En #KiwiTeCuida te enseñamos a cocinar saludable para tu familia
Te Cuida

En #KiwiTeCuida te enseñamos a cocinar saludable para tu familia

Por Kiwilimón - Junio 2021

Una alimentación correcta y balanceada nos ayuda a sentirnos bien y es fundamental para tener una buena salud. 

Sabemos que en casa la familia es la más importante, por eso en #KiwiTeCuida tenemos una sección dedicada a recetas de comida saludable para toda tu familia, con las cuales podrás organizar tus menús semanales y sentirte bien con lo que preparas, pues están avaladas por una nutrióloga profesional y la USDA. 

Para inaugurar el reto de la semana que dedicaremos a cocinarle saludable a tu familia, tendremos una clase en vivo muy especial este lunes 14 de junio, a las 18 horas, con el chef Mau Eggleton, quien te enseñará a preparar unas tortitas de chayote en salsa de chipotle que son perfectas para nutrir a todos en casa. Además, en esta clase contaremos con la participación de Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y Gina Rangel, chef y health coach, para que les preguntes todo lo que quieras saber para cocinar de forma saludable a tu familia. 

Algunas de las recomendaciones que nos adelantan las nutriólogas es que compres ingredientes frescos para cocinar, en lugar de alimentos procesados; que consumas frutas y vegetales de la temporada; que introduzcas semanalmente un ingrediente nuevo a la dieta familiar y, sobre todo, que cocines con toda la familia, para que los hagas conscientes de los ingredientes, los procesos y todo lo que hay detrás de cada bocado que se llevan a la boca. ¡Además te divertirás en grande con ellos! 

¡Te esperamos este lunes 14 de junio en nuestra clase en vivo a través de nuestro Facebook e Instagram oficial
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Calificaciones (5)
Anita Martinez
14/06/2021 09:24:14
Quiero aprender a comer sano y limentar bien a mi familia
Mariarubiela Nieto
14/06/2021 08:32:37
Excelemte
Celia Avila
14/06/2021 06:58:23
Todas sustecetas que hacen se ven deliciosas y la de hoy no mela pierdo
Candy López
14/06/2021 06:44:33
Súper interesante 😊
Ivan Diaz
13/06/2021 14:13:10
Soy principiante y quiero aprender a cocinar riquisimo
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Detrás de un grupo de amigos que se rencuentran, de una familia compartiendo una anécdota, de una pareja hablándose de amor, hay una celebración. Hay un momentum si además existe el acompañamiento de un platillo salido del horno, un guiso que huele a tiempo en una gran olla de barro, o un estofado, fruto de la caramelización que proporciona una olla de cobre. La música que lo une todo son las risas y el inexorable chin-chin de unas copas. Yo no quiero decirte cómo vivas tus celebraciones. Lo que dos expertos en vinos y yo te recomendaremos en esta carta editorial es cómo elegir esas botellas que te acompañarán en tus momentos especiales. Sé que comprarlas implica un gasto y aunque en el acto de compartirlas con tus seres queridos ya está el regalo, te dejaré algunos consejos que harán más asertiva la elección.¿Burbujas o no burbujas? Hay quienes afirman que no hay celebración sin burbujas. Laura Santander, sommelier de Loretta y fundadora de vinosadomicilio.com.mx, explica que todo es culpa de la marquesa de Pompadeur. En sus fiestas con la crema y nata francesas corría el champagne como ríos caudalosos en temporada de lluvias. Luego, en el siglo XIX, la champaña fue la bebida predilecta de las noches de la Belle Époque, tanto que la sociedad se refería a ella cariñosamente como “champ”. Asimismo, todavía hoy, cada que se bautiza un buque, se destapan botellas de este líquido burbujeante para que su contenido sea el primero en tocar el barco. Por eso no asombra que, sobre todo en Europa, la champaña sea la bebida predilecta cuando se habla de fiesta. Sin embargo, Raphael Baillin, Brand Building Manager en la distribuidora de vinos Everest, afirma: “No a fuerza se debe celebrar con un espumoso. Pero los espumosos, por sus burbujas vibrantes, representan la efervescencia, el ánimo; despiertan los sentidos en boca. Además, si se considera que podemos celebrar con comida, el champagne es el vino más versátil que existe para maridar”. Yo, personalmente, enmarco una ocasión especial con una copa de burbujas, aunque no se trate necesariamente de una champaña (solo los vinos espumosos procedentes de la región de Champagne pueden llamarse champaña). Adoro los cavas españoles porque son más asequibles y, si estoy de manteles largos, elijo una franciacorta italiana. ¿La región es un indicador?Sin duda hay regiones famosas por sus suelos y su clima óptimos para el crecimiento de la uva o por sus vides viejas, por sus grandes añadas o por sus métodos tan exquisitos y difíciles de lograr. Ejemplo de ello son los vinos de Sauternes, los grand cru de Borgoña, los premier cru de Burdeos. Pero seamos honestos: esos vinos cuestan una fortuna y quizás nunca lleguen a nuestra copa. En cambio, hay otras regiones que son sinónimo de calidad y a mejores precios.“Los Brunello di Montalcino son de mis consentidos, también los vinos de Oregón: esos pinot noir y pinot gris tienen mi corazón. Para mí, Oregón es una región que ha cambiado mi vida”, comenta Laura Santander. Por su parte Raphael afirma que sus vinos favoritos para celebrar sí proceden de la región de Champagne, pero nunca le dice que no a un vino mexicano: “Si estoy ante una buena comida, me gusta acompañar con Ícaro o Teziano. En cuanto a burbujas elegiría Espuma de Piedra Blanc de Blancs”.Hablemos de la inversiónLos vinos pueden ser tan caros como un auto, pero no te preocupes, ni hablaremos de esos. Aunque la inversión podría darte un parámetro sobre la calidad y los métodos aplicados en el vino, no es necesario gastar una fortuna. Sólo te diré algo: cuando estés a punto de llevarte un vino de menos de 150 pesos recuerda que el alcohol paga impuestos. Seguramente se trata de un vino procedente de procesos masivos y no necesariamente de la mejor calidad.   Laura Santander prefiere quedarse del lado del lado romántico, “cuando estás festejando, lo importante es estar con tus seres queridos y con aquello que les gusta tomar”.Los expertos recomiendan (y por menos de $500)Los vinos de celebración de Laura:Gota de arena. Si Castilla y León no estaba en tu radar, Bodegas Tridente lo devela en un abrir y cerrar de corcho. Es un tempranillo de tinta de toro –así se le llama a la uva tempranillo en esta zona– con aromas a frutas negras y especias.Palmo de tierra. Si quieres celebrar con un vino mexicano, Laura recomienda este vino, fruto de la tempranillo de Baja California que pasó 13 meses en barrica.Los vinos de celebración de Raphael:Pruno. Un clásico de la Ribera del Duero en el que encontrarás aromas a frutas rojas y gusto carnoso, que llena la boca. Cousiño Macul Antiguas Reservas Cabernet Sauvignon. Procedente de la célebre bodega chilena. Al haber sido envejecido en encino francés, encontrarás en él aromas a moras y ciruela madura, así como unos taninos suaves al paladar.Los vinos de celebración de Shadia:Vino blanco espumoso Chandon Brut. Este espumoso seco, de burbuja divertida, procede de Argentina. Es perfecto para hacer música con las copas por sus aromas a manzana verde y pera.Chateau Domecq cosecha seleccionada 2016. Un vino que sabe hacer una mezcla entre presente y pasado, tal como su bodega. Encuentra en él aromas a fruta negra, cuero y especias.  
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
¿Sabías que existen distintos tipos de whisky? Te invitamos a conocer las características de los más utilizados en barras, desde el clásico escocés hasta el japonés (de sabor muy pronunciado). Tip: El tipo de vaso es importante para captar mejor el aroma y el sabor, usa vasos de lados curvados si se toma solo. Whisky escocésEl whisky (escrito de esta forma) es la bebida nacional de Escocia. Este se elabora a partir de la fermentación del mosto de diferentes cereales como cebada, cebada malteada, maíz, trigo y centeno; con una maduración de mínimo tres años en barricas de roble. Se divide en categorías como: de pura malta, de puro grano, malta mezclada y grano mezclado. Whisky irlandésConocido como whiskey en Irlanda, se elabora con cebada y se caracteriza por contar con una triple destilación, lo que lo hace de gusto delicado. Se elabora de forma similar al whisky escocés, con una mezcla de cereales. Una parte significativa del proceso es su tostado con aire caliente no con turba. Whisky galésEs una variedad única en el mundo y de primer nivel. Su proceso de elaboración ha sido patentado por el Dr. David Faraday y sus orígenes se remontan a la Edad Media, sin embargo, el Movimiento por la Templanza, que limitó el consumo de alcohol, terminó con destilerías locales en 1823. Fue hasta 1990 que el whisky volvió a la escena en esta localización geográfica, gracias a marcas como Penderyn. Whiskey estadounidenseLa producción de whiskey en Estados Unidos se ubica principalmente en el estado de Kentucky y requiere una fermentación mínima de cuatro años en barricas de roble americano para ser considerado como tal. La marca de whiskey americano más vendida en el mundo es Jack Daniels, creada por Jasper Newton Daniel, la cual se caracteriza por elaborarse con un filtrado especial en carbón de madera de arce sacarino. Otras opciones de whiskey americano son Four Roses Bourbon y Marker's Mark. Whisky japonésSu sabor es fuerte y es conocido en el mundo por su calidad. De acuerdo con la destilería Bushmills, el whisky japonés está inspirado en el esocés, por lo que suelen ser similares. La primera destilería japonesa se fundó en 1923 y en 1929 salió al mercado el primer whisky Suntory White Label. Dos personajes clave en la historia de la producción de este destilado en oriente son Shinjiro Torii y Masataka Taketsuru. Whisky indioEs el resultado de melazas fermentadas, que vienen de la caña de azúcar, por lo que su sabor es más dulce que otras variantes. Fuera de India suele ser considerado una especie de ron.
En Santa Ana Jilotzingo, Estado de México, encontrarás CUBO, una increíble e inolvidable experiencia gastro-endémica en la que conectarás con la naturaleza y la cultura otomí.Rodeado por el bosque, el CUBO ofrece un viaje sin igual, donde conocerás la cultura otomí mientras conectas con la naturaleza. Todo comienza con el fuego, ya que la mayoría de la comida se cocina en leña, cada uno de los presentes darán un objetivo a los leños para ofrecérselo a la Abuela Vieja y así recibir todos los buenos deseos al consumir los alimentos hechos con ese fuego.A continuación, Roberto Lingard, tu guía y precursor de esta experiencia, te llevará por un paseo al bosque donde recolectarás parte de los ingredientes que consumirás en los alimentos, mientras conectas con la naturaleza y los ancestros otomís. En época de lluvias, esta aventura es sorprendente por la cantidad de hongos que puedes encontrar, pero no te preocupes, Roberto te instruirá para que sepas cuáles se pueden consumir y cuáles no.Terminando la caminata llega el momento gourmet de la aventura: el maridaje. El chef elegido te deleitará con sabores únicos, mientras te dan bebidas perfectas para cada platico. El menú puede ir de 4 hasta 9 tiempos, dependiendo del fin de semana y el chef que te toque. En el CUBO siempre vivirás una experiencia diferente, ya que todo el equipo se esfuerza por invitar a precursores del medio gastronómico y cambiar la vivencia. Cabe mencionar que algunos de los chefs que han participado son Salvador Orozco, Pablo Salas y Gerardo Vázquez Lugo.Es difícil poner en palabras la experiencia que es CUBO, va mucho más allá de solo comer o pasear. CUBO se vive desde lo impresionante del bosque, la calidez de los anfitriones, el enfoque sustentable, hasta el arte de hacer maridaje.No olvides llevar a toda la familia.
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