7 mitos sobre el ejercicio
Salud

7 mitos sobre el ejercicio

Por Kiwilimón - Junio 2015
Ejercitarse es una actividad obligada para quienes quieran tener buena salud, pero para lograr los objetivos hay que estar bien informados sobre qué hacer y cómo hacerlo. Hoy queremos desmentir 7 mitos sobre el ejercicio para que sepas cómo ser más productiva y obtener resultados cuando vayas al gimansio o salgas a ejercitarte al aire libre.

1. Los abdominales son la mejor forma de obtener un vientre plano

Mentira, puede que sean el ejercicio más icónico que existe, pero la verdad es que hacer abdominales no quema muchas calorías. Es mucho mejor hacer ejercicios que incluyan todo tu tronco, desde los glúteos hasta los hombros, para lograr un vientre plano, dos ejemplos pueden ser sentadillas y planchas.

2. Sudar mucho es igual que quemar muchas calorías

Falso, sudar simplemente es un sistema de enfriamiento que tiene el cuerpo. Debes confiar en una rutina diseñada por expertos o en un artefacto que te diga cuántas calorías quemaste al ejercitarte. Cuánto sudas puede depender del lugar, clima, etc.

3. Correr es el mejor ejercicio para adelgazar

No necesariamente, aunque es una muy buena actividad cardiovascular, hacer pesas, caminar en terrenos empinados e incluso usar la bicicleta son mejores ejercicios para quemar grasa.

4. Necesitas ejercitarte durante 45 minutos para que cuente

Esto no es cierto, hay varios estudios que apuntan a que ejercitarte por media hora tres veces a la semana puede ser igual de efectivo. Incluso si sólo tienes diez minutos al día para hacer ejercicio, éste tiempo también puede verse reflejado en tu progreso.

5. Hacer yoga quema calorías

Falso, hacer yoga da flexibilidad y fuerza a los músculos, pero al no estar complementado con actividad cardiovascular no es ideal para bajar de peso y quemar calorías.

6. Hacer pesas te hace ancha

Hay muchas mujeres que no hacen pesas por el miedo a que su cuerpo cambie de una manera inesperada y no deseada, pero la verdad es que levantar el peso correcto y en las repeticiones necesarias, adelgaza y tonifica.  

7. Debes ejerciarte diario

Muchos estudios demuestran que ejercitarte tres o cuatro veces a la semana es suficiente, de hecho, dormir bien y descansar entre ejercicios es necesario para ver reflejado todo tu esfuerzo. Aquí te dejamos algunas recetas llenas de proteína y vitaminas para complementar tu entrenamiento desde adentro:
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Los beneficios del orégano son mucho más importantes que sólo darle sabor al pozole o condimentar tu pizza. Porque sí, esta maravillosa plantita combina a la perfección con carne, quesos y otros alimentos, pero sus componentes tienen numerosos beneficios para la salud, así que por eso es importante conocer para qué sirve el orégano en la salud. De acuerdo al libro especializado en plantas y hierbas, Fitoterapia: vademecum de prescripción, de los autores Alejandro Arteche y Juan Ignacio Güenechea, el orégano es alto en vitaminas, hierro, magnesio y calcio, de modo que es un excelente remedio para combatir algunos males comunes que te explicamos a continuación. El orégano es un gran antiinflamatorio El orégano tiene un componente conocido como beta-cariofilina (E-BCP), que, según científicos de la Universidad de Bonn en Alemania, funciona como un poderoso antinflamatorio y antiespasmódico, lo que lo convierte en el aliado perfecto que podría combatir los cólicos menstruales, dolores musculares, abdominales y en algunos casos hasta la migraña. Cuida tu sistema digestivo con orégano El té de orégano sirve también para cuidar tu aparato digestivo, ya que ayuda a aliviar la hinchazón abdominal, previene la formación de gases y los espasmos gastrointestinales. Además, propicia la estimulación de jugos gástricos y el apetito. El orégano como agente antibacteriano Otro de los beneficios del orégano es que, gracias a la gran cantidad de ácidos fenólicos y flavonoides, funciona como un excelente antimicrobiano. De hecho, en aceite esencial, el orégano podría ayudar a combatir bacterias que causan infecciones estomacales y en la piel, como indican estudios de Universidad Nacional Federico Villarreal del Perú. Trata malestares en la garganta con orégano Gracias a sus efectos analgésicos y antisépticos, el orégano funciona también como resolutivo para aliviar algunos síntomas de los resfriados y catarros. Si presentas algún malestar en la garganta, el té de orégano bien podría ayudarte a sentirte mejor. Ahora que conoces los beneficios del orégano y sabes que funciona como planta medicinal, asegúrate de tener un poco en tu alacena.
El don de mi abuela era cocinar. Cada domingo religiosamente, casi un centenar de comensales se formaba alrededor de su restaurante en Tlalnepantla para probar la barbacoa. No sé si es cosa del amor, pero no he probado una de mejor sabor que la que preparaba apenas amanecía el sábado y cobijaba entre pencas en el hoyo de piedra hasta el día siguiente. Pero hoy no toca hablar de los secretos de su barbacoa sino de su plato más célebre: el mole verde. Mi abuelo subió a mi abuela a un caballo flaco cuando ella no pasaba de los catorce años. A Celia no le quedó de otra que dejar las muñecas y tomar, en cambio, los sartenes y las ollas. De la bisabuela María heredó talentos como los de percibir el sabor de los guisos usando la nariz y el de usar las cocciones como sazonador. El mole verde vino años después, en su época de oro. Doña Celia, mujer empoderada de seis hijos, hizo prolíficos negocios alrededor de la cocina. Cuando llegaba el día de su cumpleaños, el patio de su rancho se convertía en el lugar más festivo de San Andrés Timilpan. Aún recuerdo la tambora, las mesas con manteles que ella había bordado en punto de cruz, las salsas al centro y las señoras palmeando tortillas ante el inmenso comal. En medio del jolgorio y de nietos jugando a las “traís” salía la gran olla de mole verde. Como en una suerte de milagro, de esa vasija de barro, Doña Celia saciaba a sus seis hijos y a sus familias, a todos sus amigos, a todos sus compadres, a todo el pueblo. El desfile de platos cubiertos por su guiso color verde aceituna comenzaba desde un rincón del patio y corría, a veces, más allá del portón. El mole verde de ella era especial. Nadie lo dudaba. No le ponía pepitas como generalmente se usa en el Estado de México o Hidalgo. El de ella llevaba almendras. Ya saben: moles hay tantos como sazones y a mi abuelita no le gustaban las reglas; su receta es tan única como ella. Eso sí, advierto que le hace falta algo que no se contabiliza en un ingrediente o en un paso del procedimiento. Yo misma la he preparado al pie de la letra junto con mi mamá y mis tías y aunque el resultado es muy bueno, no sabe al “Mole verde de Doña Celia”. Quizá deba esperar otro rato y otra dimensión para probarlo junto a ella como me sabe en el recuerdo.Hoy que escribo esto se me antoja poner una canción de José Alfredo y hacer mis propias combinaciones frente a la olla de barro. Que desde lo lejos mi abuela sepa que la recuerdo y que por el olfato cuántico detecte si mi mole quedó rico. Lo de ella era agasajar a otros aunque no pertenecieran a su familia. Estoy segura de que la pondría feliz que ustedes prepararan su receta o cualquier otra para festejar a sus abuelos. Brindar juntos por el regalo que es su presencia. Poner la tambora, aunque sea en la grabadora, o los boleros o las de Luismi para celebrarles que, sea cual sea su don, el de los abuelos es amar incondicionalmente a sus nietos. Sí, así como Doña Celia.Mole verde estilo fiesta de Doña Celia250 g de ajonjolí100 g de almendras6 pimientas gordas +-10 clavos de olor2 pizcas de comino1 bolillo frito en aceite1 tortilla frita en aceite2 kg de tomate verde manzano, peladoChile verde jalapeño (al gusto, depende del picor que se aguante)1 pollo entero, verduras, hierbas de olor y aguaSalaceiteDesde muy temprano se pone a cocer el pollo junto con unas hojitas aromáticas, un trozo de cebolla y algunas verduras. Una vez listo, se reserva lejos de la ventana. En una olla con poca agua y algo de sal se agregan los tomates. Basta que se pongan ligeramente suaves para sacarlos de la lumbre. En otra olla, hay que poner a calentar bastante aceite y dorar el ajonjolí con las almendras peladas. Una vez listos se retiran y se ponen a freír los chiles. Hay que poner todos los ingredientes a moler junto con las especias y con un poco del caldo de pollo. Los tomates, no. Esos se dejan reservar pacientemente. En seguida, se pone a calentar una gran olla de barro, que de preferencia tenga varios años de uso. Hay que vaciar el mole y no dejar de moverlo ni un segundo para que no se pegue o se queme –de preferencia que sea la misma persona la que lo mueve y que los movimientos vayan en dirección a las manecillas del reloj para que “no se corte”–. Ahora sí se le agrega el tomate ya molido y al final, un poco de caldo, dependiendo de la consistencia que le guste a la familia. Lo último, y haciendo uso de la nariz y del buen gusto, hay que ajustar lo más importante de la receta: la sazón.
El plato del buen comer es una guía propuesta para que todos sepamos cómo deberían estar compuestas nuestras comidas del día, es decir, qué deben llevar de entre los 3 grupos de alimentos que engloba.Cereales, frutas y verduras y leguminosas y alimentos de origen animal son los tres grupos que se muestran en el plato del buen comer y a partir de ellos puedes hacer varias combinaciones deliciosas y muy nutritivas para ti y toda tu familia.Para saber cómo hacer combinaciones del plato del buen comer, lo mejor es guiarte por los colores que usan para señalar qué debes consumir en mayor o menor porción. Por ejemplo, las frutas y verduras se encuentran representadas en la zona verde, la cual indica que las debes incluir y consumir en mayor porción.En color amarillo se clasifican los cereales y tubérculos, y estos deben ser comidos en una porción menor, de acuerdo con el plato del buen comer, deben abarcar un cuarto de un plato y lo mejor es que incluyas cereales integrales combinados con leguminosas.Finalmente, el plato del buen comer resalta en color naranja las leguminosas y en rojo, los alimentos de origen animal. Este grupo completa el plato y debe abarcar el otro cuarto para así conformar la mitad de frutas y verduras, mientras que la otra mitad debe ir compuesta por una porción de cereal combinada con leguminosas y una porción de origen animal.Ya que conoces la cantidad aproximada de la porción, estas son algunas opciones de la comida que puedes incluir en cada grupo. Primero, dentro de frutas y verduras, aprovecha las de temporada e incluye las siguientes:FrutasDurazno o melocotónFresaGuayabaJícamaLimónMangoManzana o peraMelón o sandíaNaranja o mandarinaPapayaPiñaPlátanoToronjaUvasVerdurasAguacateBrócoli o coliflorCalabacitaCebollaChayoteChile poblanoChiles secos como el morita o pasillaColEjotesEloteHojas verdes (acelgas, espinacas, quelites)JitomateLechugaNopalesPepinoVerduras congeladas como chícharo, zanahoria, brócoli, coliflor, ejotesVerduras envasadas como chícharo, zanahoria, champiñones y ejotesZanahoriaDentro del grupo de cereales y tubérculos se encuentran la tortilla, que está compuesta por maíz, la pasta, que se hace con trigo, el arroz, el amaranto, la avena, y entre los tubérculos están la yuca, la papa y el camote, por ejemplo.Por último, las leguminosas son los frijoles (no importa si los preparas de la olla o refritos), las lentejas, el garbanzo, las habas amarillas o las alubias; mientras que en los alimentos de origen animal entran las carnes, ya sea de pollo, de res o de cerdo, por ejemplo, el pescado, pero también los lácteos, como el yogurt, el queso y la leche, además de el huevo y los embutidos.Así, una buena combinación del plato del buen comer se formaría llenando la mitad de tu plato con una ensalada que incluya frutas y verduras en abundancia, por ejemplo, una ensalada de jícama con zanahorias, pepino y piña.Como guarnición, podrías incluir un puré de papa o de papa o de camote, el cual podrías mezclar e incluir dentro del plato fuerte, como un pastel de carne, por ejemplo. Y como entrada, frijoles de la olla o una sopa de habas, así no sólo tendrías una comida de dos o tres tiempos, sino que sería una buena combinación del plato del buen comer.Otra combinación siguendo el plato del buen podría ser preparar fajitas de pollo acompañadas de una ensalda de nopales tatemados, que incluye frijoles y más verduras.No olvides hidratarte con agua simple, principalmente, y una vez que conozcas qué alimentos puedes incluir, hacer tus propias combinaciones siguiendo el plato del buen comer será fácil y tendrás como resultado comidas completas y nutritivas.
No todas las mascarillas naturales son buenas para tu piel, porque pueden causar desequilibrios en el ph de tu piel y dejarla vulnerable ante impurezas, pero hay una forma segura de cuidarte con estos remedios naturales no maltratan la piel de tu cara.Por ejemplo, ¿sabías que usar vinagre en tu rostro podría remover la capa protectora de tu piel y dejarla vulnerable e incluso irritarla? Por otra parte, aunque el huevo es un ingrediente común en mascarillas caseras, debes tener cuidad porque podría causarte una reacción alérgica.Pero también existen ciertos remedios naturales que sí funcionan y que además no dañarán tu piel, así que para que te vayas a la segura, antes de intentar hacerte una mascarilla casera investiga sobre los ingredientes o mejor prueba con estos que te proponemos.Avena para hidratar y limpiarLa avena puede ser útil para varias necesidades de la piel, pues puede absorber el exceso de grasa de la piel y ayudar a tratar el acné. Además, cuenta con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que ayudan a tratar la piel seca y a eliminar las células muertas.Cómo usar la avena para la piel: hierve media taza de avena en la misma cantidad de agua y luego déjala enfriar. Revuelve la mezcla hasta que se convierta en una pasta fina y entonces aplícala en tu rostro. Deja reposar la mascarilla durante 20 minutos y enjuaga después con agua tibia. Esto no sólo te ayudará con el acné, sino también para calmar irritaciones e hidratar tu piel.Miel para exfoliar e hidratarLa miel es un humectante natural que ayuda a la piel a absorber y retener la humedad, por lo que evita que se seque. Además, está repleta de antioxidantes naturales y propiedades antimicrobianas que ayudan a proteger, reparar y prevenir el daño de la piel. También es un exfoliante natural, lo que significa que aplicarla en la cara quita la piel seca y opaca, y permite que las nuevas células de la piel salgan.Para usar miel en la piel, primero debes asegurarte de que sea miel no pasteurizada, como la miel de manuka y sólo necesitas aplicar una capa delgada sobre tu rostro o mezclarla con avena, si así lo deseas. Déjala reposar 15 minutos y enjuaga con agua. Aloe vera como astringenteExisten aproximadamente 420 especies diferentes de aloe vera y la más utilizada para las afecciones de la piel es una planta llamada aloe barbadensis Miller.En la medicina convencional, el aloe vera se usa como un gel tópico hecho de la sustancia similar a un gel que se encuentra dentro de las hojas de la planta, por lo que también es posible utilizar las hojas directamente partiéndolas y presionando el gel.Entre sus muchos beneficios, el aloe vera sirve para aliviar quemaduras, quemaduras de sol, cortadas y para la piel seca. Para usarlo, sólo aplica el gel como mascarilla, pero antes, remójalo en agua durante 24 horas, pues contiene yodo. Recuerda hacer pruebas en áreas de piel pequeñas antes de aplicarte cualquier remedio casero natural y siempre consultar a un profesional de salud cuando tienes una afección que requiere de tratamiento médico.
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