2 litros de agua al día, ¿mito o realidad?
Salud

2 litros de agua al día, ¿mito o realidad?

Por Kiwilimón - Septiembre 2015
Tomar ocho vasos de agua o dos litros al día se ha hecho una creencia común entre quienes quieren mantenerse sanos o bajar de peso, pero, qué tanto de esto es real. Investigamos y nos encontramos con fundamentos reales que dicen que la regla del agua podría ser un mito y que, aunque es importante mantenerse hidratado, hay muchas formas de lograrlo fuera de llenarse de agua. Esto es lo que aprendimos. Sí, tomar agua es extremadamente necesario y nuestro cuerpo necesita estar constantemente hidratado para funcionar de la mejor manera. Ahora, tomar dos litros de agua al día podría ser un exceso y esto se debe a tres razones diferentes:

1.- Todo lo que consumimos tiene agua

Así es, el café, té y hasta los refrescos (no que recomendamos tomarlos) están compuestos entre 85 y 99% de agua y normalmente son bebidas que no tomamos en cuenta al contar cuánto H2O consumimos. El agua es el componente mayoritario de todos nuestros alimentos y se encuentra en más del 50% de la composición de la carne y entre el 75 y 96% de frutas y vegetales. ¿Qué quiere decir? Que aunque sí, una persona de alrededor de 70 kg de peso necesite casi dos litros de agua diarios para mantenerse sana, casi la mitad de esta cantidad viene en la comida que consumimos. En otras palabras, con tomar tres vasos de agua al día se tiene la cantidad necesaria que busca el cuerpo.  
  1. Puede causar estreñimiento

La fibra, nutriente que nos ayuda a tener una actividad gástrica regular, es extremadamente absorbente de agua. Si tomamos demasiada, la fibra en nuestro cuerpo se vuelve “perezosa” y deja de trabajar tan bien como antes. Esto provoca una caída del movimiento intestinal y por consiguiente estreñimiento. No tiene nada de malo tomar agua en las comidas, pero dos litros diarios podrían estar causándote retención de líquidos y estreñimiento cuando la creencia popular dice lo contrario.  
  1. Tu cuerpo te pedirá el agua que necesitas

Cuando tenemos sueño nuestro cuerpo nos lo dice, cuando tenemos hambre también, lo sabemos. Es lo mismo con tomar agua, apenas sientas sed es una señal física de que debes tomar. Por supuesto, estas señales cambian dependiendo de la persona, su dieta y la cantidad de ejercicio que realice, pero hay que confiar en nuestro organismo.

Agua y un poco más

Habiendo dicho todo esto, por supuesto que el agua es más sana que tomar refresco, café e incluso jugos. Pero también podemos considerar tomar un poco menos de agua pero más eficazmente, mezclándola con otros nutrientes como en las siguientes tres recetas:   Agua de chía Agua de tuna Agua de pitahaya    
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La arepa para los colombianos es como el pan de los europeos o la tortilla de los mexicanos. El maíz, un ingrediente prehispánico, recorre todo el continente americano como un conjuro que se transforma en cientos de formas y sabores. Empanadas, envueltos, tamales, tortillas, arepas, arepitas y hasta bebidas fermentadas tienen como columna vertebral a este humilde alimento de colores variados, que se alza altivo en los sembríos. En Colombia hay registro de más de 70 tipos de arepas que dependerán del tipo de maíz, del amasado, del tamaño, la cocción, lo que llevan por dentro y, por supuesto, de la región donde se elaboran. Las arepas son legado indígena y cada cocina regional colombiana tiene un estilo distinto. En la Guajira las hacen de maíz morado y le insertan pedacitos de queso fresco, y entre Cartagena y Barranquilla las hay fritas y rellenas de huevo, o las delicadas dulces de anís. Unas de las más conocidas y arraigadas en todo el territorio nacional son las del Eje Cafetero o paisas, las cuales están hechas de maíz blanco. También les dicen arepas de tela por su fino grosor, el cual logra que cuando se asan en la parrilla, el horno o la sartén, queden crocantes y doradas. Se les suele untar mantequilla, espolvorear sal y acompañarse con algún queso blanco. En Antioquia, usan el quesito, uno fresco que se desmorona con generosidad sobre la masa redonda. El desayuno es la comida del día en la que la demanda por arepas es grande, pero mucha gente también las consume a mitad de la tarde o como una cena ligera. Sin embargo, en Antioquia y más que en cualquier otra región, la arepa es venerada y vital. Es el producto alimenticio más importante de la cocina antioqueña omnipresente en todos los caseríos, corregimientos, valles y montañas, y sirve como acompañamiento para cualquier comida, para recoger la salsa de los frijoles o para acompañar una sopa de plátano. Si bien la arepa puede ser una comida callejera que venden en esquinas en la ciudad o producto de un fogón de leña inventado al borde de la carretera, son las estufas domésticas las asiduas de esta sencilla y deliciosa receta. Los cronistas españoles ya daban cuenta de esta preparación reconfortante que conecta inmediatamente con la tierra, la familia, la madre, la cocina de la crianza y los recuerdos. Esa redonda masa, en apariencia insípida, asada sobre las brasas o un fogón de leña, se convierte en un perfecto manjar. Algunos tipos de arepasArepa de chocolo o choclo Está hecha con maíz dulce tierno, leche y un poco de azúcar que le confiere un sabor dulce y un color amarillo marcado. Se suele rellenar o cubrir con queso blanco que derrite. Populares en toda la región antioqueña.Arepa de huevo Se elabora con masa de maíz frita y se les vierte un huevo. Son típicas de la región del Caribe colombiano cuyo origen remonta a Luruaco, Atlántico, donde casi toda la población vive de las arepas.  Arepa santandereana Están hechas con maíz amarillo pelado cocinado con cenizas disueltas en agua. Algunas masas también se entreveran con trocitos de chicharrón. ¿Dónde comerlas?En Bogotá, son famosas las arepas de chócolo de Andrés Carne de Res; el restaurante Abasto ofrece variedades de arepas en sus desayunos. En Luruaco Atlántico, cada año se celebra el festival de la arepa de huevo. Arepas Doña Eliza en Medellín, tiene envíos a todo el país. Si estás en un supermercado, te recomendamos la marca Doña Paisa.
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