Top 5 tips para el cuidado de la piel contra los rayos del sol
Salud

Top 5 tips para el cuidado de la piel contra los rayos del sol

Por Kiwilimón - Mayo 2015
Exponerse al sol todos los días no sólo puede causar quemaduras, arrugas y manchas, sino que nos puede causar mayores problemas de salud. Es por eso que queremos que te cuides y sigas los siguientes consejos para mantener tu piel sana y fuera de peligro a través de remedios caseros y buena alimentación. Este es nuestro top 5: tips para el cuidado de la piel contra los rayos del sol.

Hidrata tu piel

Debes mantener tu piel fresca y respirando. La mejor forma de hacer esto y evitar que los rayos del sol la sequen, es mantenerla hidratada tomando mucha agua y usando cremas hidratantes. Aquí te dejamos nuestro tip de cómo hacer una mascarilla casera con la que te mantendrás sana y sin resequedad por mucho más tiempo, aún en verano. Ver tip: http://www.kiwilimon.com/tips/tips-de-belleza/como-hacer-una-mascarilla-hidratante-para-la-cara

Cuídate desde adentro

El paso del tiempo y los rayos del sol pueden tener un efecto envejecedor en la piel. Para contrarrestarlo es necesario pelear de adentro hacia fuera y consumir frutas y verduras que mantengan tu piel radiante sin importar la exposición al sol. Aquí te dejamos la receta para un delicioso jugo verde que ayuda a mantener la piel sana e hidratada desde adentro. Ver tip: http://www.kiwilimon.com/tips/tips-de-belleza/como-hacer-un-jugo-para-tener-piel-radiante

Cómo lograr un mejor bronceado

Estos consejos no sólo se tratan sobre cómo broncearte mejor, sino cómo cuidar tu piel cuando lo hagas. Por ejemplo, consumir ingredientes con caroteno antes de ir a la playa como zanahoria, mango o papaya ayuda a obtener un mejor color, pero también a reforzar la piel y humectarla para que resista más antes los incesantes rayos del sol. Ver tip: http://www.kiwilimon.com/tips/tips-de-belleza/como-lograr-un-mejor-bronceado

Evita el estrés

Muchos no lo sabemos, pero el estrés puede detonar problemas en la piel, desde aparición de acné hasta debilitar tus defensas capilares. Esto hace que tu piel sea extra sensible a los rayos UV emitidos por el sol. Debes descansar tus ocho horas diarias y mantenerte serena para poder llevar una vida sana en todos los sentidos, incluído el cuidado de tu piel. Aquí te decimos cómo dormir mejor en 10 pasos. Ver tip: http://www.kiwilimon.com/tips/tips-de-salud/como-dormir-mejor-en-10-pasos

Elimina las manchas de la piel

Aunque nos cuidemos mucho siempre estamos expuestos al sol y desafortunadamente pueden aparecer manchas en nuestra piel. Lo que puedes hacer es seguir nuestro siguiente consejo para eliminar esas manchas y así lucirás mucho más sana y joven. Recuerda utilizar tu crema hidratante tras usar este tip para mayor cuidado de la piel. Ver tip: http://www.kiwilimon.com/tips/tips-de-belleza/remedios-para-quitar-las-manchas-de-la-piel    
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Es imposible no pensar en un buen trago durante estas temporadas de calor. Y qué mejor que con mezcal, bebida tradicionalmente mexicana, muy reconocida en el mundo y con una historia única que refleja parte de nuestra cultura.La palabra mezcal proviene del náhuatl mexcalli, compuesta de los vocablos metl (maguey) e ixcalli (cocido), que significa maguey cocido. Al existir una gran variedad de agaves, cada uno da un toque y sabor único al mezcal. Existen diversas clases de mezcal: joven o blanco, reposado, añejo y madurado en vidrio. Asimismo, y según su proceso de elaboración, puede categorizarse en ancestral y artesanal. Comparto cuatro cocteles con mezcal que sin duda debes disfrutar.Mojito de mezcal: Mezcal blanco, 5 hojas de hierbabuena, agua mineral, ½ shot de jugo de limón fresco, 1 cucharadita de miel de agave, hielo. Sirve en vaso tipo highball.Mezcalini de jamaica: Mezcal blanco, ½ shot de jugo de limón fresco, 30 ml de concentrado de jamaica, 1 cucharadita e miel de agave y escarchar con sal de gusano. Sirve en copa martinera.Poblanito: Mezcal blanco, 1 shot de jugo de piña, 60 ml de licor de chile ancho, 60 ml de jarabe de romero, 1 cucharadita de miel de agave. Decora con una rodaja de chile serrano, hielo. Sirve en vaso old fashion.Margarita de mezcal y sandía: Mezcal blanco, 1 shot de jugo natural de sandía, agua mineral, ½ shot de jugo fresco de limón, 1 cucharadita de miel de agave, escarchar con sal del Himalaya, hielo molido. Sirve en vaso old fashion.
¿Qué es lo que nos une al centro de la mesa? Las memorias familiares, los sabores que conforman nuestra identidad y el placer de compartirla. Cada historia va montada en un plato, que también representa historias individuales, de trabajo, dedicación y compromiso por crear una pieza que contenga todos estos simbolismos y rituales. Hay piezas que nos han acompañado a lo largo de la historia de México como son las vajillas de Anfora. Su fábrica, fundada en 1920, fue la principal proveedora de hoteles y restaurantes desde su fundación. En los años ochenta cuando el país se abrió a las importaciones provenientes de China, Anfora se enfrentó a la competencia que causó la quiebra de ocho de las nueve fábricas de cerámica existentes en el país, pero su calidad y compromiso la hicieron salir adelante para seguir acompañándonos en las mesas de todo México. ¿Recuerdas la vajilla de paisaje chinesco, con pagodas, lagos y montañas? Esa vajilla con la que te llevaron tus enchiladas suizas de Sanborns es de Anfora pero también lo son esas tazas con diseños increíbles de Cielito Querido.Anfora es el centro cerámico más importante de Latinoamérica y sus piezas han atestiguado el amor al centro de la mesa de todo nuestro país. En restaurantes, hoteles y mesas familiares… en las manos de presidentes, reyes y en churrerías, Anfora es la vajilla de todos y para todos. Y como el amor se celebra y busca nuevas formas de expresión, en 2012 se creó Anfora Studio, el área de diseño que aprovecha la experiencia de elaborar la mejor cerámica del país, pero combinada con la creatividad y energía de jóvenes diseñadores mexicanos como Alonso Cartú, Ariel Rojo o Prince Lauder. Desde hace 100 años, Anfora refleja la calidad y el talento mexicano, pero sobre todo la vajilla de nuestro hogar, esa que expresa siempre amor al centro de la mesa. 
Cuando de comida mexicana se habla, los antojitos, celosos, acaparan la atención. Los puestos callejeros se abarrotan ante comensales hambrientos, críticos gastronómicos ávidos por la nota y fotógrafos listos para captar las imágenes que terminarán en Netflix. No se escapan los banquetes de los comedores familiares tradicionales, los restaurantes de manteles largos que aparecen en las listas gastronómicas del mundo. Junto a ellos, a la vista de todos, pero bajo el sutil velo de la invisibilidad, están los locales que nos dejan encima los olores de la verdadera cocina mexicana: los de la comida corrida, los de las fonditas.Casi siempre, bajo el nombre propio de una mujer –Doña Mari, Doña Margarita, Doña…– las fonditas rotulan la autoría de aquel o aquella que con un presupuesto fijo dan color a los ingredientes de la canasta básica. Por supuesto, hay excepciones a la regla, como Don Arturo, la fondita que me alimentó por casi siete años mientras trabajaba en Polanco. La comida corrida era diariamente ofrecida por un hombre, Don Rubén, cuyos fideos con crema y su budín de pan servían para amainar las jornadas de todos los publicistas que diariamente buscábamos una dosis del hogar al que pocas veces llegábamos. El planteamiento en las fonditas es básico y por ello, magistral: un pentálogo de paradas culinarias inamovibles que llenan el estómago y la ropa con los humores de las ollas. Aunque el origen es humilde, casi siempre se localizan en las periferias de los mercados, en las zonas populares, en las avenidas con flujo proletario, mayormente alejadas del bullicio turístico.En la comida corrida se sabe que no te irás a ningún lado hasta terminar el menú de pé a pá. “El término corrida es un término español que usamos en México cuando una cosa va detrás de la otra; entonces si una persona habla de corrido es porque dice una cosa y luego otra, y otra más”, comenta el ensayista e historiador gastronómico José N. Iturriaga. Una vez que te instalas, la mesera te servirá una sopa y en seguida, el arroz o la pasta. “En el caso del platillo fuerte te van a preguntar qué quieres porque casi siempre hay opciones”, asegura Iturriaga.La estructura es una institución culinaria que apenas ha cambiado con los años: por un precio que pocas veces rebasa los cien pesos, de la cocina desfilarán una serie de platillos encaminados a saciar el hambre atroz de los estudiantes, del kinestésico trabajador, del ansioso pequeño burgués. Al centro habrá además tortillas o canastas de plástico con bolillo y salsas en cazuelitas. Y es que en la comida corrida todo está dispuesto para reproducir una escena familiar, que se escapa de la gloria celebratoria del sábado o el domingo. “La comida corrida siempre viene con un vaso de aguas frescas que puede ser una limonada o un agua de jamaica, de tamarindo, de sandía, de melón, de alguna fruta de temporada”, comenta Iturriaga. En términos culturales, como todo lo que se cuece en territorio nacional, la comida corrida es fruto del mestizaje. “El primer tiempo es casi siempre una sopa de pasta. Las pastas traídas por los españoles surgen en China algo así como dos siglos antes de la Conquista. Luego, el segundo tiempo, es un arroz que también es de origen chino y que también lo trajeron los españoles. Le pusimos “mexicano” por que tiene un color rojo del jitomate con el que se cocina. El más clásico lleva chicharitos y unos cuadritos de zanahoria.”El platillo fuerte es variable, casi siempre es un guiso y no propiamente un antojito. “No estamos hablando de platillos de mucha elaboración, ya que esos son para ocasiones más festivas. Hablamos de una carnita de puerco en salsa verde con verdolagas, tinga de res con la carnita de la falda de res deshebrada. Cuando llega a haber pescado nos darán algún filetito de mojarra o de esos que compras delgaditos para que rinda mejor”. Eso sí, casi siempre irá empanizado para que sea más llenador.Los que ofrecen opciones fuera del menú casi siempre costarán unos pesos más. Ahí está el huevo o el plátano que decorará en sabor y color al arroz. Y en el fuerte, no falta la reina de la cocina de fondita: la milanesa. “La milanesa debe su nombre a Milán, que hoy es el norte de Italia pero que, en el siglo XIX, era parte del Imperio austrohúngaro. De hecho, las milanesas más famosas del mundo son en Viena, capital de Austria”. El postre irrevocable de la comida corrida es el arroz con leche que casi siempre se cocina con canela. “Toda la canela que se consume en el mundo surge de Ceilán, una isla al sur de Sri Lanka”, completa el licenciado Iturriaga. Pero no falta la gelatina, casi siempre de colores vivos –verdes, naranjas y rojos–, los budines con el pan que se queda de otros días, el pastel de tres leches para los días especiales, como los viernes, en los que la propietaria, si está de buenas, agasajará a sus comensales. La cocina de las fonditas nos hace sentir en casa en pleno ajetreo del día. De la dueña, del encargado, terminamos por hacernos íntimos, conocernos los temperamentos, acostumbrarnos a la experiencia sápida. “Las fonditas resuelven, sobre todo a quienes diario tienen que comer fuera, ya sea que eres un oficinista o estudiante del estrato socio económico de clases medias bajas y de clases de proletarias, y es que en ellas comemos comes como en tu casa”. Hay un tesoro invisible en las ciudades al que le debemos horas periodísticas. Gracias a las sazones de Doña Mari o a Don Rubén o a la doña de nuestra confianza es que se nutren nuestros corazones de una a tres P. M. Sus guisos nos recuerdan que pertenecemos a algo más que a una corporación, que somos seres humanos aún en horario laboral.
Seguramente has escuchado que la belleza que importa es la de adentro y no podemos estar más de acuerdo, pues el cómo luces tiene que ver con el estilo de vida que llevas y sobre todo con el tipo de alimentación que ingieres. Si crees que es tiempo de ponerte botox o de someterte a procedimientos cosméticos, pues en tu piel ya se ven signos de la edad, es porque el colágeno y la elastina, las dos proteínas principales de tu piel, comienzan a escasear con el tiempo. Hábitos como estar expuesto a los rayos del sol, fumar y comer alimentos pocos nutritivos generan moléculas adicionales de radicales libres que dañan aún más la piel y provocan que luzca más frágil y seca, y magnifica las arrugas de tu rostro y líneas de expresión.Sin embargo, con una buena alimentación podemos hacer que la piel mejore significamente sin procedimientos estéticos: "Hay investigaciones que sugieren que una dieta saludable con nutrientes específicos puede ayudar a reducir los signos del envejecimiento", dice la Dra. Patricia Farris, dermatóloga y portavoz de la Academia Estadounidense de Dermatología.Estos son algunos alimentos que pueden ayudar y ser más efectivos que el bótox:Kiwis, Fresas, Cítricos, BrócoliDe acuerdo con diversos estudios de la nutricosmética, la vitamina C puede ayudar a regenerar las células de la piel, reducir las arrugas y luchar contra el envejecimiento de la piel cuando se expone a la luz solar, además ayuda a producir colágeno, por lo que comer alimentos que la contengan, puede ser muy beneficioso para nuestra apariencia. Nueces, almendras y aceitesEl ácido linoleico es el más abundante que tenemos en la piel, por lo que tener una dieta alta en este ácido reducirá el adelgazamiento de la piel y las arrugas que delatan la edad. Huevo, pescados, carne, quesosEl colágeno es una proteína que puedes encontrar en alimentos de origen animal como las aves y la carne. Juega un papel importante en el fortalecimiento de la piel, y además puede beneficiar la elasticidad y la hidratación para prevenir resequedad de la piel y a la formación de arrugas.El tiempo es algo que no podemos frenar, pero sin duda, sí podemos prevenir que se refleje en nuestra piel, recuerda: todo parte de una buena alimentación. ¡Aliméntate en serio con Santander!
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