarte más de media hora tenerla lista. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/pastas/pasta-alfredo-con-pavo Pasta alfredo con pavo

Torta ahogada

Esta receta es ideal si comiste pierna de cerdo en tu cena navideña. Todo lo que necesitas es desmenuzar la carne y ponerla dentro de un pan telera, o bolillo, para disfrutar. Lo que sí, es que el secreo está en la salsa por lo que aquí te dejamos la receta típica jaliciense. Cabe mencionar que el picor de la salsa depende de ti, pero siempre sirve un poco de picante tras tomar un par de copas de vino navideñas. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/cerdos/tortas-ahogadas-jaliciences Torta ahogada

Pastel de atún y papa

Uno de los platillos de los que siempre sobra es el puré de papa, pues puede resultar muy abundante. Esta receta es para que utilices el sobrante de ese puré mezclándolo con un poco de atún guisado para lograr unas tortitas muy ricas que le gustarán a toda la familia y que no te quitarán demasiado tiempo este 25 de diciembre. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/pescados-y-mariscos/atun/pastel-de-atun-y-papa pastel de atun y papa  
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Los chilaquiles son uno de los antojitos favoritos de los mexicanos y es que gracias a su naturaleza tan versátil, nunca pueden faltar para desayunar, curarse las crudas o almorzar en familia. Existen chilaquiles verdes, rojos, crujientes y aguados pero, ¿alguna vez has probado estos platillos extravagantes con chilaquiles? Pan de muerto relleno de chilaquiles Los mexicanos siempre nos ponemos creativos a la hora de comer, pero inspirados por la temporada de Día de Muertos, usuarios en redes sociales popularizaron la receta de pan de muerto de ajonjolí con chilaquiles. Este extravagante platillo puedes encontrarlo en Chilaquil del Valle, en CDMX. ¿Te atreverías a probarlo? Foto: Chilaquil del Valle  Chilaquiles rellenos ¿Qué sería mejor que unos crujientes chilaquiles rellenos de algún otro ingrediente como chicharrón prensado, queso o carne? Exacto, no existe nada más sabroso. Por eso, otra de las mejores invenciones modernas son los chilaquiles rellenos, bañados de tu salsa favorita. Concha rellena de chilaquiles Sabemos que pocas cosas podrían sorprenderte después de leer los últimos dos extravagantes platillos hechos con chilaquiles pero por ahí del 2018, surgió una nueva receta que horrorizó a muchos y conquistó a otros tantos: las conchas rellenas de chilaquiles, un invento traído por Asu’Mecha a CDMX, inspirados por la bomba veracruzana (conchas rellenas de queso y frijoles). ¿Súper sí o mejor no? Tecolotas o tortas de chilaquilesLas tecolotas son, quizás, los platillos con chilaquiles más normalizados actualmente, ya que al igual que las guajolotas, forman parte indispensable de los desayunos godines chilangos. ¡Son tortas rellenas de chilaquiles sumamente deliciosas! Las originales las encuentras en La Esquina del Chilaquil, o bien, puedes preparar tu propia versión en casa. Pizza de chilaquiles La pizza, al igual que los chilaquiles, es un plato muy versátil, lleno de posibilidades infinitas y a pesar de que aún no sabemos a quien se le ocurrió originalmente, crearon la pizza de chilaquiles, juntando lo mejor de dos mundos. Este manjar puedes encontrarlo en diversos restaurantes chilangos, ya que se ha popularizado bastante, pero la pizzería El Perro Negro fue una de las pioneras. Burritos de chilaquiles ¿A qué otro platillo se le pueden rellenar chilaquiles? A los burritos, por supuesto. Y es que la mezcla de tortillas de harina con frijoles, queso y chilaquiles, por muy extraño que suene, es un manjar que no podemos evitar recomendarte. ¡Pruébalos en salsa verde! ¡Seguro que nunca imaginaste estos 6 deliciosos y extravagantes platillos con chilaquiles!
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Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
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