Top 5 la comida rápida más saludable
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Top 5 la comida rápida más saludable

Por Kiwilimón - Junio 2015
Tarde o temprano todos nos encontramos pasando por un restaurante de comida rápida, pero no tiene por qué ser tan malo. No hay duda de que muchas de las especialidades de estos locales contienen demasiadas calorías y grasas saturadas, pero los tiempos han cambiado. Cada cadena de restaurantes ha incluido platillos un poco más sanos y hoy te decimos cuáles puedes comerte sin culpa ni agobio. Este es nuestro top 5: la comida rápida más saludable. También te dejamos nuestra versión saludable de cada platillo para que las prepares en casa. ¡Disfruta!

Wraps

Últimamente los restaurantes de comida rápida más grandes han incluido wraps en su menú. Se trata de tortilla de harina envolviendo, usualmente, pollo y verduras variadas. Trata de elegir la opción de pollo a la plancha y no la empanizada y aún acompañando con papas fritas no te pasarás de 480 calorías por la comida. Wrap de pavo: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/wrap-de-pavo

Hamburguesa clásica

¿Te has dado cuenta que entre más tiempo pasa, más grandes se hacen las hamburguesas? Parece ser una tendencia añadirle más quesos, tocino y salsas a la alguna vez humilde hamburguesa, pero si tú decides ordenar la típica con carne, lechuga, jitomate y cebolla (incluso acompañada de aros de cebolla), no te pasarás de 410 calorías. Acompaña éste menú con agua simple o de sabor sin azúcar. Hamburguesa con guacamole: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/res/hamburguesas-/hamburguesas-con-guacamole

Tiras de pollo

Es cierto, están fritas y empanizadas, y puede que por eso se nos antojen tanto. Pero no es tan malo, simplemente hay que bajar la porción y pedir el paquete de cuatro tiras acompañado de ensalada o col y la cuenta de calorías será de 380 por todo. Nuggets de pollo hechos en casa: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/nuggets-de-pollo-hechos-en-casa

Sándwiches y baguettes

No sólo los establecimientos de hamburguesas tienen opciones viables, aquellos que venden sándwiches y baguettes largas tienen una selección completa de productos saludables. Sólo debes ordenar la alternativa de pollo a la plancha o jamón de pavo con las verduras de tu preferencia. Trata de que el pan sea multigrano y tomar agua simple y no te pasarás de 450 calorías. Baguette de pollo teriyakihttp://www.kiwilimon.com/receta/botanas/sandwiches/sandwiches-gourmet/baguette-de-pollo-teriyaki

Ensaladas

Puede parecer una alternativa obvia, pero existen muchas ensaladas bastante calóricas si no cuidas lo que le ponen. Trata de escoger la opción de ensalada césar con aderezo light o una vinagreta natural. Esto te dará vitaminas, proteína y minerales. Incluso puedes agregarle un vaso de parfait de fruta y yogurt y aún estarás debajo de las 375 calorías. Ensalada fatoush: http://www.kiwilimon.com/receta/ensaladas/ensalada-fatoush    
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Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Amada por muchos, odiada por otros. No importa si eres fan o no de la capirotada, su papel fundamental en la gastronomía de la Cuaresma es innegable. Aunque hoy en día existen muchas versiones de esta receta tradicional, la base de todas es la misma: capas de pan remojado en una especie de almíbar, acompañado de frutos secos o algún otro tipo de ingrediente dulce. Te invitamos a conocer más acerca de la historia de este típico postre para comprender por qué cada año tu mamá prepara capirotada en esta época.Sus origénes europeosLa capirotada como la conocemos hoy en día es muy diferente a las primeras versiones que se cocinaron. Se cree que el primer antecedente de la capirotada se remonta a la época de los romanos, con una pequeña diferencia: era un platillo salado. Los trozos de pan se bañaban en agua con vinagre, y entre las capas se agregaban pepinos, vísceras de pollo, queso y alcaparras. Tiempo después los españoles integraron a su cocina un platillo similar llamado “almondrote”. Para su preparación era necesario remojar el pan en caldo de algún tipo de carne y entre las capas se colocaban trozos de carne. La introducción a AméricaCon la llegada de los españoles a América, la gastronomía del Nuevo Continente se enriqueció gracias a los ingredientes y recetas que introdujeron los europeos. Uno de los platillos que se incorporó a la gastronomía nacional fuera la capirotada en sus dos versiones (francesa, que lleva carne, y la clásica, solamente pan). Algunas personas consideran que la preparación de capirotada sin carne se popularizó debido a la escasez de ciertos alimentos, mientras que otros creen que la versión más reciente responde más a los simbolismos religiosos de los ingredientes. El uso de pan viejo hace alusión a la austeridad propia de la Cuaresma, la miel de piloncillo a la sangre de Cristo, el queso a la manta que cubrió su cuerpo, etc.La capirotada en la actualidadDesafortunadamente, la capirotada es un platillo que ha perdido mucha presencia en los últimos años. Mientras que en los años 60 era fácil encontrarla en restaurantes y fondas, hoy es prácticamente imposible disfrutar este postre en Cuaresma. El paso de los años también ha influido en la preparación de la capirotada. En la actualidad existen muchas versiones de acuerdo a la región del país. Grageas, plátanos, cacahuates y pasas son algunos de los ingredientes que pueden estar presentes en este postre. Cuéntanos, ¿en tu casa cómo preparan la capirotada?Si aún no sabes cómo prepararla, te compartimos algunas recetas para que la disfrutes en esta Cuaresma:Capirotada de Tres LechesCapirotada para CuaresmaCapirotada FácilCapirotada con Amaranto
Tú, ¿tomas tu café con azúcar, o jarabe de agave, sucralosa, sacarina, hojas de estevia, etc.? Hoy en día, más allá de los tradicionales cubitos de azúcar o el delicioso piloncillo, existen muchas opciones en el mercado para endulzar los alimentos y las bebidas. Si aún no conoces las alternativas para el azúcar, aquí te contamos todo lo que debes saber sobre los edulcorantes. ¿Qué son los edulcorantes?Los edulcorantes son sustancias que dan sabor dulce a los alimentos, pero que tienen menos calorías. Existen endulzantes o edulcorantes no calóricos (ENC) naturales, como las hojas de estevia, y artificiales, que se obtienen a través de procesos químicos, como la sucralosa. La principal función de estos aditivos es añadir dulzor a las preparaciones de alimentos o bebidas sin aportar tantas calorías, como lo haría una cucharadita de azúcar tradicional. La concentración de algunos endulzantes artificiales, como el aspartamo, es tan alta que solo se requiere una pequeña cantidad para endulzar. ¿Cuáles son los edulcorantes más conocidos?Los edulcorantes se pueden dividir en naturales y artificiales. Los primeros son básicamente alimentos que por su composición natural son dulces, y los segundos se generan de manera sintética. Edulcorantes naturales:Jugos y néctares de frutasMiel de abejaMelazaJarabe de arce o de agave  Edulcorantes artificiales: Sacarina: suele emplearse en bebidas instantáneas, refrescos, dulces, repostería, gelatinas, etc. Aspartamo: es 200 veces más dulce que el azúcar y resalta los sabores de los cítricos y algunas frutas. Ciclamato: por lo general se usa junto con la sacarina para potenciar el sabor de ambos aditivos. ¿Qué beneficios tiene el consumir edulcorantes?Mucho se ha hablado sobre el consumo de edulcorantes. Algunas personas consideran que sustituir el azúcar de caña por endulzantes sintéticos es una manera de perder peso, mientras que otros consideran que estos pueden ser nocivos para la salud. La realidad es que el uso de estos aditivos depende de las necesidades de cada persona.De acuerdo con la FDA (Food and Drug Administration), la oficina encargada de supervisar todo lo relacionado con alimentos y medicinas en Estados Unidos, el uso de sustitutos de azúcar es seguro para la población en general, siempre y cuando se haga con moderación. De cualquier manera, es importante que un médico supervise tu alimentación si cuentas con alguna condición médica, como diabetes. ¿Cómo puedo integrar los edulcorantes en mi dieta diaria? Disminuir el consumo de calorías es posible si se sustituye el azúcar normal por algún endulzante no calórico. La manera más sencilla de incluirlos en tu alimentación es dejar de añadir azúcar al café o las bebidas, y endulzarlos con sucralosa o estevia, por ejemplo. En cuanto a la preparación de alimentos, se recomienda usar la sucralosa para cocinar recetas horneadas o calientes, y la estevia para platillos fríos o bebidas. Sustituir el azúcar es muy fácil. En esta infografía te compartimos las equivalencias para que sepas cuánto edulcorante necesitas según las cantidades de azúcar que indica una receta.
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