Alimentos que puedes consumir aunque hayan caducado
Salud

Alimentos que puedes consumir aunque hayan caducado

Por Kiwilimón - Mayo 2015
A diario miles de toneladas de comida se desperdician en nuestro país, lo cual es gravísimo tomando en cuenta dos cosas, la cantidad de personas que no cuentan con los suficientes recursos para alimentarse y que una parte de la comida que tiramos a la basura no siempre está en mal estado o se puede comer aún después de su fecha de vencimiento. Ante esto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha sugerido desde hace tiempo que es mejor usar “consumo preferente” en vez de “fecha de caducidad”.  Esto significa que hasta ese momento el producto mantiene todas sus propiedades organilépticas, pero no es perjudicial para la salud. Sin embargo, existe una delgada línea entre los alimentos con los que aplica la regla y sólo estarán rancios pasada la fecha, y aquellos que sí se descomponen y pueden causar desde dolores de estómago hasta diarrea y vómito. De acuerdo con El Confidencial, el problema del consumo preferente es que se trata de un concepto muy ambiguo. Hay alimentos que fácilmente nos daremos cuenta de que no sirven por su olor y consistencia, pero hay otros que es mejor no tentar porque pueden ser engañosos. En general las conservas ya sea enlatadas o encurtidas aguantan bastante después de la fecha estipulada, por el contrario, los alimentos frescos como la leche o la crema acidificada pueden estropearse en cuestión de días.  Aquí les dejamos una guía de los productos con los que no hay problema, con todos los demás, por favor, sean cautelosos:

Huevo

Aunque su fecha de consumo oficial es de 21 días, si lo guardas en el refrigerador aguantará hasta cinco semanas. Si dudas de la frescura de un huevo sólo hace falta sumergirlo en un vaso con agua, si flota ya no debes comer el huevo.

Chocolate

La gran cantidad de azúcar que contiene funciona perfecto como conservador natural, por lo que aguanta mucho tiempo antes de que sea incomible. Incluso cuando se le forma una capa blanquecina se puede comer sin problema.

Papas fritas

Gracias a su alto contenido en sal pueden comerse aunque pase su fecha de caducidad. El inconveniente es que perderán su firmeza y no serán tan crujientes.

Galletas

Al ser un producto tan procesado y con tanta azúcar aguantan bastante sin ser un peligro. El inconveniente es que se hacen aguadas, pero si tienes un paquete olvidado que quieres rescatar, mete las galletas un ratito al horno y estarán listas.

Miel de abeja

En realidad la miel de abeja natural no caduca nunca, sólo hay que tener cuidado de que no se contamine para que nos dure décadas. Otras mermeladas y confituras tardan muchos años en ser dañinas para la salud.

Conservas en lata

Si se guardan en un lugar fresco y seco, pueden durar casi por tiempo indefinido. Sólo ten cuidado de no aplicar la misma regla con las anchoas porque sí se echan a perder ya que son una semi conserva.

Chucrut, kimchi y otros fermentados

En realidad estos alimentos ya están podridos cuando te los comes, así que debido a su preparación fermentada durarán mucho tiempo antes de que te hagan daño.

Pan

Mientras no dejes el pan a la intemperie y no le salga moho, puedes congelarlo y durará algunos años. Siempre que esté en un lugar seco puedes hacer pan molido con él porque se endurece tanto que cuesta trabajo comerlo.

Pasta seca

La mayoría de los productos secos se pueden conservar bastante bien en recipientes herméticos por tanto tiempo como quieras. Probablemente no esté muy fresco pero no le afectará a tu estómago. Ver artículo completo.    
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Cuando una persona tiene un nivel alto de azúcar en la sangre, esto significa que su cuerpo no puede convertir el azúcar en la sangre en energía para las células. Este es un problema común para las personas con diabetes o las personas en riesgo de desarrollar esta enfermedad. Para bajar los niveles de azúcar en la sangre y evitar tener un mayor riesgo de complicaciones graves de salud, la alimentación juega un papel muy importante.Tomar agua, perder peso y evitar ciertos alimentos son formas naturales y fáciles de mantener tus índices de azúcar bajos, y mantenerte seguro de que tus niveles estén en un rango normal y saludable.1. EjercitarsePara ayudar a las personas a reducir su azúcar en la sangre y para evitar la diabetes tipo 2, se alienta a las personas a perder 7% de su peso corporal y hacer ejercicio durante 150 minutos a la semana. Además, un ensayo clínico encontró que las personas que siguen este programa redujeron su riesgo de diabetes tipo 2 en 58% durante tres años.2. Tomar más aguaMantenerse hidratado y beber mucha agua puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, porque así se rehidrata la sangre y esto ayuda a nuestros riñones a eliminar el exceso de azúcar en nuestros cuerpos. Además, así te aseguras de que no beber un exceso de azúcar en otro tipo de bebidas.3. Limitar los carbohidratosLos carbohidratos tienen un gran impacto en los niveles de azúcar en la sangre porque el cuerpo los descompone en azúcares, que la insulina luego pasa a las células. Lo mejor es llevar una dieta equilibrada y mantener un conteo de carbohidratos.Para ayudar a mantener bajo control el azúcar en la sangre, debes tratar de obtener no más del 45% de tus calorías diarias de los carbohidratos.4. Aumenta tu consumo de fibraComer carbohidratos ricos en fibra, como frutas y verduras, puede ayudar a reducir el azúcar en la sangre. Un estudio de 2017 publicado en la revista “Advances in Obesity Weight Management & Control” descubrió que comer más frutas y verduras ricas en fibra, como plátanos, bayas y brócoli, podría ayudar a reducir el azúcar en la sangre y reducir el peso corporal.5. Controla el estrésLos niveles de estrés también pueden tener un impacto directo en el azúcar en la sangre, pues cuando estás estresado, hormonas como el cortisol aumentan los niveles de azúcar en la sangre y hacen que tu cuerpo sea menos efectivo en el uso de insulina.Todos lidiamos con el estrés de manera diferente, pero entre las formas más comunes de hacerlo se encuentran hacer ejercicio, meditar o incluso llevar un diario.Recuerda siempre consultar a tu médico si padeces diabetes y ver con él los cambios o los medicamentos ideales para ti cuando busques controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
El pescado rebozado o pescaditos es un platillo típico de muchas marisquerías, pero también de muchos lugares deliciosos que encuentras en los mercados. Pero si quieres hacer tu propia versión casera, necesitas saber cómo se reboza el pescado.Acompañado con limón y salsa picante, el pescado rebozado también tiene versiones en otros países, como en Inglaterra, donde el fish and chips es un platillo característico. Pero si tú quieres preparar pescado rebozado para unos tacos o para comerlo con limón, tienes que seguir este paso a paso con los mejores tips de la chef de Kiwilimón para que te quede perfecto.Cómo se reboza el pescadoLo primero que tienes que hacer para rebozar un pescado es mezclar 2 huevos por 1 taza de harina. Esto te asegurará cubrir del todo tus filetes; este es el objetivo principal de rebozar y como resultado obtendrás una capa crujiente por fuera y un pescado jugoso por dentro.Los ingredientes con los que puedes rebozar un pescado pueden variar, pero como base, puede elegir entre los siguientes:Harina de trigoHarina de arrozHarina integralFécula de maízHarina de maízPrácticamente puedes usar cualquier harina para hacer un rebozado, lo único importante es sazonar bien la mezcla que hagas con la harina.Añade unos buenos condimentos sobre la mezcla como ajo en polvo, orégano o paprika y esto hará toda la diferencia de sabor.Luego puedes agregar un líquido, este puede ser agua, agua mineral, cerveza e incluso refresco, esto hará que el rebozado quede más airoso y crujiente. Usa un recipiente amplio y profundo para que sea más fácil cubrir bien tu pescado.Antes de rebozarlo con tu preparación, puedes secar el pescado y luego pasarlo por un poco de harina o maicena, esto hará que el rebozado se adhiera bien a nuestro pescado.Finalmente, lo que fríelo en aceite bien caliente para que el rebozado quede crujiente y bien cocido. Ahora puedes poner en práctica este paso a paso con estas recetas:Filete de pescado rebozadoTacos de pescadoTacos de pescado rebozado con aderezo de cilantro y habanero
Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Fatal error: Uncaught
ERROR: Error connecting to: MYSQLi: 2002: Conexión rehusada
THROWN: /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/include/dominion/DB_Base.lib (464)
TRACE: /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/include/dominion/DB_Base.lib (518) :: calling dominion\DB_Base->doLogon
/home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/include/dominion/DB_Cursor.lib (59) :: calling dominion\DB_Base->checkLogon
/home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/include/dominion/DB_Table.lib (284) :: calling dominion\DB_Cursor->__construct
/home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/application/common/Base.lib (271) :: calling dominion\DB_Table->doInsert
/home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/site5/index.php (337) :: calling common\Base->insertStat in /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/include/dominion/DB_Base.lib on line 464