Top 7 recetas hechas con cerveza y tequila
Recomendaciones de Cocina

Top 7 recetas hechas con cerveza y tequila

Por Kiwilimón - June 2015
Éste día del padre podemos consentir al hombre de la casa con unas ricas recetas que incluyan algunos de sus ingredientes favoritos, y ya que lo queremos tanto, por qué no brindar desde la comida con algunos platillos especiales preparados con las bebidas predilectas de papá. Éste es nuestro top 7: recetas hechas con cerveza y tequila.

Arrachera marinada en cerveza

Una receta ideal para papá, es un delicioso corte de arrachera infusionado con el sabor de una rica cerveza clara, limón, pimienta y ajo. Si puedes hacerlo a la parrilla, te lo recomendamos aún más. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/arrachera-marinada-en-cerveza

Salsa borracha a la cerveza

Esta deliciosa salsa queda lista en menos de veinte minutos y es un éxito cuando se usa para tacos o cortes de carne mexicanos como la arrachera. La receta indica desvenar los chiles, pero si quieres que tu salsa pique un poco más puedes conservar las semillas de uno o dos de ellos y así obtendrás todo el sabor de la salsa, preparada también con cerveza, junto con un poco de picor. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/salsas/salsas-picantes/salsa-borracha-con-cerveza

Papas a la cerveza

Si buscas una guarnición que vaya con el platillo favorito de papá, esta es una excelente alternativa. Será difícil que te encuentres con unas papas más doraditas y sabrosas que estas saborizadas con cerveza clara. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/guarniciones/papas-/papas-a-la-cerveza

Lomo de cerdo a la cerveza

Aunque para esta receta puedes usar la cerveza que más te guste, te recomendamos elegir una oscura para que tu lomo de cerdo tenga ese sabor profundo y suntuoso que una clara no puede dar. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/cerdos/lomo-de-cerdo/lomo-de-cerdo-a-la-cerveza

Fettucinne al tequila con medallones de res

Esta rica receta de pasta lleva apenas un caballito de tequila, pero verás cómo este licor mexicano tan fuerte le da un sabor especial y profundo a esta pasta que, acompañada de los filetes, es una comida completa. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/pastas/fettuccine-al-tequila-con-medallones-de-res

Tacos de pescado estilo Tamaulipas

Ahora, si papá es más de pescado y marisco entonces estos tacos crujientes norteños le harán su día. La masa para freír se prepara con un poco de tequila para darle ligereza y una textura mucho más crocante. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/pescados-y-mariscos/tacos-de-pescado-estilo-tamaulipas

Paletas heladas de margarita

Para este día del padre te recomendamos un postre ligero y acidito perfecto para días de calor. El tequila y el limón, como todos sabemos, son una mezcla ideal y con un toque de chile piquín estas paletas heladas serán el final perfecto para la ocasión. Ver receta completa: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/postres-frios/helado/paletas-heladas-de-margarita
Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Tener uñas fuertes no sólo es bueno para traer el mejor manicure, sino que además es un signo de que buena salud. Lo mejor de todo es que también hay remedios naturales para endurecer las uñas que puedes hacer desde casa.Con pequeños cambios en nuestro estilo de vida y hábitos, podemos lograr fortalecer las uñas y tenerlas como siempre habías soñado. Por ejemplo, beber suficiente agua ayuda a retener la humedad y a mantenerlas fuertes, pero también puedes darte masajes con aceites para cuidarlas. Aquí hay algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a fortalecer las uñas en poco tiempo.Aceite de oliva con jugo de limónMezcla una cucharadita de aceite de oliva con unas gotas de jugo de limón. Toma pequeñas porciones de la mezcla y aplícala en tus uñas con un masaje, ponte unos guantes suaves y déjalo reposar durante la noche. Puedes hacer esto dos veces por semana para obtener mejores resultados.Masajea con aceite de cocoCalienta un poco unas cucharaditas de aceite de coco y aplícalo en tus uñas y manos con un masaje suave. Además de fortalecer las uñas, el aceite de coco también mejorará la circulación sanguínea mientras las mantiene hidratadas. También puedes mezclar el aceite de coco tibio con unas gotas de jugo de limón, remojar las uñas en esta mezcla y luego masajear suavemente. Sal de marLa sal de mar no sólo ayudará a fortalecer las uñas quebradizas, sino que también puede suavizar las cutículas y agregar brillo a las uñas. Para este remedio natural sólo tienes que mezclar un par de cucharaditas de sal de mar de grano fino en un tazón pequeño con agua tibia y dos gotas de aceite de germen de trigo, aceite de incienso y unas gotas de aceite de limón. Remoja las uñas en la mezcla de 10 a 15 minutos y enjuaga con agua tibia, seca y aplica una crema de manos para hidratar.Recuerda que además de estos remedios naturales para fortalecer la uñas, mantenerlas hidratadas con crema, cuidarlas de detergentes y sobre todo, llevar una dieta apropiada, pues esto tiene mucho que ver con qué tan fuertes o quebradizas son sus uñas. Si no consumes suficientes proteínas, grasas, vitaminas y minerales, es posible que ningún remedio casero te ayude.Una dieta sana y equilibrada que incluya vitaminas A, C, D, E, así como muchas vitaminas del grupo B, ácido fólico, zinc, hierro, calcio y biotina puede reducir el riesgo de uñas quebradizas. Con esto no sólo te crecerán uñas más fuertes, también podrás ver mejoras en la piel, cabello y te sentirás más saludable desde adentro.Foto de portada de Damir Spanic, en Unsplash.
De la vista nace el amor y en el gusto se confirma. Para el Día de San Valentín no hay mejor manera de celebrar que con una buena copa de burbujas y nuestros seres amados. Por eso te presentamos, los consejos básicos para maridar el amor con vinos espumosos. ¿Cómo se elaboran los vinos espumosos? A diferencia de lo que podría creerse, todos los espumosos parten de un vino regular, conocido como tranquilo, al que se le somete a una segunda fermentación para que guarde el gas y desarrolle sus características burbujas. Hay dos métodos principales para elaborarlos. El método tradicional (usado en el Champagne y el Cava) tiene su segunda fermentación en la botella, a ésta se le añade una mezcla de vino base, con azúcar y levadura para que vuelva a fermentar. Este proceso lo hacen botella por botella con botella cerrada, así el gas de las levaduras, al no tener salida, se incorpora en el líquido y se obtiene una burbuja fina inconfundible. Por su parte, en el método charmat la segunda fermentación se hace en tanques de acero inoxidable. En éstos la burbuja tiene más espacio para expandirse y por eso resulta más gorda. Bajo este método se elaboran vinos espumosos como el Prosecco y el Lambrusco. ¿Cómo seleccionar tu vino espumoso? Recuerda que en los vinos espumosos, puede haber blancos, rosados y tintos. También podrás encontrarlos desde secos (Brut Nature) hasta extra dulces, que van de 0 a 60 gramos de azúcar residual. Así que lo más importante al elegir tu espumoso o espumante favorito es considerar su color, sabor y tipo de burbuja para elegir el que más se acomode a tu paladar. Nuestros favoritosTe recomendamos tres vinos espumosos para maridar el amor: Mionetto Prosecco, Italia Tere Delgado, sommelier de vinos y fundadora de Vinos y Maz Club, recomienda este espumoso elaborado bajo el método charmat por su versatilidad para acompañar las reuniones con amigos y todo tipo de comida, desde postres como cupcakes y tartas horneadas dulces, hasta botanas, mariscos y platos fuertes. “Es fresco, armónico y elegante, por eso es mi favorito”.Chandon Délice, ArgentinaMi vino espumoso favorito es Chandon Délice. Es de los primeros vinos espumosos que  puede tomarse con hielo y con un twist de sabor que potencie sus aromas, como un garnish de fresas, frambuesas, naranja, toronja o pepino e incluso hojas frescas como hierbabuena. Es ideal para cualquier momento del día: para un aperitivo o trago fresco durante el día. Brut Nature Gran Reserva, MéxicoElaborado con las uvas Macabeo, Chardonnay y Chenin Blanc por Freixenet México, este vino espumoso se elabora bajo el método tradicional por lo que tiene una burbuja fina, es seco en boca y con una acidez fresca. Es el aperitivo perfecto para acompañar botanas ligeras, pastas, pescados y todo tipo de mariscos.
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
La jericalla es un postre tapatío típico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando las monjas del Hospicio Cabañas idearon un postre nutritivo y de sabor llamativo para los niños huérfanos que cuidaban. Elaboraron la receta con leche, canela, azúcar, huevo y vainilla, con un sabor similar al de la natilla española pero de consistencia ligera. Actualmente la jericalla es uno de los postres típicos favoritos de los hogares jaliscienses. Sin embargo, muchos podemos llegar a confundir la jericalla con el flan o el crème brûlée, pues comparten los mismos ingredientes y tienen muchas similitudes en su modo de preparación. Por eso te presentamos las diferencias entre estos postres para que puedas identificar la auténtica jericalla jalisciense. Flan y crème brûlée  El flan es un postre muy popular en México y el mundo. Con una rica tradición histórica, el flan llegó a México tras la conquista con una receta que mezclaba leche, huevo, azúcar, vainilla y un baño de caramelo líquido, mientras que el crème brûlée es un clásico de la repostería francesa que consiste en una crema dulce suave, cuya superficie tiene una fina capa de caramelo crujiente. La jericalla Si bien los tres postres se elaboran con una base de huevo, vainilla, azúcar y leche, se diferencian por su preparación y algunos detalles en el uso de ingredientes. Por ejemplo, el flan usa las yemas y las claras de los huevos; mientras que la jericalla sólo utiliza las yemas de huevo; o bien, el crème brûlée tiene una consistencia de la crema parecida a la de la jericalla, pero su técnica es un poco más elaborada para conseguir la capa crujiente del azúcar quemada, que aporta un contraste de textura.Para preparar la jericalla se hierve la leche con la canela y la vainilla. Por otro lado, se baten las yemas con el azúcar y al final se combina con la leche infusionada, para luego colar y hornear a baño María. Al final, en la superficie casi siempre queda una costra dorada y un poco quemada. La textura se parece al flan, pero es mucho más ligera y untuosa. La jericalla se presenta en el mismo recipiente en el que se hornea, para respetar y mostrar su costra, que tiene una consistencia más sólida y añade profundidad al sabor con ese toque de leche quemada.¡Ya sabes qué postre tienes que probar en tu siguiente parada por la Perla Tapatía! Fotografías: Antonio Flores 
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD