Top 5 recetas con menta
Recomendaciones de Cocina

Top 5 recetas con menta

Por Kiwilimón - Marzo 2015
La menta no sólo sirve para dulces, helados y chocolates, es una hierba fresca y de gran aroma que puede elevar muchos platillos. Es muy usada en la cocina griega e italiana tanto para platos salados como para dulces, y hoy queremos darte algunas alternativas que tal vez no conozcas para sacarle provecho. Este es nuestro top 5: recetas con menta.

Pollo a la menta con verduras

Esta es una receta sana y deliciosa. La combinación del aroma de la menta con el rico sabor del vino blanco junto con las almendras se mezclan para hacer de este platillo uno muy sencillo, pero muy elegante. La receta sirve perfecto para comer con la familia pero también puede ser elevada a un nivel elegante si la decoras con hojas frescas de menta y la sirves acompañada de un suave chardonnay. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/pollo-a-la-menta-con-verduras

Crema de chícharo, calabaza y menta

Si necesitas una sopa primaveral para dejar de preparar las mismas recetas una y otra vez, puedes empezar con este receta. No es una simple crema de verduras pues contiene sabores terrinos, vegetales, frescos y aciditos que le gustarán a toda la familia. Sírvela caliente con hojas de menta como decoración que al mismo tiempo darán estética y aroma. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/sopas/crema-de-chicharo-calabaza-y-menta

Ensalada verde de perejil, menta y queso feta

Directo de los recetarios griegos llega esta fresca ensalada primaveral que explota con sabor a menta. Usa también ese queso tan característico del mediterráneo que es el feta y que funciona tan bien con la menta. No olvides usar las aceitunas kalamata para darle esa acidez que necesita la receta y para complementar con otro ingrediente netamente griego. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/ensaladas/ensalada-verde-de-perejil-menta-y-queso-feta

Costillas de cordero con pesto de menta y albahaca

Si hay una proteína que recibe bien el sabor de la menta es el cordero, con estas chuletas en hueso podrás comprobarlo. La unión del aroma y sabor de la albahaca y la menta es intoxicante, es difícil imaginarse una salsa más fresca y con un sabor más potente que ésta. Recuerda usar puré de papa o papas al horno para complementar la receta y tener un plato principal que todos recordarán. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/costillas-de-cordero-con-pesto-de-menta-y-albahaca

Limonada de menta y burbujas

Ahora que viene el calor te recomendamos esta vibrante bebida. La frescura que le añade la menta a la limonada es imposible de describir, pues aunque esta bebida suena simple, resulta mucho más y mejor que la suma de sus partes. Recuerda que también la puedes usar como coctel para una cena o brunch si le añades tu vodka favorito a la receta. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/limonada-con-menta-y-burbujas    
Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD