7 ingredientes para dejar de depender del café
Salud

7 ingredientes para dejar de depender del café

Por Kiwilimón - Septiembre 2016
  ¿Eres de las personas que necesita una buena taza de café para empezar el día? No estás sola. Lo malo es que el exceso de café no sólo puede modificar el color de tus dientes e incluso tu aliento, sino que también puede acabar por alterar tus nervios y dejarte sin dormir. Es por eso que hoy te platicamos de 7 alternativas (sin cafeína) al café para que te vayas quitando esa dependencia sin perder la energía que necesitas para tu día.

Almendras

Puede que esto sea una novedad, pero un puño de almendras (o en realidad cualquier otra nuez), te da la misma cantidad de energía que una taza de café. Además están llenas de aminoácidos y grasas buenas que ayuden a evitar el colesterol alto. Ejotes con almendras

Naranjas

No sólo son buenas para la gripa, sino que su alto contenido de vitamina C ayuda a que el oxígeno dentro de nuestro cuerpo recorra nuestro torrente sanguíneo con más agilidad, así dándonos energía física y mental. Mousse de naranja

Mora azul

Los antioxidantes de este fruto ayudan a mantenerte alerta y energetizada por todo el día. No dudes en mezclar un puñado en tu yogurt del desayuno o cena para sentir siempre vitalizada. Galletas de blueberry y yoghurt

Dátiles

Hay azúcares que no son buenas, como las procesadas que se encuentran en los dulces. Por el contrario, hay azúcares que te llenan de energía y que no te hacen daño, como las que contiene el dátil. Dátil relleno de queso azul

Sandía

Las bebidas energéticas siempre están diciendo que están llenas de potasio y electrolitos, y eso es exactamente lo que contiene un pedazo de sandía que además es sumamente refrescante (y deliciosa). Ensalada de sandía y queso feta

Frijoles

Además de ser altos en proteína y fibra, también están empaquetados de grasas buenas que lograrán que tengas energía sostenida por más tiempo en vez de picos de energía que después acaben en depresión. Frijoles charros

Arroz integral

Los carbohidratos complejos como el pan blanco hacen que tu energía suba rápido y luego caiga rápidamente, pero los granos enteros como el arroz integral te dan energía que se mantendrá por todo el día. Arroz frito con camarón  
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En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
Morelia es una capital llena de cultura, pues no sólo año tras año se realiza un festival cinematográfico, también desde hace 10 años se celebra Morelia en Boca, un festival internacional de Gastronomía y Vino que este año se adapta a las circunstancias con un formato híbrido.Con el fin de salvaguardar la cultura gastronómica y apostar por una pronta recuperación económica de la cadena de valor, Morelia en Boca promueve visitas turísticas a restaurantes y cocinas, y así mostrar la fortaleza y la riqueza de este sector que se ha visto tan afectado.Este año, el festival reposiciona la plataforma digital como una herramienta para el cruce de ideas, de técnicas y del aprendizaje continuo, con un formato híbrido, que mezcla restaurantes con experiencias virtuales, con menús interactivos a través de video-explicaciones entre chefs, cocineras y productores locales. Esta plataforma híbrida permitirá que más de 20 restaurantes tengan un menú dedicado a Morelia en Boca con una cercana relación con los productos michoacanos, para tener un menú desarrollado por duplas de chefs quienes se unen con Cocineras Tradicionales de Michoacán.Como resultado, Morelia en Boca tendrá 12 menús en 24 sedes, y podrás consultar el programa en línea el 30 de octubre, a través de sus redes sociales, @meboficial en Instagram y en Facebook @moreliaenboca.No te pierdas de las tradiciones gastronómicas que este festival acerca a ti gracias a las plataformas digitales y disfruta de lo mejor de la gastronomía de Morelia.
Pelar ajos puede no ser una tarea tan ardua, pero cuando quieres ahorrar tiempo en la cocina, todo truco es bueno y válido para evitar las tareas tediosas.Para pelar ajos, algunas personas ruedan los dientes de ajo sobre superficies con la palma de la mano, lo cual funciona bien para quitar la cáscara a los ajos, aunque duele un poco, sin embargo, este truco de Tik Tok vendrá a revolucionar tu cocina, pues promete ajos sin cáscara con sólo usar el microondas.¿Cómo pelar ajos en 30 segundos?Tik Tok se ha vuelto la mejor fuente de trucos de cocina que existe, así que obviamente teníamos que ver aquí cómo pelar ajos rápido y fue la usuaria Kushi Ali quien le hizo este regalo al mundo.El truco consiste en hornear ligeramente los ajos y lo que tienes que hacer es colocar los dientes ya separados en un tazón pequeño. Luego, meter el recipiente en el microondas y programarlo para calentar 30 segundos. Si tú repites esto, probablemente escuches un ruido parecido a un silbido y luego parecerá que truenan palomitas mientras los ajos están en el microondas, pero no te preocupes, los dientes no explotarán. En el video de Kushi Ali, parece que el ajo se separa perfectamente de su cáscara después de salir del microondas. En la vida real, esto sí sucede con éxito, pero este truco también tiene efectos secundarios como que los ajos salen calientes y blandos después de estar en el micro.También les baja un poco el sabor fuerte y el aroma, y quizá no puedas cortar o picar los dientes porque se vuelven muy suaves, así que es probable que este truco no sea la mejor opción para tus ajos si necesitas ajos firmes y picados.Pero si necesitas ajos para cocer junto con alguna carne o caldo en una olla, este es el truco para pelar ajos que necesitas usar. ¿Cuál es tu forma más rápida para pelar ajos?
Los altares de muertos mexicanos comienzan a aparecer en las casas en los últimos días de octubre, para recibir a nuestros seres queridos con todo aquello que los guiará y dará la bienvenida de regreso a casa por un día.La tradición ya es un sincretismo entre lo prehispánico y las nuevas creencias religiosas traídas con la colonización, pero es tan bella, que en la actualidad sigue siendo una de las celebraciones más arraigadas en los mexicanos, que no dejan de poner su ofrenda de Día de Muertos, aunque sea pequeña.El significado del altar de muertos tiene que ver con los niveles con los cuales se organice: Un altar de 2 niveles representa la división del cielo y la tierra.Un altar de muertos con 3 niveles representa el cielo, la tierra y el inframundo.El altar más tradicional de 7 pisos representa los 7 niveles que el alma debe atravesar para llegar al descanso espiritual.Altar de muertos: elementos que no pueden faltar y su significadoSi este año quieres conmemorar a personas amadas que ya no están en el plano terrenal, considera poner niveles en tu ofrenda y estos elementos que no te pueden faltar.1. Una fotografíaNo importa si es para un familiar o para alguien a quien no conociste en persona, poner una fotografía sirve para honrar a la persona que fue en vida.2. Un elemento de aromaLo tradicional es usar copal o incienso, pero también se usan hierbas de olor, frutos aromáticos o infusiones.3. Papel picadoEl papel picado tiene como significado el viento en los altares de muertos mexicanos. Los colores más usados son el amarillo y el morado, pues representan pureza y duelo.4. FuegoLas velas, veladoras o cirios tienen como finalidad representar el fuego que guía a las almas en su camino a la ofrenda de Día de Muertos. A veces se colocan 4 para representar los cuatro puntos cardinales.5. AguaAdemás de su bebida favorita, el agua no puede faltar en una ofrenda de muertos, pues es el elemento que se deja para calmar la sed de las almas cuando llegan.6. TierraPara representar la tierra se usan semillas, como maíz o cacao, frutos o especias, y de acuerdo con una ideología más moderna, esto tiene que ver con la idea cristiana de “polvo eres y en polvo te convertirás”.7. FloresAunque no tienen un significado concreto, las flores se usan para adornar el altar de muertos y para dar la bienvenida a las almas. Las más usadas son el cempasúchil, la nube y el amaranto.8. ComidaDe acuerdo con la tradición, la comida que se ponga debe ser aquella que el difunto disfrutaba en vida. Por lo general, los altares se llenan de comida típica mexicana, como mole, tamales y, por supuesto, pan de muerto.9. CalaverasLas calaveras de azúcar son la alegoría de la muerte, que puede ser dulce y no amarga. Además de las calaveras de azúcar, también se utilizan calaveras de barro, de chocolate o de yeso.10. Objetos personalesPara recibir a los difuntos, se colocan objetos personales con los que él se identificaba en vida, por ejemplo, algún objeto representativo de su oficio o a los niños se les ponen juguetes.Los altares de muertos mexicanos están cargados de simbolismos y son parte primordial de una tradición que nos permite asimilar la muerte con mejor cara, con la cara más amable que puede tener, aquella que incluye comida y que nos da la esperanza de que algún día, todos seremos un recuerdo.
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