3 poses de yoga que mejoran tu digestión
Salud

3 poses de yoga que mejoran tu digestión

Por Kiwilimón - Enero 2018
  La practica cotidiana de yoga trae muchos beneficios: mejor postura, reducción de estrés y ansiedad, mejor respiración… Pero también, contribuye  a aliviar los síntomas que provoca una digestión lenta como son la inflamación, la incomodidad, los gases y los cólicos. En yoga la combinación de posturas, la hidratación y la respiración ayuda a que el sistema digestivo se encuentre saludable. La yoga promueve la peristalsis, que  es el movimiento de los residuos y las toxinas a través del colón. También, la práctica desarrolla los músculos abdominales, todo lo cual contribuye a una digestión más saludable. Aquí te decimos tres posturas que puedes practicar de manera diaria con el fin de mejorar tus sistema digestivo y sentirte bien todos los días.

Paschimottanasana o Flexión hacia el frente sentado

Este estiramiento sencillo te ayuda a relajarte y a liberar parte del estrés que está afectando tu digestión. Cómo hacer la postura: Siéntate en el piso con ambas piernas hacia el frente. Mantén la espalda recta y lentamente flexiona el torso hacia el frente en dirección a las piernas. Mantén la postura de cinco a diez respiraciones y sal lentamente de la misma manera en que entraste. Modificación: si te encuentras en un espacio público, puedes realizar esta postura sentado en tu silla.

Torsión de la columna acostado

Usa esta torsión para aliviar y tonificar tu abdomen. Cómo hacer la postura: Acuéstate boca arriba, abrazo tus rodillas e inhala. Mientras exhalas, baja las rodillas hacia la izquierda, usando tu mano izquierda para bajarlas un poco más. Luego, voltea tu cabeza y estira tu brazo derecho hacia fuera. Permanece en la postura de cinco a diez respiraciones. Inhala y mientas inhalas regresa las manos y las rodillas hacia el centro. Repite con el costado contrario. Modificación: puedes intentarlo con las dos piernas dobladas o con una pierna estirada y la otra doblada.

El puente

Querrás hacer este estiramiento sencillo  para aliviar la sensación de cólico estomacal. Cómo hacer la postura: Acostado boca arriba, coloca las plantas de los pies en el piso. Siente que toda tu columna esté apoyada en el suelo y lentamente, comienza a elevar la columna vertebra por vertebra iniciando por la cadera hasta la espalda alta. Permanece con la espalda lo más arriba que puedas por tres respiraciones y lentamente baja hacia la postura inicial.  
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El Hummus es una preparación de Medio Oriente que hoy en día se consume mucho. Se usa como dip para triángulos de pan pita, o verduras, y también como base para algunos guisos.Nutricionalmente, es muy bueno porque tiene alto contenido en grasas sanas y minerales. Es bajo en carbohidratos y alto en proteínas y fibra de origen vegetal. Además, es delicioso y te hace sentir satisfecho.Básicamente, el hummus está hecho a base de garbanzos. De hecho, la palabra hummus quiere decir garbanzo. Tiene también tahini o pasta de ajonjolí molido, y otros complementos como ajo, aceite de oliva y jugo de limón.Prueba estas Botanas Saludables con HummusExisten versiones muy diferentes de este alimento por todo el mediterráneo, norte de áfrica y medio oriente. Algunas tienen berenjena, jitomate, alubias o huevos cocidos o mezclas de especias. Después de todo, es una base bastante neutra abierta a muchos sabores.Para prepararlo en casa, necesitas empezar por los garbanzos. Los puedes conseguir enlatados y ya cocidos, lo cual es muy práctico. Si deseas cocerlos, hay que remojarlos toda una noche, descartar el agua del remojo y cocerlos en suficiente agua con sal. Puedes agregarles cebolla, zanahoria y hierbas de olor para lograr un mejor sabor. Déjalos a fuego bajo o en olla de presión hasta que estén muy suaves.Una vez cocidos, hay que molerlos en un procesador de alimentos o licuadora con tahini, la cual es una pasta de ajonjolí molido que se consigue en casi todos los supermercados y también en tiendas de comida árabe. El tahini tiene un sabor fuerte, por lo que un par de cucharadas son suficientes para agregar mucha personalidad. Su sabor se balancea muy bien con jugo de limón, sal y aceite de oliva, pero si no deseas agregar tahini, un poco de yogurt griego o jocoque seco aportarán acidez y cremosidad.Ajusta la consistencia de tu hummus casero con el agua que te haya quedado de la cocción. Algunas personas prefieren molerlo hasta que esté completamente terso, pero también puedes dejarlo con un poco de textura.Finalmente, para darle sabor, lo tradicional es un poco de ajo crudo, aunque también puede ser rostizado. Si usas ajo crudo, muélelo con el jugo de limón para domar un poco su sabor. Es delicioso con una pizca de comino y está de moda agregar otros ingredientes que le den colores interesantes, como betabel rostizado, aguacate, pimientos asados, calabacitas asadas o berenjena tatemada.Para servirlo, es tradicional ponerlo en un plato y marcar un canal con la parte de atrás de la cuchara, agregar más aceite de oliva y espolvorea un poco de pimentón, zaa’tar o chile en polvo.Te recomendamos estas 6 nuevas maneras de comer hummusPor otro lado, el hummus no solamente funciona como dip. Es una gran opción para la lonchera con verduras. Es delicioso también en lugar de mayonesa para tu sándwich. Además, lo puedes usar para rellenar portobellos, o combinado con arroz, para rellenar pimientos al horno. Es riquísimo encima de pollo asado, en tu avocado toast o con pimientos y cebollas sobre tu hamburguesa o en pita con carne asada.Visita la historia antigua en un plato que está muy de moda y agrégale toques interesantes a tu gusto. Después de todo, así es como se crean los grandes platillos.
A lo largo de nuestra vida hemos escuchado muchos mitos alrededor de la necesidad de bajar de peso. Una de las teorías que de un tiempo para acá ha cobrado importancia es sobre que el alcohol engorda pero, ¿qué pensarías si te decimos que esto no es un mito, sino verdad? Aquí te va una verdad que puede doler: las bebidas alcohólicas no sólo están saboteando tu dieta, además te están haciendo engordar y todo esto tiene una explicación que nos lleva directo al alcohol que contienen, pues este interrumpe la oxidación de las grasas e hidratos de carbono y, en lugar de quemarlos, los almacenemos. Además, el alcohol contiene etanol, una sustancia nociva para el sistema nervioso central si se consume en grandes cantidades, la cual afecta el funcionamiento del hígado. Por ejemplo, cada gramo de etanol aporta 7 Kcal y las bebidas además pueden contener azúcares y otras fuentes de calorías que también impactan en el organismo. Así que si estás buscando bajar de peso, considera moderar y, de ser posible, evitar el consumo de alcohol, porque además de las calorías vacías que te aporta, solemos tener malos hábitos alimenticios cuando consumimos este tipo de bebidas y eso es una bomba para nuestro cuerpo.Y si toda esta información no te ha bastado para dejar el alcohol, aquí te dejamos datos que te harán pensar dos veces antes de tomarte esa copita:● Una cerveza regular tiene aproximadamente 150 calorías por un vaso de 355 ml.● Una cerveza light, aproximadamente 100 calorías por un vaso de 355 ml.● El vino contiene aproximadamente 100 calorías por una copa de 145 ml.● El alcohol destilado (ginebra, ron, vodka, whiskey), aproximadamente 100 calorías por 45 ml.● Un martini tiene aproximadamente 140 calorías por una copa de 65 ml.● Una piña colada, aproximadamente 500 calorías en 205 ml.Y a algunas de esas bebidas hay que sumarle las calorías de las sustancias con las que se mezclan, como jugos, refrescos, jarabes.Por último, recuerda que la mejor manera de controlar las calorías es limitar la cantidad de alcohol que tomas. Antes de salir, establece un límite y apégate a él. Es válido rechazar una bebida que no quieres o negarse a que te sirvan una segunda copa de vino, todo está en tus decisiones y en la conciencia de ellas.
Todos estamos conscientes del problema de contaminación que vive nuestro planeta, por lo que reciclar en casa es el primer paso para comenzar con acciones concretas.Hay acciones que podemos hacer desde nuestra trinchera para ayudar al medio ambiente, y una de las acciones que más accesibles y que más podemos ayudar es reciclando. El reciclaje es un buen hábito que podemos hacer en casa y que no requiere de gran infraestructura, pero sí de mucha voluntad para hacerlo de manera práctica, responsable y adoptarlo a tu estilo de vida.Para empezar a reciclar en casa, aquí te dejamos estos 10 consejos:Comunícaselo a todos los miembros de la familia. Lo más importante es que todos los miembros de la familia estén en la misma sintonía para que sea más fácil adoptar este hábito. Entre todos será más fácil cumplir con este propósito y apoyarse entre sí.Busquen información y edúquense al respecto. Tener la información necesaria hará que el reciclaje sea más fácil, es necesario saber sobre los distintos materiales, el uso y el reuso que se le puede dar. Instala distintos botes de basura para diferentes tipos de materiales. La separación de residuos es muy importante. Hay que tener cestos diferentes para los distintos materiales y desechos: orgánicos, inorgánicos, cartón y papel, vidrio, pet, electrónicos, etc.Identifica un centro de reciclaje e infórmate cuál es la forma para llevar los distintos materiales. Ya existen distintos centros donde pueden reciclar tus desechos, sin embargo es necesario que lo lleves tal cuál se requiere, hay materiales que necesitan estar lavados y secos, otros que se pueden compactar, etc. Es necesario que sepas cómo se debe entregar todo.Reusa. Otra de las principales formas de reciclar es el reuso, piensa antes de tirar algo si le puedes dar una segunda oportunidad, por ejemplo tus botellas de vidrio pueden servir de floreros, los frascos de mayonesa te pueden servir como contenedores para poner productos a granel, etc.Invierte en productos zero waste. Actualmente hay en el mercado muchos productos que no generan residuos, ya sea que compres productos a granel, artículos sin envolturas etc.Realiza actividades para reciclar de forma original. Si tienes hijos pueden destinar actividades para buscarle un nuevo uso a tus residuos, por ejemplo pueden hacer cochecitos con los cartones del papel sanitario y así darle rienda a la creatividad. No deseches lo que ya no sirve y trata de repararlo. Estamos cada vez más acostumbrados a comprar cosas desechables o que caducan rápido, pasa con tu celular, computadoras portátiles etc. Antes de desecharlo, investiga si se puede reparar y además de ahorrar, reciclarás. Reduce tu consumo. Vivimos en una sociedad cada vez más consumista, realmente no necesitas comprar todo lo que crees. Antes de hacerlo, piensa si realmente lo necesitas. No desistas. El reciclaje es un hábito que requiere paciencia, constancia y disciplina, piensa que es algo que debes implementar en tu vida a largo plazo.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD