Síntomas de que eres intolerante a la lactosa sin saberlo

Por Kiwilimón - Octubre 2015
Hay algunas alergias y aflicciones que  pueden pasar desapercibidas, pero que de verdad sí afectan nuestro estilo de vida. Por ejemplo hay muchas personas que no deberían comer gluten, pero no se dan cuenta, y lo mismo pasa con la lactosa. Es tan típica en la gastronomía que la consumimos casi a diario, pero eso no quiere decir que no sea para algunos. Aquí te decimos en qué fijarte para saber si deberías cortar los productos lácteos de tu dieta. Recuerda que los síntomas ocurren entre media hora y dos horas después de haber consumido lactosa, y que no porque una vez te haga daño quiere decir que seas intolerante. Por el otro lado, si te sientes mal cada vez que consumes leche, helado, yogurt u otro producto similar entonces es posible que la lactosa no sea lo tuyo. Síntomas:
  • Hinchazón severa del estómago y dolor intestinal
  • Dolor y calambres en el bajo abdomen
  • Si sientes retumbes o gorgoteos en el estómago es señal de que tu sistema digestivo está teniendo problemas
  • Gas
  • Diarrea en más de dos ocasiones por semana
  • Vómito
Ahora, todos estos síntomas son comunes y pueden deberse a otras cosas, pero debes fijarte en la respuesta de tu cuerpo tras ingerir lácteos para saber si eso es lo que lo está causando. Por supuesto, hay sustitutos excelentes si no quieres dejar de tomar leche y ese tipo de productos y aquí te dejamos algunas recetas para que te des una idea de cómo reemplazar los lácteos y seguir con tu vida como si nada:  
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La comida peruana tiene una variedad impresionante de platillos y, sin duda, es una de las más extensas del mundo, pero si tienes la fortuna de visitar el país o la curiosidad de visitar alguno de los restaurantes que te dan a probar un poquito de su gastronomía, estos son sólo una muestra de los platillos de la comida típica de Perú que no te puedes perder.CevicheEl ceviche peruano es un referente mundial, por lo que es el orgullo y un platillo que da identidad al país. Su base son trozos de pescado, cebolla, ají, jugo de limón y sal, pero también se le puede agregar camote, choclo, cancha serrana y yuyo (algas marinas).Papa a la HuancaínaEste platillo es oriundo de la ciudad de Huancayo, en el departamento de Junin, y consiste en licuar leche, galletas de soda, queso blanco y ají, esta es la llamada crema huancaína que después baña unas papas amarillas, y el plato final se decora con lechuga y una aceituna.Anticuchos Esta es una brocheta de carne, pero se utiliza corazón de res y se vende en las calles en carritos similares a los esquites y elotes mexicanos. Los anticuchos por lo general van acompañados de choclo, papas doradas y ají.Juane peruanoEl juane viene de la selva peruana y es un platillo especial de la fiesta de San Juan, celebrada todos los 24 de junio. Los ingredientes originales del juane peruano son la yuca, el arroz y la carne de gallina, y su presentación es envuelto en una hoja de plátano.PachamancaEste platillo es de la sierra peruana y tiene una preparación particular, pues se hace en piedras precalentadas y colocadas en la tierra. El resultado es un platillo con carne de cerdo, de vaca, cuy y pollo, acompañado de papas, camote, choclo, vainas y yuca.Cuy ChactadoEn Perú, el cuy es una de las carnes consumidas y este platillo va frito en mucho aceite y se acompaña de papas sancochadas.Tacacho con CecinaRepresentativo también de la selva peruana, el tacacho es una masa hecha con plátano macho o bellaco, como es conocida allá, acompañado de cecina y chorizo de cerdo. Se prepara a la parrilla y lleva diversas especias tradicionales de la selva de Perú.Causa RellenaRellena de pollo o de atún, este es otro de los platillos más representativos de Perú, preparado a base de papa, ají verde, con choclo, mayonesa, aguacate o palta, huevo duro, aceitunas y lechuga.Pollo a la BrasaEste platillo es tan popular, que incluso tiene su propio día y el 16 de julio se celebra su importancia en Perú. Es uno de los más consumidos en el país y se trata de un pollo macerado, cocinado a las brasas.Rocoto RellenoRepresentativo de la cocina arequipeña, el rocoto es un fruto muy picante, similar al ají, el cual se rellena de carne molida, guisantes y queso, y se adereza con comino y perejil picado.*Con información de Perú Info.
Si buscas un menú completo para preparar en tu día y poder disfrutar de todas las comidas de manera nutritiva y sin complicaciones, tienes que probar este delicioso menú saludable con desayuno, comida y cena. Desayuno saludable: Portobellos rellenos de huevo Inicia el día con un desayuno saludable y delicioso de la mano de esta receta de portobellos rellenos de huevo con salsa de chile de árbol, los cuales están llenos de sabor y no superan las 146 calorías por porción. ¿Lo mejor? Estarán listos en 10 minutos. Comida saludable: Caldo de pollo y tartar de salmón Este caldo de pollo con arroz de coliflor es una entrada perfecta para la comida, ya que es una receta fácil y baja en carbohidratos pero llena de nutrientes que te ayudará a alcanzar saciedad más rápido. Para tu segundo tiempo, prueba este sabroso tartar de salmón y chile serrano, una opción deliciosa y ligera que no te tomará preparar más de 20 minutos. Puedes acompañarla con la guarnición de tu preferencia y si no te gusta el salmón, puedes sustituirlo por atún sin problema. Cena saludable: Espagueti de calabaza con crema de aguacate Por último, no olvides añadir esta rica cena a tu menú saludable. Se trata de un exquisito espagueti hecho con calabaza para que hagas a un lado las harinas y pastas sin dejar de lado el sabor. Este nutritivo espagueti está, además, acompañado de una rica crema de aguacate. ¡Te encantará! Dale la oportunidad a este menú saludable con desayuno, comida y cena y cuéntanos sobre tu experiencia.
En temporada de frío, nada se antoja más como un café o chocolate caliente pero, por suerte, América Latina cuenta con una diversa variedad de bebidas calientes para que pruebes algo diferente. Por eso, para olvidarte de los días fríos o lluviosos, te invitamos a probar estas 7 bebidas latinas calientes. Mate El mate es una infusión hecha con hierbas originarias de Paraguay y Uruguay, pero bastante popular en la mayoría de países de Sudamérica. Su sabor es fuerte y concentrado y contiene diversas propiedades diuréticas y antioxidantes. Ponche mexicano México es conocido por presentar un amplio catálogo de bebidas calientes, pero ninguna se compara al ponche de frutas, una preparación tradicional para las épocas decembrinas con manzana, caña de azúcar, guayaba y tejocotes. Api El api es una bebida caliente que proviene de regiones altas como Argentina, Bolivia y Perú. Está elaborada granos de maíz morado, maíz amarillo, azúcar, canela, clavo de olor y frutas. Cola de Mono Si quieres darle la vuelta al clásico carajillo, tienes que probar la cola de mono, una bebida caliente originaria de Chile. Este cóctel se prepara con aguardiente, café, leche, canela, cáscara de naranja, clavo de olor y azúcar. Chocolate de maní Prueba el chocolate caliente como nunca de la mano de esta bebida tradicional de República Dominicana, hecha a base de cacahuates, especias, leche y azúcar. ¿Será como una mezcla entre atole y champurrado o a qué te suena a ti? Canelazo Otro cóctel que se toma caliente es el canelazo, el cual podemos encontrar en Ecuador, Colombia y Perú. Esta bebida caliente es una mezcla de aguardiente, canela, jugo de frutas y panela, un azúcar derivado oscuro de la caña. Champurrado El champurrado es una bebida mexicana calientita ideal para apaciguar la sensación de frío y generalmente se toma por las mañanas. El champurrado está hecho de cacao con maíz, piloncillo y otros ingredientes como anís, vainilla y a veces, hasta un piquetito de alcohol. ¿Qué bebida caliente elegirás para pasar los días fríos?
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
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