4 hábitos que debes aplicar a los 40
Salud

4 hábitos que debes aplicar a los 40

Por Kiwilimón - Mayo 2014
Hay un momento de la vida en el que debes tomar decisiones para cuidar más de tu cuerpo para mantenerte saludable durante los años dorados, y esa edad, son los 40. Aquí van 4 hábitos que debes aplicar los 40, hábitos que te ayudarán a mantener la juventud y la energía por un buen tiempo. Recuerda, lo antes que empieces a tomar hábitos saludables mejor, no hay nada que esperar. Según estudios médicos si adquieres estas rutinas antes de cumplir 40 entonces se harán acciones propias de tu vida diaria. Te recomendamos todas y cada una, es por tu salud. 1) Olvida las pastillas, recuerda la fruta Es muy fácil sacar nuestras vitaminas y minerales de una botella pero no hay cosa más sana que obtenerlas de frutas y verduras. La realidad es que el cuerpo asimila de mucho mejor manera la comida natural orgánica que cualquier complemento alimenticio por lo que te recomendamos aumentar la cantidad de vegetales que consumes y dejar un poco de lado las medicinas. Si quieres ideas deliciosas para consumir fruta, prueba estas recetas:    Sandwiches de Fruta                                                                           Hot Cakes de Plátano     2) Toma más Agua Debes tomar más agua, al menos dos litros al día. Te lo podemos decir mil veces pero no hay nada que te mantenga joven, vitalizada, hidratada y con piel bien cuidada como tener siempre una botella de agua en la mano.   3) Duerme bien Recuerda, el tiempo ideal para descansar el cuerpo después de un día movido son siete u ocho horas, no menos. Asegúrate que el tiempo que le das a salir, trabajar y cuidar de tus seres queri dos también te lo designes a ti para reponerte por las noches.     4) Elige tu ejercicio Puede ser yoga, pilates, correr o lo que sea. Prueba varias alternativas y decídete por una que te apasione. Después de haber elegido entrégate a esa actividad pues tu vida se beneficiará muchísimo de eso y tus hábitos se harán haciendo mucho más sanos como resultado. Cada vez más estudios demuestran que el sedentarismo puede conducir a enfermedades como diabetes, obesidad y problemas cardiacos. No se trata de salir a hacer ejercicio, simplemente pasa menos tiempo sentada, muévete, camina en vez de usar el coche y mantente activa.
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Lavar las verduras puede parecer una tarea sencilla y sin muchas complicaciones, pero limpiar adecuadamente algunas de las más complicadas es algo que nos lleva a buscar cómo lavar el brócoli para no enfermarnos.Hay muchas formas en las que las verduras pueden contaminarse, pues conforme crecen, entran en contacto con animales, suelo, agua y trabajadores agrícolas, todos los cuales pueden introducir sustancias nocivas. Además, una vez que se cosechan las verduras, pasan por varios pares de manos (a medida que se empacan, envían, compran, preparan y almacenan), lo cual también tiene el potencial de contaminar los alimentos con bacterias y gérmenes dañinos.A pesar de que muchas verduras se pueden lavar con agua fría y no es necesario usar jabones ni detergentes, hay algunas que requieren especial atención a la hora de limpiarlas, como el brócoli, por ejemplo.Cómo lavar el brócoliComo primer paso para antes de lavar brócoli (o cualquier otra verdura), lava primero tus manos con agua y jabón, antes y después de preparar verduras frescas, en general, así evitarás contaminarlas tú mismo.Otra recomendación útil es que no laves el brócoli hasta justo antes de prepararlo. Cuando estés listo para usarlos, entonces recorta la parte dura del tallo aproximadamente a dos centímetros de la parte inferior y enjuágalo con agua corriente fría. El brócoli, como la coliflor, tiene muchos lugares donde los gérmenes pueden esconderse, así que para asegurarte de eliminarlos por completo, remójalo después de enjuagarlo en un recipiente con agua fría durante dos minutos y posteriormente, enjuaga bajo el chorro de agua fría nuevamente.También puedes remojar el brócoli en una mezcla de 4 partes de agua por 1 de vinagre blanco por 20 minutos, para después enjuagarlo bajo el chorro de agua, de esta manera, puedes reducir los residuos de pesticidas en las verduras.Aunque parece complicado, lavar el brócoli correctamente tampoco tiene mucha ciencia, pero es importante que lo hagas, para evitar bacterias y gérmenes en tus comidas.
La arepa para los colombianos es como el pan de los europeos o la tortilla de los mexicanos. El maíz, un ingrediente prehispánico, recorre todo el continente americano como un conjuro que se transforma en cientos de formas y sabores. Empanadas, envueltos, tamales, tortillas, arepas, arepitas y hasta bebidas fermentadas tienen como columna vertebral a este humilde alimento de colores variados, que se alza altivo en los sembríos. En Colombia hay registro de más de 70 tipos de arepas que dependerán del tipo de maíz, del amasado, del tamaño, la cocción, lo que llevan por dentro y, por supuesto, de la región donde se elaboran. Las arepas son legado indígena y cada cocina regional colombiana tiene un estilo distinto. En la Guajira las hacen de maíz morado y le insertan pedacitos de queso fresco, y entre Cartagena y Barranquilla las hay fritas y rellenas de huevo, o las delicadas dulces de anís. Unas de las más conocidas y arraigadas en todo el territorio nacional son las del Eje Cafetero o paisas, las cuales están hechas de maíz blanco. También les dicen arepas de tela por su fino grosor, el cual logra que cuando se asan en la parrilla, el horno o la sartén, queden crocantes y doradas. Se les suele untar mantequilla, espolvorear sal y acompañarse con algún queso blanco. En Antioquia, usan el quesito, uno fresco que se desmorona con generosidad sobre la masa redonda. El desayuno es la comida del día en la que la demanda por arepas es grande, pero mucha gente también las consume a mitad de la tarde o como una cena ligera. Sin embargo, en Antioquia y más que en cualquier otra región, la arepa es venerada y vital. Es el producto alimenticio más importante de la cocina antioqueña omnipresente en todos los caseríos, corregimientos, valles y montañas, y sirve como acompañamiento para cualquier comida, para recoger la salsa de los frijoles o para acompañar una sopa de plátano. Si bien la arepa puede ser una comida callejera que venden en esquinas en la ciudad o producto de un fogón de leña inventado al borde de la carretera, son las estufas domésticas las asiduas de esta sencilla y deliciosa receta. Los cronistas españoles ya daban cuenta de esta preparación reconfortante que conecta inmediatamente con la tierra, la familia, la madre, la cocina de la crianza y los recuerdos. Esa redonda masa, en apariencia insípida, asada sobre las brasas o un fogón de leña, se convierte en un perfecto manjar. Algunos tipos de arepasArepa de chocolo o choclo Está hecha con maíz dulce tierno, leche y un poco de azúcar que le confiere un sabor dulce y un color amarillo marcado. Se suele rellenar o cubrir con queso blanco que derrite. Populares en toda la región antioqueña.Arepa de huevo Se elabora con masa de maíz frita y se les vierte un huevo. Son típicas de la región del Caribe colombiano cuyo origen remonta a Luruaco, Atlántico, donde casi toda la población vive de las arepas.  Arepa santandereana Están hechas con maíz amarillo pelado cocinado con cenizas disueltas en agua. Algunas masas también se entreveran con trocitos de chicharrón. ¿Dónde comerlas?En Bogotá, son famosas las arepas de chócolo de Andrés Carne de Res; el restaurante Abasto ofrece variedades de arepas en sus desayunos. En Luruaco Atlántico, cada año se celebra el festival de la arepa de huevo. Arepas Doña Eliza en Medellín, tiene envíos a todo el país. Si estás en un supermercado, te recomendamos la marca Doña Paisa.
He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
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