Olvídate del dolor y la inflamación con estos ingredientes naturales

Por Kiwilimón - Abril 2017
¿Eres de las que carga en su bolsa pastillas para el dolor o la inflamación? Aunque siempre es bueno ser precavida, el consumir de manera regular analgésicos o antiinflamatorios puede tener consecuencias graves para la salud. Alivia las molestias más comunes sin necesidad de recurrir a químicos. Con estos ingredientes naturales puedes deshacerte del dolor y la inflamación sin efectos secundarios:
  1. Cúrcuma: esta especia es considerada por algunos investigadores como una alternativa natural al ibuprofeno. Además de sus propiedades analgésicas, la cúrcuma también ayuda a combatir la inflamación.

    Curcuma fresca. #curcuma #nonsimollamai #salute #noi #viverempaz #madrid #newexperience #life #live #plazasantacruz #myday #salute💯

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  2. Ajo: seguramente ya conocías las propiedades antibacterianas del ajo, pero esta hortaliza además es buenísima para aliviar los dolores, en especial el de las articulaciones causado por la artritis

    И снова канарский #чеснок - мутант))) #ajo #garlic #food #crazygarlics #tenerife

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  3. Jengibre: de acuerdo con algunos estudios, el jengibre es tan eficaz como la betametasona en el tratamiento del dolor de articulaciones, pero sin los efectos secundarios de la medicina alópata.

    Propiedades del #Jengibre ✔La primera de ellas, y menos conocida es su efecto sedante. De acuerdo a laNational Institutes of Health, consumir 2 gramos de jengibre (una rodaja) por 11 días a través de una infusión, te ayuda a evitar el dolor producido por el ejercicio o un golpe. ✔Activa tus jugos digestivos. Para ello solo debes comer un poco de jengibre fresco cinco minutos antes de la comida. ✔Mejora la absorción y asimilación de nutrientes esenciales en el cuerpo. ✔Reduce las náuseas. Con este fin consume un poco de la raíz con una cucharada de miel. ✔Disminuye las flatulencias. Para ello solo debes masticar durante 5 minutos un poco de este alimento. ✔Evita los calambres. ✔Mejora el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares. ✔Dile adiós al dolor de garganta y congestión con un poco de té. ✔Previene el cáncer de colón y ovarios. ✔Disminuye las migrañas. ✔Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés ☡Las única contraindicación que genera su consumo es la elevación de la temperatura corporal, por lo que no se recomienda a pacientes con fiebre. Así que si quieres gozar estos beneficios no dudes incluir el jengibre en tu dieta. #VidaSana #CuerpoSano #Saludable #VenezolanosEnChile

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  4. Arándanos: esta pequeña fruta roja tiene altos niveles de antioxidantes, por lo que ayuda a aminorar los síntomas de las infecciones urinarias, así como a disminuir la inflamación del tracto digestivo.

    Breakfast

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  5. Aceite de oliva: es posible aliviar el dolor y reducir la inflamación con 50 g de aceite de oliva extra virgen. El componente llamado oleocanthal actúa como el ibuprofeno, sin provocar riesgos para la salud.

    OLIVE this...with @trishahaws & @k8vbeast...

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  6. Canela: además de ser un excelente antibiótico, la canela funciona como un analgésico natural y un desinflamante en problemas intestinales. Se recomienda su consumo durante la menstruación para calmar las molestias.
  7. Romero: además de dar un sabor muy especial a los platillos, esta hierba posee propiedades analgésicas. A pesar de sus grandes beneficios, no se recomienda tomarlo durante el embarazo o la lactancia.
    ¿Qué otro remedio natural conoces para aliviar el dolor o la inflamación?

    Coméntanos qué ingredientes naturales usas como analgésico o antiinflamatorio.

    La próxima vez que sientas algún malestar, prueba estas recetas y verás cómo te sentirás mejor sin necesidad de tomar analgésicos.  
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Porque nos encanta el pan de muerto relleno, con estas deliciosas opciones podrás comprar tu pan o prepararlo con estas recetas, cortarlo a la mitad y añadirle tus ingredientes favoritos. ¡Así que no te pierdas estas 10 maravillosas ideas para rellenar tu pan de muerto en casa! Crema pastelera La crema pastelera es uno de los ingredientes favoritos a la hora de rellenar cualquier pan, pero la combinación de esta rica crema con la esencia de naranja y mantequilla del tradicional pan de muerto no tiene comparación. Nata Otro popular ingrediente para el pan de muerto relleno es la nata, la cual puedes conseguir en cualquier súper fácilmente. ¡Prueba tu pan de muerto relleno de nata y cuéntanos qué te parece! Crema batida con frutos rojos Si quieres una opción un poco más ligera, no te pierdas el pan de muerto relleno con crema batida y frutos rojos. Te recomendamos agregar frambuesas y moras azules, ya que son más pequeñas, pero también puedes cortar trozos de fresas y zarzamoras.Nutella ¿Has probado el pan de muerto relleno de Nutella? Si todavía no lo has hecho, te estás perdiendo de un gran manjar. Lo mejor es que de esta manera, tú decides cuánto relleno ponerle. Chocolate Escoge tu chocolate favorito, derrítelo a baño María y rellena tu pan de muerto con el dulce más especial en el mundo. También puedes probar este pan de muerto relleno de chocolate con mole. ¡No podrás creer lo delicioso que sabe!Dulce de leche Otra opción muy sabrosa es el pan de muerto relleno de dulce de leche, una combinación que seguramente no habías pensado pero que te encantará. Helado ¿Cómo que no has probado el pan de muerto relleno de helado? Atrévete a mezclar esta deliciosa combinación con tu sabor de helado favorito y cuéntanos qué te parece. Crema de rompope Prepara tu relleno con un poco de crema para batir, un toque de rompope y prueba un pan de muerto relleno tan innovador y rico como nunca imaginaste. Cajeta Porque la cajeta se lleva bien con todo, no te pierdas este maravilloso relleno para un pan de muerto extra delicioso. ¡Te encantará! Mermelada Quizás ya habías pensado en este ingrediente, pero aceptémoslo, un pan de muerto relleno de mermelada es un catálogo con opciones infinitas, además de que lo puedes mezclar con queso crema o alguno de los ingredientes que hemos mencionado previamente. Si necesitas más inspiración, esta receta te puede servir para preparar pan de muerto relleno de guayaba y queso.Lo mejor de esta increíble lista es que seguramente podrás encontrar todos esos ingredientes fácilmente en tu cocina, así que cuéntanos, ¿qué pan de muerto relleno probarás primero?
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
El té de manzanilla no falta en las casas para cuando alguien se siente mal del estómago, mientras que un té jengibre nunca falla para cuando estamos resfriados. No hay duda de que los tés herbales son excelentes remedios caseros.Pero además de estos que son muy comunes, existen otros tés herbales con muchos beneficios que puedes considerar tener en casa, pues pueden ayudarte con síntomas como las náuseas, dolores menstruales, o incluso aliviar la ansiedad, descúbrelos a continuación.Té de mentaEl té de menta es uno de los más utilizados en el mundo y estudios científicos han confirmado los efectos beneficiosos de la menta en el tracto digestivo. En específico, puede ayudar a aliviar la indigestión, las náuseas y el dolor de estómago, por lo tanto, el té de menta es un excelente remedio natural para estos síntomas.Té de equináceaLa equinácea es una planta medicinal cuyo té funciona como un remedio extremadamente popular para prevenir y acortar el resfriado común. La razón que da la evidencia científica es que la equinácea puede ayudar a estimular el sistema inmunológico y por eso podría ayudar al cuerpo a combatir virus o infecciones, además de disminuir la gravedad de los síntomas o incluso prevenirlo. También esta bebida herbal tibia puede ayudar a calmar el dolor de garganta o aclarar la congestión nasal cuando sientes que se acerca un resfriado.Té de rooibos o té rojoEl de rooibos es un té de hierbas que proviene de Sudáfrica, está hecho de las hojas del rooibos o arbusto rojo, por lo que también se conoce como té rojo. Los sudafricanos lo han utilizado históricamente con fines medicinales, pero hay muy poca investigación científica sobre el tema.Sin embargo, un estudio ha demostrado que el té de rooibos puede beneficiar la salud ósea, el cual sugiere que, junto con el té verde y negro, podría estimular las células involucradas en el crecimiento y la densidad ósea, pues reducen los marcadores de inflamación y toxicidad celular. Té de salviaEl té de salvia es bien conocido por sus propiedades medicinales y la investigación científica ha comenzado a respaldar varios de sus beneficios para la salud, especialmente el que está enfocado a la salud del cerebro, pues la salvia es beneficiosa para la función cognitiva, así como potencialmente eficaz contra los efectos de las placas implicadas en la enfermedad de Alzheimer.Además, la salvia también parece proporcionar beneficios cognitivos para adultos sanos, pues varios estudios encontraron mejoras en el estado de ánimo, la función mental y la memoria.Té de pasifloraLas hojas, tallos y flores de la pasiflora se utilizan para hacer té de pasiflora, el cual se usa tradicionalmente para aliviar la ansiedad y mejorar el sueño. Lo mejor de todo es que varios estudios han comenzado a respaldar estos usos. Por ejemplo, un estudio encontró que beber té de pasiflora durante una semana mejoró significativamente los puntajes de calidad del sueño, mientras que dos estudios en humanos encontraron que la pasiflora fue efectiva para reducir la ansiedad. Sin duda, tener estas hierbas en casa será una gran opción para hacer tés medicinales, como remedios caseros para diversas afecciones.
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