¿Cenaste mucho? Te decimos cómo quitarte la pesadez estomacal
Salud

¿Cenaste mucho? Te decimos cómo quitarte la pesadez estomacal

Por Kiwilimón - Septiembre 2018
Aunque todos sabemos que la cena debe ser la comida más ligera del día, a veces es imposible negarse a un buen plato de pozole o a unos ricos tacos al pastor. Si de plano no te aguantaste al antojo y ahora la indigestión no te deja dormir, conoce algunos remedios caseros para quitar la pesadez estomacal.

Toma una cucharadita de bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es buenísimo para aliviar la acidez y la indigestión estomacal. Disuelve una cucharada de bicarbonato en un vaso de agua y tómalo una o dos horas después de comer.

Combina vinagre de manzana con miel

El magnesio, fósforo, potasio y calcio presentes en el vinagre ayudan a mejorar la digestión. Además, por ser un alimento ácido, el vinagre ayuda a desintegrar las grasas, por lo que es ideal tomarlo después de cenas muy grasosas.

Come jengibre

Los antioxidantes del jengibre son buenos para aliviar los síntomas de la indigestión y además quitan las náuseas. Asimismo, los compuestos fenólicos del jengibre reducen las contracciones y la irritación gastrointestinal.

Mastica hinojo

Si sientes el estómago inflamado, mastica un poco de hinojo. Este ayuda a que tu cuerpo se libere del gas, haciendo que tu vientre se desinflame.

Bebe un té

Las bebidas tibias también pueden aminorar las molestias de la indigestión. El té de manzanilla tiene propiedades antiespasmódicas y digestivas, mientras que el té de menta es sedante y digestivo. Tómalos para disminuir la pesadez estomacal después de cenar. Acompaña tus cenas con una bebida ligera y digestiva. Prepara cualquiera de estas recetas para evitar la pesadez estomacal después de comer: Fuentes:
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Yolanda Nahuelpan
07/11/2019 07:27:53
Super bien... Gracias
Lidia Chavez
06/11/2019 23:25:48
Exelentisimo muchas Gracias!!
Rosa Elena Ortiz Perez
05/07/2019 17:54:19
Excelente, gracias!!!
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El caldero no solo fue uno de los primeros instrumentos que se usaron para cocinar, también se convirtió en un símbolo de magia y transformación en la cultura popular desde la época medieval. Aunque el caldero se relaciona con el mundo de la cocina, también está ligado con la brujería y la hechicería. En la antigüedad, hace miles de años, se utilizaba para cocinar al aire libre, en una época en la que los métodos de cocción estaban muy limitados, por lo que fue un instrumento que revolucionó la cocina en aquel momento. Sin embargo, el caldero también es un instrumento que asociamos con las brujas. En la cultura popular y en las películas de Hollywood estamos acostumbrados a ver escenas en las que se mezclan todo tipo de ingredientes para crear pócimas y venenos, todo dentro de un caldero. Aunque el origen del caldero es más bien utilitario, este se ha convertido en un símbolo de la magia dentro de la cocina, pues mezclar ingredientes siempre resulta en un proceso mágico para crear deliciosos platillos para saciar el hambre.El origen del calderoSegún los expertos, los calderos comenzaron a producirse alrededor del siglo XII, convirtiéndose en un valioso instrumento para cocinar, pero también una que se relacionaba con la hechicería y las brujas. Este instrumento mágico continuó siendo un básico dentro de las cocinas de Europa del norte hasta el siglo XVIII. Cabe mencionar que, en la época medieval, los calderos se encontraban en todas las casas, fueran ricas o pobres, pero con ciertas diferencias. Por un lado, las casas de los ricos, los calderos se encontraban únicamente en la cocina, mientras que, en las casas más pobres, esta olla solía encontrarse en medio de la casa, pues también servía como fuente de calor. Por otro lado, cabe mencionar que, aunque los calderos eran muy comunes y de poco valor económico, estos tenían un importante valor sentimental para las familias, ya que se heredaban de generación en generación.Los calderos y la brujeríaSegún información publicada por la Universidad de Cornell, los calderos se convirtieron en un símbolo de la brujería a finales de la Edad Media, cuando se registraron juicios y ejecuciones contra presuntas brujas. La idea de que las brujas usaban calderos para cocinar letales pócimas se extendió gracias a panfletos, dibujos y libros sobre el tema, mientras que los testimonios en juicios también sirvieron para cimentar la simbología del caldero como instrumento mágico. En aquellos años comenzaron a surgir imágenes de grupos de brujas congregadas alrededor de calderos, las cuales se relacionaban con conjuros malignos para invocar la muerte y controlar los elementos. En el mundo de la literatura, el caldero también comenzó a relacionarse con la magia. El ejemplo más famoso es "Macbeth", una de las obras más famosas de Shakespeare, en donde las brujas se reúnen alrededor de un caldero.Los calderos en la mitologíaDe acuerdo con el Museo Británico, los calderos no solo eran objetos utilitarios, también tenían un importante valor simbólico. Tan era así que arqueólogos han encontrado estos objetos en ríos y pequeñas cuencas lacustres, lugares que se consideraban como sagrados y como portales entre el mundo de los vivos y los muertos. En Irlanda e Inglaterra, expertos también han encontrado calderos en lugares en donde se realizaban importantes rituales. El caldero, ese instrumento mágico que une la gastronomía con la brujería, estuvo presente diferentes culturas y fue parte importante de leyendas y de la mitología de Irlanda, Gales, Grecia y Noruega, entre otros países. Por ejemplo, en la mitología irlandesa, el dios Dagda era dueño de un poderoso caldero que siempre producía abundante comida para los guerreros, curaba a los heridos y revivía a los muertos. Por su parte, en la mitología griega, la hechicera Medea usaba su caldero para revivir a los muertos y rejuvenecer a las personas. Mientras que, en la mitología nórdica, el dios Odín bebió sangre mágica de un caldero para obtener sabiduría y conocimiento. En todas estas culturas, el caldero se convirtió en un medio para obtener sabiduría y vencer la muerte.De olla, sartenes y calderosPara las brujas modernas, el caldero es un símbolo de transformación y abundancia. Mientras que, para los cocineros, preparar alimentos es magia pura. Colocamos todos los ingredientes en ollas y sartenes, versiones modernas de los calderos, y al final obtenemos platillos deliciosos. Las ollas y sartenes se convierten en vehículos para transformar simples ingredientes en mágicos platillos que cautivan nuestros sentidos, así como alguna vez lo hicieron los calderos.
Existen muchas teorías sobre la etiología de la depresión y la ansiedad. Algo que se sabe es que son padecimientos influenciados por factores sociales, ambientales, psicológicos, genéticos, hormonales, inmunológicos, bioquímicos y neurodegenerativos.Mientras muchos de estos factores son inmutables, algunos otros pueden modificarse y proveer la base para prácticas e intervenciones para la ansiedad y depresión. Específicamente, las variables influenciadas por el estilo de vida, como los cambios en la alimentación.Por ello, en #KiwiTeCuida lanzamos el #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad, en el que te enseñaremos el próximo lunes 18 de octubre a cocinar recetas que pueden ayudarte a controlar estos padecimientos, de la mano de la chef Colibrí Jiménez, y el próximo 25 de octubre, Shadia Asencio, directora editorial, y Mayte Martín del Campo, nutrióloga con 23 años de experiencia, te compartirán los fundamentos básicos para alimentarte de una forma idónea si padeces de depresión o ansiedad. Sigue el reto completo en nuestro Instagram oficial, la cita es cada lunes a las 18 horas.¿Qué comer si tengo depresión y ansiedad?Se ha encontrado que las personas con alto consumo de frutas y vegetales presentan menos síntomas de ansiedad y depresión. Así, una dieta alta en vegetales y frutas, así como leguminosas, granos enteros, pescados o aceite de oliva, se relaciona con niveles bajo de marcadores inflamatorios.Otros factores que se ha comprobado que contribuyen a los trastornos del estado de ánimo son el Omega 3, los folatos, el magnesio y el zinc. Si se tiene deficiencia de ácidos grasos, como el Omega 3, puede incrementar el riesgo de padecer trastornos del estado de ánimo. Consumir folatos en la dieta cotidiana ayuda a mantenerse estable anímicamente, algunas fuentes de folato son las verduras de hojas verdes, las legumbres (frijoles, habichuelas, alubias, judías), algunas frutas y las verduras. Del mismo modo, tener una microbiota saludable y una dieta rica en minerales, como el magnesio y el zinc, ayudan a bajar el riesgo de padecer depresión y comportamientos con ansiedad. Estos últimos parecen estar estrechamente vinculados con altos índices de masa corporal (IMC), por lo que dietas altas en grasas y azúcares sí están asociadas a la depresión y la ansiedad. Recuerda que una alimentación balanceada te ayuda a evitar padecimientos físicos y mentales y tú construyes tus hábitos alimenticios. ¡Únete al #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad con #KiwiTeCuida!
Una buena dieta y las elecciones que haces en tu estilo de vida tienen efectos duraderos en la salud general y se pueden ver reflejados en una piel radiante, un control del peso e incluso en nuestra longevidad, pues estas acciones tienen que ver con la prevención de enfermedades peligrosas y una sensación general de bienestar a medida que envejecemos. Si buscas opciones de alimentos que promuevan estos beneficios, aquellos conocidos como alcalinos pueden ayudarte a lucir una piel más joven.Para saber qué son los alimentos alcalinos, primero hay que considerar unas cuantas nociones de química: un nivel de pH mide qué tan ácido o alcalino es algo. Un pH de 0 es totalmente ácido, mientras que un pH de 14 es completamente alcalino y un pH de 7 es neutro. En el cuerpo, esos niveles varían siempre, por ejemplo, la sangre es ligeramente alcalina, con un pH entre 7.35 y 7.45, pero el estómago es muy ácido, con un pH de 3.5 o menos, para que pueda descomponer los alimentos. La orina, por su parte, cambia dependiendo de lo que comes; así es como su cuerpo mantiene estable el nivel en su sangre.La dieta alcalina pretende ayudar al cuerpo a mantener su nivel de pH en sangre, sin embargo, nada de lo que comas cambia sustancialmente el pH de la sangre, porque el cuerpo trabaja constantemente para mantener ese nivel.Dieta alcalina: ejemplo de alimentos para una piel más jovenLos alimentos propuestos con la dieta alcalina son buenos porque incluyen muchas frutas y verduras, además de mucha agua, lo cual te ayudará a perder peso de manera saludable y ya que se evitan el azúcar, el alcohol y los alimentos procesados, tu piel también se limpiará y lucirá radiante.En cuanto a otras afirmaciones de propiedades saludables con esta dieta, existe evidencia preliminar de que una dieta baja en alimentos productores de ácido como proteínas animales (carne y queso, por ejemplo) y pan, y alta en frutas y verduras podría ayudar a prevenir cálculos renales, mantener los huesos y músculos fuertes, mejorar la salud del corazón y la función cerebral, reducir el dolor lumbar y el riesgo de diabetes tipo 2, sin embargo, aún no hay pruebas científicas aseguradas.Superalimentos alcalinos. Una dieta a base de plantas es clave para tener la garantía de consumir alimentos alcalinos, así que a continuación te damos ejemplos de superalimentos alcalinos que puedes incluir en tu dieta.ChampiñonesCítricosDátilesPasasEspinacasToronjaTomatesAguacateRábano negroHierba de alfalfa, hierba de cebada, hierba de trigoPepinoCol rizada o kaleJícamaBrócoliOréganoAjoJengibreEjotesEndibiaColApioBetabelSandíaHigosPlátanos madurosUna forma fácil de incluirlos es hacer jugos con algunas de estas frutas y verduras (principalmente las verdes), pues así obtienes las propiedades alcalinas en el cuerpo rápidamente sin la necesidad de digerirlas, ya que tendrías que masticarlas muy bien para su absorción. También puedes cocinarlos ligeramente al vapor para una digestión más fácil y, en algunos casos, una liberación más fácil de su actividad antioxidante, tanto en frutas como en verduras. 
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
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